NEON ANGEL.

 

Las semanas previas a la partida de Mama a Indonesia fueron terribles. Muy, muy terribles. La casa era un alboroto, y los niños solo podíamos mirar al último hilo de la historia de nuestra vieja vida familiar estable y feliz que lentamente se desgarraba. Cuando Marie y yo le dijimos a Mama que no íbamos a ir con ella a Indonesia, no dijo nada. Su cara no mostró emoción. Simplemente dijo, ‘si es lo que queréis…’ y se alejo caminando, con el proceso de desmantelamiento de nuestra unidad familiar.
Resultó que la abuela y la tía Evie estaban de acuerdo en el regreso de Papa. Debería haber sido causa de celebración, pero no, no lo era. La razón era Mama. Una vez que se dio cuenta que Marie y yo no íbamos a ir con ella, empezó a llamar a Papa y a gritarle. Incluso aunque mi padre estaba planeando el regreso, Mama empezó a demandarle que regresase de inmediato. Recordé las palabras de Papa de hace 3 años: ‘Conocéis a vuestra madre- siempre ha querido ser la que lleva los pantalones en la familia. Y sabéis que no comulgo con ese tipo de historias, cariño’
Empecé a temer que Papa se quedase en Texas, solo por fastidiarla. Marie y yo nos sentamos silenciosamente en frente del porche, escuchándola hablar por teléfono. Mi madre estaba histérica. ‘¡Son tus HIJAS! Te necesitan, ¡maldita sea! No las quieres; ¿No te importan?’
Nos dábamos un respiro cuando ella decía cosas así. Era como en los viejos tiempos otra vez, antes de que se separasen. Mi madre siempre fue realmente buena en golpear a mi padre donde le dolía, y luego pasar página. Podíamos escucharle al otro lado del teléfono subiendo la voz, lo que estaba totalmente alejado de su carácter. Era un ruido rabioso, distorsionado y electrónico, como si una avispa estuviera atascada en el receptor. Mama había decidido que, ya que Marie y yo nos íbamos a quedar en California, era el deber de nuestro padre regresar de inmediato para cuidarnos.
Fiel a mis temores, las interferencias de Mama lo volvieron todo peor. Papa argumentó. Se enfadó. La realidad era que, ya que mi madre había de repente empezado a ordenarlo que regresase, esto le había puesto firmemente en contra de toda esta idea. La simple realidad era que él no quería tratar con Mama. Nuestra madre nos iba a contar la última vuelta de tuerca en la mesa desayunando, sus ojos estaban humedecidos de lágrimas, y la insinuación no se nos escapó. Él no quería la responsabilidad de cuidar de sus chicas, decía ella. Él no quería volver a casa.
Creo que al final mi madre ganó. Como en los viejos tiempos, se salió con la suya y Papa estuvo de acuerdo en regresar, rebosante de ira y resentimiento, para retomar su vida con la abuela, la tía Evie y nosotras. Con Papa en casa, mama decidió que ella alquilaría la casa. Pero más tarde, Wolfgang insistió en venderla. Cuando descubrimos esto último, yo me enfurecí. Wolfgang se había llevado a nuestra madre y a nuestro hermano y ahora quería llevarse nuestra casa también. ¿No tenía corazón?
Así que Marie y yo estábamos compartiendo una pequeña habitación en la pequeña y repleta casa de Tía Evie. Cuando nos mudamos, la tía Evie nos dijo, ‘Este es vuestro nuevo hogar. Siempre será vuestra casa. Aunque era increíble tener a tu padre de regreso en nuestras vidas, y la casa estaba llena de amor familiar, todavía hubo pequeños ajustes.
De hecho, la desconfianza de Mama sobre mi iba en aumento. Primero, yo había decidido quedarme en California en vez de irme con ella. La idea de que las Runaways eran más importante para mí que mi propia madre, era una piscina a la que no se quería tirar. En cierto modo, sentí que ella se sentiría aliviada cuando finalmente se fue. Nuestras discusiones en los anteriores meses habían empezado a volverse físicas. Yo era una adolescente herida, rabiosa y probablemente mi madre se alegraría de alejarse de todo esto.
Kim Fowley se asomó por la puerta del local de ensayo un día. Había cometido el error de contarle lo que sucedía. Él empezó a chillarle y gritarle a mi sorprendida madre que yo tenía un contrato vinculante con Mercury Records y que no me podía ir a Indonesia incluso si yo quería.
Habíamos firmado los contratos unos pocos días antes. Como éramos muy jóvenes, nuestros padres o quienes tenían la guarda legal firmaron por nosotras. Con todo lo que pasaba en casa, decidí que mi hermana Sandie sería la mejor persona para venir conmigo. Sandie, que tenía un poco más de experiencia que los padres de las otras chicas cuando se trataba de contratos, miró el papeleo y estuvo a punto de objetar algo. Le puse mala cara, diciendo en voz alta ‘¡Cállate!’ Me hecho a un lado y me dijo que el contrato ponía a Kim al cargo de todo el dinero, y que eso no era buena idea, ya que ella pensaba que Kim era una autentica víbora. Me quede con la idea de abandonar. ‘Si me arruinas esto, ¡nunca te perdonare! ¡Firma el papel y no hagas caso! ¡Nunca tendré otra oportunidad como esta!’
Así que cuando Kim se entero de la mudanza de mi madre a Indonesia y decidió interferir, las cosas se pusieron incluso más feas. Él despotrico y desvarió, ondeando el contrato, y básicamente le dijo a mi madre que ahora yo le pertenecía a él, y que si no le gustaba sería mejor que se buscase un abogado. Mi madre se mantuvo allí, con la mandíbula llegando hasta el suelo, mientras ese hombre extraño vestido con un traje naranja le decía que le demandaría si se llevaba a su propia hija a otro país. Ella le dio con la puerta en las narices. Pero el daño ya estaba hecho.
Cuando Marie y yo nos mudamos con la tía Evie, Donnie ya se había ido a Indonesia, Mama tenía que salir unas pocas semanas después. Con los contratos firmados, nos pusieron de inmediato en los estudios Fidelity para grabar el primer disco de las Runaways.
‘¡Me estáis costando dinero!’ Ese era el mantra de Fowley durante la grabación del álbum de debut. Grabar un disco con Fowley al control fue un verdadero paso atrás. Eran los 70 – los discos eran un gran negocio. Bowie había editado discos maravillosamente producidos durante años. Led Zeppelin, Elton John, Pink Floyd… esta era la era del disco doble con hermosos diseños en la portada, un producto específicamente diseñado para ser escuchado de principio a fin. Era la época del álbum como forma de arte – algo cuidadosamente elaborado y perfeccionado.
Grabar The Runaways fue un retroceso a la época de Sun Records: la filosofía era dejar la cinta corriendo, tocar la canción y salir del puto estudio.
Cagarla no era una opción. Para ese fin, Jackie Fox fue reemplazada por un delgado bajista con acento británico llamado Nigel Harrison que supuestamente andaba entrando y saliendo de una banda que no conocíamos llamada Blondie. Jackie tuvo que mirar mientras Nigel tocaba las canciones con la banda. Esto fue duro para Jackie – creo que la primera noticia que tuvo fue cuando apareció Nigel y se lo presentaron como bajista.
Kim produjo el disco de la misma forma que nos trataba en los ensayos: quería hacerlo rápido, barato y ponerlo en el mercado tan rápidamente como fuese posible. Nunca se dio el caso de Kim sentado en la silla del productor pensativo, preguntándose si podría conseguir una toma mejor. Cada canción se ejecutaba tres veces como máximo, la mejor toma era la que se elegía. Era del mismo modo con las voces. Nunca había cantado en un estudio de grabación, y al principio estaba allí de pie enfrentada a ese micrófono, con los cascos puestos, pero mi voz era débil e insegura. La cinta se paró de inmediato. Escuché a Kim irrumpiendo en la cabina y cerré mis ojos, preparada para otro ataque verbal. En vez de eso, un Kim totalmente diferente asomó su cabeza por la cabina.
‘¿Cuál es el problema, Cherie?’
‘Uh, estoy nerviosa, ¡lo siento! ¡Lo… probare otra vez!’
‘Hummm…’, Kim parecía reflexivo. Entonces, abandonó la cabina, volviendo a entrar con el ingeniero con aspecto acosado. ‘Saca el micrófono de aquí’, le dijo al ingeniero. ‘Quiero un micrófono normal. Uno que ella pueda manejar y moverlo’
El ingeniero miro objetando, diciendo que la calidad del sonido no sería correcta, pero Kim descartó sus objeciones moviendo su mano.
‘¡Es R&R! ¿A quién le importa la calidad del sonido? ¿Tú crees que a los putos chavales les importa qué tipo de micrófono ha usado ella?
Después de un rato en el que el ingeniero estuvo re-cableando la sala, maldiciendo a Kim en voz baja, yo estaba allí de pie con un micro en la mano.
‘El problema’, decía Kim, ‘es que no estas interpretando. Estas intentando CANTAR. Yo quiero a Cherry Bomb, no a Cherie. No pienses que porque estamos en un estudio tú estas intentando cantar afinada o algo similar. Muévete si tienes que hacerlo. Agarra el micrófono – menealo. Esto no es arte. No eres una jodida cantante de opera o ninguna mierda de perro similar. Esto es R&R Tienes que proyectar – autoridad rockera, ¿recuerdas?’
Mire alrededor de la estéril habitación, repleta de cables y equipo de grabación. ‘Parece raro’, dije, ‘quiero decir, hacerlo en un escenario es una cosa… ¿pero aquí?’ Kim se acercó, apagó la luz. La habitación se sumergió en la oscuridad. Me quede allí, confundida y temerosa de decir algo. ‘Ahora estas a oscuras’, dijo él. ‘Ahora no estas en un estudio de grabación. Estás en el escenario. La habitación esta repleta. ¿Necesitas algo?, ¿agua?’
‘No’, dije dócilmente.
‘¡Entonces adelante!’, Kim chasco sus dedos inmediatamente, ‘¿Estas preparada para hacerlo?’
‘Si…’
Esta fue la ternura más cercana que Kim dio. En momentos así, sentía que amaba a Kim de alguna forma extraña. No amarla en el sentido de verle atractivo – uhh, dios no – pero quería hacerle feliz. Quería demostrarle que tenía razón. A pesar de los gritos, las amenazas y el abuso, yo era una chiquilla y Kim era la única figura adulta en mi día a día. Así de que de forma instintiva quería que se enorgulleciera de mí. Supongo que cuando eres gemela, tienes algo parecido a que no te sientes como una persona completa. Siempre tienes que competir por la atención adulta. Supongo que era la misma mezcla de amor y temor que una esposa maltratada tiene con su marido.
La siguiente vez que la canción entro de golpe, yo estaba preparada. Me moví en la oscuridad, imaginado que estaba sobre el escenario de uno de esos pequeños y abarrotados clubs en los que habíamos tocado. Canté como si estuviera compitiendo con cientos de chavales rugiendo apretujados en un estadio lleno. Cuando la canción acabó, esperé un instante y luego dije al micrófono, ‘¿Cómo fue?’
‘Genial’, se escucho a Kim por mis cascos, ‘hazlo otra vez’
‘¿No puedo escucharlo?’
‘¡No!’, ladró Kim, ‘Ya habrá bastante tiempo para escucharlo y esa mierda cuando el disco salga. Ahora vamos - ¡esto es puto dinero!’
El disco se grabó y mezcló en cuestión de semanas. El día que acabamos de grabar, iba desde el estudio a casa a decir adiós a Mama. Incluso ni pude sentir excitación por el álbum que acababa de grabar con mi banda. Mi mente estaba repleta por la inminente partida de mi madre. Debía salir al aeropuerto ese día más tarde. Me deje llevar, y Marie estaba ahí de pie pareciendo culpable.
‘¿Qué pasa?’, dije, ‘¿Dónde está Mama? ¿Está todavía haciendo el equipaje?’
Marie meneó su cabeza.
‘¿Entonces dónde está? ¿en la parte de atrás?’
‘Mama se ha ido, Cherie. Se acaba de ir al aeropuerto’
‘¿Qué?’
Mire de nuevo la hora. Había dejado el estudio pronto para poder decirle adiós. Miré a Marie, ¿estaba de broma? Una mirada a su cara me dijo que no era así.
‘Tengo que ir al aeropuerto, ¡vamos!’
Marie y yo nos dirigimos a toda velocidad hacía el aeropuerto para alcanzar a Mamá. Tuve que suplicar a Marie para que condujese ya que yo no tenía aún mi permiso de conducir. Me senté en el asiento silenciosamente, mi mente se aceleró. ¿Por qué demonios se fue sin decirme adiós? ¿tanto me odiaba por querer quedarme? ¿es por lo que le dijo Kim Fowley a ella? ¡Debe serlo! Ella cambió después de eso. Había esa sensación no hablada de que ella y yo no íbamos a estar de acuerdo nunca más. La desconfianza se estaba gestando. ¿O quizás era por Papa? Siempre dijo que yo era una niña de papa, y cuando ella se enfadó con él, inexplicablemente se convirtió en su enfado conmigo. Yo estaba en el lado de Papa. Yo estaba en el lado de Kim. Empecé a darme cuenta de que en lo que respecta a mi madre, yo estaba en el lado de cualquiera menos del suyo.
Pillé a Marie echándome un vistazo mientras conducía. Le devolví la mirada y ella rápidamente miró hacia otro lado.
‘¿Qué ocurre?’ Hay algo más, ¿no?’ le demande.
Marie se quedó muy callada un instante, y luego habló lentamente y de forma deliberada. ‘Mama piensa… bueno, ella cree que le vas a entregar documentos judiciales’
‘¿Qué? ¿Qué coño quieres decir??que papeles?’
‘Algo como, una citación. Tiene la idea de que tu… que tu y Papa estáis intentando que se quede aquí. Para que él tome nuestra custodia’
Empecé a llorar. En el periodo en que Papa abandono a mama y nosotras estuvimos a su cargo, me había acostumbrado a la calma. Pero ahora las cosas estaban peor que nunca: era el viejo drama de que dos de ellos eran incapaces de ir más allá. Estaban peleando sobre quien se quedaría la casa, quien se quedaría el dinero, quien se haría cargo de los niños… y usaban todo lo que podían para hacer daño, golpear y humillar al otro. Exactamente como en los viejos tiempos, antes de que Papa se fuera. Y ahora mi madre había decidido que yo también estaba contra ella. No había ninguna sensación más impactante en el mundo que mi propia madre considerase que yo era su enemiga.
Antes incluso de que Marie aparcara el coche, yo estaba corriendo por todo el recinto, intentando encontrar a mi madre. Me abrí paso entre los viajeros y estuve cerca de golpear a una señora mayor con una maleta corriendo a través del LAX y gritando como una loca para encontrarla. ¡Tenía que encontrarla antes de que se subiera al avión! Tenía que decirle que la quería, que quería que ella fuese feliz, y que jamás había ni soñado con entregarla ninguna citación judicial… ‘¡Eres mi madre!’, quería decirle, ‘¡quiero que seas feliz!’
Su vuelo no había salido aun, y empecé a buscarla frenéticamente. Había llegado hasta la puerta cuando la vi. Incluso no la reconocí. Llevaba gafas de sol y un sombrero que le tapaba la mayor parte de su cara. Iba a un ritmo rápido, sin levantar la vista. Rápido y de forma determinada, caminaba hacía mi sin mirar.
Fue cuando me golpeo, que mi propia madre estaba llevando un disfraz. Estaba tan atemorizada porque yo le llevase algún tipo de demanda de mi padre que ella se estaba escabullendo del país para evitarme. Mientras se apresuraba a través de la puerta, corrí hacía ella, pero de repente me vi bloqueada por dos guardias de seguridad. Intente abrirme paso entre ellos, y ellos tuvieron que sujetarme.
‘¡No podéis impedirme ver a mi MADRE!’ les grite. ‘¡Puede que no la vea más!’ ¡Dejarme pasar! ¡DEJARME PASAR!’
No les importó. No era su trabajo el preocuparse. Se empezó a congregar público ya que mis gritos eran cada vez más ruidosos e histéricos. ‘¡Apartad vuestras manos de mí, gilipollas! Grité al guardia pegado a mí. ‘¡MAMA! Berreé, ‘¡MAMA, MAAAMAAAA!’ La vi desaparecer por el camino que bajaba al avión y forcejeé violentamente, pero los guardias me retuvieron. ‘¡MAMA!, ¡QUIERO DECIRTE ADIOS! ¡MAMA!’
Para entonces, yo ya estaba histérica, las lagrimas resbalaban por mi cara. La vi estremecerse por el sonido de mi voz, pero no se paro ni incluso ando más despacio. Mi madre estaba convencida de que estaba por un tortuoso y oculto motivo por el que ella no debería volver.
Para entonces, un tercer guardia de seguridad había llegado, un bastardo grande, y me agarró fuerte. Pero no tenía sentido. Toda la pelea se me había ido de las manos. Marie apareció, y estaba peleando para abrirse paso entre la gente que estaba reunida a mi alrededor. Yo levitaba entre los brazos del guardia, sollozando, y repitiendo una y otra vez ‘Mama, te quiero… por favor… ‘pero ella se había ido.
Me había quedado sin aliento. Escuche a Marie decirles a los guardias, ‘es mi hermana. Lo siento… me ocupare de ella’ y me sentí entre sus brazos y lloré como nunca lo había hecho en la vida, Marie prácticamente tuvo que llevarme al coche. Me sentó dentro, y estuvimos allí un rato, sin hablar. Cuando mi aliento estaba bajo control, Marie dijo, ‘Todo va a estar bien, Cherie, te lo prometo. Se lo puedes decir a mama cuando llegue a Indonesia, y explicarlo todo. Le puedes explicar la verdad, y ella se dará cuenta que ha sido un gran error’
No la respondí. Marie metió la llave de contacto y arrancó de vuelta a casa.
¿Llamar a mi madre? ¿Explicárselo a ELLA? La idea me ponía un horrendo y rancio sabor de boca. No sabía si iba a ser posible hablar con mi madre después de esto. Lloré de nuevo. Lloré durante todo el camino a casa. No por lo sucedido, sino porque sabía que después de esto nada sería igual. Algo cambió dentro de mí ese día. Algo dentro de mí se rompió, y dejo de importarme. Nunca quise sentirme así de nuevo, así que empecé a aprender como empujar esos sentimientos a lo más profundo de mí misma, a un lugar donde no pudiese herirme nunca más.
El dolor de darme cuenta de que mi propia madre tenía miedo de mí fue demasiado para poder manejarlo. Así que tuve que obligarme a que dejase de importarme. Parar ese sentimiento. Pasarían dos años antes de que volviese a ver a mi madre.
La opinión de Lita fue sencilla. ‘No te preocupes’ dijo ella. ‘Los padres pueden ser raros. Es su trabajo ser raro’
Estábamos en un camerino decrepito y estrecho después de nuestra primera actuación como artistas de Mercury Records. Fue en un pequeño club llamado Wildman Sam’s. Cando digo pequeño, quiero decir: ese lugar debió ser la habitación de alguien. El show fue salvaje esa noche. Después del loco programa de ensayos, y un constante ensayo de las canciones, estábamos en llamas. Tocábamos tan alto, y el estrecho local estaba tan lleno con 200 chavales que bailaban duro que me esperaba que el yeso se cayese del techo en grandes trozos de madera. Supongo que eso es lo que llamaban tirar el local abajo.
‘Si, supongo. Esto apesta, creo…’ Le respondí a Lita.
Afuera del camerino, la gente estaba intentando entrar para conocernos. Podías oírlos gritar, rogando por poder entrar. Kim estaba haciendo de guardia de seguridad.
‘Mira lo que estamos haciendo justo ahora’, dijo Lita. ‘La gente se vuelve loca con nosotras. Todo esto se solucionará. No dejes que te desanime…’
Mire hacía Joan. Me pilló y me sonrió. Fue una de esas sonrisas especiales que me lanzaba de vez en cuando, como si hubiera un secreto entre nosotras. Algún entendimiento sin necesidad de hablar. Le sonreí de vuelta, y ella miró hacia otro lado, dejándome un poco mareada. Los golpes en la puerta, las súplicas para venir a vernos entre bastidores, y los gritos de Kim reverberando en algún lugar del pasillo. De alguna manera sentí que mientras tuviera a las chicas – Joan y Sandy particularmente – quizás sería posible manejar todo esto.
Después de todo - ¿Qué otra elección tenía?

¿Estaba muerto el Punk en 1984? y VIII

 

RON/NEW IRON GUARD ZINE
La comunidad punk (internacional) se aborda de manera individual, en muchos lugares está muy radicalizada, muy alerta políticamente hablando y creativa. Por otro lado, la comunidad punk en general no es, nuca lo fue y nunca será un ‘movimiento’ de proporciones revolucionarias que derrocara al sistema. Esto es un sin sentido. Aquellos que no piensan así están en peligro de tener un pensamiento de masas y eso genera ovejas y lideres auto exaltados. Los sistemas nunca cambiaran. La mejor esperanza es que colapse por su propio peso, por ejemplo por la deuda, desordenes civiles, guerra o depresión económica. No cambiaras nada por medio de golpes sangrientos; solo crearas otro sistema. Igual de malo, un complejo industrial militar con otro nombre. El punk como ‘movimiento’ perderá su creatividad y su libertad de diferencias individuales. Los elementos interiores conformistas y la falta de reflexión terminará por invadirlo.
Los punks actuales en su mayor parte son rebeldes; la cuestión es ¿como? Siento que la mejor manera de eliminar sistemas (no cambiarlos) es retirar la participación en ellos. Protesta total. No votes, no pagues impuestos, no vayas a la escuela, no te inscribas para el reclutamiento, trabaja tan poco como sea posible, vive apartado de la sociedad juntos si puedes. Para mi, punk significa pensar por ti mismo, no unirte a un ‘movimiento’ Significa machacar al sistema, no cambiarlo. Y si, si significa una eliminación total de los complejos tecno-militares mediante la retirada de tu apoyo. Aquellos que desean vivir bajo las reglas del sistema pueden sufrir las consecuencias de su dependencia de ello.
No puedes causar cambios en las masas sin sufrir los mismos problemas sistémicos como antes de esos’ cambios’ El punk rock como ‘movimiento’ es peligroso por las razones expuestas. Y siento que generalmente está ahora encabezándose a esa dirección. Desafortunadamente, oigo hablar mucho de pandillas punk en todos lados, conformismo irreflexivo, ‘material punk’ en tiendas chic de Hollywood, símbolos por todos lados. Pero, ¿Qué significa cuando los punks ni siquiera lo saben? ¡El caos engendra dictaduras! Y como punk radicalmente escéptico, desafío esa condición de los eventos actuales para desafiar todo por el bien común de la libertad individual y la libertad. ¡Pensaré por mi mismo! No más ‘opiniones de corte rústico’, como escribió Mark Twain una vez. Destruir los sistemas no significa participar en sus esquemas de control de masas, movimientos de masas, conformismo de masas y falta de pensamiento crítico.

DAVE/DRY HEAVE
Todos nos hemos quejado una u otra vez sobre el estado habitual de las cosas; la escena es aburrida, no hay suficiente gente, no hay bandas, demasiados gilipollas que solo salen a joder la marrana, etc. y todo el mundo tiene derecho a sentirse así. Pero que coño es la escena; lo que quiero decir es ¿Cómo demonios la hace un grupo viable de personas? Ha habido una escena aquí, en Norman, durante años… no solo hardcore, sino todo tipo de pequeñas escenas; escenas fiesteras, escenas drogatas, y escenas jodidas. Así que, ¿Qué quieres decir con ‘escena hardcore’? ¿Te refieres a un puñado de pichas borrachas haciendo ‘slam como es debido’ con alguna ‘música radikaaaal’? O ¿te refieres a música del tipo no materialista la cual pone menos énfasis en actitudes rock-star y las prácticas capitalistas que van con ella?
Por mucho tiempo el número de personas en los shows parecía tener alguna clase de relevancia. Quizás es el sentimiento de unidad o el sudor y la energía que se palpa a través del público. O la idea de que estamos aquí por una causa común para compartir el ‘pensamiento progresista’… bien, sería bonito si fuese de esa manera, pero todavía no lo he visto. La gente viene a ver bandas y ‘ponerse hasta el culo’ y ‘pasar un buen rato’ Bonito, ese es su rollo. Pero sucede que cuando el énfasis se pone en las 2 cosas anteriores, arraigan actitudes que dan las cosas por sentado.
Hay muchas razones de porque ciertos garitos que han permitido la música ‘subversiva’ han disminuido en popularidad. Pero mucho del problema descansa en el público, e incluso más, en las bandas, haciendo demandas indignantes, etc. Claro que esos lugares en un principio han sido agujeros capitalistas, pero los patrones de sus decesos han sido los mismos. Uno o dos shows de éxito, y la gente empieza a asumirlo. Asumen que eso es ‘donde está la escena’ Dan por sentado que pueden hacer ‘que la escena se ponga en marcha allí’ no se invierte trabajo, pero se extrae mucho.
Después, sucede lo inevitable. Los vecinos se quejan de la gente arrojando latas a los coches. O la gente que camina arriba y abajo por las calles, atrayendo policías como moscas. Se da por hecho la continuidad de la escena… otro imbécil se encogerá de hombros eludiendo su responsabilidad.
Esa actitud tipifica lo que parece ser una sensación en crecimiento: ‘a la mierda, yo siempre estaré allí’, un autentico chollo. Quizás allí nunca hubo una escena. Quizás solo gente interesada en ver bandas en directo; ¿quizás es eso la escena? Aparece cuando la gente se hace demasiado consciente de hacer una escena o aparece en los bolos por el simple hecho de ‘estar presente’, que todas las ideas se pierden y todo no significa nada. En realidad, nada dura para siempre, y la música es la cosa más efímera en la que puedo pensar, además de la audiencia que atrae. Cada show es diferente, igual que nuestras ideas cambian diariamente. Nada es constante, así que no asumas que siempre estará allí. La escena es lo que tú haces, no lo que alguien hace por ti. La escena esta sentada en casa o tomando un baño cada 3 días o comiendo a veces. No significa solo ‘aparecer en un show’ y ‘salir de fiesta’ después.


STEVE WISHNIA/FALSE PROPHETS
La música rebelde nunca morirá, pero las formulas rebeldes están más muertas que una vaca de una hamburguesa de McDonald’s. El espíritu del hardcore está siendo destruido por ambos lados, de la derecha y de parte de la izquierda: ser hardcore en NYC significa ser alguien que machaca a los maricas, un cretino garabatea esvásticas luego yo estaré orgulloso de ser suave, pero ‘ruidoso, rápido y políticamente correcto’, de bandas que prestan más atención a su retórica que a sus canciones y que nunca sacaran nada más que mediocridad bien intencionada.
¿La solución? No hay solución (si hubiera una solución, la pornografía sería sexo) Escucha cada clase de música que amas e integra las mejores partes en ti mismo. No temas darte un ostión haciendo algo diferente. Las bandas en solitario no pueden hacer una escena: no todo el mundo puede o debería estar en una y escribir, el arte, la diversión, la política y sobrevivir son todas parte del tipo de comunidad a la que aspira cada llamamiento a la unidad, hecho a medias y sin convicción.