GET IN THE VAN. Octubre y Noviembre de 1981.

 

OCTUBRE
10-02-81 HUNTINGTON BCH. CA: Este fue genial. Dukowski está caminando de vuelta de una hamburguesería al otro lado de la calle del club. Él cruzó la calle sin mirar y le paró la policía. Le identificaron y vieron que tenía una multa de aparcamiento pendiente o alguna mierda por lo que se lo llevaron. Greg y yo fuimos a pagar la multa y sacarlo para poder tocar. Nos investigaron a los dos y pillaron a Greg con una multa pendiente. Conduje la furgoneta de vuelta al club y le pedí dinero prestado a Jerry, el dueño. Conduje de vuelta a la comisaria con Robo y pagué las multas y los chicos fueron liberados y pudimos tocar. Abrimos el set con Police Story.
10-09-81 SAN DIEGO CA: No estoy exactamente seguro pero creo que este fue un fracaso. Creo que terminamos algunas canciones antes de que los cerdos entraran. Fue una de esas noches en las que dicen que van a confiscar el equipo. Mi odio hacia la policía aumentó. Toda la mierda con la que se salieron con la suya estaba muy fuera de lugar. Hacían lo que querían con los punk rockers. Hicieron cosas en nuestros shows por las que podrían haber ido a la cárcel. Fue una experiencia para mí. Crecí en un barrio donde la policía perseguía a los "malos", no a chavales que se quedaban ahí con las manos en la cabeza diciendo "¡No me resisto!" una y otra vez mientras esos cerdos les llamaban de todo y les daban una paliza. Comprendí que no tenían ningún derecho y que lo que ocurriera dependería del cerdo al mando. Los cerdos de California venían con fuerza y dureza. Era como ser mandado por un niño que pesa el doble que tu cuerpo. Siempre era divertido cuando el cerdo me pillaba el micrófono y empezaba a hablar. Yo tenía que estar a su lado y ver cómo el público se descojonaba.
10-10/11-81 SAN FRANCISCO CA: Esta fue la primera vez que toqué en el Mabuhay Gardens. Había estado antes cuando los Teen Idles fueron allí en 1980. Nunca lo olvidaré. Fuimos allí para ver un show en una noche que no tocábamos. Era The Circle Jerks (antes de que publicaran Group Sex), seguidos de Flipper y Dead Kennedys. El local estaba lleno. Las multitudes en SF no eran violentas en aquellos tiempos como el público de las ciudades playeras del sur de California. No estaban preparados para los tipos que los Jerks trajeron con ellos. Algunos de los más duros de Huntington Beach. En cuanto los Jerks comenzaron a tocar, inmediatamente se apoderaron de todo el lugar. Se metieron en un altercado con los gorilas y les dieron una paliza. Yo nunca había visto nada igual. Por alguna razón les gustamos los chicos de DC, lo que era una buena cosa. Nos quedamos con ellos durante unos días y nos volaron la cabeza minuto a minuto por la intensidad de estos chicos. Nunca había visto tanta violencia en un grupo tan pequeño de personas. Se metían en broncas a cada hora dondequiera que fueran. Sé que suena como si estuviera exagerando, pero no es así. Si estuviste allí entonces sabes a lo que me refiero. Nosotros no podíamos entender cómo estos chicos iban a sobrevivir a sí mismos. Pocos días después de nuestro primer encuentro con ellos, los Teen Idles tocaron en el Mab. Aparecieron todos y pronto hubo sangre y peleas. Uno de los HB fue rajado por un tipo blandiendo una botella rota. Lo destrozaron. El recuerdo más claro que tengo de ellos es haber subido a un autobús público con ellos. Los de DC pagamos y nos sentamos. Todos los HB pasaron junto al conductor. El último le puso 5 centavos en la caja y se sentó. Cuando el conductor preguntó por el resto del dinero, uno de ellos dijo: "Somos estudiantes". El conductor, sabiamente, no dijo ni mu. Los HB aterrorizaron a todos en el autobús. Cualquiera que mirara raro era escupido. Como he dicho, nunca vi nada como esos tipos en mi vida.
Lo mejor de tocar en el Mab era el tipo que dirigía el lugar, Dirk Dirksen. Era todo un personaje. Te insultaba al entrar y entre banda y banda se subía al escenario y se metía con el público y con la banda que acababa de tocar y con la banda que estaba a punto de salir. Hacía partirse de risa a la gente. Él era un buen amigo de Black Flag y siempre se portó bien con nosotros. Más tarde dirigió el club encima del Mab llamado On Broadway. Tocamos muchos shows allí.
En el backstage hablé por última vez con Will Shatter, de Flipper. Él estaba puesto de algo y hablaba muy lento, a pocos centímetros de de mi cara. "Que tengas un muy, muy buen show. Que tengas un hermoso show......." Él sabía que me estaba haciendo flipar y le estaba gustando.
Recuerdo el primer set en el Mab. Salté del escenario y reboté en el piano, aterricé con fuerza sobre un tipo y lo inmovilicé en el suelo. Miré hacia abajo. Era Jello Biafra. Lo siento, jefe.


20-10-81 SAN PEDRO CA: Tocamos a la hora de comer en la entrada del San Pedro High. No sé cómo sonaba en el frente, pero fue un buen bolo. Recuerdo que la gente tiraba comida y Dukowski la recogía para comer más tarde. La gente también tiraba dinero. Yo corría por los escalones entre canción y canción recogiendo las monedas. No creo que a nadie le gustase, aparte de nosotros y las tres personas que sabían quiénes éramos.
21-10-81 HUNTINGTON BEACH CA: Se suponía que íbamos a dar un concierto en el Breiner Hall de San José el 23 de octubre. Cargamos la furgoneta y llegamos hasta el Grapevine (un tramo de carretera a las afueras de LA) y la furgoneta hizo un mal sonido y el motor se fundió. La empujamos hacia atrás por la autopista a una parada de camiones. Estuvimos allí la mayor parte de la noche. El promotor condujo desde San José para recogernos a pesar de que nos habíamos perdido el concierto. La banda se fue a casa. Mugger y yo subimos con el equipo. Hicimos el viaje en la parte trasera de una camioneta. Hacía mucho frío.
Cuando llegamos a San José, horas más tarde, estábamos tiesos. Nos acostamos en casa de alguien y no recuerdo lo que hicimos al día siguiente.
Esto es lo mejor. Intentamos volver a tocar en la misma sala el día 29. Cargamos y probamos sonido. Sentimos que íbamos a ser capaces de hacer la fecha y no parecer idiotas. Después de la prueba de sonido Greg, Chuck y yo fuimos a San Francisco para hacer una entrevista en una emisora de radio. Hacíamos cualquier cosa para hacer prensa. La entrevista fue una pérdida de tiempo. La mayoría de las cosas de prensa que hacíamos en ese momento lo eran. Empezamos a conducir de vuelta al lugar para tocar y la furgoneta se quedó sin gasolina a varias millas de SJ en medio de ninguna parte. Greg tuvo que correr unos kilómetros para encontrar una gasolinera y hacer una llamada. Conseguir gasolina no era posible, no teníamos dinero. Greg consiguió ponerse en contacto con el promotor. Vino con un bidón de gasolina. Finalmente llegamos al concierto para encontrar un montón de gente de pie fuera. Los cerdos habían cerrado el show. Recuerdo ver a Dez mirándonos totalmente disgustado. La gente se acercaba a nosotros diciendo que apestábamos. Yo no podía estar en desacuerdo.
10-31-81 SAN FRANCISCO CA: Mugger y yo fuimos a SF temprano para poner flyers para el show. Estuvimos en la brecha desde el primer día. Aprendí mucho. Le hacía preguntas estúpidas como dónde íbamos a dormir y cuándo comeríamos. Se rió de mí y dijo que íbamos a tener que hacerlo sobre la marcha. Nos plantamos delante de los Jardines Mabuhay después de un día de colocar folletos y conseguimos dinero de unos amigos de Mugger que vendían porros falsos en la calle. Conocimos a un tipo que había visto tocar a Black Flag en San Francisco y nos dijo que nos alojaría en casa de sus padres, pero que no se enteraran. Fuimos allí y los padres estaban en la casa y tuvimos que escabullirnos de ellos. Al día siguiente volvimos a patrullar. Vimos a Jello Biafra en un restaurante. Entramos y nos sentamos en su mesa e inmediatamente empezamos a comer su comida.
A él no pareció importarle. Me fui a la parte de atrás a hablar con la camarera diciéndole que estábamos aquí desde temprano para poner los flyers y no teníamos dinero y que si podía ayudarnos a pesar de que estábamos sucios y parecíamos locos. Nos dio algo de comida y la puse en la lista de invitados. Hicimos este tipo de cosas durante un par de días más hasta que el resto de la banda llegó. Creo que el concierto fue cerrado por la policía a mitad de repertorio.
En otoño de ese año grabamos Damaged. El edificio donde hicimos las sesiones, en Santa Mónica Blvd, ya no existe.

Los chicos hicieron las canciones sin mí y yo hice las voces más tarde. Fue increíble ver a Ginn en el estudio. Era implacable. Mucha energía. Él pegaba los auriculares a su cabeza para que no salieran volando. Robo siempre llevaba estos brazaletes en su muñeca izquierda y los micrófonos de batería lo captaban. Se convirtió en parte del sonido. Se puede escuchar en el disco.
Chuck y Greg me ayudaron con las voces. Necesitaba toda la ayuda que pudiera conseguir. Cantaba tan fuerte como podía. Yo no sabía nada acerca de ritmo. Chuck me guio en el desglose de la canción What I See porque no se me ocurría nada. Debe haber sido divertido verme trabajar duro en vez de ser inteligente. Hicimos una versión de Louie, Louie que nunca se utilizó. Los chicos hicieron una extraña jam al final hasta que la cinta se acabó. La escuché una vez y nunca la volví a oír. No creo que fuera incluso mezclada. Hice la voz de Damaged 1 en dos tomas. Era sólo yo improvisando como lo hacía en vivo. Después de la segunda toma, Spot me dijo que la primera era la buena y que había terminado. Usamos una versión diferente de Rise Above que la la que grabamos para el álbum. Usamos una de una sesión anterior. Varias semanas antes habíamos entrado en un estudio para grabar lo que iba a ser un single. Depression y Rise Above eran las dos canciones. Nunca lanzamos el single. Supongo que a Greg le gustaba más la versión de Rise Above de esta sesión, así que la usamos.
Grabamos el disco rápidamente. Recuerdo que las voces de T.V. Party nos llevó tiempo porque tenía muchas partes.
Fue divertido trabajar con Spot en esta época. Spot era el productor y técnico de sonido. Produjo varios discos para SST. Era único. Él iba y tocaba la guitarra de Greg para que Greg pudiera oírla en la mesa de mezclas. Podía tocar cualquier canción de Black Flag, sin problemas.
Nunca pensé que le gustara a Spot. Tuve esa sensación tan pronto como me uní a la banda. Tenía la sensación de estar entrometiéndome en un territorio imaginario. Fue una gilipollez. Años después de que la banda se separase le escribí y le pregunté qué pasaba y me dijo que en su opinión, yo había arruinado la banda. En fin. Volviendo a escuchar los discos que produjo, creo que los jodió.
No importa en este momento.
Fue el mejor momento que he pasado haciendo un álbum de Black Flag. El resto fueron difíciles de superar por varias razones. El estrés financiero era una realidad diaria para la banda. Íbamos a la contra durante todo el tiempo que la banda estuvo junta. Nunca dijimos "vendido" ni "estrella del rock". La gente a veces decía esa mierda y siempre nos hacía mucha gracia.
Poco después de terminar la grabación salimos en la primera gira conmigo cantando. Para mí fue increíble. Unos meses antes, estaba trabajando detrás del mostrador en un trabajo sencillo y ahora yo estaba en la carretera con la banda más mala de la tierra. Lo que sigue es lo que recuerdo de esas fechas.

NOVIEMBRE
11-06-81 TUCSON AZ: Creo que tocamos en este pequeño bar donde terminamos tocando unas cuantas veces a lo largo de los años. Al final se quemó. Una vez estábamos allí tocando y había unos tipos mugrientos con gabardinas al lado de Dez. Dez había puesto a todos los vagos locales de fuera en la lista de invitados. A Dez siempre le gustó la buena música y me enseñó un montón de cosas que todavía pincho a día de hoy. La primera vez que oí la canción Do It de Pink Fairies fue gracias a Dez. Fue él el que me hizo conocer a Hawkwind, Lightnin' Hopkins, Mountain, todo tipo de cosas buenas.
11-07-81 PHOENIX AZ: En las primeras visitas a Phoenix tocamos en ese lugar llamado Madison Square Gardens. Era un viejo ring de boxeo / lucha libre. Realmente pequeño. Tenía una valla de eslabones de cadena en frente del escenario que era bastante extraña. Tocamos allí con una banda realmente débil que tenía un cantante llamado Frank Discussion. Estaban tocando su set antes que nosotros y en un punto Frank saca una rata de laboratorio y un martillo y le dice a la multitud que va a matar a la rata con el martillo si alguien no lo detiene. La gente se quedó allí. Sólo oí las últimas palabras de su frase porque yo estaba entre bastidores. Salí corriendo a salvar a la rata sólo a tiempo para ver cómo la martillaban. Me pareció horrible. Cuando vino detrás del escenario después del espectáculo le tiré la jaula a la cabeza. Creo que nunca entendió por qué me enfadé.
11-14-81 UNIVERSIDAD LOYOLA MARYMOUNT, WESTCHESTER CA: Yo estaba pasando el rato con una mujer muy intensa la semana que tocamos este show. Era una borracha. Ella vino con nosotros cuando fuimos a la universidad para tocar. Tocamos en un rellano cerca de unas escaleras. Unos pocos aburridos y borrachos nos miraban y hablaban todo el rato. Fue uno de esos bolos donde un tipo consigue que la banda venga a tocar y él era la única persona de la escuela que estaba interesado en la banda. Después de que el concierto había terminado, me fui en busca de la mujer salvaje. Descubrí que se había ido con un tipo a su habitación porque le había prometido una copa. Entró en la habitación y fue asaltada por el tipo. Estaba llorando y enloquecida y no quiso decirnos quién era el tipo o dónde estaba su habitación. Se disculpaba por el hecho que se había ido con él. Supongo que así es como muchos de esos tipos se salen con la suya. Nunca la volví a ver después de eso. Probablemente pensó que yo era superficial.
11-15-81 HEMET CA (FIESTA): Creo que el nombre del tipo era Manny y tenía una casa y salimos y tocamos. Según recuerdo, tocamos en su patio trasero. La forma del patio trasero era en ángulo, todo el mundo estaba por encima de nosotros. Nosotros tocamos mirando hacia arriba a la multitud, como si estuviéramos en la parte inferior de un anfiteatro.
11-19/20-81 SAN FRANCISCO CA: Llegamos al Mab y fui al camerino y traté de encontrar un lugar para dormir un rato antes de la prueba de sonido. Oí una canción de los Misfits que se filtraba desde el club de arriba. Supuse que alguien estaba poniendo una cinta en el sistema de sonido. La canción llegó a su fin y entonces oí a alguien afinando. Ok, alguna banda tocando una de Misfits en su prueba de sonido.
La banda tocó otra canción de Misfits y luego otra. Me acerqué allí para ver a esta banda que parecía tan empeñada en tocar versiones de Misfits. Entré por la puerta y miré al escenario. ¡Eran los Misfits! No sabía que tocaban esa noche. Sólo conocía a una persona que había visto tocar con ellos ya que normalmente sólo tocaban en Halloween. Reconocí a Glenn Danzig inmediatamente. Fue increíble escucharlos en vivo después de años de poner los singles sin parar. Todos se acercaron al borde del escenario y me dieron la mano. Eran gente estupenda. Me preguntaron qué canción quería escuchar. Les pedí que tocaran Horror Business y lo hicieron. Más tarde esa noche tocaron su set. Por suerte para mí, tocaron antes que nosotros y pude verlo todo. Estuvieron geniales. Entrar en el On Broadway esa tarde y encontrarme con ellos será algo que nunca olvidaré.
En uno de estos primeros viajes a SF, fuimos a la recepción de la boda de Jello en Target Video. Algunos de los chicos de Flipper y algunos de los chicos de Flag tocaron juntos en el escenario del Target. Fue intenso. Yo no canté. Yo estaba un poco asustado con los Flipper. Daban miedo. Su bajista, Ted Falconi, era duro. Nunca cedieron, nunca. Intentaba hablar con ellos y siempre me daban el tratamiento Flipper. Nunca sabía si uno de ellos iba a soltar alguna mierda. No es que fueran estrellas de rock o algo así. Eran duros. Más duros que tú. Más duros que cualquier cosa. No les importaba. Así eran ellos. No me importaba. Cuando tocaban eran increíbles. Incluso cuando no lo eran. No podían fallar.
11-21- 81 RIVERSIDE CA: Esta fue una de las malas noches del equipo de Greg. A menudo tenía problemas con su equipo. Amplis echando humo y con cortocircuitos. Su mierda comenzó a freírse durante la mitad del set en esta noche. Se sentó en el escenario con un soldador y empezó a trabajar mientras el resto de nosotros continuábamos. Estábamos haciendo lo que llamábamos el Trudge Riff en ese momento. No tenía letra. Miré a Chuck para pedirle consejo sobre qué hacer. Me dijo: «¡Grita!» Así que empecé a gritar. Greg escribió una letra real para la canción más tarde y el título de la canción fue cambiado a Scream.
11-27-81 HOUSTON TX: Tocamos en un lugar llamado la Isla. Recuerdo el tamaño de las cucarachas que salían de debajo de los herrajes del timbal. Hacia final del concierto, yo estaba recibiendo una descarga eléctrica por el micrófono y las luces parpadeaban. Sin embargo, el tipo que llevaba el local era majo. Nos dio un poco de pavo para cenar.
28-11-81 AUSTIN TX: Estuvimos con los Big Boys y los Dicks. Ambas bandas tocaron en el mismo cartel con nosotros y eran geniales.

NEON ANGEL. Rebel Rebel

 

Oh, Dios, en serio Cherie… ¡mama te va a matar!
Mi hermana se estaba medio riendo cuando me dijo eso. Volteé mis ojos e hice gestos diciéndole ‘como quieras’ Estaba mascando chicle con la mirada fija en el espejo. Fruncí mis labios y exhalé, y una gran pompa rosa se puso a crecer y crecer hasta que estallo.
Tenía 15 años, y mi vida consistía en conciertos de rock y salir por los clubs más guais de Hollywood. En concreto por el Sugar y la English Disco de Rodney Bringenheimer.
Y hoy, con la horrible ayuda de mi hermana, estaba tiñendo mi pelo de rojo, blanco y azul.
Muy patriota’ me dijo mi hermana riéndose cuando le dije lo que quería hacer, ‘pero no es el 4 de julio, estamos en mayo’
Hablo en serio, ¿me vas a ayudar o qué? No puedo hacerlo sola…
Marie empezó a ridiculizarme con una voz quejosa ‘¡No puedo hacerlo sola, Marie!’ Le puse mala cara, pero ella se levantó de la silla dejándola camino del baño. Allí, hecho un vistazo a mi cabeza, decidiendo cual era el mejor plan de ataque. Separó una pequeña porción de mi pelo y empezó a hacer una trenza, ‘si lo hacemos a trozos, al final quedara medio decente…’ Suspiró ella. Tenía que admirar a Marie. Tenía que ser difícil para ella ver los cambios por los que estaba pasando. Una vez que las trenzas estaban en su sitio, me echo un último vistazo para medir si estaba de broma. Ella podía ver en mis ojos que no era así. Meneó su cabeza.
Mama te va a ASESINAR, Cherie. Ella enloquecerá’
Está demasiado ocupada con Wolfgang, probablemente ni se entere…’
¡Si, bueno! ¡Ella se enterará de ESTO!’
VAMOS, Marie, ¡ayúdame! Sabes que lo voy a hacer de todos modos…’
Equipada con colorante de comida rojo y azul, ella arrojó un chorro de agua a los trozos que tenía hábilmente trenzados a través de mi largo pelo rubio. Marie empezó a frotar esa viscosa mugre roja en un tercio de mi pelo llevando un par de guantes de goma de mi madre. Por supuesto que mi hermana no quería ensuciarse sus perfectas uñas. Algunas veces no podía creer que fuésemos gemelas.
Cuando empezó a frotar el tinte azul en la siguiente sección, Marie dijo ‘No sé si estas cosas saldrán alguna vez, Cherie’ Miraba mi pelo multicolor, frunciendo el ceño con preocupación.
¿Y qué?’ sonreí, ‘es solo colorante alimenticio. Si no sale, lo blanqueare’
Eso la silencio unos instantes. Ella continuo, sacudiendo su cabeza hacía mí.
¿Todo esto es por esos idiotas de la escuela de ayer?’ Me dijo Marie, su voz se ablandaba. Todavía parecía pensar que podía hablarme de ir a la escuela con el pelo de colores ‘Creo que estas reaccionando en exceso a todo ese rollo, Cherie’
La mire fijamente un instante, ‘para tu información no estoy sobre actuando, estoy REACCIONANDO. Es diferente. Es importante reaccionar cuando te cabreas’
El incidente sucedió el día anterior. Yo estaba viendo a esos asquerosos acosando a un niño de séptimo grado por pisar el césped del noveno grado. Esos punks de noveno grado se lanzaban encima si tu pisabas una esquina de su precioso césped. El pobre chaval parecía que se iba a mear en sus pantalones. Le estaban empujando y riéndose de él. ‘¡Hey, freak!’ chillo uno de ellos. ‘¡Bonitas gafas! ¿Se las robaste a Mr. Magoo?’
El chaval las cogió. Estaba muerto de miedo. El cabecilla le arrancó sus gafas de la cara, y las arrojó al suelo. Se levantó y le gritó al chaval en su cara. ‘¡ERES UN FREAK!’ burlándose de él. ‘¡UN PUTO FREAK CUATRO OJOS!’ dándole un último empujón antes de volcarlo en el contenedor de basura. Unos cuantos y él le rodearon riéndose como un grupo de chacales. Me acerque a ayudar a salir al pobre chaval del cubo de basura, desempolvándolo un poco. Él estaba llorando: ‘Vamos’, le dije suavemente, ‘déjame ayudarte con las gafas…’
De repente me empujaron por detrás. El cabecilla se estaba dirigiendo a mí. ‘¿En que estas ayudando a este FREAK? ¿Eh?’ Luego se volvió hacía sus compinches y dijo ‘supongo que ella debe ser una ZORRA amante de los freaks’
Tan pronto como él me empujó, sentí la rabia creciendo en mi pecho. Ese sentimiento, descendía como una nube roja sobre mis ojos al igual que la rabia empezó a bombear por mis venas, poniendo mi corazón en marcha a un ritmo muy acelerado. Apreté mis puños hasta que mis manos temblaron.
¿Estas llamando a este chaval freak?’ Le grite ‘Te enseñare lo que es un VERDADERO freak’
El chaval empezó a retroceder, sorprendido por mi arrebato, y la sonrisa deslizándose por mi cara. Agradecido de que la atención se desviase de él por el momento, el chaval al que ayude a salir de la basura empezó la caza de sus gafas. El matón se burló de mí, encogiéndose de hombros, despegándose del grupo de lobos que iban con él. Les observe como se iban, echando chispas. ¡Se lo tuve que mostrar! Quiero decir, ¡no podían llamar a ese pobre chaval freak por llevar gafas! No, tenía que ser fiel a mi palabra. Mañana esos idiotas iban a ver a un verdadero freak, ¡claro que sí!
Marie puso el color azul. Se dio cuenta de que cayó un poco en su pantalón. ‘Mierda, Cherie ¡Mira esto! ¡Maldita sea!’
¡Oh, cálmate!’ me reí, ‘Y dime que pintas tengo’
Marie meneo su cabeza. ‘Pareces horrorosa. Muy, muy horrorosa.
¡Dios!’
Ella sostuvo el espejo así que pude echar un buen vistazo detrás de mi cabeza. ‘Has hecho un buen trabajo’ Le dije, admirando su trabajo. ‘Podrías dedicarte a esto…’
Con mi pelo terminado, regresé a la habitación y empecé a escoger mis trajes para el día siguiente. La habitación estaba dividida cuidadosamente entre el lado de Marie y el mío. Podías decir de quien era que a los pocos segundos de entrar. Su pared era bonita y limpia, con unos pocos posters de luces negras que estaban tan ‘de moda’ en esa época. En mi pared… bueno, no había pared; No había nada salvo un collage de recortes de revistas y periódicos clavados de David Bowie. La colección iba desde el suelo hasta el techo y era hermosa, mi orgullo y mi alegría. Recordaba cada línea de cada artículo. Recordaba cada ángulo de su terriblemente hermosa cara.
Me decidí por el vestido más disparatado que pude encontrar. Un par de vaqueros destrozados con mi camiseta de la gira de Diamond Dogs, rematado con una chaqueta que no pegaba nada. En el suelo estaba mi obsesión más reciente: un par de zapatillas con plataforma. Esas pequeñas tenían más goma que un Dirigible de Goodyear, y me hizo crecer 4 pulgadas. Me costaron 40 dólares. O me habrían costado 40 dólares si no las hubiese robado. Fue pan comido: le dije a la dependienta que quería probármelas, y luego le dije que si me podía sacar otras de una talla distinta. Para cuando había regresado, estaba al otro lado de la manzana, con la caja de las zapatillas debajo de mi chaqueta.
Marie estaba de pie en la puerta de la habitación, viendo cómo me vestía. ‘Los profesores van a tener un día de campo contigo’ dijo meneando su cabeza.
Me encogí de hombros. ‘Viven con ello’ respondí. Me pare y me mire en el espejo. La imagen era buena… Pero todavía había algo que fallaba. Me fui a mi tocador y agarré algunos lápices de maquillaje fosforescentes. Me acerque a Marie y los arroje en su mano.
Bien, el último favor. Mañana por la mañana, antes de ir a la escuela, quiero que dibujes un rayo rojo y azul en mi cara. Como la portada de Aladdin Sane. ‘Harás esto por mí, ¿vale?’
Vamos, Cherie. Estas llevando esto demasiado lejos…’
¿Lo harás o no lo harás?’
Marie suspiro, pero no dijo que no.
Si, quería hacer algo importante, pero era más profundo que eso. Viendo el abuso que ese pobre de séptimo grado soportó había despertado un reciente recuerdo que me había perseguido todos los días. Unos pocos meses antes, había tenido un cara a cara con la matón más notable de la escuela. Su nombre era Big Red y ella era del tipo de matón más mezquina, sencilla y simple. Ella tenía el pelo rojo, brillante y ondulado: por eso la llamaban Big Red. Tengo la sensación de que a ella le gustaba… eso de tener un apodo como ese le hacía sentirse grande e importante. Sin embargo, nadie se atrevía a llamarla a la cara ‘Big Red’ a menos que fuese una de sus matones o seguidores. Nuestro primer encuentro fue durante mi primer año de estudiante. Un día después de educación física, ella y dos de sus gorilas se acercaron a mí en la sala de las taquillas. Estaba a medio cambiar, y todo lo que llevaba puesto eran mis pantalones cortos. No la vi al principio. Aunque sentía que algo estaba fuera de lugar, como si no pudieras impedir una tormenta, una sensación visceral de desastre avecinándose en la distancia. Mis ojos lenta e instintivamente subieron desde mi armario y allí estaba Big Red, la enorme y gran perra que había estado atemorizando a los chavales más pequeños todo el semestre.
Ella cerro mi armario. ‘He oído que no me tienes miedo’, dijo Big Red, con una voz que goteaba amenaza. Sus dos sucias cantantes rieron a la vez, masticando sus chicles, burlándose con malicia de mí. Pensé por un momento que nunca había visto sola a Big Red. Siempre estaba con sus gorilas. Se me ocurrió que ella quizás tuviese miedo. Miedo de lo que los chicos la pudiesen hacer si la pillasen sola.
La mire confundida. Hasta ese momento, yo no había dicho nada a nadie de Big Red. Solo había escuchado historias y visto las lágrimas y las aterradas caras sollozantes de los chavales que ella había estado atemorizando. Hasta ese momento ella solo había estado aplastando a los otros chicos. Yo solo la había ignorado, esperando que ella me dejase en paz.
¿Eres sorda o algo parecido?’ Ironizó Big Red, cuando me quede allí mirándola. Puse mis manos en mi pecho tratando de cubrirme. Menee mi cabeza diciendo no.
Bueno, he escuchado que no me tienes miedo. Que eres muy valiente. ¿Eh, Cherie?’
¿Por qué debería tenerte miedo?’ dije con resignación, ‘Ni siquiera te conozco…’
Sin decir más palabras me dio un duro revés en mi cara. Todo el mundo que estaba en la sala de taquillas se paró, y el sonido de los nudillos contra la carne sonó con eco en la habitación como un disparo de pistola. Volé hacia atrás, sobre un banco, y terminé de espaldas. ‘¡Haw, Haw, Haw!’ se reía Big Red, al igual que todos sus gorilas, ‘¡Haw, Haw, Haw!’
Me levante, obviamente temblando. Ella no perdió un instante. Puso un dedo en mi cara como un arpón y su boca estaba muy cerca de mí. Podía sentir su aliento. Aparté mi cabeza. ‘MEJOR ten miedo, ZORRITA’ me dijo mirándome con desdén, ‘¡La próxima vez me temerás!’ dándome golpes en el pecho, mientras ella se reía y podía ver su pintalabios manchando sus dientes. Ella miro alrededor de la sala, todos evitaban su mirada y después, como un monstruo en una película de terror, se fue. Me dejaron allí de pie, medio desnuda, paralizada por el terror. Pude sentir mi cuerpo temblar violentamente hasta que me derrumbé en lágrimas. El silencio era atronador y el único sonido que había en esa sala de taquillas eran los ecos de los lamentos de mis sollozos.
Según caminaba hacía Mullholland Junior High, los abucheos empezaron antes incluso de lograr entrar por la puerta. Según pasaba los pasillos, las taquillas, sentía una silenciosa caída por todo el edificio. La gente dejaba de hablar y se volvía mirándome boquiabiertos. Camine pasando por todos ellos, mirándolos.
¡Bonito pelo, Cherie!’ gritó alguien según pasaba. ‘¿Has asaltado un circo?’
Continué caminando, maldiciendo al niño. Todo el mundo me iba a decir algo hoy. ‘¿Tu peluquero ha tenido un episodio psicótico, o algo así?’ ‘¿Qué ha pasado? – ¿No te puedes permitir laca para el pelo y por eso usas pintura en spray?’
No aguante ni un minuto en la clase de historia de primer grado de Mr. Thomas. Me hecho un vistazo y me envió directamente al despacho del decano. Me gustaba Mr. Thomas. Era un ex marine de mediana edad con el pelo canoso. Me recordaba a mi padre. Parecía comprender lo que le sucedía a una adolescente bastante áspera, y aunque él nunca se acercó a mí a decírmelo, sentía que realmente le importaba. De todos mis profesores, él era mi favorito.
La decana me echo un vistazo y suspiro. ‘Muy Bien, Cherie’ dijo ella, ‘¿podrías decirme que está pasando?’ Le conté alguna historia ridícula de que era voluntaria en el Hospital Encino y que el vestido era para un evento especial que íbamos a hacer allí después de la escuela. Sorprendentemente, me creyó. De hecho, la decana, el director y el resto del personal de la escuela se tragaron el anzuelo, el sedal y la plomada. La historia funciono tan bien que me dijeron que, si las cosas ‘se salían de madre’ con los otros chicos, ellos me soltarían pronto de la escuela, ‘solo por esta vez’ ¡Muy bien por su parte! Ahora podía mantener mi promesa a esos matones tontos del culo, y dejar la escuela pronto… con felicitaciones para el equipo de Mulholland Junior High.
Y siguió así toda la mañana. Los profesores me hacían un aparte para preguntarme si todo estaba bien en casa. Yo masticaba chicle y les ofrecía mi mejor mirada perdida. Cuando me senté a tomar mi almuerzo, todo empeoro. Los abucheos, las carcajadas y los comentarios sarcásticos… ‘¡bonitas zapatillas! ¿ahora puedes hacer mates?’ ‘¿Qué te pasa en la cara? ¿es un sarpullido, o se equivocaron al hacer un graffiti confundiendo tu cara con un muro?’
La cosa era que yo no estaba rabiosa. Realmente no. Por más que se rieran o se me quedaran mirando fijamente, yo me sentía mejor. Más poderosa. ¡Todo el mundo en esa cafetería sabía quién era Cherie Currie! Cuantas más noticias tuvieran de mí, más grande era mi victoria. Me di la vuelta y miré al chico con gafas que habían llamado freak el día anterior. Estaba sentado una mesa más allá de mí. Caminé y me senté junto a él. Según me senté él se quedó mirando fijamente, con su boca abierta. Ni siquiera sé si me reconoció. Quizás pensó que quería golpearle o algo parecido. En lugar de eso le dije. ‘¿No son espantosos esos tipos?’
Asintió rápidamente con la cabeza y dijo, ‘¡sí!’
Me acerqué y dije, ‘¡Siempre están tomándole el pelo a gente como nosotros!’
Se rio un poco y empezó a relajarse, cautelosamente. Todavía no podía dejar de mirarme fijamente.
¿Te ha costado mucho dinero?’ preguntó de repente. ‘Quiero decir – uh – ¿tu pelo?’
Sacudí la cabeza. ‘Ni un centavo. Me gustan tus gafas’
Se puso un poco colorado y miró hacia otro lado. ‘Las odio’ dijo en voz baja. ‘Les sigo pidiendo a mis padres unas nuevas, pero ellos no quieren’
Me gustan mucho’ le respondí. Luego me incliné de nuevo. ‘Escucha – si alguno de esos asquerosos te molesta otra vez, dímelo, ¿de acuerdo?’
De acuerdo’
Todavía podía oír a esos mierdas reírse, justo detrás de nosotros. No importa: hice lo mío. Deje que se rieran. No es como si se estuvieran burlando de mí. Era la criatura que había creado. La cosa Cherie. Duele cuando la gente se ríe de ti. Se que se siente como… como cuando los amigos Marie me decían que me largara cuando intentaba salir con su camarilla. Oh sí, eso duele mucho. Pero puedo llevarlo si esos cretinos se ríen de la cosa-Cherie que he creado, porque realmente no soy yo. La verdadera Cherie, la que siente temor, vergüenza y dolor esta encerrada de forma segura. Está en algún lugar profundo dentro de mí, en un sitio donde nadie puede herirla. Ahora yo era más grande que ellos. Y había tomado una consciente decisión de no temer más a nadie.
Cuando sonó la campana del almuerzo, todo el mundo se fue. El chico con gafas sentado a mi lado hizo un esfuerzo por evitar a los tipos que siempre le habían atormentado. Yo también salí disparada – directa a la puerta trasera. Fuera de la escuela, saqué un cigarro de mi bolsillo y lo encendí. Me reí sola – hoy era un día bastante bueno. Había dejado clara mi posición, todo bien.
Tenía mis cigarrillos, tenía mi música, y eso era suficiente para mí, muchas gracias. Tenía suficiente escuela por hoy. De todas formas, esta noche me fui de cabeza al Rodney con Paul, y no quería arruinar mi estado de ánimo saliendo con una pandilla de asquerosos. Arrugue mis ojos por el fuerte sol de media tarde. La escuela era el infierno, pero cuando tenía 15 años, la English Disco de Rodney Bingenheimer era mi idea del cielo. Por entonces, la escena glam era el único lugar que sentía como mi hogar en mi propia piel.
Apagando mi cigarrillo en la suela de mis plataformas, exhale una gran columna de humo gris y me aleje de los límites de Mulholland Junior High, dejando atrás la única vida que no significaba nada para mí.