GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. Th' Cigaretz.


Aunque la mayoría de las bandas punk de mediados de los 70 se desarrollaron en zonas urbanas tan ásperas como New York, Cleveland y Detroit, en 1977, en medio de los entornos muy soleados de Raleigh, Carolina del Norte, estado del Tar Heel, generó una banda propia. Th' Cigaretz pasaron tiempos difíciles buscando bolos en la tierra del Southern Rock y de los cantautores, pero mantuvo una residencia en un garito llamado Free Advice, cerca del campus la Universidad de North Caroline. La banda - William Benjamin al bajo, Jerry Williams voz y guitarra, Byron McKay voz y guitarra y Scott Jarvis a la batería - caminaron hacia Manhattan para tocar en el Max's y en el CBGB a finales de los 70, y para el año 79 se habían instalado en NYC. Grabaron un disco antes de su disolución; 2 de sus miembros se quedaron en el East Village, tocando en varias bandas y trabajando en el 171 Recording Studio (que hacía doblete como club after-hours) Se convirtieron en una primera parte de la floreciente escena hardcore con Willimas produciendo el single debut de Bad Brains, 'Pay to Cum', y Jarvis produciendo el primer Ep del combo hardcore Beastie Boys 'Cookie Pus'
Texto extraído del libro PUNK 365 de Holly George-Warren.




El Rock de Malasaña apesta XIII. The Matadors ¿Qué le pasa a la juventud moderna?

 


Roto Records se gasta la pasta (debían estar forrados viendo el volumen de sus producciones) y meten en el estudio a Steve Baise de Devil Dogs con lo mejorcito de Malasaña, no hace falta decir que nos referimos a gente seria con sus instrumentos y no a cualquier borracho que se encuentran por sus esquinas vomitando todo lo digerido en sus bares fin de semana si y otro también. 
Repertorio basado en covers de Zeros, Dictators, Black Market Babies o Buzzcocks y alguna original en lo que podíamos llamar la precuela de los Wonderboys además de Thin Lizzy que empezaban a ser reverenciados y reivindicados por el rockerio no afiliado al Heavy Metal. Se les pudo ver actuando cuando hacían Festimad en Circulo Bellas Artes entre mercadillo de discos.
¿Qué le pasa a la juventud moderna? ¡quiere sex, drugs & R&R!



La única y autentica Biblia del Heavy-Metal: Alternativas Metálicas.

Por si no hubieseis tenido suficiente con 200 grupos presentados por Rock Espezial (so mamones, ya sabéis lo decían Kangrena), también dejan caer otras historias que podían agradar al oído de los metaleros ochenteros, casi todos más cercanos al punk como Dead Kennedys, The Clash o Ramones, Lou Reed con su asesino R&R Animal ya con Heroin incluido después de haber sufrido las censuras dictatoriales de los 70 y en terreno estatal La Banda Trapera, cuyo LP ya empezaba a ser inencontrable y corría de oreja en oreja grabado en cintas de cromo y fierro, y Ramoncin y su WC más cercano en actitud al punk que en lo musical. Un huequito para el Pop de Romantics y, por supuesto, el Never Mind The Bollocks (joder, si no se te iban las piernas con este disco es que no tenias alma).
En resumen, todo era puto R&R y que molona la foto de Dee Dee con pelo corto al principio de la pieza!!!




Listas Punk. Un paseo por la gran pantalla.

 

LA LISTA DE PELICULAS PUNK DE MICK FARREN
1.Taxi Driver ¿Estas hablando conmigo? El alienado, solitario y finalmente homicida Travis Bickel de Martin Scorsese – interpretado por Robert De Niro en su mejor papel – fue lanzado como un punk que estaba descubriendo sus pies en sus botas Doc Marteens, y no solo proporcionó el perfecto anti héroe para un nuevo movimiento, sino que también un corte de pelo único de De Niro al afeitarse su cuero cabelludo y hacerse una cresta al igual que su personalidad desintegrada.
2. Apocalypse Now La crítica de una guerra llevada por Jimi Hendrix y el LSD de Francis Ford Coppola, y el viaje metafórico rio arriba hacia donde el corazón de la oscuridad estaba esperando – en la magnífica persona de un cavernícola e hinchado Marlon Brando – resonaba con todos esos punks demasiado jóvenes para haber sido reclutados para ir a Vietnam, pero que no les habría importado (en sus sueños) viajar por la jungla con un M16. La película le dio también a los Clash el título de su clásico tema “Charlie no hace surf”.
3. La Matanza de Texas La película de terror de culto que contó el sangriento cuento de como 5 amigos visitando la casa del abuelo son cazados por un asesino que empuña una motosierra y su familia de caníbales profanadores de tumba ofreció el mismo tipo de impacto de amenaza a la ciudad que el punk adoptaría años más tarde. En el carácter maligno y monstruoso de Leatherface, el director Tobe Hooper dejo bastante claro que ningún ícono punk podría ser más extremo.
4. The Wild One Johnny Strabler, como líder rufián de una banda de moteros, estableció con Marlon Brando el uniforme de cazadora de cuero negro y vaqueros desgastados que serviría como modelo para descontentos greasers desde Eddie Cochran a Sid Vicious pasando por Ramones y el asesino en serie Perry Smith de la novela In Cold Blood de Truman Capote, y sucesivamente de forma interminable, generación tras generación, de rebeldes y renegados. Y por supuesto, la película proponía la clásica pregunta, y proporcionaba la clásica respuesta punk.

Johnny, ¿contra que te rebelas?”
¿Que es lo que tienes?”

5. Belle de Jour La rebelión de Catherine Deneuve en la obra maestra erótica de Luis Buñuel era un poco diferente a la de Travis Bickle o a la del enchaquetado de cuero Marlon Brando. Aquí, Deneuve interpreta a una frígida esposa montando una insurrección femenina contra la opresión social y sexual de los valores, la moral y tradiciones de la clase media que gustosa y voluntariamente se ofrece a ella misma para prostituirse durante sus, por otro lado, tardes asfixiantes. El corrompido proxeneta joven, interpretado por Pierre Clémenti – con sus dientes de oro, bastón y guardapolvos de cuero – se convirtió en un ícono al estilo de Rimbaud para los más cosmopolitas punks de la década posterior.
6. Sid & Nancy La queja siempre ha sido que “realmente no fue así”, y la corta pero intensa relación versionada en la película – y fuertemente cargada de droga – del Sex Pistol Sid Vicious y su novia Nancy Spungen quizás no ha sido correcta históricamente en cada detalle recreando los suburbios de Londres y New York de finales de los 70. Pero están fielmente recreados los comportamientos del primer punk, y si algo hay que el director Alex Cox demostró es que esos condenados amantes pueden venir de cualquier estilo posible.
7. A Streetcar Named Desire Marlon otra vez, esta vez como Stanle Kowalsky – calado hasta los huesos, camiseta destrozada, llamando rabiosamente a Stella, con angustia y frustración. El juego de Tenesse Williams es en si mismo una revolución, primero para la escena de Broadway, y después para la pantalla, pero la imagen sencilla de Brando con su camiseta destrozada, reproducida por Richard Hell tres décadas más tarde, fue la fundación total del aspecto punk.
8. The Hills Have Eyes Una familia de vacaciones en el desierto, próximo a una abandonada área de pruebas nuclear de la guerra fría, apartada de la seguridad de la autopista; su vehículo se avería; y ellos se convierten en la presa de una malévola familia de caníbales mutantes endogámicos. Realizada en 1977, y exactamente a la vez que los medios daban bombo y platillo al horror del fenómeno del nuevo punk. El horror clásico de bajo presupuesto y sangriento de Wes Cravens no ayudaba pero la convirtió en una película de culto y una metáfora de esos tiempos.
9. Natural Born Kills Mickey y Mallory Knox son el concepto de la segunda generación punk de Oliver Stone – el futuro de un mundo sin futuro. Esos chavales imaginarios como Sid Vicious y Nacy Spungen no son amantes condenados y rebeldes; son asesinos amantes rebeldes; cabalgando por la imaginaria y altamente psicodélica ruta 666, masacrando al azar, así como unos medios de comunicación exclusivos y totalmente sin escrúpulos les convirtieron en héroes populares de un reality de TV.
10. Kiss of Death Richard Widmark, cómo el asesino psicópata sonriente Tommy Udo, disfrutaba asesinando señoras mayores en sillas de ruedas con su aspecto, muy en la onda, con traje a rayas, camiseta negra y corbata blanca, solo encuentra rival quizás con James Cagney como Cody Jarret en White Heat como la primera película de cine negro con indicios de algo con regusto punk de todos los tiempos, algún día, se convertirá en parte de la cultura popular.

LAS 10 ARMAS FAVORITAS QUE APARECEN EN EL CINE DE CHRIS STEIN.
Suena como una tarea fácil: olvídalo, como dice el colega – ¡es realmente difícil! Las películas de James Bond solas se clasifican como una subcategoría. El terreno esta dominado por muchas películas corrientes donde el tema es “forzado” – esto es, hay un esfuerzo para presentar armas más grandes, más extrañas, etc. A pesar de disfrutar de muchos geniales artefactos modernos (por ejemplo, el dispositivo con bola y cadena de Gogo Yubari en Kill Bill, Vol.1) Hay algunos elementos sutiles que se pierden debido al exceso de pensamiento que se ha invertido en su creación.. Aquí están algunas de sus favoritas:
1.La navaja automática “Kris” de la versión original de Twelve Angry Men de Henry Fonda. Representa una época pasada, cuando uno podía pasear por una tienda “nueva” en Times Square y salir con uno de esos artilugios. La única en la película que tenía un diseño de dragón o serpiente en la empuñadura si no recuerdo mal.
2. El revolver del 44 de Harry el sucio. A pesar de ser relativamente de baja tecnología a día de hoy, su influencia y caché no se le pueden negar.
3. El arma de antebrazo de Travis Bickle. La escena donde él hace la pieza de un tirador de cajón en inspirador. ¿Quién ideo esto?
4. El cuchillo colgante de cruz en The Hunger. Esta es la última pieza de joyería gótica. He visto muchas versiones durante años, la mayoría de ellas demasiado adornadas.
5. Igualmente, el solemne cuchillo en forma de crucifijo del western Barbarosa llevado por Willie Nelson es un genial objeto de arte que nunca he visto reproducido.
6. El mortífero bombín de Oddjob en Goldfinger. ¿Qué puede decir uno aquí? Sé que debía haber leído el libro, pero no puedo recordar si eso se le ocurrió a Fleming. La idea de que ese tipo puede cortar la cabeza de alguien con el ala de su sombrero de alguna forma es extrañamente convincente, o eso pienso.
7. La pistola de Blade Runer. Hay un gran culto que rodea a este atrezo particular de la película. Hay páginas web dedicadas a su estudio, del mismo modo que modelos caros de esto. Plager Katsumate Serie-D debe ser la primera “marca” de arma que no es de rayos creada para una película. Esto indudablemente cae dentro de algún tipo de “primera” categoría. Ha sido seguida por todo tipo de armas de fuego relacionadas (la mayoría de ciencia ficción), p.ej. los fusiles de pulsos de las series Alien, etc…
8. La guillotina volante, de las series de películas de artes marciales La Guillotina Volante. ¿Cómo no puede cualquier entusiasta de las mutilaciones no amar la guillotina volante? ¡Mola! Posiblemente está relacionado con el bombín, quizás, pero tiene su propia personalidad.9. Es inevitable: el guante de Freddy de la franquicia de Pesadilla en Elm Street es estúpido pero todavía es algo genial. He visto una versión realmente de lujo construida alrededor de un guante de motocicleta Willie G. (diseñador de motos), hecho con cuchillos del fabricante Pat Crawford.
10. Por último, de una película más reciente, yo estaba pillado muy en serio con la pistola de Sympathy for Lady Vengeance, la tercera de la trilogía Vengeance del director coreano Chan-Wook Park. Está es una pistola casera de dos tiros y funciona dentro del argumento de la película francamente bien. En la medida de lo que ofrece la actualidad, esta en su propio género y alejada de la naturaleza forzada de muchas armas similares modernas de las pantallas de Hollywood.
Después de repasarlo, veo que he evitado las espadas láser, pistolas láser y similares. ¡Sospecho que soy un clásico!
Celebre músico, productor y fotógrafo, Chris Stein es el guitarrista y fundador de Blondie. Como productor ha trabajado con Gun Club e Iggy Pop, entre muchos otros.

LAS 25 PELICULAS CON “ACTITUD PUNK” DE ANTES DEL PUNK SEGÚN JIM JARMUSCH

Las siguientes 25 películas de antes del punk, en su opinión, tienen “actitud punk”, sea lo que sea lo que eso signifique (con mis respetos y disculpas a Don Lets). No hay ningún orden en particular, y por supuesto, hay muchas, muchas más. Así que si no estas de acuerdo, te sugiero que hagas tu propia puta lista.

1.Zero for Coduct (Jean Vigo, 1933)
2. Towers Open Fire (William Burroughs & Antony Balch, 1963)
3. Breathless (Jean-Luc Godard, 1960)
4. Monkey Business (The Marx Brothers, dirigda por Norman Z. McLeod, 1931)
5. Gun Crazy (Joseph H. Lewis, 1950)
6. Un Chien Andalou (Louis Buñuel, 1929)
7. The Wild One (Laszlo Benedek, 1953)
8. Accttone (Pier Paolo Pasolini,1961)
9. Johnny Cool (William Asher, 1963)
10. Freaks (Tod Browning, 1932)
11. Beware of a Holy Whore (Rainer Werner Fassbinder, 1970)
12. Tokyo Drifter (Seijun Suzuki, 1966)
13. Rebel Without a Cause (Nicholas Ray, 1955)
14. Chant d’Amour (Jean Genet, 1950)
15. Beat Girl (a.k.a. Wild for Kicks) (Edmond T. Greville,1960)
16. Le Samourai (Jean-Pierre Melville, 1967)
17. Saturday Night and Sunday Morning (Karel Reisz, 1960)
18. Point Blank (John Boorman, 1967)
19. Scarface (Howard Hawks & Richard Rosson, 1932)
20. Danger: Diabolik (Mario Bava, 1968)
21. Pickup on South Street (Samuel Fuller, 1953)
22. The Tenth Victim (Elio Petri, 1965)
23. Performance (Donald Cammell & Nicolas Roeg, 1970)
24. A Clockwork Orange (Stanley Kubrick, 1971)
25. Faster Pussycats, Kill Kill! (Russ Meyer, 1965)
Nacido en Akron, Ohio, el director Jim Jarmusch vive y trabaja en New York. Entre sus películas están Permanent Vacation (1980), Stranger Than Paradise (1984), Down by Law (1986), Mystery Train (1989), Night On Earth (1991), Dead Man (1995), Year of the Horse (1997), Ghost Dog: The Way of Samurai (1999), Coffee and Cigarrettes (2003), Broken Flowers (2005) y el corto “Int. Trailer. Night.” (2002).

LAS 10 PELÍCULAS QUE ME HICIERON UN ALCOHOLICO SEGÚN LEE BLACK CHILDERS.



En el lenguaje tan educado de siempre de la sociedad actual “soy un alcohólico recuperado” En el lenguaje mio “soy un bebedor sin beber” En ambos casos, me he dado cuenta que todos esos ‘vigilantes’ que le echan la culpa a los medios de comunicación de la delincuencia juvenil están aparentemente, en mi caso, en poder de la razón. Aunque éticamente anémicas y ciertamente divertidas, esas películas que representan los horrores del abuso del alcohol no son aptas para salir aquí. Por lo tanto, no son necesarias ni Valley of the Dolls, I’ll Cry Tomorrow y días de vino y de rosas - demasiado fácil. En cambio, he recopilado una lista que crearon de verdad una intoxicante imagen de la priva – para el consumo adecuado de menores.
1.Dumbo La fabulosa y psicodélica secuencia del “elefante rosa” de un Dumbo borracho y un ratón, seguida de inmediato por los cuervos cantantes a modo de resaca, es una traviesa obra maestra.
2. Todo sobre Eva Cualquier película de Bette Davis lo sería, pero en este caso, ella emplea su Martini muy seco con toda la destreza de un experto lanzador de cuchillos.
3. The Thin Man Este es el manual de un bebedor hacía un desternillante matrimonio, protagonizada por William Power y Myrna Loy como los detectives Nick y Nora Charles. Dialogo de ejemplo:

Nora: En realidad, mi marido esta trabajando en un caso nuevo justo ahora.
Periodista: ¿Qué caso?
Nora: Un caso de whiskey escoces

4. Con faldas y a lo loco Nada es tan glamuroso como el frasco plateado deslizándose deliciosamente desde el ligero de Marilyn Monroe.
5. Desde Rusia con amor “Agitado, sin mezclar” – una frase que ha entrado en nuestro lenguaje para insinuar sofisticación y encanto diabólico.
6. Mares de China O cualquier película donde adorables bebedores son impenetrables al daño. En este caso, Robert Benchely esta a bordo de un pequeño barco en un tifón, felizmente inconsciente en un piano desbocado que repetidamente le aplasta hasta la muerte.
7. El Halcón Maltes Sydney Greenstreet a Humprey Bogart: “Empezó bien, señor. Yo desconfío de un hombre que dice ‘cuando’ Él tiene que tener cuidado de no beber demasiado, porque no es fiable cuando lo hace”
8. La gata en el tejado de zinc Paul Newman demuestra como ser tremendamente sexi mientras se muestra más amoroso y deseoso de su priva que de Elizabeth Taylor.
9. Al filo de la navaja El licor como seductor. La escena: el Ritz, Paris después de cenar. Los protagonistas: Anne Baxter como Sophie, desesperada bebedora intentando mantenerse sobria. Gene Tierney como el villano y egoísta rival del afecto de Tyrone Power. Clifton Webb como Elliot Templeton, sofisticado amoral.

TIERNEY: Oh Sophie, tengo que salir dentro de media hora. ¿Serias tan amable de decir al tío Elliot que su asunto de Zubrowka ha llegado? Lo he puesto aquí mismo en la ventana.
Ojos vidriosos de Sophie. ¡Al día siguiente su cuerpo es pescado del Sena!

10. Titanic Cualquiera de las muchas versiones de esta historia siempre presenta al industrial George Widener elegantemente vestido en traje de etiqueta con su botones a un lado y un brandy en su mano esperando la creciente, y mortal, agua.
Mención especial Cualquier cosa de Ernest Hemingway en la que salga Ava Gardner.
Naturalmente ha elegido películas de mi juventud; debéis encontrar una cantidad de ejemplos más contemporáneos, como el número “Geen Fairy” de Moulin Rouge. Igualmente se pueden compilar listas para destacar drogas, fumar, sexo, rock’n’roll o prostitución. Por favor tener en cuenta que no considera ninguno de estos hábitos por lo menos erróneos.
Lee Black Childers fue un fotógrafo habitual de la escna del Factory de Andy Warhol, el Max’s Kansas City, el CBGB; sus fotos de David Bowie, Iggy Pop, Ramones, New York Dolls han alcanzado el estatus de íconos. Todavía se le podía encontrar sacando instantáneas de la siguiente ola de rockeros que asoman por ahí.

GOING UNDERGROUND 20. La linterna eléctrica de Shorty.

 

Uno de los clubs punk verdaderamente clásico del medio oeste fue el infame Jockey Club, situado en el rio Cincinnatti en Newport, Kentucky. El club, antes un casino conocido como el Flamingo Club, tenía una historia muy relacionada con la mafia, y según parece fue un lugar en su momento donde pasaban el tiempo Frank Sinatra y Marilyn Monroe. En 1960, Jerry Lee Lewis, Little Richard, Chuck Berry y los Isley Brothers actuaron allí. Para 1971 estaba en decadencia y fue vendido a Halmann ‘Shorty’ Mincey y a su hermano Haynes ‘Tiny’ Mincey. Contrataron a una variedad de grupos menores rock hasta 1982 según el club y la zona iban en mayor decadencia. Ya que Cincinnati ha sido bien conocida por su despiadado conservadurismo, el club de striptease y el vicio encontró un hogar en el vecino Newport.

Cuando el principal rock club para grupos con nombre en Cincinnati, el Bogart’s, cerro por reformas, los pinchadiscos punk locales ‘Handsome Clem’ Carpenter y ‘Billy Blank’ Leist decidieron que había necesidad de un nuevo garito, no solo para bandas de fuera, sino para grupos locales. Siempre hubo una escena punk en la ciudad sobre una base muy underground en montones de fiestas y en los pequeños Brew House y Walnut Hills. Kurt Meyer de la pionera banda straight Edge de Cincinnati Sluggo, que siempre se le permitía colarse en shows en Brew House lo recuerda:
‘Vi a los Customs, los Ravens, los Verbs, Ulterior Motives, BPA, los Switches, Cointelpro, AK47, Ed Davies Band, Dream-286, y un puñado de bandas en fiestas en lofts, galerías de arte y en el Brew House entre 1979-1982. El Jockey es donde la escena punk se consolido, y donde conseguimos ver a todos los grupos nacionales que de otra manera no hubiesen venido a Cincy. Pero había una escena punk local prospera, vibrante, salvaje y sin restricciones antes de que emergiese el Jockey Club’
The Repellents, una banda de Anderson, Indiana que aparecía en la recopilación The Master Tapes, eran habituales en el Brew House. Kurt ‘Yukki Repellent’ Davies lo rememora:
‘Empezamos a tocar en Cincy en el Brew House por 1 pavo para todas las edades ¡y la primera noche que tocamos sacamos 300$! Cogimos 200 y le dimos 100 a Dan por la contratación. Jakki, nuestra bajista y mi novia en ese tiempo, era de Cincy y conocía a Handsome Clem así que después de 2 conciertos en el Brew House, aparentemente parecía que había necesidad de un garito más grande. Intentamos encontrar otro local para shows mayores. Unas pocas semanas después Clem nos llamó y nos habló de ese lugar sobre el puente de Cincy llamado el Jockey Club donde podíamos hacer conciertos. Clem nos llevó a ver el local y no podíamos creerlo, ¡era perfecto!’
Ya como el Centro Social Club Americano en Chicago se convirtió en punto de reunión para la joven escena de Chicago, el Jockey Club llegó a ser el garito que vio a cada banda punk de gira que venía por la zona honrar su escenario. Una banda local, 11.000 Switches, tocaron allí a primeros de 1980 y se corrió la voz que había ese club cavernoso sin uso en Newport. Clem Carpenter se fue con Bill Leist a cuestas para hablar a los hermanos Mencey para montar allí shows. Según Bryce Rhude de la banda Doc and the Pods:
‘Se suponía que Clem iba a hablar, pero se metió rápidamente en el baño a mear. Shorty y Tiny fijaron su mirada en Bill y dijeron, ‘¿Quieres llevarlo bien?’ Leist tragó y replicó que les gustaría traer grupos punk a su establecimiento. Horty dijo que nunca había tenido grupos punk allí, pero que no le importaba lo que se hiciera siempre que la gente fuese a beber’
Carpenter era algo parecido a Rodney Bingenheimer en el punk de Cincinnati, haciendo un programa popular en WAIF llamado ‘Search and Destroy’ con su compañero Neil ‘Hockeypunk’ Aquino. Abriendo los oídos en Cincinnati a lo que estaba sucediendo en el resto del país, tuvo una profunda influencia en la escena punk e allí. Con Leist manejando la contratación, Carpenter asumió los deberes como el MC oficial de los shows. The Effigies tocaron en el primer concierto en septiembre, y el primer show que causo impresión a la gente de la escena local fue con Toxic Reasons y DOA. Vctor Garcia Rivier de Edge lo recuerda:

‘En esa época era un lugar sórdido y deteriorado al que nadie iba. Era más o menos un lugar donde todo vale. Los baños pronto se volvieron unisex, los chicos iban al de las chicas y viceversa. Todos los gays, travestis, punks, todo el mundo que no tenia donde ir en Cincinnati salían por el Jockey Club al principio. Yo estaba muy impresionado con esa primera versión de Toxic Reasons cuando cantaba Ed Pittman. Mi banda, The Edge, tocó allí 2 meses después de abrir. Los Circle Jerks en junio del 83 fue el primer show al que fue mucha gente desde todos los sitios, Lexington, Louisville. Indianapolis, Columbus, ya que era el único club en la región. Y había poca gente en Cincinnati que fuese a los shows, quizás 50 o 100, algunas veces 10 o 20 personas. Lo que sucedió fue que hubo mucho público, fue en verano. Uno de los nuevos canales de TV se enteró y mandaron un reportero. La policía de Newport no estaba muy feliz con lo grande que era. A veces se les pagaba, se pagaba al departamento de bomberos y los dejaban tranquilos. Los chavales bebían, con 14 o 15 años y nadie le prestaba ninguna atención. Pero en el concierto de Circle Jerks la policía decidió que era demasiado y que tenían que reventar el lugar. Aparecieron y empezaron a machacar cabezas. Para cuando terminaron el local estaba vacío. La mayoría de los chavales estaba en el callejón de atrás esperando a que saliese la banda’
El incidente se convirtió en inspiración para la canción de Edge Newport Gestapo que se convirtió en uno de los nombres alternativos de la banda, junto con Pontius Pilate y los Nail Drivers, ya que la banda engendro tanta controversia que no podían actuar bajo su propio nombre. Una de las historias más clásicas del Jockey Club empezó una noche cuando García-Rivera colocó una cámara encima de un retrete e hizo una foto de una mujer en topless haciéndole una mamada a un tío. En el siguiente show de Edge, García-Rivera repartió de la foto como premio del ‘concurso de baile’ a los miembros del público.
‘La experiencia del Jockey Club no era completa si no tenías un encontronazo con la notable Policía de Newport’ recuerda Karl Meyer de Sluggo, que tocaba en SS-20 y más tarde en Edge. ‘Yo tuve la mía mientras veía a Edge en enero y febrero de 1984. Estaba en el JC con Julian Bevan (frontman de Sluggo) y Myra McKee, descanse en paz. Estaba sentado en el bar tomando algo cuando 2 polis llegaron y me pidieron la identificación. Les dije que no tenía – mejor que mostrarles mi muy falso carnet de mi cartera – y me dijeron que les esperase allí hasta que regresasen al club, presumiblemente para reunir a más jovenzuelos, me lance a la puerta, agarrando a Myra, y le pregunte a Jughead (frontman de Sturdevant y SS-20) de ir a la parte trasera y decirle a Julian, que andaba por el escenario, que los polis estaban aquí y salir por la puerta trasera a pillar el coche. Myra y yo llegamos al coche, que estaba aparcado en el aparcamiento de taxis de la puerta de al lado. Metí a Myra en el coche, arranque el motor y lo deje en marcha mientras me acercaba a por Julian que casi me atropella saltando a la parte de atrás con una mirada de terror en su cara que nunca olvidare. Al fin y al cabo, él solo tenía 14 años. Saltamos los dos dentro del coche y justo cando estaba retrocediendo, vi las luces de un coche de policía en el aparcamiento bloqueando mi coche. Los polis nos hicieron salir del coche. Estaban bastante enfadados porque yo había abandonado el bar después de que me dijeron que les esperarse. Un policía nos estaba ladrando mientras el otro rebuscaba en mi coche, supongo que buscando drogas. El poli apunto con la linterna a mi matricula de Ohio y me preguntó, ‘¿Qué pone ahí?’, y yo respondí, ‘Ohio’, suponiendo que él lo entendía. Él me replicó, ‘así es, es donde deberías estar. No se te ha perdido nada en Newport’
El acuerdo entre Shorty y los promotores era que ellos se llevaban la puerta y él las ventas del bar. Por tacañería, al principio los punks se iban de cañas y bebían al aire libre, hasta que Shorty se entero y aplico la ley de Bill Leist. Shorty abasteció con grandes cantidades de gigantescos ‘bidones de latas’ de Fosters a 2,50$ cada una lo cual se convirtió en las favoritas de la peña. Por razones que alternaba entre el odio y el amor y que raramente importaban, los miembros del público lanzaban esos enormes proyectiles a las bandas del escenario. Tim Schwallie de Wolverton Brothers quiso hacer rebotar una lata particularmente llena sobre la cabeza de Tesco Vee y golpeo en la cara del batería de Meatmen de carambola. Shorty persiguió a Schawallie el resto de la noche con su linterna con la confianza de pillarle haciendo lo mismo de nuevo. Mientras pasaba de todo en el club, Shorty tenía sentido de propiedad sobre algunas cosas, de forma periódica echaba a gente del baño de las chicas y atacaba con fuerza a la gente que empezaba peleas o rompía cosas. En el caso de que algún beligerante fuese pillado por Shorty, tenía al delincuente arrepentido barriendo suelos en el Jockey la siguiente semana.
Aunque el crecimiento de la escena straight Edge en el código postal 45208 – Hyde Park – llevó más chavales al club, asistir al club fue siempre un asunto ampliamente impredecible en los 2 primeros años. Minor Threat tocaron para 40 personas en su última gira en mayo de 1983. Mission of Bhurma tocó al poco de abrir el club en noviembre de 1982, concierto al que pocos asistieron.
‘Yo fui al club después de trabajar’, decía Víctor García-Rivera, ‘pero Mission of Burma acababan de tocar. Me dijeron que se presentaron seis personas – no solo eso, sino que el tipo que trabajaba en la puerta, Handsome Clem, había dejado los 300$ de fianza de Mission of Burma sobre la mesa y alguien lo robó – así que figúrate, 6 personas a 5$ la entrada menos 300$ de fianza para Mission of Burma, menos 300$ perdidos y los 50$ del técnico de sonido - el JC se dio un buen ostión esa noche’.
‘Yo vi a Scream allí un domingo por la noche’, recuerda Karl Meyer. ‘Debería haber unas 10 personas, incluyendo los camareros. Lo bueno fue que, con tan poca gente, pudimos relacionarnos con la banda. La mala noticia fue que resulto difícil para ellos inspirarse un domingo por la noche en un vertedero de Kentucky para 8 chavales con la cara llena de granos’
Mientras se rumoreaba de que cualquiera podía entrar, normalmente te pedían algún tipo de identificación en la puerta y la reputación y las amenazas de redadas en el local hicieron que se sintieran intimidados un montón de chavales menores de edad. También, por supuesto, estaba el vecindario, que era intimidatorio por si mismo, y la mayoría de las familias se horrorizaban al conocer que sus hijos acudían allí en caso de que cualquiera de ellos les contase la verdad sobre sus planes. El chequeo de los carnets era una formalidad, y la elaboración de casi cualquier cosa solía bastar. Darren Blase, que llevaba Shake It Records en Cincinatti, era un estudiante de segundo año y se sorprendió cuando le pidieron una identificación en su primera visita por Bill Leist. A falta de algo más, Blase le tendió su tarjeta del Radio Shack Battery Club. Leist le dijo que disfrutase del show y que la puerta estaba en la parte de atrás. Karl Meyers recuerda el show de los Replacements de 1984 durante la gira de Sorry Ma Forgot Take out the Thrash donde solo acudieron 20 o 30 personas’
‘Ese fue genial, gran show. Los Replacements estaban absolutamente empastados. No tocaron casi ninguna de sus canciones originales, y pasamos toda la noche tocando canciones country. Yo me quede sorprendido de cómo fueron soltando interpretaciones de viejas canciones country una detrás de otra, totalmente ajenos a los llantos de angustia de los punks par que tocasen Fuck My School o cualquier otra. El guitarrista, Bob iba totalmente vestido de chica, incluyendo rímel, sombra de ojos, etc… El cantante sustituyo la palabra ‘Bob’ por palabras clave en canciones country con efectos cómicos. Creo que al final de la noche ellos cedieron y tocaron 2 o 3 temas para apaciguar al público, pero para entonces nos habíamos reducido a un pequeño grupo. Hicieron una representación artística de emborracharse y cabrear al público’.
En otro show de octubre de ese año, los Replacements metieron otra de sus características actuaciones desperdiciadas. Al final de la noche Bill Leist intentó pagar a la banda, pero Paul Westerberg no quería coger la pasta. Le dijo a Leist, ‘dejé entrar a la mitad de la gente gratis y no hemos tocado una mierda’
Incluso con el Jockey Club y con la posibilidad de tocar con muchos de los talentos nacionales, pocas bandas locales pudieron romper el aislamiento de Cincinnati. Edge se mudaron a Boston en 1983 e hicieron giras por todo el país en 1985. Uno de sus shows más grandes fue en Long Beach con Conflict de UK, Goverment Issue y los recién formados NOFX. Aunque cuando García-Rivera regresó a Boston, estaba arruinado y tenía que vivir en su furgo y ya no tenía banda. No vio otra opción que volver a Cincinnati. Al volver a reensamblar la banda con su viejo batería, Tim Brookshire, y Karl Meyer de Sluggo, descubrió que la escena había prosperado en su ausencia. A fuerza de haber editado algún vinilo y hecho giras, the Edge tocaban para un público de 300 en el Jockey en el día de acción de gracias de 1985. García-Rivera lo acredita en gran medida a Sluggo y la escena 45298 por marcar la diferencia.
‘Todos esos chicos de Walnut Hills High School, la escena straight edge y bandas como Sluggo que llevaron un montón de nueva energía al Jockey Club. Era excitante’
Era una gran ironía que chavales menores de edad a los que legalmente no se les permitía entrar al club tuvieran tanto éxito. Además, fue una prueba de fuego para los chicos Straight Edge, empujar por medio de club donde tirar las enormes latas de Foster era un ritual en cualquier concierto, y todo tipo de decadencia tenía lugar en los alrededores, incluso involucrando a chavales de su propia edad. Añadida a la energía juvenil, cuando Sluggo se formaron en 1983 llevaron el sonido thrash a la escena. La mayoría de las bandas todavía estaban tocando punk estilo 70s, y Sluggo estaban más interesados en la velocidad de sus héroes Straight Edge de DC. Los miembros de la banda también empezaron a hacer fanzines, y en un momento dado las 3/5 partes de la banda tenían uno, desde Poison Briggs de Julian Bevan a Fish de Chris Donnellys, pasando por Suburban Muckraker de Pete Wegele.

A parte de unos pocos espíritus dedicados del viejo público que hizo que el Jockey tuviera lugar, las multitudes habían sido inicialmente los típicos punks de la vieja escuela en la que se producía mucho alcoholismo y decadencia sin pensar mucho en quién lo hacía posible. Fue el nuevo influjo de jóvenes chavales que hicieron excitante toda la ética DIY, montando shows en centros comunitarios y construyendo la escena alrededor del Jockey Club. Julian Bevan recuerda una experiencia que de algún modo le puso de los nervios en un concierto de Agnostic Front en el Jockey.

‘Preguntaron a Bill Leist si Sluggo podían abrir, lo cual nos pareció bien a pesar de los rumores sobre que ellos eran una pandilla de skinheads violentos. La semana antes del bolo nos echamos atrás debido a una operación en mis pies. Agnostic Front llegó al club y un puñado de nosotros subimos para saludarles e informarles que Sluggo no iban a tocar. El cantante (Roger), el guitarrista (Vinny) y el roadie/guarda espaldas (Frenchy Da Skin) se volvieron locos y empezaron a refunfuñar ‘¡tío, esto es una puta mierda! ¿Dónde están esos tipos?’ Por temor a una paliza de los skinheads de New York, acertadamente no me identifique como el cantante. 5 minutos más tarde, Dave González les pasó la última copia de nuestro fanzine, que tenía un artículo desfavorable de su disco, desafortunadamente escrito por mí. Además de leer mi evaluación de su disco, cuyo aspecto más destacado era mi mención de que las guitarras estaban desafinadas y que no deberían haber enlatado un disco y si hacer un decente 7”, Roger y Vinnie se enfurecieron. Inmediatamente empezaron a gritar ‘EH, ¿está el puto Julian por aquí? ¡Es hombre muerto! Todo el que lo escuchó miró hacía mí, luego les devolví la mirada y dije, ummm… no, ¡no le hemos visto! Todo el mundo involucrado siguió el juego según rebuscábamos por el club a remolque de unos rabiosos Agnostic Front buscándome a MI. Afortunadamente, mi verdadera identidad nunca se reveló y yo me quede a ver su show, el cual estuvo bastante bien’.
Marcy Mays y Sue Harshe de Scrawl hicieron el viaje en coche desde Columbus para asistir a los conciertos y acabaron tocando en el Jockey Club por primera vez cuando un show en la universidad de Cincinnati fue cancelado.
‘Por supuesto, había otras bandas siempre programadas para tocar’, recuerda Harshe, ‘estábamos invadiendo totalmente su noche, aunque recuerdo a esas bandas que eran muy graciosas, en particular una – Mystery Meat. Nunca había oído hablar de ella, nunca volví a oír hablar de ella otra vez, pero fueron el blanco de una broma muy recordada esa noche. Eran muy jóvenes y de la zona, y antes de tocar su última canción, dijeron con acento fuerte de Kentucky, ‘apagad la TV y encended vuestra mente’, y alguien del público grito, ‘¡apagad vuestros amplis!’ Esa es una buena foto del Jockey Club para mí’
Harshe tiene una de las mejores historias de descubrimiento punk rock, una clásica del medio oeste. Ella era una gran fan de Who en 1980, y una fan más grande de la película Quadrophenia. Como chica de 16 años rebuscando en la cubeta de discos rebajados de 8 canciones en un Kmart de Westerville, Ohio, su hogar natal, se topó con una banda con 3 tipos ‘vistiendo como locos trajes mod molones’ Su nombre era The Jam.
‘Así fue’, decía ella, ‘lo compré – This is the Modern World – y nunca miré atrás. En unos pocos meses tenía la maquinilla de mi padre y a mi hermana pequeña sobornada para cortar mi pelo. Había descubierto a Devo, Gang of Four, The Vapors, Sex Pistols y a los Clash’
El club punk Crazy Mamas en Columbus fue un lugar que Harshe recuerda por ser su segundo hogar en sus años de instituto. Al igual que los hermanos Haynes propietarios del Jockey, el Crazy mamas era llevado por un par de hermanos llamados Nutt, que también tenían reputación por ser unos personajes excepcionales. Harshe les acredita por crear un increíblemente importante refugio para ella y la incipiente escena punk de Columbus.
‘Incluso hacía mis deberes allí cada noche. Con un carnet falso aceptable y la promesa al portero de que no bebería, me instalaba felizmente en la habitación trasera. A día de hoy, si voy al baño y huelo un ambientador de baño , instintivamente me traslada al baño de mujeres del Crazy Mamas’
Otro elemento clave de la escena de Columbus, quizás incluso más que otra cosa, era el fanzine The Offense de Tim Anstett. Hecho para atraer suficiente atención como para tener distribución nacional, llegó a ser reconocido como el más intrigante zine del país. Esto era bastante notable considerando que a la mayoría de la gente le había sido difícil nombrar solo una banda underground antes de Scrawl o New Bomb Turks (la primera banda punk de Mark Eitzel en la ciudadera the Cowboys, luego los parecidos a Joy Division Naked Skinnies que se la llevó a San Francisco en 1980 antes de formar American Music Club 3 años después)
‘Tim Anstett hacía ese sorprendente fanzine de 60 páginas que desafía las descripciones’, cuenta Sue Harshe. ‘Lo llenaban de información, por supuesto, toda fotocopiada, y con la mejor sección de correo de cualquier publicación que he leído; gente de todo el mundo escribía. Era completamente absorbente. Este zine abrió todas las puertas para mí. Como un tornado’
La ciudad tenía en verdad una cultura musical muy buena, pero al igual que en Cincinatti, no había muchas bandas que consiguiesen notoriedad. Había una cantidad de buenas tiendas de discos en Hich St. donde comprar discos, con nombres como Magnolia Thunderpussy, School Kids, Mole’s y Singing Dog. Alrededor de 1984, Sue Harshe me presentó a la persona que se convertiría en un gran amigo de por vida y colaborador musical, Marcy Mays.
‘En 1984 me estaba viendo con un tipo que iba a la universidad de Ohio en Athens, Ohio’, recuerda Harshe, ‘y una noche mientras le visitaba en su apartamento, dos tías irrumpieron por la puerta – una tenía el pelo pintado de rosa y llevaba un abrigo de leopardo. Era Marcy. El novio no duró mucho, pero Marcy y yo nos hicimos amigas rápido. Ella tocaba en una banda de Athens llamada Skull, con Jane Young tocando el bajo – la acompañante de Marcy la noche que irrumpió en el apartamento de mi novio – y Carla Sanseri a la batería. Eran fantásticas, tomando todo lo que amabas del punk rock – ruido, simple, exuberante – y sin todas las cosas que odiabas del punk rock – demasiada angustia/arrogancia. Eran hilarantes y las composiciones eran simples pero extremadamente memorables. Para darte una idea de donde venían, Carla y Marcy decidieron crear un fanzine porque Athens estaba inundada de extrema seriedad, fanzines que se daban importancia en esa época. ¡Pero el fanzine de Marcy y Carla se dedicaba solamente a la serie Scarecrow and Mrs King!
Mays se mudó a Columbus a principios de 1985, y el propietario del School Kids y promotor de conciertos Curt Schieber se apodero de una cinta de Skull y les preguntó si querían abrir para Butthole Surfers. El problema era que los otros miembros vivían en Philly y New York y Jane Young no estaba interesada. Sue Harshe se convirtió en su reemplazo y tocaron en el concierto. Siguiendo a ese debut de perfil alto, su siguiente show fue en una apertura para Meat Puppets unos pocos meses después. A Carla no le interesó volver a tocar así que encontraron a Carolyn O’Leary.
‘Creo que todavía nos llamábamos Skull, pero puedo estar equivocada’, dice Harshe. ‘En algún momento de 1985, decidimos cambiar el nombre – pensábamos que sonaba demasiado heavy metal – y lo cambiamos a Scrawl, francamente porque rimaba con Skull. Mientras pasaba 1985, yo estaba tocando en una banda hardcore llamada ¡No Amerika! Creo que teníamos 6 canciones y tocamos 2 o 3 veces. Marcy también tocaba en bandas hardcore. Nunca escribimos canciones para esas bandas, creo que porque nos sentíamos un poco intimidadas. Yo ciertamente lo estaba. No tocaba el bajo bien y no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Pero una vez que Marcy se mudó a Columbus, ambas decidimos que queríamos escribir canciones y ser dueñas de nuestro destino, por así decirlo’.
Columbus tuvo una variedad de antros durante los 80, incluyendo clubs como el Stache y Mr. Brown’s, una tienda de rosquillas en un sótano llamada Brnie’s que todavía hace conciertos punk, y Apollo’s, una tienda de giroscopios con un susceptible propietario que era el número uno empujando el giroscopio. Su frase famosa era: ‘Giroscopios: prioridad Nº 1. Primero los giroscopios, la música después’ Le gustaba mucho Scrawl y tocaron allí bastante unos cuantos años.
‘Principalmente, cada banda contrataba y montaba los shows’, dice Harshe. ‘Los propietarios del club usualmente estaban bastante acomodados y no había suficiente talento local para llenar las noches cada semana’
En Cincinnati, en el último año que Bill Leist estuvo contratando conciertos en el Jockey Club, se hizo un gran avance al conseguir el gran club Bogart’s para empezar a hacer conciertos para todas las edades. Esto apresuró el declive del Jockey, ya que había menos razones para hacer viajes a Newport si había un club en la ciudad donde los chavales podían ir a conciertos legalmente. Y del que no tenían que mentir a sus padres. Por añadidura, mientras el Jockey todavía montó algunos shows geniales hasta que Shorty lo vendió en 1988, se habían perdido las habilidades en la contratación de Leist. La escena se había mudado en Cincinnati a clubs en Clifton como Sudsy Malone’s, y el Jockey Club tuvo su último hurra en 1988, con los Auburnaires cerrando el club en el que ellos habían tocado en su apertura en 1983. Los punks arrancaron trozos como souvenirs y dejaron el lugar para chatarra, mientras que Shorty peleaba en una batalla perdida con su linterna para minimizar los daños.

Canciones que molan XVI. Bad Religion - Fields of Mars.

Como diría Jello Biafra (no es textual) 'si crees que estás empezando a tener demasiado éxito, siempre puedes hacer como Bad Religion y editar un disco como Into The Unknown'
Pero volvieron al redil y editaron Suffer después de su 'Back to the Known' y Maximum R&R en su número 69 les hizo una entrevista cuando estaban acabando con la gira de promo, por una lado Greg Graffin y Jay Bentley:
Bad Religion es una banda que en su existencia de 8 años ha contribuido a la escena underground/punk con un número de grabaciones valiosas para coleccionistas e inspiradoras para los fans del género. El EP con el mismo título ha estado fuera de edición unos cuantos años y muchos consideran el disco ‘How Could Hell Be Any Worse?’una afirmación definitiva de visión repleta de inteligencia oculta en medio de una imagen colectiva mediada que representa a los punks como gente sin educación, anarquistas sin cerebro. A través de los años y de cambios de formación, la banda mantiene a 3 miembros desde el primer single, el cantante Greg Graffin, el guitarra Brett Gurewitz y el bajista Jay Bentley. Peter Finestone de la era ‘How Could…’ y Greg Hetson, en Circle Jerks a tiempo completo, también están presentes y lo han estado desde hace años. El nuevo disco, Suffer, ha sido editado por Epitaph y es un buen ejemplo de Bad Religion y muestra una vez más que los viejos punks no necesariamente murieron, solo se hicieron mayores. Si no me crees, compra el disco y decide por ti mismo. Así es como ellos lo querrían. Graffin y Bentley fueron entrevistados poco antes de su concierto fin de gira el 2/10/88 en S.F.
MRR: La última vez que hablamos, hablabas de planes para un disco y una gira. Ambas metas se alcanzaron. ¿Cómo te sientes?
Greg Graffin: Bien, ¿Qué piensas del disco?
MRR: Mi opinión no cuenta, soy demasiado indiferente.
Jay Bentley: Nosotros también, pero todo salió bien. Lo único que el disco salió durante la gira y la gente no conocía ninguna de las nuevas canciones. Fue algo como tocar en L.A., probando nuevos temas para gente que no sabía nada de ti en 8 años, y tu dices, ‘esta es nueva’, y la gente se queda ahí de pie y dice O.K., veremos que van a hacer ahora estos gilipollas.
MRR: ¿Cómo son las cosas como quinteto?
GG: Es sorprendente en lo poderoso que suena con la segunda guitarra. Me gusta mucho más. Puedes contar la diferencia.
JB: Funciona mucho mejor.
GG: De esta forma cuando Brett la caga no te das cuenta (risas)
MRR: ¿Encuentras algún lugar por todo el país que ves como inspiración?
JB: Lincoln, Nebraska.
GG: Yo no diría como inspiración…
JB: Es divertido salir por ahí. 8 de cada 10 veces he estado sentado en una cera con Greg o Pete y digo ‘¿que cojones estamos haciendo aquí?’, pero las otras 2 digo ‘¡esto es jodidamente genial!’ Ya sea en el club, conocer a alguien guay en el bar, conduciendo por algún lugar del país que no hemos visto antes o cualquier otra cosa. Todo parece funcionar. Eso estaba bien, eso era la inspiración.
MRR: ¿Todavía consideráis a Bad Religion una banda punk?
GG: Claro.
JB: Estaba en la tienda de tatuajes (cerca de Stone) y un tipo dice ‘¿que tipo de música tocáis?’ y yo respondo ‘básicamente punk’, y el tipo responde, ‘ah, me gusta un poco la música punk, ¿eres un punk? Y respondí, ‘si, no llevo cresta’ Esos tipos de la marina, ¿no? Y dije, ‘Tengo 24 años, llevaba cresta con 16 y ya no necesito esa mierda’ Por un tiempo fue gracioso y divertido y tenía un valor impactante… asustaba a mis padres y a todo el que conocía. Me expulsaron de la escuela, supongo que en ese tiempo sirvió a su propósito, pero la música…
GG: (con falso acento ingles) PUNKS NOT DEAD, OH NO (risas).
GG: He dudado en llamarlo punk porque mucha gente tiene mala opinión de la música punk y esto automáticamente elimina muchas de lo que es posible.
JB: Si la gente tiene una opinión negativa sobre ello a causa de la etiqueta punk, ese es su problema.
GG: Ese es su problema.
JB: Si alguien nos etiqueta deberían decir que éramos una banda punk en el 81… somos todavía una banda punk en el 88 (risas).
GG: Ese termino no parece aplicarse ya a nada.
MRR: Háblame de las letras del disco.
GG: ¿No te gustan las antiguas?
MRR: De alguna manera…
GG: Son un poco más sofisticadas.
JB: Cuando tengo el papel con las letras, no se lo que dicen y le digo a Greg que deberíamos imprimirlas sobre un pequeño diccionario con ese mismo papel.
GG: Asumo que la gente que escucha podrían buscar algunas palabras que no entienden. Cuando Brett me pasa una canción, debo buscar algunas palabras, ¡y se que él las pilló de algún libro que estaba leyendo! (más risas)
MRR: Entonces, ¿Brett escribe todas las letras?
GG: El escribe la mitad y yo la otra mitad.
MRR: ¿Es el mensaje todavía importante para vosotros?
JB: Claro.
GG: Es el mismo mensaje, solo que lo estamos llevando a un nivel más alto de análisis. Ya no es la sociedad y América – todavía es algo de eso – es más al nivel de la humanidad y las especies. Un mal inherente que no termina de solucionarse en la sociedad americana.
JB: No solo existe en Orange Jullus.
GG: Eso es. No es solo en el Valle.
MRR: Vuestras respuestas a ese ‘mal inherente’ sería…
JB: No hay respuestas. Solo es decir ‘mira’, y después decide por ti mismo. Si piensas que quieres hacer algo sobre ello porque quieres que sea diferente, entonces haz algo. Si crees que todo está bien, entonces de la forma en que está.
GG: Si das respuestas, estás predicando.
JB: ¡No quiero ser un predicador!
GG: Personalmente, siento que cada ser humano tiene la misma habilidad que yo tengo, para razonar cosas, y debería poder salir con sus propias ideas y respuestas. Esa es parte de la pequeña porción de hermosura que queda en la humanidad, el hecho de que ellos pueden razonar las cosas.
MRR: Cual es vuestra opinión sobre el interés de los grandes sellos en las bandas punk y la desilusión entre la escena hacía bandas que comprometen el sonido por dólares?
JB: Esa es una decisión personal de la banda, ya sabes. Ellos no tienen que cambiar. No tienen que decir, ‘Bueno, no nos van a fichar’ y cambian. Si quieren cambiar para ganar dinero, entonces lo harán y ganaran dinero, pero no si tienen algo viable que decir.
GG: Creo que, normalmente, cambian antes de ser fichados.
JB: Toman una decisión consciente. Dicen, ‘Bueno, no vamos a ningún lugar con esto, lo haremos mejor, nos meteremos en otra cosa. Miran a lo que está sucediendo ahora. El rollo más grande ahora es la escena glam-rock.
GG: ¿Cuántas bandas punk han cambiado a ese sonido y todavía molan? No creo que ningún sello esté interesado en el viejo sonido. Todavía no hay bandas punks en los sellos grandes.
JB: Entonces… tienes un puñado de bandas que una vez estuvieron haciendo algo que tu controlabas, y de repente ya no las conoces, y están en algún lugar, haciendo algo, con diferente peinado y todo eso.
MRR: ¿Diríais que Bad Religion es una banda incorruptible?
JB: No somos incorruptibles de cualquier manera, si alguien aparece y me dice, ‘mira, te daremos 100.000$ por vuestro próximo disco’, siempre que podamos hacer lo que queremos en ese disco, hey, genial. Pero si dices, ‘te daremos X cantidad de pasta, pero tienes que cambiar tu sonido un poco. Tenemos esas coristas y un tipo que tocara vientos’, entonces no hay trato.
GG: Tendrían que ser más de 100.000$ para que me influyera.
JB: Tendría que ser una cantidad sustancial de dinero, porque ahora (independientes) podemos tener nuestra parte del pastel y comérnoslo, ¿Por qué cambiar?
MRR: Debe tener valor si tienes distribución más amplia.
JB: Esa es la coas. La única razón sería tener más distribución y apoyo en las giras.
GG: Hay muchas restricciones. No estoy dispuesto a sacrificar mi otra vida por Bad Religion y se necesitaría mucho más que dinero para que yo renunciase a eso. El rollo de Bad Religion es que somos un puñado de tipos que se juntan cuando podemos y hacemos música en nuestros propios términos. Si fichamos con un sello, ellos esperarían mucho de nosotros como banda, como giras amplias y 2 álbumes al año, y en cuanto al tiempo, no podemos permitirnos hacer eso.
MRR: ¿Regresaras a la universidad?
GG: Lo estoy ahora y lo estuve el año anterior. Empiezo mañana, esa es la razón por la que la gira termina esta noche.
JB: ¡Yo regresare a trabajar en Orange Julius! Pásate y te preparare uno extra grande, ¡con un huevo!
MRR: ¿Qué es lo siguiente para Bad Religion?
JB: ¡Ir a casa y dormir un par de días!
GG: ¡Nunca ver nada de dinero!
JB: Y ni ver a nadie de la banda hasta nuestra siguiente gira. Te lo haremos saber. Un día sonara el teléfono y será alguien de la banda que dirá esto, eso y lo otro y nos reuniremos y todo empezará de nuevo…

Y por otro lado Mr. Brett:
MRR: ¿Cuántos años llevas en Bad Religion desde ahora?
B: Empezamos con la banda en 1980, supongo que se puede decir que desde hace 8 años, pero hubo un periodo de 3-4 años donde yo no estaba en la banda. Yo era uno de los 4 miembros originales y sacamos unos cuantos discos, y luego desarrollé un serio problema con las drogas, me convertí en un yonki, un adicto, alcohólico, algo parecido a un pasado del todo. La banda continuo con los conciertos, pilló a Greg Hetson de Circle Jerks para tocar, y mantuvo el nombre de la banda vivo tocando de vez en cuando en la costa oeste y unas pocas veces en otros lugares. Luego, hace un año, aquí mismo en Gilman St, fue mi primer show de regreso a la banda, antes del disco Suffer. Y dijimos, ‘¡Hey!, esto vuelve a ser divertido’ Lo que sucedió fue, hace unos 20 meses, que yo estaba limpio y que no he tomado drogas ni alcohol desde entonces. Somos amigos de nuevo y las cosas están cambiando. En espíritu, sin embargo, siempre he sido miembro de la banda.
MRR: ¿en que estas involucrado ahora, además de la banda?
B: Lo que hago para vivir es producir discos, en su mayoría música underground, y también ingeniero en un estudio, y también tengo un pequeño sello llamado Epitaph.
MRR: Una de las cosas que encuentro realmente refrescantes y excitantes del nuevo disco es que por un lado, la música es hardcore muy básico, clásico y elegante del Sur de California, lo cual es un placer escuchar con todo el mundo yéndose a otros reinos, y que las letras son todavía muy rebeldes y provocan el pensar y necesitas tener un buen vocabulario para entenderlas…
B: ...Me paseo por el diccionario de sinónimos.
MRR: ...¿Y tengo mucha curiosidad por saber que es lo que te hace todavía sentirse así? Cuando la mayoría de las viejas bandas sacan discos ahora, líricamente no aportan nada, mientras que Suffer, realmente te da un bofetón, volvemos a lo básico.
B: En cuanto a la rebeldía en las letras, creo que lo principal es ser honestos, y creo que aquí hay un lado mio que todavía esta rabioso. Quizás algún día no sienta rabia nunca más, y tratare de no actuar rabiosamente todo el rato en mi vida diaria, pero la música, las letras y el aspecto creativo de escribir canciones y grabar un disco es una buena salida para eso. Como decía antes, hubo un periodo de tiempo donde experimenté una gran cantidad de adversidades en mi vida a causa de mi adicción al alcohol y a las drogas y sufrí mucho dolor y humillación, y a causa de eso tuve muchas experiencias que aprovechar. Iba a ser casi como hacer nuestro primer disco de nuevo.
MRR: Así se siente a menudo.
B: Soy más mayor ahora, 26, y cuando escribí las canciones… La verdad es que quiero decir que Greg Graffin es el otro compositor y él es realmente bueno. No quiero que parezca que no le doy crédito en los discos porque creo que es igual, 50/50. Él escribe la mitad de la música, y en las canciones que hace, escribe las letras. Las canciones que hago, les escribo las letras. Y todo el mundo en la banda contribuye en las ideas musicales también cuando se las presentamos a la banda. Pero creo que la actitud y el enfoque de las letras del nuevo disco son similares a How Could Hell Be Any Worse, que es lo último que hice y en lo que colaboré. Pero se desarrolló algo en el uso de la metáfora y en la manera de afirmar cosas más en forma de preguntas. Intento hacer eso más que dar alguna respuesta, y Greg hace lo mismo, como en canciones como ‘How Much Is Enough?’ Si eres inteligente y la lees, está diciendo algo muy obvio, pero lo decimos en forma de pregunta. No acabamos con una respuesta. Hay una canción llamada ‘When?’ Intentamos no resolver la cuestión, aunque debemos intentar colar la respuesta en los versos en algún lugar, porque realmente tenemos un punto de vista definido. Quizás si hacemos la pregunta de forma correcta, entonces la respuesta será evidente, mientras que en el primer disco estaba un poco más delante de tus narices. Pero la pasión y el sentimiento, la honestidad, todavía está ahí al mismo nivel, y creo que se nota.
MRR: Está animando a la gente a pensar por ellos mismos, no dejarse manipular, desafiar la realidad.
B: Creo que el punk rock debería ser desafiante. Decir punk rock a día de hoy, ni siquiera sabes que significa. Puede significar cosas muy diferentes, pero debería ser desafiante y no debería ser muy cómodo. He escuchado muchas bandas nuevas y nuestra música al menos es de fácil escucha comparada con ellas. Y digo, ‘dios, ¿Qué estamos haciendo? Somos una pandilla de viejos o algo así’ Pero creo que donde nuestra música es desafiante es en las emociones, todavía te hace sentir algo y pensar algo, afortunadamente. Lo único que tengo para juzgarlo es a mi mismo, y estoy contento con el nuevo disco. Cuando lo pongo siento que tengo 16 años de nuevo. No que soy un viejo de 26 - 26 no es ser viejo – y en realidad creo que tengo el desarrollo emocional de un chico de 14 años. Lo que pasa es que cuando tenía 14 empecé a beber y a tomar drogas a diario, con una adicción seria. Y no creo que puedas crecer emocionalmente cuando haces eso porque estas dejando fuera tus sentimientos, y cualquier tipo de mecanismo para afrontar cosas que necesitas para tratar con la adversidad. El dolor, la pena y el sufrimiento son cosas por las que debes pasar para experimentar el crecimiento. Yo me anestesie a mi mismo de sentir nada como eso desde que tenía 14, así que ahora desde que llevo año y medio sobrio tengo unos 15 emocionalmente hablando. En términos de experiencia vital e intelecto, probablemente he leído más libros que el promedio con 26 años, pero emocionalmente me siento todavía como un chiquillo.
MRR: ¿Qué te hizo salir del pozo?
B: Tuve algunas sobredosis que me causaron convulsiones cerebrales, y finalmente acabé en el hospital y pensaba que iba a morir. En un momento de mi vida pensé: ‘Bueno, así es como voy a morir’ porque no podía parar. Intentaba dejarlo todos los días, pero no podía y decidí que solo iba a morir de esa forma. Entonces un día en el que casi muero y que tuve un momento en el que vi que realmente no quería morir y que tenía que hacer algo para parar. Y lo hice.
MRR: ¿Cómo te sientes al hablar sobre como hiciste eso?
B: Realmente se supone que no debo hablar de eso.
MRR: ¿Es algún tipo de programa?
B: Claro, un programa de 12 pasos y lo hago cada día y estoy seguro que todo el mundo sabe lo que es de todos modos.
MRR: ¿Hay algún aspecto religioso detrás de ello?
B: He sido ateo toda mi vida. Quizás hubo un periodo en el que era agnóstico (risas), pero he leído mucho a Nietzsche y estaba metido en ello y era miembro del Grupo del Avance del Ateísmo, realmente estaba muy metido, ¿sabes? Estaba muy amargado, y pensaba que era por mi adicción – la desesperanza y el sin sentido del universo, etc. No hay nada dentro de mi, y en vez de tener un alma, tenía un caparazón, la cual la llenaba con drogas. No quiero decir que ahora soy un giganta espiritual ni nada parecido, sino que estoy tratando de llegar a un acuerdo con algún tipo de espiritualidad. No soy un ‘renacido’; no soy ese tipo de persona ni nunca lo seré. Soy demasiado escéptico. Pero creo que la razón por la que volví al ateísmo militante en cierto punto fue porque a una edad más joven solo era un buscador. Leí todos los libros que un adolescente lee, ‘Siddharta’, Spinoza, Inmanuel Kant, Scopenhauer, la búsqueda de todo y todo parecía insatisfactorio, así que finalmente dije, ‘joder, todo es una gilipollez, es un universo vació, un universo sin dios, viene de la nada, va a ningún lugar, todo está desprovisto de significado y se me fue la olla con las drogas y me convertí en este determinista, en el materialismo, todo es sólo valor nominal, el universo es una máquina. Ahora es diferente para mi, lo puedo poner en palabras, pero estoy leyendo las enseñanzas de Buda. No soy budista, pero hay pequeñas cosas, pequeña pistas que intento buscar. Supongo que estoy tan confuso como siempre lo he estado (risas), pero la única diferencia es que ahora no tengo drogas en mi cuerpo así que no soy como un gilipollas. Esa es la mayor diferencia en mi vida; realmente nunca fui un gilipollas, solo eran todas las drogas que había dentro de mi. Ahora, básicamente, digo que espero que haya un dios, pero quizás no lo hay, pero incluso si hay uno, no puedo saber que es porque si lo supiera, entonces yo lo sería. ¿sabes lo que quiero decir? La mente de dios lo sabe todo del universo, así que posiblemente no puedo entenderlo porque entonces yo lo sería. Así que todo lo que tengo que hacer es pensar, ‘bueno, no tengo porque saber eso, entonces puedo ser feliz’ Pero quiero saberlo, si hay algo que saber o no, así que le doy una y otra vuelta. Es todo una mierda, todos es solo sobre estar cómodo en tu propia piel. Esto es lo que intento aprender ahora. Y regresar al punk rock (risas) Algunas de esas ideas se expresan en nuestras canciones, o en las que he escrito en el nuevo disco, y básicamente es un desahogo para esos sentimientos. Mira…, mucha de esa rabia, yo no he crecido pobre, y mis padres nunca me pegaron, ellos eran agradables… no había razones por las que estar mosqueado, pero muchas de las cosas que siento...no se de donde vienen, no se a que me refiero…
MRR: En cierto sentido estas diciendo que no sientes ningún tipo de armonía con la realidad, lo cual no tiene nada que hacer con tu educación material…
B: Correcto, hubo algún tipo de discordia que vino de dentro de mi, algo que dijo: ‘¿Porque es el mundo como este? ¿Qué hago yo aquí?’… Se que eso suena estúpido, que solo los adolescentes pensarían sobre eso, sobre ‘¿Porque estoy en el universo? ¿Qué es el universo? ¿Para que sirve? ¿Debería matarme a mi mismo y prestar declaración?’ así que mucho material viene de ahí, en la canción ‘Suffer’ se dice: ‘¿No podéis ver que sus vidas son como las vuestras?/una piedra sin remover/una puerta no descubierta/conduciendo al don de la esperanza renovada/la eternidad para ti’, eso viene de ‘Look Homeward Angel’ de Thomas Wolfe, es como si hay algo y aun no lo conozco, esta debajo de alguna piedra en algún lugar, lo voy a buscar. Hay una puerta en algún lugar, y si la abro y miro en esa puerta, ¡entonces lo sabré! Quizás nunca suceda, pero esa es la esperanza, de eso se trata. En un momento de mi vida había renunciado a esa esperanza, tuve que decir, ‘No, son todo chorradas, esto es como una paja mental, no hay esperanza, es un universo frio como un reloj, moviéndose por lo que es y nada más’ No pienso eso más.
MRR: Uno puede ser espiritual sin ser religioso, ¿no?
B: Exactamente. Yo no soy religioso. El nombre de mi banda es Bad Religion. La religión es este sistema de creencias, ese dogma que, por lo tanto, aparta al hombre de la espiritualidad porque causa cismas y separatismo. ‘Si yo tengo razón, ¿Cómo puedes tenerla tú? Este es el libro correcto. Tienes que leer este libro’ Eso esta mal. Mira, hay un mundo material y otro espiritual. El mundo espiritual, no estoy diciendo que sea el cielo, sino que está entre tus oídos, está en ese nivel por debajo del pensamiento, un nivel intuitivo donde si puedes sentarte allí y tranquilizarte un segundo… y esos dos mundos están casi siempre de sincronizados entre si; yo no siento que mi mundo espiritual y mi mundo material estén en armonía. Están en conflicto. Están diciendo: ‘quiero que haya un significado, quiero estar aquí…’, ...solo están sin sincronizar, y ese es el punto, sincronizarlos y entonces podrás estar cómodo. Hay una gran diferencia entre la espiritualidad y la religión. Personalmente, pienso que la religión es falsa. Un cristiano o un judío, son felices porque todas las preguntas han sido contestadas por ellos. Yo probé esa mierda y dije, ‘OK, voy a fingir creer esto’, pero no me lo creo. No es suficientemente bueno. Así que, ahora estoy leyendo ‘The Book on the Taboo on Knowing Who You Are’ de Alan Watts…
MRR: ¿Todavía estas buscando?
B: Todavía busco estar cómodo. Aunque cuando más lo estoy es cuando escucho música ruidosa reventando mis oídos. Así es cuando me siento más espiritual. Lo que sucede es que no tienes la sensación de separarte de ti mismo como una persona en el universo. Hay ese material ruidoso golpeando tus oídos y estás de pie pegado a esa persona y hay ruido pegando en sus oídos, y ambos estáis siendo golpeados y sintiendo lo mismo y estáis logrando ese trance orgásmico - sin separación, unidos. Te pones nervioso y entras en ese frenesí y es como una simbiosis masoquista. Solo te metes a ti mismo en la música y dejas que tome el control y entonces no hay separación ni soledad ni tú y yo – solo hay una ‘cosa’, ese sonido estridente y explosivo…
MRR: Alienación tribal tecnológica…
B: Exactamente. Así la música es una manera de lograr ese estado. Y el punk rock lo hace realmente bien. Diferentes sociedades utilizan diferentes maneras. Como la música Gospel, esos tipos logran un estado hipnótico donde todos sienten el espíritu de Jesús, volviéndose locos bailando y sudando, hablando en lenguas desconocidas. Se meten ellos mismos en ese estado orgásmico. Lo mismo que en el pit en un concierto punk, o en África y las religiones primitivas con rituales diferentes. Algunos consiguen lo mismo en la Super Bowl, ese deseo humano básico de no sentirte separado, aunque no es sentirte parte de una masa, sino sentirte tú mismo – perderse uno mismo. Esa es una experiencia espiritual, y puede ser lograda en un microcosmos por medio del punk rock. Y luego vas a trabajar o a casa y dices, ‘¿Que acabo de hacer?’
MRR: Es bastante remarcable para mi – dada la joven edad media de la gente en la escena actual – que haya gente mayor que todavía están estimulados espiritual o artísticamente por lo que esta sucediendo, sin embargo, parece que eres capaz de dar y conseguir algo.
B: La edad de los punk es muy joven, pero yo era muy joven cuando empecé, como lo eran Greg, Jay y Peter, y no se si hay una diferencia fundamental entre lo que yo era entonces y lo que ellos son ahora… no puedo decirlo, y yo estaba muy fuera de mi entonces. Pero amo el punk rock, está en mi sangre, probablemente seguiré haciendo esto hasta que sea viejo, no lo se, o hasta que algo me haga parar (risas) Aunque probablemente pueda conseguir esa sensación sentado en mi habitación poniendo luz estrobroscópica y mirándola fijamente. No es que lo hiciera. Pero el punk es una forma que encontré para articularlo y lograr una experiencia que es buena y que hace que cada cuerpo sienta lo mismo. Puedo conseguir lo mismo de Percy Sledge, subo a ese nivel, pero no hay nada como estar en un escenario y tocar las viejas canciones de Bad Religion – es divertido, los tíos de la banda son mis mejores amigos de todos los tiempos. Probablemente hay gente en Bulgaria que tiene la misma sensación con música de acordeón trabajando duro, volviéndose locos, y eso es verdadero punk para ellos.
MRR: ¿Hay algunos libros que puedes recomendar a la gente?
B: Bueno, de todos modos, todo el mundo debería leer, y no ver más la T.V. Pero no quiero decir a la gente que leer, pero te diré los libros que he leído y han inspirado Suffer. Mucho de Dostoevski, ‘Suffer’, todo el concepto viene de como Dostoevski siente que la sublimación y la catarsis se pueden lograr a través del sufrimiento, como uno realmente no puede llegar sin lo otro. Aunque todos esos libros tienen ese tema central. No es que sufrir sea malo, es como si tú sufres y sale el otro lado purificado, purgado. No estoy diciendo que tengas que ser azotado o algo así, pero sea lo que sea – si tu novia te deja, estás sufriendo… es dolor emocional. En todos esos libros él maneja eso, como ‘Crimen y Castigo’, ‘Possessed’. ‘Los hermanos Karamazov’, ‘El Idiota’… todos son realmente geniales. Creo que mis favoritos son ‘Los Hermanos Karamazov’ y ‘El Idiota’, pero probablemente con el que empezaría es ‘Crimen y Castigo’ ¡Creo que son realmente punk!

Y aquí estamos, cuarenta y pico años después siguen editando discos y repitiendo la misma formula, pero entre todas las canciones que presentan, siempre, si, siempre habrá una autentica joya con todos los ingredientes que les han hecho llegar a los corazoncitos de muchos punks, zapatilla a saco, coros y Uoohhhsss, y una letras que, seamos sinceros, no las entienden ni ellos.