Uno de los clubs punk verdaderamente clásico del medio oeste fue el
infame Jockey Club, situado en el rio Cincinnatti en Newport,
Kentucky. El club, antes un casino conocido como el Flamingo Club,
tenía una historia muy relacionada con la mafia, y según parece fue
un lugar en su momento donde pasaban el tiempo Frank Sinatra y
Marilyn Monroe. En 1960, Jerry Lee Lewis, Little
Richard, Chuck Berry y los Isley Brothers actuaron allí. Para
1971 estaba en decadencia y fue vendido a Halmann ‘Shorty’ Mincey
y a su hermano Haynes ‘Tiny’ Mincey. Contrataron a una variedad
de grupos menores rock hasta 1982 según el club y la zona iban en
mayor decadencia. Ya que Cincinnati ha sido bien conocida por su
despiadado conservadurismo, el club de striptease y el vicio encontró
un hogar en el vecino Newport.
Cuando
el principal rock club para grupos con nombre en Cincinnati, el
Bogart’s, cerro por reformas, los pinchadiscos punk locales
‘Handsome Clem’ Carpenter y ‘Billy Blank’ Leist decidieron
que había necesidad de un nuevo garito, no solo para bandas de
fuera, sino para grupos locales. Siempre hubo una escena punk en la
ciudad sobre una base muy underground en montones de fiestas y en los
pequeños Brew House y Walnut Hills. Kurt Meyer de la pionera banda
straight Edge de Cincinnati Sluggo, que siempre se le permitía
colarse en shows en Brew House lo recuerda:
‘Vi
a los Customs, los Ravens, los Verbs, Ulterior Motives, BPA, los
Switches, Cointelpro, AK47, Ed Davies Band, Dream-286, y un puñado
de bandas en fiestas en lofts, galerías de arte y en el Brew House
entre 1979-1982. El Jockey es donde la escena punk se consolido, y
donde conseguimos ver a todos los grupos nacionales que de otra
manera no hubiesen venido a Cincy. Pero había una escena punk local
prospera, vibrante, salvaje y sin restricciones antes de que
emergiese el Jockey Club’
The
Repellents, una banda de Anderson, Indiana que aparecía en la
recopilación The Master Tapes, eran habituales en el Brew House.
Kurt ‘Yukki Repellent’ Davies lo rememora:
‘Empezamos
a tocar en Cincy en el Brew House por 1 pavo para todas las edades ¡y
la primera noche que tocamos sacamos 300$! Cogimos 200 y le dimos 100
a Dan por la contratación. Jakki, nuestra bajista y mi novia en ese
tiempo, era de Cincy y conocía a Handsome Clem así que después de
2 conciertos en el Brew House, aparentemente parecía que había
necesidad de un garito más grande. Intentamos encontrar otro local
para shows mayores. Unas pocas semanas después Clem nos llamó y nos
habló de ese lugar sobre el puente de Cincy llamado el Jockey Club
donde podíamos hacer conciertos. Clem nos llevó a ver el local y no
podíamos creerlo, ¡era perfecto!’
Ya
como el Centro Social Club Americano en Chicago se convirtió en
punto de reunión para la joven escena de Chicago, el Jockey Club
llegó a ser el garito que vio a cada banda punk de gira que venía
por la zona honrar su escenario. Una banda local, 11.000 Switches,
tocaron allí a primeros de 1980 y se corrió la voz que había ese
club cavernoso sin uso en Newport. Clem Carpenter se fue con Bill
Leist a cuestas para hablar a los hermanos Mencey para montar allí
shows. Según Bryce Rhude de la banda Doc and the Pods:
‘Se
suponía que Clem iba a hablar, pero se metió rápidamente en el
baño a mear. Shorty y Tiny fijaron su mirada en Bill y dijeron,
‘¿Quieres llevarlo bien?’ Leist tragó y replicó que les
gustaría traer grupos punk a su establecimiento. Horty dijo que
nunca había tenido grupos punk allí, pero que no le importaba lo
que se hiciera siempre que la gente fuese a beber’
Carpenter
era algo parecido a Rodney Bingenheimer en el punk de Cincinnati,
haciendo un programa popular en WAIF llamado ‘Search and Destroy’
con su compañero Neil ‘Hockeypunk’ Aquino. Abriendo los oídos
en Cincinnati a lo que estaba sucediendo en el resto del país, tuvo
una profunda influencia en la escena punk e allí. Con Leist
manejando la contratación, Carpenter asumió los deberes como el MC
oficial de los shows. The Effigies tocaron en el primer concierto en
septiembre, y el primer show que causo impresión a la gente de la
escena local fue con Toxic Reasons y DOA. Vctor Garcia Rivier de Edge
lo recuerda:

‘En
esa época era un lugar sórdido y deteriorado al que nadie iba. Era
más o menos un lugar donde todo vale. Los baños pronto se volvieron
unisex, los chicos iban al de las chicas y viceversa. Todos los gays,
travestis, punks, todo el mundo que no tenia donde ir en Cincinnati
salían por el Jockey Club al principio. Yo estaba muy impresionado
con esa primera versión de Toxic Reasons cuando cantaba Ed Pittman.
Mi banda, The Edge, tocó allí 2 meses después de abrir. Los Circle
Jerks en junio del 83 fue el primer show al que fue mucha gente desde
todos los sitios, Lexington, Louisville. Indianapolis, Columbus, ya
que era el único club en la región. Y había poca gente en
Cincinnati que fuese a los shows, quizás 50 o 100, algunas veces 10
o 20 personas. Lo que sucedió fue que hubo mucho público, fue en
verano. Uno de los nuevos canales de TV se enteró y mandaron un
reportero. La policía de Newport no estaba muy feliz con lo grande
que era. A veces se les pagaba, se pagaba al departamento de bomberos
y los dejaban tranquilos. Los chavales bebían, con 14 o 15 años y
nadie le prestaba ninguna atención. Pero en el concierto de Circle
Jerks la policía decidió que era demasiado y que tenían que
reventar el lugar. Aparecieron y empezaron a machacar cabezas. Para
cuando terminaron el local estaba vacío. La mayoría de los chavales
estaba en el callejón de atrás esperando a que saliese la banda’
El
incidente se convirtió en inspiración para la canción de Edge
Newport Gestapo que se convirtió en uno de los nombres alternativos
de la banda, junto con Pontius Pilate y los Nail Drivers, ya que la
banda engendro tanta controversia que no podían actuar bajo su
propio nombre. Una de las historias más clásicas del Jockey Club
empezó una noche cuando García-Rivera colocó una cámara encima de
un retrete e hizo una foto de una mujer en topless haciéndole una
mamada a un tío. En el siguiente show de Edge, García-Rivera
repartió de la foto como premio del ‘concurso de baile’ a los
miembros del público.
‘La
experiencia del Jockey Club no era completa si no tenías un
encontronazo con la notable Policía de Newport’ recuerda Karl
Meyer de Sluggo, que tocaba en SS-20 y más tarde en Edge. ‘Yo tuve
la mía mientras veía a Edge en enero y febrero de 1984. Estaba en
el JC con Julian Bevan (frontman de Sluggo) y Myra McKee, descanse en
paz. Estaba sentado en el bar tomando algo cuando 2 polis llegaron y
me pidieron la identificación. Les dije que no tenía – mejor que
mostrarles mi muy falso carnet de mi cartera – y me dijeron que les
esperase allí hasta que regresasen al club, presumiblemente para
reunir a más jovenzuelos, me lance a la puerta, agarrando a Myra, y
le pregunte a Jughead (frontman de Sturdevant y SS-20) de ir a la
parte trasera y decirle a Julian, que andaba por el escenario, que
los polis estaban aquí y salir por la puerta trasera a pillar el
coche. Myra y yo llegamos al coche, que estaba aparcado en el
aparcamiento de taxis de la puerta de al lado. Metí a Myra en el
coche, arranque el motor y lo deje en marcha mientras me acercaba a
por Julian que casi me atropella saltando a la parte de atrás con
una mirada de terror en su cara que nunca olvidare. Al fin y al cabo,
él solo tenía 14 años. Saltamos los dos dentro del coche y justo
cando estaba retrocediendo, vi las luces de un coche de policía en
el aparcamiento bloqueando mi coche. Los polis nos hicieron salir del
coche. Estaban bastante enfadados porque yo había abandonado el bar
después de que me dijeron que les esperarse. Un policía nos estaba
ladrando mientras el otro rebuscaba en mi coche, supongo que buscando
drogas. El poli apunto con la linterna a mi matricula de Ohio y me
preguntó, ‘¿Qué pone ahí?’, y yo respondí, ‘Ohio’,
suponiendo que él lo entendía. Él me replicó, ‘así es, es
donde deberías estar. No se te ha perdido nada en Newport’

El
acuerdo entre Shorty y los promotores era que ellos se llevaban la
puerta y él las ventas del bar. Por tacañería, al principio los
punks se iban de cañas y bebían al aire libre, hasta que Shorty se
entero y aplico la ley de Bill Leist. Shorty abasteció con grandes
cantidades de gigantescos ‘bidones de latas’ de Fosters a 2,50$
cada una lo cual se convirtió en las favoritas de la peña. Por
razones que alternaba entre el odio y el amor y que raramente
importaban, los miembros del público lanzaban esos enormes
proyectiles a las bandas del escenario. Tim Schwallie de Wolverton
Brothers quiso hacer rebotar una lata particularmente llena sobre la
cabeza de Tesco Vee y golpeo en la cara del batería de Meatmen de
carambola. Shorty persiguió a Schawallie el resto de la noche con su
linterna con la confianza de pillarle haciendo lo mismo de nuevo.
Mientras pasaba de todo en el club, Shorty tenía sentido de
propiedad sobre algunas cosas, de forma periódica echaba a gente del
baño de las chicas y atacaba con fuerza a la gente que empezaba
peleas o rompía cosas. En el caso de que algún beligerante fuese
pillado por Shorty, tenía al delincuente arrepentido barriendo
suelos en el Jockey la siguiente semana.
Aunque
el crecimiento de la escena straight Edge en el código postal 45208
– Hyde Park – llevó más chavales al club, asistir al club fue
siempre un asunto ampliamente impredecible en los 2 primeros años.
Minor Threat tocaron para 40 personas en su última gira en mayo de
1983. Mission of Bhurma tocó al poco de abrir el club en noviembre
de 1982, concierto al que pocos asistieron.
‘Yo
fui al club después de trabajar’, decía Víctor García-Rivera,
‘pero Mission of Burma acababan de tocar. Me dijeron que se
presentaron seis personas – no solo eso, sino que el tipo que
trabajaba en la puerta, Handsome Clem, había dejado los 300$ de
fianza de Mission of Burma sobre la mesa y alguien lo robó – así
que figúrate, 6 personas a 5$ la entrada menos 300$ de fianza para
Mission of Burma, menos 300$ perdidos y los 50$ del técnico de
sonido - el JC se dio un buen ostión esa noche’.
‘Yo
vi a Scream allí un domingo por la noche’, recuerda Karl Meyer.
‘Debería haber unas 10 personas, incluyendo los camareros. Lo
bueno fue que, con tan poca gente, pudimos relacionarnos con la
banda. La mala noticia fue que resulto difícil para ellos inspirarse
un domingo por la noche en un vertedero de Kentucky para 8 chavales
con la cara llena de granos’
Mientras
se rumoreaba de que cualquiera podía entrar, normalmente te pedían
algún tipo de identificación en la puerta y la reputación y las
amenazas de redadas en el local hicieron que se sintieran intimidados
un montón de chavales menores de edad. También, por supuesto,
estaba el vecindario, que era intimidatorio por si mismo, y la
mayoría de las familias se horrorizaban al conocer que sus hijos
acudían allí en caso de que cualquiera de ellos les contase la
verdad sobre sus planes. El chequeo de los carnets era una
formalidad, y la elaboración de casi cualquier cosa solía bastar.
Darren Blase, que llevaba Shake It Records en Cincinatti, era un
estudiante de segundo año y se sorprendió cuando le pidieron una
identificación en su primera visita por Bill Leist. A falta de algo
más, Blase le tendió su tarjeta del Radio Shack Battery Club. Leist
le dijo que disfrutase del show y que la puerta estaba en la parte de
atrás. Karl Meyers recuerda el show de los Replacements de 1984
durante la gira de Sorry Ma Forgot Take out the Thrash donde solo
acudieron 20 o 30 personas’
‘Ese
fue genial, gran show. Los Replacements estaban absolutamente
empastados. No tocaron casi ninguna de sus canciones originales, y
pasamos toda la noche tocando canciones country. Yo me quede
sorprendido de cómo fueron soltando interpretaciones de viejas
canciones country una detrás de otra, totalmente ajenos a los
llantos de angustia de los punks par que tocasen Fuck My School o
cualquier otra. El guitarrista, Bob iba totalmente vestido de chica,
incluyendo rímel, sombra de ojos, etc… El cantante sustituyo la
palabra ‘Bob’ por palabras clave en canciones country con efectos
cómicos. Creo que al final de la noche ellos cedieron y tocaron 2 o
3 temas para apaciguar al público, pero para entonces nos habíamos
reducido a un pequeño grupo. Hicieron una representación artística
de emborracharse y cabrear al público’.
En
otro show de octubre de ese año, los Replacements metieron otra de
sus características actuaciones desperdiciadas. Al final de la noche
Bill Leist intentó pagar a la banda, pero Paul Westerberg no quería
coger la pasta. Le dijo a Leist, ‘dejé entrar a la mitad de la
gente gratis y no hemos tocado una mierda’
Incluso
con el Jockey Club y con la posibilidad de tocar con muchos de los
talentos nacionales, pocas bandas locales pudieron romper el
aislamiento de Cincinnati. Edge se mudaron a Boston en 1983 e
hicieron giras por todo el país en 1985. Uno de sus shows más
grandes fue en Long Beach con Conflict de UK, Goverment Issue y los
recién formados NOFX. Aunque cuando García-Rivera regresó a
Boston, estaba arruinado y tenía que vivir en su furgo y ya no tenía
banda. No vio otra opción que volver a Cincinnati. Al volver a
reensamblar la banda con su viejo batería, Tim Brookshire, y Karl
Meyer de Sluggo, descubrió que la escena había prosperado en su
ausencia. A fuerza de haber editado algún vinilo y hecho giras, the
Edge tocaban para un público de 300 en el Jockey en el día de
acción de gracias de 1985. García-Rivera lo acredita en gran medida
a Sluggo y la escena 45298 por marcar la diferencia.
‘Todos
esos chicos de Walnut Hills High School, la escena straight edge y
bandas como Sluggo que llevaron un montón de nueva energía al
Jockey Club. Era excitante’
Era
una gran ironía que chavales menores de edad a los que legalmente no
se les permitía entrar al club tuvieran tanto éxito. Además, fue
una prueba de fuego para los chicos Straight Edge, empujar por medio
de club donde tirar las enormes latas de Foster era un ritual en
cualquier concierto, y todo tipo de decadencia tenía lugar en los
alrededores, incluso involucrando a chavales de su propia edad.
Añadida a la energía juvenil, cuando Sluggo se formaron en 1983
llevaron el sonido thrash a la escena. La mayoría de las bandas
todavía estaban tocando punk estilo 70s, y Sluggo estaban más
interesados en la velocidad de sus héroes Straight Edge de DC. Los
miembros de la banda también empezaron a hacer fanzines, y en un
momento dado las 3/5 partes de la banda tenían uno, desde Poison
Briggs de Julian Bevan a Fish de Chris Donnellys, pasando por
Suburban Muckraker de Pete Wegele.

A
parte de unos pocos espíritus dedicados del viejo público que hizo
que el Jockey tuviera lugar, las multitudes habían sido inicialmente
los típicos punks de la vieja escuela en la que se producía mucho
alcoholismo y decadencia sin pensar mucho en quién lo hacía
posible. Fue el nuevo influjo de jóvenes chavales que hicieron
excitante toda la ética DIY, montando shows en centros comunitarios
y construyendo la escena alrededor del Jockey Club. Julian Bevan
recuerda una experiencia que de algún modo le puso de los nervios en
un concierto de Agnostic Front en el Jockey.
‘Preguntaron
a Bill Leist si Sluggo podían abrir, lo cual nos pareció bien a
pesar de los rumores sobre que ellos eran una pandilla de skinheads
violentos. La semana antes del bolo nos echamos atrás debido a una
operación en mis pies. Agnostic Front llegó al club y un puñado de
nosotros subimos para saludarles e informarles que Sluggo no iban a
tocar. El cantante (Roger), el guitarrista (Vinny) y el roadie/guarda
espaldas (Frenchy Da Skin) se volvieron locos y empezaron a
refunfuñar ‘¡tío, esto es una puta mierda! ¿Dónde están esos
tipos?’ Por temor a una paliza de los skinheads de New York,
acertadamente no me identifique como el cantante. 5 minutos más
tarde, Dave González les pasó la última copia de nuestro fanzine,
que tenía un artículo desfavorable de su disco, desafortunadamente
escrito por mí. Además de leer mi evaluación de su disco, cuyo
aspecto más destacado era mi mención de que las guitarras estaban
desafinadas y que no deberían haber enlatado un disco y si hacer un
decente 7”, Roger y Vinnie se enfurecieron. Inmediatamente
empezaron a gritar ‘EH, ¿está el puto Julian por aquí? ¡Es
hombre muerto! Todo el que lo escuchó miró hacía mí, luego les
devolví la mirada y dije, ummm… no, ¡no le hemos visto! Todo el
mundo involucrado siguió el juego según rebuscábamos por el club a
remolque de unos rabiosos Agnostic Front buscándome a MI.
Afortunadamente, mi verdadera identidad nunca se reveló y yo me
quede a ver su show, el cual estuvo bastante bien’.
Marcy
Mays y Sue Harshe de Scrawl hicieron el viaje en coche desde Columbus
para asistir a los conciertos y acabaron tocando en el Jockey Club
por primera vez cuando un show en la universidad de Cincinnati fue
cancelado.
‘Por
supuesto, había otras bandas siempre programadas para tocar’,
recuerda Harshe, ‘estábamos invadiendo totalmente su noche, aunque
recuerdo a esas bandas que eran muy graciosas, en particular una –
Mystery Meat. Nunca había oído hablar de ella, nunca volví a oír
hablar de ella otra vez, pero fueron el blanco de una broma muy
recordada esa noche. Eran muy jóvenes y de la zona, y antes de tocar
su última canción, dijeron con acento fuerte de Kentucky, ‘apagad
la TV y encended vuestra mente’, y alguien del público grito,
‘¡apagad vuestros amplis!’ Esa es una buena foto del Jockey Club
para mí’
Harshe
tiene una de las mejores historias de descubrimiento punk rock, una
clásica del medio oeste. Ella era una gran fan de Who en 1980, y una
fan más grande de la película Quadrophenia. Como chica de 16 años
rebuscando en la cubeta de discos rebajados de 8 canciones en un
Kmart de Westerville, Ohio, su hogar natal, se topó con una banda
con 3 tipos ‘vistiendo como locos trajes mod molones’ Su nombre
era The Jam.
‘Así
fue’, decía ella, ‘lo compré – This is the Modern World – y
nunca miré atrás. En unos pocos meses tenía la maquinilla de mi
padre y a mi hermana pequeña sobornada para cortar mi pelo. Había
descubierto a Devo, Gang of Four, The Vapors, Sex Pistols y a los
Clash’
El
club punk Crazy Mamas en Columbus fue un lugar que Harshe recuerda
por ser su segundo hogar en sus años de instituto. Al igual que los
hermanos Haynes propietarios del Jockey, el Crazy mamas era llevado
por un par de hermanos llamados Nutt, que también tenían reputación
por ser unos personajes excepcionales. Harshe les acredita por crear
un increíblemente importante refugio para ella y la incipiente
escena punk de Columbus.
‘Incluso
hacía mis deberes allí cada noche. Con un carnet falso aceptable y
la promesa al portero de que no bebería, me instalaba felizmente en
la habitación trasera. A día de hoy, si voy al baño y huelo un
ambientador de baño , instintivamente me traslada al baño de
mujeres del Crazy Mamas’
Otro
elemento clave de la escena de Columbus, quizás incluso más que
otra cosa, era el fanzine The Offense de Tim Anstett. Hecho para
atraer suficiente atención como para tener distribución nacional,
llegó a ser reconocido como el más intrigante zine del país. Esto
era bastante notable considerando que a la mayoría de la gente le
había sido difícil nombrar solo una banda underground antes de
Scrawl o New Bomb Turks (la primera banda punk de Mark Eitzel en la
ciudadera the Cowboys, luego los parecidos a Joy Division Naked
Skinnies que se la llevó a San Francisco en 1980 antes de formar
American Music Club 3 años después)
‘Tim
Anstett hacía ese sorprendente fanzine de 60 páginas que desafía
las descripciones’, cuenta Sue Harshe. ‘Lo llenaban de
información, por supuesto, toda fotocopiada, y con la mejor sección
de correo de cualquier publicación que he leído; gente de todo el
mundo escribía. Era completamente absorbente. Este zine abrió todas
las puertas para mí. Como un tornado’
La
ciudad tenía en verdad una cultura musical muy buena, pero al igual
que en Cincinatti, no había muchas bandas que consiguiesen
notoriedad. Había una cantidad de buenas tiendas de discos en Hich
St. donde comprar discos, con nombres como Magnolia Thunderpussy,
School Kids, Mole’s y Singing Dog. Alrededor de 1984, Sue Harshe me
presentó a la persona que se convertiría en un gran amigo de por
vida y colaborador musical, Marcy Mays.
‘En
1984 me estaba viendo con un tipo que iba a la universidad de Ohio en
Athens, Ohio’, recuerda Harshe, ‘y una noche mientras le visitaba
en su apartamento, dos tías irrumpieron por la puerta – una tenía
el pelo pintado de rosa y llevaba un abrigo de leopardo. Era Marcy.
El novio no duró mucho, pero Marcy y yo nos hicimos amigas rápido.
Ella tocaba en una banda de Athens llamada Skull, con Jane Young
tocando el bajo – la acompañante de Marcy la noche que irrumpió
en el apartamento de mi novio – y Carla Sanseri a la batería. Eran
fantásticas, tomando todo lo que amabas del punk rock – ruido,
simple, exuberante – y sin todas las cosas que odiabas del punk
rock – demasiada angustia/arrogancia. Eran hilarantes y las
composiciones eran simples pero extremadamente memorables. Para darte
una idea de donde venían, Carla y Marcy decidieron crear un fanzine
porque Athens estaba inundada de extrema seriedad, fanzines que se
daban importancia en esa época. ¡Pero el fanzine de Marcy y Carla
se dedicaba solamente a la serie Scarecrow and Mrs King!
Mays
se mudó a Columbus a principios de 1985, y el propietario del School
Kids y promotor de conciertos Curt Schieber se apodero de una cinta
de Skull y les preguntó si querían abrir para Butthole Surfers. El
problema era que los otros miembros vivían en Philly y New York y
Jane Young no estaba interesada. Sue Harshe se convirtió en su
reemplazo y tocaron en el concierto. Siguiendo a ese debut de perfil
alto, su siguiente show fue en una apertura para Meat Puppets unos
pocos meses después. A Carla no le interesó volver a tocar así que
encontraron a Carolyn O’Leary.
‘Creo
que todavía nos llamábamos Skull, pero puedo estar equivocada’,
dice Harshe. ‘En algún momento de 1985, decidimos cambiar el
nombre – pensábamos que sonaba demasiado heavy metal – y lo
cambiamos a Scrawl, francamente porque rimaba con Skull. Mientras
pasaba 1985, yo estaba tocando en una banda hardcore llamada ¡No
Amerika! Creo que teníamos 6 canciones y tocamos 2 o 3 veces. Marcy
también tocaba en bandas hardcore. Nunca escribimos canciones para
esas bandas, creo que porque nos sentíamos un poco intimidadas. Yo
ciertamente lo estaba. No tocaba el bajo bien y no tenía ni idea de
lo que estaba haciendo. Pero una vez que Marcy se mudó a Columbus,
ambas decidimos que queríamos escribir canciones y ser dueñas de
nuestro destino, por así decirlo’.
Columbus
tuvo una variedad de antros durante los 80, incluyendo clubs como el
Stache y Mr. Brown’s, una tienda de rosquillas en un sótano
llamada Brnie’s que todavía hace conciertos punk, y Apollo’s,
una tienda de giroscopios con un susceptible propietario que era el
número uno empujando el giroscopio. Su frase famosa era:
‘Giroscopios: prioridad Nº 1. Primero los giroscopios, la música
después’ Le gustaba mucho Scrawl y tocaron allí bastante unos
cuantos años.
‘Principalmente,
cada banda contrataba y montaba los shows’, dice Harshe. ‘Los
propietarios del club usualmente estaban bastante acomodados y no
había suficiente talento local para llenar las noches cada semana’
En
Cincinnati, en el último año que Bill Leist estuvo contratando
conciertos en el Jockey Club, se hizo un gran avance al conseguir el
gran club Bogart’s para empezar a hacer conciertos para todas las
edades. Esto apresuró el declive del Jockey, ya que había menos
razones para hacer viajes a Newport si había un club en la ciudad
donde los chavales podían ir a conciertos legalmente. Y del que no
tenían que mentir a sus padres. Por añadidura, mientras el Jockey
todavía montó algunos shows geniales hasta que Shorty lo vendió en
1988, se habían perdido las habilidades en la contratación de
Leist. La escena se había mudado en Cincinnati a clubs en Clifton
como Sudsy Malone’s, y el Jockey Club tuvo su último hurra en
1988, con los Auburnaires cerrando el club en el que ellos habían
tocado en su apertura en 1983. Los punks arrancaron trozos como
souvenirs y dejaron el lugar para chatarra, mientras que Shorty
peleaba en una batalla perdida con su linterna para minimizar los
daños.