Los
últimos shows de la Bay Arena en los que me vi involucrado en el
punk como escena, antes de mi desaparición en la vida montañesa,
fueron en algún grado la lógica evolución de lo que había estado
sucediendo durante los 80. Cuanto más se divorciaban las bandas punk
de mi generación del hardcore o de la etiqueta punk por disgustos o
aspiraciones comerciales, la mayoría del punk underground que
permanecía respondía estrechando aún más las definiciones del
punk. También, el deseo de etiquetar y encasillar a las bandas
alcanzaba nuevos niveles absurdos – crust punk, emo, punk
pacifista, straight Edge, vegano Edge – la lista de subgéneros era
interminable. Aunque había montones de buenas bandas musicalmente
hablando en los 90, los punks descubrieron que ya nadie les odiaba.
Esto fue parte de un proceso continuo, sin limitarse a las bandas de
los 90. Jesse Michaels de Operation Ivy reflexiona sobre los 90:
‘Había
un público mucho más pequeño, y en cierto sentido, si hacías algo
a tu rollo, tenías un poco de audiencia cautiva. Había menos cosas
sucediendo en términos punk, pero lo que pasaba era generalmente más
comprometido. Por ejemplo, si contratabas una banda, solo conseguías
unas 20 personas, pero la banda y la gente que aparecía eran más
ajenos a lo que uno debía ver en esos días. Eso era algo bueno. No
tenías a la reina de la promoción en el concierto punk y para
aquellos de nosotros que estábamos enganchados en el instituto era
agradable tener un lugar donde ser creativo, era más un activo que
ser algo perfecto. No necesariamente es mejor o peor de lo que es
hoy, pero la cultura punk era simplemente una sombra más underground
a finales de los 80 de lo que es ahora, igual que era una sombra más
underground a finales de los 70 de lo que fue a finales de los 80’
El
éxito de Rancid y Green Day hizo de la canción de Clash ‘All
the Young Punks (New Boots and Contracts)’
el tema de una nueva generación comercial del punk rock. Las bandas
fueron adquiridas por los sellos grandes en una tasa asombrosa. Hasta
donde llegó esto, se acabó el divorcio entre la estética del ethos
y la actitud. El punk rock se había convertido en un estilo de moda
y música definido y moderno que podía ser exitosamente mercadeado
en el mainstream. Aunque todo esto se había visto antes cuando el
punk rock era comercialmente exitoso en los 70. Siempre hubo
‘postales’ y eran fácilmente identificados y desechados por los
expertos del underground. Fue porque la moda había sido
prácticamente abandonada por los punks años antes, porque esto ya
no significaba nada.
El
underground se transformó junto a la transformación de la cultura
americana en los 90. Musicalmente explotó, pero políticamente un
conjunto complaciente entró a lo largo de la era Clinton que apagó
la rebelión. Giras enormes como el Warped Tour se convirtieron en el
escaparate para la escena punk en la superficie, shows al aire libre
con los mismos borrachos y violencia de todos los shows del R&R.
Toda la noción ‘punk rock’ fue robada por gente del marketing
bastarda e inteligente en algo que seguro que no tenía nada que ver
con su intento original. Desafortunadamente para aquellos que
continuaban en el underground, con el mundo ahogándose en un mar de
‘punk rock’ comercial azucarado se hizo más difícil que nunca
distinguirse a ellos mismos como el rollo real. Lo que resultaba aún
más confuso era que la bomba había sido detonada hacía tiempo. El
ethos y la actitud se había apagado en diferentes direcciones
musicales, que el éxito de la revolución del punk rock en la
apertura del mundo de la música a nuevas ideas fue lo que hizo tan
difícil ahora ponerse de acuerdo sobre lo que constituía el punk
rock. Originalmente, había sido un tema de definirlo por lo que no
era, lo cual era sencillo. Con el tiempo, sin embargo, tanta música
llegó a tener un elemento o influencia del punk rock que se hizo
prácticamente imposible definir el punk rock por lo que no era.
Había demasiados chicos en el punk rock, y primos, sobrinos y
sobrinas, que todo tipo de bandas tenían un derecho igualmente
válido sobre el legado.
Mientras
todavía se podía encontrar un fuerte ethos y actitud en la escena
underground que se etiquetaba a si mismo como punk, ahora tenías que
vadear entre una flotilla de pretendientes punk para llegar a ella,
en lugar de poder descartarlos rápidamente entre discos de Fleetwood
Mac y Peter Frampton. El final de los 80 alegró la revolución punk
de la East Bay, y aunque fue desesperadamente necesaria a la luz de
ese campo de nabos en el que se había convertido el hardcore,
terminó como como una especie de maldición. El comercial ‘punk
infantil’ se agarró al aspecto divertido, pero no ofrecía ninguna
sustancia que lo acompañara. Las bandas underground hardcore se
vieron obligadas a sonar más duras, aunque más machistas que
nunca para diferenciarse. A cambio, el movimiento Riot Grrrl fue una
reacción underground necesaria para traer de vuelta a la mujer al
punk después de una década de ser un club de chicos. Fue genial
que siguiese habiendo reacciones para luchar contra las estrechas
ideas machistas del punk, pero lamentablemente esa gente tuvo que
perder demasiado tiempo reaccionando. La reacción, con demasiada
frecuencia, trajo su propio conjunto de dogmas.
‘Honestamente’,
decía Kenny Inouye de Marginal Man en 1998, ‘si yo fuese un chaval
de instituto ahora, no se si acabaría metido en el punk rock. La
música es genial, pero no se si me involucraría de la misma forma
porque uno de los grandes atractivos era crecer como un rebelde,
alienado por lo que sucedía a mi alrededor. Y eso era mucho de lo
que me atraía del punk, era algo para rebeldes, solitarios,
inadaptados… algo por lo que juntarnos. Al menos, habría sido
bonito que no me hubiesen pateado el culo tantas veces solo por
llevar ropas divertidas. No se que tienes que hacer ahora para
cosechar ese tipo de hostilidad. Por aquel entonces, todo lo que
tenías que hacer era cortar tu pelo y de repente eras una nenaza
según su idea de lo que estaba sucediendo en el mundo y 3 de ellos
te daban de ostias’
Todas
las amistades de la escena indie se desintegraron en dinero. Los
Butthole Surfers demandaron a Touch and Go que les devolviesen los
derechos de todos sus primeros discos. Corey Rusk, que siempre había
hecho sus tratos con las bandas basándose en los apretones de manos
y el honor, y siempre los trató equitativamente, perdió el caso
porque los métodos independientes no eran legales en el mundo
corporativo. Flipper demandaron con éxito a Subterranean. Los Meat
Puppets tuvieron un amargo juicio con SST y Greg Ginn tuvo que llegar
a un acuerdo extrajudicial, y Jello Biafra fue demandado por sus
compañeros de grupo y perdió. Mike Watt ofreció su sarcástica
visión sobre el asunto legal de Biafra al zine Ear Pollution.
‘Escuché
a Biafra y Dexter Holland (frontman de Offspring) discutir a favor de
él sobre el juicio. No se si eso fue una buena idea. ¡Probablemente
eso lo destrozó! Quiero decir, el jurado probablemente vio a Dexter
y dijo, ‘Camisas de bolos de diseño’. Puedo ver como eso pudo
arruinar el juicio, ¿sabes lo que quiero decir?’
Biafra,
que disfrutó el papel de Trotsky en el underground, continuó
hablando tanto como siempre lo hizo de todo lo que iba mal en
América.
Aunque Biafra había sido un nombre familiar en el mundo punk más
allá de los márgenes como cantante de Dead Kennedys, se hizo
incluso más prominente como portavoz anti-censura después de la
separación de la banda en la estela del juicio de 1987 contra él.
Cuando el disco Frankenchrist – con un diseño artístico de H.R.
Giger de penes penetrando vaginas – captó la errónea atención de
la gente, la policía hizo una redada en la casa de Biafra y le
arrestó acusándole de obscenidad. Sabiendo que Alternative
Tentacles era un objetivo más fácil que una organización que
tuviese dinero, el fiscal del distrito de San Francisco proclamó que
el caso era ‘una manera barata de mandar un mensaje a la industria
musical’. Al final, Biafra fue absuelto, pero a costa de su banda.
De ahí en adelante Biafra se involucró en una implacable guerra
contra la infame PMRC liderada por Tipper Gore, dando lugar a
acontecimientos tan improbables como ver a Gore y Biafra apareciendo
en el programa de Oprah Winfrey juntos, no una vez, sino dos.
‘La
primera vez fue con Bob Guccione Jr, Tipper Gore, y un fan
adolescente que resultó ser más elocuente de lo que nadie esperaba
y un psicólogo intentando vender su libro’, recordaba Biafra en
una entrevista en 1985 a Lumpen Times.’ En ese nos pusieron a todos
en el mismo motel y había una limo que nos recogía para llevarnos
juntos al programa, ‘Jello, está es Tipper Gore, ¿Cómo estás?’
Ella fue encantadoramente amigable. Así que yo estaba sentado a su
lado en el coche y ella me contaba que su hermana empezando a
introducirse en ‘el punk rock’ con los Clash y (sic) Echo &
the Echomen. En el programa, cada vez que yo intentaba decir algo,
Oprah hacía un movimiento al cámara para cortar y Tipper conseguía
el turno de palabra’
‘La
segunda vez yo vine preparado. Nos pusieron a Ice-T y a mi en un
camerino y nos conocimos y estuvo bien. Ahora se ha documentado que
Tipper Gore ha negado tener nada que ver con el juicio por
Frankenchrist y le dijo al Philadelphia Inquirer que ella no hizo
nada. Luego conseguí una copia del Metro Times de Nashville donde
dice que le gustaría ser acreditada por ello. Así que lo lleve
conmigo al segundo programa, del cual yo estaba impactado por haber
sido invitado de nuevo y estaba convencido de que ni Oprah ni su
productor se dieron cuenta de que yo era el mismo tipo hasta que
estaba en el plató en directo. Así lo sacamos en directo y, por
supuesto, ella lo negó, así que lo saque de mi bolsillo y lo leí.
El público empezó a silbar, excepto los que Tipper plantó, y Oprah
inmediatamente cortó para los anuncios y dijo, ‘Oh, a todos nos
han citado mal, ¿no Jello?’ ¿Pude decir algo durante el resto del
programa? Uh-uh’
La
visible presencia nacional de Biafra fue en aumento aunque se le puso
en contra la cada vez más fracturada comunidad punk. Una noche fue
atacado por un grupo de punks costras en el Gilman, y le dejaron con
una pierna maltrecha. El circo mediático
alrededor del evento fue reflejo de como habían cambiado las cosas,
con uno de los punks llamando a la MTV y ofreciendo vender su
historia. Los principales medios de comunicación que nunca habían
mostrado interés
en Biafra de repente querían informar del incidente. Biafra estaba
previsiblemente disgustado y rechazó hablar de ello, pensando lo
ridículo
que era que el haber sido golpeado fuese la única forma de que se
podía atraer la atención de la prensa.
Más
que nada, el cambio, lejos de tener que practicar DIY para
expresarse, fue la mayor diferencia. Para alguien que había grabado
en un sello grande, Mike Watt todavía es un fuerte defensor de las
grabaciones independientes.
‘Eso
es algo que me gustaba del punk: nuestro público siempre fue
pequeño, así que siempre estuvimos haciendo música para nosotros
mismos y nuestros amigos’, le contaba a la revista Bass Player en
1995. ‘ En cierto sentido, no me he alejado de eso. No soy un
nostálgico de los viejos tiempos, pero implementamos alguna ética
que no está obsoleta: la idea de tener el control y no meternos en
el estudio para ser una marioneta del sello. Parece mucho más
honesto de está manera – va más al grano y es menos frustrante. Y
cuando te equivocas, solo te tienes a ti mismo para culparte, en vez
de esa enorme y monolítica entidad que es un objetivo fácil. No veo
porque la gente no está más paranoica en protegerse a ellos mismos
de los sellos en primera instancia’.
La
bajista de Scrawl Sue Harshe recuerda su primera gira con Firehouse
que fue una experiencia que les abrió mucho los ojos.
‘Realmente
eso cambió las cosas, Mike Watt y George Hurley se convirtieron, al
menos para mi, en verdaderos personajes a los que seguir. Eran muy
REALES. Creo que hacerse amigos de ellos y ver como funcionaban me
ayudó a definir que palabras como éxito, punk y economía. Watt fue
definitivamente el Papa Oso, e incluso hasta el punto de que él era
‘el hombre mayor’, repartiendo el dinero de todo el mundo,
conduciendo la caravana de furgonetas al siguiente hotel o club…
pero a la vez, uno de los mejores seres humanos de siempre. Acabamos
yendo de gira con ellos unas cuantas veces, y después con Mike Watts
y sus numerosas bandas. Giramos con Mike durante su gira
Contemplating the Engine Room. Marcy, Dana y yo veiamos su show cada
noche y Marcy y yo acabamos
envueltas en lágrimas cuando acabó, literal. Una experiencia muy
conmovedora’
‘Para
mi, la idea del punk rock es realmente la idea de ser una persona
creativa, interesante y buena. Conozco demasiada gente ahora que son
artistas DIY, independientes y creativos, pero no disfrutan la música
punk rock del todo. Pero se que el punk rock fue la fuerza primordial
en mi vida que me hizo hacer algo extremadamente positivo’.
El
orgullo que encontré en los nicaragüenses cuando exploré el país
durante el mandato Sandinista resumía el espíritu DIY a gran
escala; la brillante dignidad de haber crecido en una revolución
para reclamar su tierra, sus vidas y su futuro. Nadie se lo dio.
Ellos lo tomaron, y la pasión añadida que les dio a sus vidas era
notable. Probablemente nunca experimentare otra revolución como esta
en mi vida. También tuvieron que combatir duro para sostenerla.
Muchos jóvenes músicos, al igual que muchos jóvenes nicaragüenses,
surgieron en un entorno donde ellos no eran tan marginales ni tan
reprimidos, y nunca pensaron demasiado en mantenerse comprometidos
con la revolución. Desde sus orígenes, el punk rock fue una
revolución, y la continua vitalidad del punk rock dependía
de que siempre mutara, se reinventase a si mismo, y que fuese similar
a la idea de Trotsky de ‘revolución permanente’
¿Qué
pasa con la nueva generación de punks underground, quienes hicieron
la generación hardcore de los 80 cuando el punk de los 70 se vendió
o se declaro muerto? Mantener la rebelión en los 90 fue más difícil
de lo que fue para mi generación. Incluso aunque el punk de los 70
había tenido éxito comercial en Inglaterra, y en cierto modo en New
york, los punks han seguido siendo odiados y temidos por el
mainstream. En los 90, los punks eran personas que podías llevar a
casa con papa y mama. Tuvieron el beso de la muerte – fueron
aceptados. Las bandas y sellos que mantuvieron el sistema de valores
indie eran de alguna forma más admirables, porque estaban en contra
de fuerzas menos obvias y más insidiosas. Tenían la opción de
venderse, y eligieron no hacerlo, mientras que muchos de mi
generación eran underground solo porque no tenían otra opción.
Además, fueran odiados o no los nuevos punks por la sociedad, la
realidad era que los verdaderos punks de cualquier generación se
designaban a ellos mismos así por su odio a la sociedad mainstream y
su deseo de cuestionarla y amenazarla. Lo que la sociedad pensaba de
ellos realmente no importaba.
Frank
Discussion de los Feederz avisaba contra la complacencia en 1982,
reconociendo que era la naturaleza de la sociedad absorber
a los movimientos revolucionarios:
‘Vivimos
en una sociedad que nos conforma y nos esclaviza para nuestros
propios fines y seguir adelante en beneficio de unos pocos. También
trata de absorber todo lo que la ataca – mira el punk rock. La
única defensa es atacarla totalmente, observar cada movimiento y
estar un paso por delante’
Fue
un signo de salud del underground que un gran número de nuevas
bandas podían tocar música que anteriormente se habría llamado
punk, pero no se veían obligadas a tocar en shows hardcore para
públicos que no las apreciaban. Aunque MRR pasó por el mismo
periodo confuso, todo el mundo estaba tratando de definir que era y
que no era punk, el nombre de los fanzines reflejaba lo que debía
ser todo en primer lugar. A mediados de los 80, MRR hacía artículos
de todo lo estridente que salía del subsuelo. Solo fue cuando esto
había explotado en un grado enorme se vieron obligados a acotar el
rango de lo que ellos cubrían debido al espacio que tenían.
Joe
Nolte de los Last, que había sido punk desde su comienzo, hizo una
sabia observación en Flipside en 1982.
‘No
había forma de que estuvieras en una banda punk durante 10 años. No
punk en su forma más pura. Es una cosa de raíz. Cada banda tiene
que progresar más allá de ello, pero tienen que ser las nuevas
bandas las que tomen su lugar. No es tan impactante como fue el 77
cuando todo el mundo estaba escuchando a Peter Frampton y música
disco. El punk está en el proceso de ser asimilado y convertirse en
socialmente aceptado… no es como meterse en el punk en el 77 y ser
el único chaval de tu escuela al que le gustaba. El valor básico
del R&R es que cada generación necesita tocar realmente alto
cuando estás enfadado… todo el mundo que está medio vivo, que
intenta ser un poco diferente, se encuentran con un montón de mierda
que deciden dejar de vivir y a cambio solo existen y crían a sus
familias en un suburbio y siguen todas las reglas y son buenos y se
van a la cama a las 9 en punto’
Mientras
que el punk underground como algo innovador y cultura revolucionaria
probablemente había agotado su carrera a mediados de los 80 en la
mayoría de los lugares, todavía tenía un importante rol que jugar
en el futuro como comunidad de apoyo para aquellos que se sentían
alienados de la sociedad y como lugar para escuchar música genial de
alto octanaje con mensajes reflexivos.
Bad
Religion no evolucionaron exactamente musicalmente, pero su disco
Generator en 1990 todavía era una genial explosión de punk rock,
con la suma de las típicamente letras inteligentes de Greg Graffin.
Pegboy no estaba haciendo nada que no hubiesen hecho ya ni Naked
Raygun, pero todavía eran una banda disfrutable en los 90. Por
añadidura, la bomba punk que partió debajo de los horrores del
primer rock comercial de los 80 finalmente mostró dividendos a
finales de la década y según entraba en los 90. Mientras que la
mayoría prestaba atención al efecto que tuvo sobre la superficie,
fue el efecto en el underground lo que fue más gratificante. Casi
por primera vez desde que Stooges editaron I Got a Right, rock duro
rápido y sin lujos – libre de etiquetas y no contaminado por el
metal- volvió a levantar su cabeza. Bandas como Supersuckers,
Meices, New Bomb Turks, Devil Dogs, Rocket From The Crypt y algunas
más surgieron en lugares desde Tucson a San Diego y de Columbus a la
Bay Area. Una década antes, estas bandas habían sido etiquetadas
punk les gustase o no, pero el rock finalmente se había expandido lo
suficiente como para abarcarlas.
Siempre
hay la pregunta en cualquier revolución que haces cuando la era de
controlar las barricadas ha acabado y tienes que descubrir como
continuar. Los paralelismos con la revolución Sandinista son útiles
a varios niveles. La revolución punk y la nicaragüense fueron
absorbidas
en el mismo periodo de tiempo, y terminaron en el mismo barco después
de 1990. Habías logrado un éxito duradero que estaba
permanentemente protegido en ambas culturas, pero los revolucionarios
no terminaron en el poder a largo plazo. A cambio, una versión algo
ilustrada de la antigua estructura de poder afirmaba su autoridad. La
razón de que esto suceda era la clase media en ambas culturas que
optó en gran medida en ir con la estructura del poder. Esa gente que
no tenía elección sobre su posición en la sociedad, como los
privados de derechos en América (minorías, chavales rechazados o
abusados) y los campesinos pobres en Nicaragua, se mantuvieron leales
a la revolución. Algo del punk rock más rabioso y apasionado
comprometidos con el DIY que surgieron en el futuro eran bandas como
Los Crudos, que como latinos de Chicago veían la sociedad tan
racista y problemática como siempre lo había sido. Bandas punk
internacionales en Brasil, México y otros lugares, donde las
sociedades no disfrutaban del tipo de liberación y prosperidad que
disfrutaba América en los 90, se mantuvieron tan crudos y
desesperados como siempre.
Incluso en el caso de los nuevos grupos, en los que se trataba de
cuestionar a la sociedad en lugar de que ésta nunca les diera esa
opción, a menudo seguía existiendo un gran compromiso con la ética
punk. Born Against cuestionaron implacablemente a todos sus
compañeros en la escena punk, incluso a sus mejores amigos, en un
esfuerzo por detener el conformismo que veían en todos lados.
Mientras que ellos admitían fácilmente que no tenían el tipo de
dificultades a las que se enfrentaban las primeras bandas, se sentían
tan alienados de la sociedad como aquellos que habían venido antes
de ellos. Bandas de finales de los 90 como Dillinger Four, con su
música de fácil acceso como para tocar en el Warped Tour y ser
invitados para hacerlo, declinaron e insistieron firmemente en
continuar con un simple conjunto de éticas underground y ser leales
a sus raíces. Se diferenciaban a si mismos de bandas de punk
comercial que sonaban similar por escribir letras más inteligentes y
desafiantes, y asegurarse de que sus shows resultasen en algún tipo
de caos imprevisto. Cuando fueron expulsados del 7th Avenue Entry en
su hogar de Minneapolis, un empleado les dijo que la razón fue la
misma por la que el club los quería de vuelta, y seguro de que
estarían tocando pronto en la sala principal First Avenue.
Una
de las bandas que hicieron de puente entre generaciones y mantuvieron
la noción individualista del punk fueron la banda canadiense
NoMeansNo. Provenientes de la sórdida
ciudad costera de Victoria, los hermanos Rob y John Wright gravitaban
en la escena de Vancouver y decidieron montar una banda en 1980
después de ver a DOA tocar. La banda editó su primer disco en 1982,
Mama, en su propio sello, Wrong Records. En esa época solo eran los
2 hermanos a la batería y el bajo. Añadieron a la guitarra a Andy
kerr de los infames Scientists brevemente después y que era otra
banda local en la que habían estado los hermanos Wright.
Durante
años han girado por la costa oeste de Canadá de los USA, siguiendo
los pasos de DOA. Alrededor de 1987 hicieron un pequeño show en el
club Kennel de San Francisco que su manager y amigos habían sugerido
a Jello Biafra chequear. Solo unas 20 personas asistieron, pero 8 de
ellos trabajaban en Alternative Tentacles. Mientras que NoMeansNo
estaban sin saber que hacer en San Francisco durante 3 días, Biafra
y compañía les alojaron, alimentaron con spaghetti y una fuerte
amistad nació. NoMeansNo ficharon con el sello de Biafra y se
convirtieron en una banda más estable una vez que estaban
respaldados por AT. La mejor distribución por los USA y por el mundo
también les ayudo a convertirse en una banda considerablemente más
popular. Ya
que su crecimiento fue pequeño y estable y ellos se mantuvieron
inmunes a los ataques de la rabiosa fortuna, ellos evitaron las
trampas que habían destrozado a muchos de sus colegas en 1991.
‘Escribimos una nueva canción que es como una patada en el culo,
es divertido’ le contaba Rob Wright en una entrevista de Jon Bains
ese año, ‘y esa es la forma como giramos y la gente con la que
hacemos como promotores, gente que nos contrata y los que van a
vernos, todo es muy casual, es bastante uno a uno. No es un gran
negocio. Se haces algo un poco más grande... pero parece que lo
hemos esquivado y, por lo tanto, no hay presión. Creo que si
hubiésemos tenido éxito más pronto no estaríamos en la banda, lo
que a un montón de bandas es que se hacen muy populares y se vuelve
muy oficial y mucho como un negocio y hay mucha presión y eso
contribuye a cualquier tipo de choque de personalidad que puedas
tener, o diferencias de opinión, o egos inflados. Por accidente y
más o menos por diseño lo hemos manejado para mantenernos pequeños,
no pequeños en realidad, suficientemente grandes para pagar el
alquiler y el material y cosas así, pero suficientemente pequeños
para mantenernos alejados de las gilipolleces mayores y eso ayuda a
la banda a estar junta solo por diversión y para escribir buenas
canciones’
‘Estoy
más interesado en lo que esta sucediendo ahora’, le decía Rob
Wright a Bains sobre la evolución del punk,’ en términos de que,
somos una banda punk y ciertamente no rechazo esa etiqueta. Pero
también somos gente que solo hacemos lo que hacemos porque tenemos
algo dentro que queremos expresar. Nunca fue algo como ‘quiero
tener estas pintas o sonar así’, es ‘quiero levantarme y decir
algo como lo que dice esa gente’ pero es lo que yo quiero decir y
no necesariamente lo que ellos quieren decir. Mi consejo para las
bandas es que es lo que deberías hacer, ahí es donde va a estar el
éxito, es ser lo uno mismo y ser lo que eres, únicamente como un
individuo al no ser realmente la genial banda que te gusta. Toma lo
que ellos han hecho y usa eso como una inspiración para hacer
exactamente lo opuesto, pero mientras salga de ti, para mi eso es de
lo que iba siempre el punk rock. Y cuando es bueno, eso es lo que
mola de eso. No es sobre cierto estilo de música o forma de vestir
ni nada de eso, es solo hacer lo que tú quieres y hacerlo muy
ruidoso y muy intensamente’
Wright
sentían el aislamiento y la alienación que incluso eran a menudo
los temas de las canciones de NoMeansNo e incluso eran
malinterpretadas, como muchas de las letras punk que superficialmente
aparecían negativas.
‘Una de las cosas que originalmente me atrajo de la música punk no
era solo el impulso enérgico y la vuelta a las raíces en cuanto a
sonido y deshacerse de todas las porquerías de las estrellas.
También estaba lo que la gente decía, estaban aprovechando
sentimientos que eran negativos pero en un sentido positivo. En el
sentido de reconocer que esa gente no son dioses, ni grandes padres
sabios, solo son pequeños animales que se han cuidado, criado y
civilizado ellos mismos hasta el punto donde eran seriamente
distantes y antinaturales en un mundo en que ellos deberían sentirse
en casa, pero no lo hacen’
Aunque
cada generación de punks parecía abandonar la escena con desilusión
por la dirección de la siguiente generación, solo unos pocos con
una visión a largo plazo que esa era la forma en que se supone que
tenía que ser. Ian Mackaye dijo una vez que el punk era una antorcha
que ha sido pasada de generación en generación hasta que una lo
limpió, la empaqueto y la vendió, pero que en realidad no era el
caso. No hay antorcha. En su lugar, hay una serie de golpes de estado
nada bonitos, cada una de ellas derroca el enfoque de la generación
anterior. Dependía de cada nueva generación encontrar su propio
camino y crear sus propias escenas, no dependía en lo que había
venido antes de ellos para guiarles, lo cual era demasiado frecuente
lo que los viejos punks, con superioridad moral, insistía que ellos
deberían hacer. Después de 25 años de estar involucrado en la
escena punk, Jimmy Alvarado de Razorcake anota que el punk para él
todavía se reduce a 5 palabras bastante simples: cuestiona todo, no
aceptes nada a ciegas. Por mucho que las cosas hubieran cambiado, las
razones que mantenían a la gente en el underground no. Todavía
seguían sin querer nada que la sociedad tuviera.
‘Hay
un viejo cliché punk que la gente siempre piensa que el punk murió
el día que ellos dejaron de ir a conciertos’ reflejaba Jesse
Michales de Operation Ivy en 2004. ‘Yo no sigo esa linea de
pensamiento y no pienso que mi experiencia de los muy llamados
‘viejos tiempos’ sea más importante que lo que un chaval ahora
debería experimentar. Sin embargo, había algo en los shows de
primeros de los 80 que era absolutamente fenomenal y ahora es muy
raro por no decir ausente del todo. Simplemente habla con alguien que
haya visto a Bad Brains, AOF, Negative Approach, The Fix, Minor
Threat, Black Flag, etc, etc.… Había una intensidad allí que era
una combinación de total de absorción psíquica y emoción cruda,
casi salvaje.
‘Exene
Cervenka una vez apuntó que cuando las bandas hardcore aparecieron
en los shows dejaron de ser divertidos para las chicas o los gays o a
los que les gustaba la New Wave. Creo que ella tiene toda la razón.
Así que pienso que la mejor fase del punk rock fue probablemente en
su comienzo, cuando todo el mundo podía venir y cuando todo era
nuevo. ¿Significa esto que deberíamos regresar a 1978? No,
significa que todos deberíamos poner el foco en hacer algo
totalmente nuevo, con ideas sobre que ‘punk’ quedó en el pasado
al que pertenecían. La verdadera energía está donde siempre ha
estado, en el dormitorio de un chico de 16 años donde él o ella
esta asomando con la siguiente revolución’
‘La
gente que está honestamente involucrados y lo ha estado por un
tiempo’, contaba Kenny Inouye de Marginal Man, ‘siempre dirá ‘oh
si, no es como era antes’ pero la mayoría de ellos dirán al mismo
tiempo ‘no es como eso, lo estamos intentando hacer a nuestra
manera’ Esa es la actitud que creo que la gente debería tener. Ese
negocio de ‘tío, solo es como era hace 10 años’ yo espero eso
de los hippies, pero no quiero ver eso en los punk rockers’
Hay una gran consuelo para las últimas generaciones, quienes desean
con demasiada fuerza que podían haber experimentado esta era más
cercana. Mientras que yo puedo tener orgullo de la cultura radical
underground que los 80 produjo, la imagen oficial de los 80 siempre
ha estado en la historia son el pelo largo y el maquillaje cutre, con
una banda sonora empalagosa de Kajgoogoo, Culture Club, Soft Cell y
similares. Dentro de 20 años me puedo imaginar a los estudiantes de
hoy estar cerca del bochorno mirando atrás en sus anuarios.
En
palabras del fallecido Tomata du Plenty de los Screamers:
‘Todo
debería
ser en este momento y lugar. La gente se pone demasiado sentimental,
especialmente en el R&R. Oh, dios mío, escuchar los violines…
fans del punk rock – ¡son lo más divertido!’
Más
bien, deberíamos mirar al futuro, como Randy ‘Biscuit’ Turner
estaba haciendo justo el día en que murió. Algunas de las últimas
palabras que escribió fueron:
‘¡No
he perdido mi alegría de vivir y espero ansiosamente cada día para
vivir una nueva aventura! He estado en un estudio aquí en Austin
con 3 tipos de Ministry y el guitarra de Rancid haciendo ‘unas
sesiones’ Música irreal, la mejor en la que me he visto
involucrado. Afortunadamente la editaremos pronto. No pierdas el
gusto por la exploración, ¡mírate al espejo y se alguien que te
guste!
FIN
Toda la serie Going Underground esta sacada del libro con mismo título escrito por George Hurchalla. Recomendamos comprar el libro, siempre será mejor el original que esta libre traducción de los episodios desperdigados por la red.