MIGUELBAKER. Se hurgan en la nariz.

 


Se meten el dedo en sus fosas nasales en busca de una beta de mojo con la que salvar el R&R aunque sabemos que no lo conseguirán. Me han tomado por un loco porque me he comido un moco  cantaban Panadería Bollería Nuestra Señora del Karmen allá por los años 80, pero Miguelbaker no lo harán, no se comerán sus mocos, al contrario los comparten y se sacan un artefacto en forma de cacofonía disonante desafinada para trasladarte directamente a la locura de una trinchera y una patada en la espinilla a todas esas criaturas que duermen mejor cuando se arropan con su banderita.


Ni te molestes en buscarlo en tiendas porque no lo encontraras y si quieres conservarlo como basura digital solo tienes que pinchar:



Miguelbaker solo colgaran de sus balcones la bandera del R&R que la anarquía no necesita ni fronteras ni banderas.

GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. Joni Ekman

 O ¿Cómo serían los Burning en Finlandia? A ver, que no es que se parezcan en nada pero tampoco será igual La Elipa de los años 70 con cualquier suburbio fines, solo es ese billete o moneda que después de una larga noche de parranda y lagunas mentales en tu cerebro descubres en el bolsillo de tu pantalón pensando '¿de donde habrá salido?' pero ya que lo tienes... te lo gastas y Maximum R&R les hace la siguiente reseña:

Una colección de temas esenciales del genio finlandes del pop rock JONI EKMAN. Con su poder y confianza (y estilo) de finales de los 70 y un oído para el gancho de derecha que rara vez es tan cierto. EKMAN sale de otra dimensión, un maestro en la proto-psicodelia pesada y un verdadero compositor de power pop de primer nivel, con la capacidad de meter swing al nivel de Bolan/Bowie sin esfuerzo entre los que queman ácido. La discografía ya es tan larga como mi brazo y no parece haber un final a la vista, lo cual es una gran noticia. Realmente no hay suficientes elogios—el cabrón es brillante.



Pues será totalmente cierto.

El Rock de Malasaña apesta XV. Electric Playboys quieren fiesta!!!

Con formación envidiable (nada menos que un Ilegales entre el staff) y producción de lujo a cargo del Dictador Andy Shernoff graban para Imposible Records y su logo de guitarras entrecruzadas un disco que les llevara a ¿vivir de la música? Difícil meta a pesar de tan buenos argumentos. Ruta 66 en su número 138 les realiza entrevista para promocionar tan jugosa rodaja de....CD


Si te los encuentras por ahí, invítalos a tu próxima party y no olvides que se dejaran la pasta del alquiler dejando al casero con un palmo de narices esperando que les suelten la panoja. Y recuerda, si ves el disco, agénciatelo!!!!!


Las historias de Slash IX. Malcolm McLaren le suelta la chapa a Slash II

 

En el anterior mes Malcolm los dejo con el deseo de que los chavales no escucharan discos, sino que mejor pateasen la TV, o que jodieran a sus madres…
Slash: Ya que hablas sobre joder a la madre de alguien, ¿que pasó con ‘Who Killed Bambi?’ Hemos escuchado rumores sobre una escena de incesto.
Malcolm: Si, así es, y pienso que es la mejor escena… Bueno, lo que sucedió fue que Rotten no estaba de acuerdo con Russ Meyer, había una tremenda preocupación sobre el guion. Supongo que la banda pensaba que estaba muy trillada. Lo estaba, pero, para mi, lo maravillosos era que Russ Meyer, ya sabes, el epítome del fascismo americano y ya sabes, las mujeres con tetas grandes...se encuentra con los Sex Pistols y yo pensaba que era muy divertido… y la escena donde Sid folla con su madre, en medio de todo eso, era igual de divertida y ,en cierto modo, muy conmovedora… Soy de la opinión de que Inglaterra (y solo hablo de Inglaterra porque no soy un gran creyente del internacionalismo) es un país muy incestuoso y forma mucho parte de su cultura. Pienso que la cosa más genial sobre la que hablar en Inglaterra es follar con tu madre… algo que realmente preocuparía a mucha gente…
Es especialmente genial porque se ha escrito que él lo ha estado haciendo durante años, no fue gran cosa… su madre era una hippie, y también se ponía de heroína… ella escuchaba Vanilla Fudge… pienso que era una gran escena. Disgustó tanto a 20th Century Fox hasta el punto que un inversor renunció. También preocupaba a la madre de Sid (risas)
Slash: ¡Tendrá miedo de que salga la verdad! (risas)
Malcolm: … Aunque sabes que creo que Sid lo hubiese pasado mal, al principio estaba molesto con ello…
Slash: ¿Quieres decir que Sid tiene moral? (risas)
Malcolm: Habíamos elegido a Mariame Faithful para el papel... Ella era la ex novia de Mick Jagger y un poco drogadicta, al menos en el pasado, y representaba a esa generación... Pensé que eso también era perfecto, la idea de los años 60 encontrándose con los 70.
El resto de la película era solo Russ Meyer, tetas y culo, con algunos papeles socialmente redentores añadidos por mí para colmo... Así que vi la película como una especie de invento. Me hubiera encantado hacerla, y es lo único de toda mi experiencia en los últimos meses de lo que me arrepiento, y es no haber hecho esa película.
Slash: Entonces ¿no se ha hecho la película?
Malcolm: No sin Russ Meyer… era su película y dudo que nadie pudiese hacerla… realmente la película era Russ Meyers se encuentra con los Sex Pistols.

Slash: ¿Cuáles son sus planes presentes y que debería temer el mundo de McLaren en el futuro cercano?
Malcolm: Bueno, se me ha ocurrido intentar subvertir otras formas musicales (si es que tiene algún sentido seguir intentándolo) y supongo que me refiero a la música disco... y sí que me interesa una banda de chicas llamada The Slits, y estoy pensando en hacer una especie de película que las muestre como una tonta banda de R&R que está jodida hasta la muerte y se convierte en un exitoso grupo de música disco.
Slash: ¿Es un cuento moral? (risas) estas cambiando la filmación como medio (más que la música) para transmitir tu mensaje?
Malcolm: Para transmitir tus ideas... Bueno, creo que es una forma de transmitir tus ideas con extrema rapidez... de una manera que generará tanto entusiasmo como, espero, los Pistols... Es decir, después de todo, la música de los Pistols se compra, no solo por su música, sino por sus ideas, por lo que han oído de ellos. No veo por qué una película no puede contribuir a crear un poco de eso también.
Esa es una de mis razones para venir a Hollywood… No creo que sea una gran idea, pero sí creo que en Inglaterra los chicos no van al cine porque las películas no significan nada. Las películas son un completo aburrimiento para ellos y se gastan todo el dinero en discotecas, disfrazándose y bebiendo. Creo que sería fantástico que volviéramos a tener películas infantiles... películas de culto... Creo que podrías decir algo.
...Pero si la industria, que es muy conservadora, te dejaría hacer eso y abrirte paso, no lo sé... Es que soy un poco anticuado, porque nunca dije eso de los Sex Pistols en cuanto a las discográficas... Pero, caray, estoy listo para luchar... Es maravilloso tener a homosexuales como Robert Stigwood haciendo "Fiebre del sábado noche", con esa reina obviamente gay, John Travolta... Obviamente, la industria cinematográfica está muy intrigada por las películas de rock, están ganando mucho dinero, así que quizás puedas entrar ahí.
(Peter Urban, otro manager punk entra en la sala)
Malcolm: Hola, ¿quieres un trago Peter? Tus amigos me dicen que no bebes…
Peter: No, no bebo licor…
Malcolm: ¿no bebes?, bueno, yo si… ¡pásame la botella! (risas)
Slash: ¡Está vacía! ¿Cuánto crees que dura una pinta? ¿Pillo otra?
Malcolm: Creo que deberías, si…
Slash: Esto tiene que ser tu culpa, Malcolm... ¡Oye, espera un momento! Escucha. Veo este fajo de billetes que tienes, de cien, de cincuenta y todo lo que defiendes; diciéndoles a los chicos que salgan a destruir cosas, que se jodan a sus madres y que roben todo lo que puedan de las discográficas. Estás sentado aquí con un fajo y un pobre chico sale y... Le ha mandado a la mierda a su jefe, le ha dicho a la mierda a la sociedad y ahora está un islote...
Malcolm: ¿Está en una isla? Depende de cómo apoye al grupo que le gusta; su sueño es estar en la escena del R&R. Obviamente, espero que estos chicos se hayan involucrado con estos grupos, porque les darán algo. Quizás la idea sea asegurarse de obtener una parte de la influencia de ese grupo.
Mira. Cuando se crearon los Sex Pistols, lo único que siempre te inspiraba era que después se crearon 300 grupos. Al principio todos estaban desempleados, eran unos tontos, y todos salieron a buscarse un hueco... Algunos también se volvieron un poco imbéciles, se creían estrellas del rock, y es un poco fastidioso porque no crearon ideas musicales muy interesantes, al menos para mí... De todas formas, todos ganaron unos cuantos dólares, si a eso te refieres.
Slash: ¿Qué pasó con Sue Catwoman? ... Una del contingente de Bromley, ella apoyó a los Pistols al principio, ¿los Pistols están cuidando de ella ahora?
Malcolm: Nunca la vemos, se metió en un lío, no sé qué le pasó... Se volvió muy anti-Pistols... Muchos de los fans originales se volvieron anti. Ser anti los hizo más fuertes y fomentó cierta diligencia entre ellos para salir y hacer algo.
No quieres a alguien mediocre, al final... No creo que sea una gran idea, no te lo puedo decir... Si alguien me acusa de tener el dinero, ¡claro que lo tengo! No voy a ser un imbécil y no ganar todo el dinero que pueda haciendo lo que puedo. Al final, no estoy del todo contento con lo que hago... ya sabes, me preocupa... Bueno, en este asunto del manager del R&R, para conseguir un contrato discográfico, y exploto a la discográfica de una manera que espero que preserve todo el desenfreno posible dentro del grupo…
No convertirlos en una panda de imbéciles, eso es todo lo que puedo hacer... Además, debo reivindicar, en mi interior, que lo que cuenta es la estafa, no os metáis en el ritmo de intentar crear sencillos de éxito... Crearemos sencillos que darán asco a la gente…
Slash: Estas hablando de timar a los timadores, pero en efecto, tu estas jugando un papel en timar a los chavales…
Malcolm: Muerde la mano que te da de comer, amigo mío.
Slash: ¡Ese solía ser nuestro lema! Me doy cuenta de eso mismo, pero digo que hay montones de chavales ahí fuera que no son tan inteligentes como tú o tan astutos y si ellos adoptan vuestra filosofía…
Malcolm: Estoy hablando con la esperanza – y esta es una de las pocas entrevistas que he dado…
Slash: ¡Vamos a venderla a Playboy!
Malcolm: (risas) ...para decirles a estos chicos, es cierto. Uno es hasta cierto punto capitalista, pero solo con el propósito de, mira, no sueñes. Las discográficas solo están ahí para explotarte y no les importas como individuo. No les interesa realmente perpetuar algo que te gustaría, crear un entorno en el que realmente puedas desenvolverte libremente. Solo están ahí para, con suerte, contenerte y ganar dinero contigo. Si puedes ganar dinero con ellos, que necesitas hacerlo de la manera más simple y rápida posible, hazlo.
En cuanto a los chicos a quienes quieres venderles el disco, lo mejor que puedes hacer es decirles: "Venderles el disco sería una tontería. Lo que vamos a hacer por ustedes es demostrarles que al menos podemos atacar la situación corporativa, sacarles todo el dinero posible y, con suerte, utilizarlo de una manera que les haga más aventureros y les dé al menos una idea de si lo toman como premisa para su propio estilo de vida. Depende de ustedes, espero que lo hagan, y creo que en la Costa Oeste, desde que estoy aquí, las bandas no tienen eso en mente y creo que deberían tenerlo.
The Avengers, The Dils, no tienes que escucharlos. Escuchas a Eddie Cochran en tu habitación. Es lo mismo, ¿por qué quieres hacer más? Piensa en toda la comida americana, el tamaño de los sándwiches... ¡Qué demonios!, más, siempre es más. Creo en ser económico, en decir: mira, esta idea del R&R es bastante patética. Si podemos traer a Donna Summer al Whisky y puedes bajarle el ritmo un poco, subirla al escenario y burlarnos de ella, es tan bueno como ver a un grupo de punk rock. Al final, ustedes que entran deben crear la escena y nosotros, los que subimos al escenario, debemos asegurarnos de que tengan la última palabra, de alguna manera, no sé cómo.
El mejor concepto podría ser cuando los chavales se apoderan del escenario y destrozan todo el equipo, y ELLOS son la maldita banda. El resto son tonterías. El "esta es la banda, este es el público. Miren, chavales, 5$ por favor, se acabó el concierto, muchas gracias", es una basura. Si eres un punk de verdad, deberías pensar que es una basura. Pero el punk que se acerca a la banda y dice: "¡Dame ese maldito bajo, DÁMELO, CABRÓN! ¡Pásalo!", y el mánager se acerca y dice: "Ustedes no son la banda", y él dice: "¡Ah, sí que lo soy! ¡Me acabo de convertir en la banda! Tengo 5$ de los 150$ que les pagan"
Slash: … ¿Y me debes un minuto y medio de bajo?…
Malcolm: ¡Exactamente!
Slash: ¿Habrías dejado que eso pasara con los Pistols?
Malcolm: Sin duda. ¿Por qué me molestaría en ir a Brasil y que Ronald Biggs, un hombre de 55 años que no sabe cantar ni le interesa cantar, tocara con Steve Jones?
Slash: Entonces, ¿Qué le dices a la gente que intentó acercarse o subirse al escenario en San Francisco y fueron expulsados ​​por los matones de Bill Graham?
Malcolm: Me da vergüenza, me da vergüenza haber sido parte de toda esa noche. Me esforcé mucho para conseguir una banda que quisiera tocar. Negative Trend, creo que era. Dijeron: "Queremos tocar", y yo dije: "Tienes toda la razón. Vas a tocar", y el capullo del escenario dijo: "No, no pueden seguir, Bill Graham es profesional. Solo son estas bandas"... A la mierda con esta mierda de profesionalismo, dije: "Encuentra a ese capullo (Graham) y tráelo". Finalmente se me acercó y le dije: "Esta banda quiere seguir. Están aquí. Son más importantes que los Pistols porque son de este pueblo", deberían hacerse cargo de este viejo y destartalado bar. Dijo: «Vale, pueden subir al escenario, pero tendrán que hacerlo después del concierto». ¡Genial, van a arrasar! Esa era la idea. Lo acabarían.
Al final dije: "Oye, esta banda va a seguir". Y él dijo: "Bueno, lo siento, pero todos se van, no serviría de nada...". Y ahí está toda la porquería de esos viejos cabrones subiendo al escenario a arreglarlo todo, el equipo, toda esa porquería... Después de los dos primeros números de los Pistols, le dije a mi amigo: "No quiero ver tocar a los Pistols. Este es el final. La peor experiencia que he tenido"
Los Sex Pistols ya habían terminado. Jones bajó del escenario —no fue a esa fiesta tonta de Warner— se me acercó y me dijo: «Este concierto fue una pérdida de tiempo, tío». Solo necesitaba que le dijera: «Sí, estoy cabreado. Olvídalo»
Slash: ¿Quién gano pasta?
Malcolm: Nunca nos pagaron por toda la gira. Warner Bros. Nos llevó, pagó el hotel, lo organizó, alquiló todo el equipo. Guardo todo el dinero.
Rory: (Otro manager punk) Se realista. Nunca habríais sacado pasta de la gira de todos modos.
Malcolm: .· . . y vosotros (ellos-Ed.) ibais a clubs, pequeños lugares donde tal vez entrarían 500 chavales, mantenían los precios de las entradas a unos 3$, y a Warner le costaba más dinero hacer una gira con toda su actividad de mierda, sus compañeros de promoción con las camisetas, hoteles de primera clase, así que en la factura al final del día está Jojo Blog y sus camisetas, Charlie Brown y su gente de prensa, alguien más a cargo de la unidad de filmación, los chicos en el autobús, los hombres de seguridad, todos cobran mil al año. y la factura es de 20.000 dólares. Entonces dicen: "Esta gira, McLaren, te cuesta 50.000 dólares, que se descontarán de tus royalties". Así fue la gira.
Slash: Una cosa más ¿Los preciso de las entradas se subieron al final en S.F.?
Malcolm: Sí. Por Bill Graham, sin nuestro permiso, en conspiración, creo con Warner Bros. Tocar en ese concierto fue la peor decisión. Pero nunca quisimos venir a Estados Unidos, la verdad. La idea, la naturaleza misma de venir como un éxito internacional, es aburrida. Si solo hubiéramos tocado en Mississippi o Alabama, podría haber valido la pena. Pero fue un desastre. Habría preferido tocar solo una noche en el Madison Square Garden, tocar una canción y largarme. Decir: "No nos gusta el estadio y el sonido no es muy bueno, estamos totalmente disgustados con esta operación y creo que nos vamos a casa. Adiós". Eso habría sido genial. (Risas desagradables por todos lados)
Slash: ¿No crees que a pesar de los compromisos que hiciste, has logrado algunos avances en el logro de tus metas personales?
Malcolm: Claro. Pero siempre sufres por no llegar hasta el final. Podría haber sido increíble. Conseguir que Liza Robinson volara a Alabama y tocaran en una carpa donde cabrían cien personas…
Slash: Todavía estas en contacto con Warner y Virgin ¿Son conscientes de lo que tienes en mente?
Malcolm: No, en última instancia no. Lo que te digo no siempre se lo digo a Warner. En cierto modo, sí. La desorganización, la imprecisión de la operación, se le ha contado a Warner, pero creo que cae en saco roto. Creo que al principio pensaron que era una gran idea publicitaria, y ahora hay una creciente conciencia de que era una realidad. Así que ahora te han cerrado la puerta en las narices.
Slash: Siempre fue difícil distinguir donde empezaba y terminaba la realidad con los Pistols.
Malcolm: Esa es la única manera de atraer a los conglomerados y a todos los periodistas inútiles para que utilicen y fabriquen de forma que tus ideas se hagan realidad. Tienes que contar con ellos, con el crítico estrella del álbum de Rolling Stone; funciona. Es una especie de contradicción entre lo que digo y lo que quizás Rotten dice cuando afirma que está en el R&R para destruir la industria discográfica: él creía que era una idea alegre, bastante excéntrica, y ahora cree que es una realidad. Ahora, para Warner, el amanecer está a punto de llegar; mmm, quizás involucrarse con estos Sex Pistols fue una mala idea.
Slash: ¿Cuál es la situación legal?
Malcolm: Estafamos un cuarto de millón de libras por adelantado, y no pueden tocarnos. Lo siento, Warner, pero así es el juego.
Slash: ¿Qué estáis haciendo con ello?
Malcolm: Paul y Steve están en la playa de Rio hablando con el gran ladrón de trenes diciéndole ‘Hey tío, no hemos sacado tanto como tú hiciste pero algo hicimos y deberíamos hacer un disco sobre ello’ (Risas incrédulas por nuestra parte)
Slash: Te he creído todo hasta ahora ¿La mitad de lo que dices es mierda?
Malcolm: Si creyeras eso, me ayudaría mucho a evitar que los cerebros de Warner Bros. piensen lo mismo y a no ser tratado como un lunático. (¿Que? – el editor)
Quizás lo peor de mí es que parezco un personaje muy llamativo y emprendedor. Demasiado elocuente, demasiado afinado para ser real. En cierto modo, es cierto. Pero admiro al hombre que intentó vender la Torre Eiffel y al Gran Ladrón de Trenes, y no admiro a Warner Bros., y trabajé al 50% para la banda y al 50% para mí. Nunca trabajé para discográficas.
Slash: ¿Está bien el capitalismo si lo haces de forma engañosa y moderna? ¿Haciéndote el listo? ¿Estás diciendo que está bien joder a quien se lo merece? ¿Cuál es la diferencia entre que un presidente de una discográfica joda a los jóvenes y que tú lo jodas a él? ¿Te importan los jóvenes?
Malcolm: Muchísimo. Cuando un chaval lee en el periódico: "Los Sex Pistols grabaron unos cuantos discos, bla, bla, bla, ganaron tanto dinero, se separaron y ganaron tanto...", y el chaval piensa: "¡Qué idea tan buena!". Eso es más importante que la trascendencia rockera de su música.
Eso no es capitalista en última instancia. Eso genera en esos jóvenes la creencia de que pueden, si son lo suficientemente inteligentes, destruir una cultura que no tiene nada que ver con ellos. Pueden dejar de comprar discos. Es aburrido. Preferiría que subieran al escenario, le dieran una paliza al que manda, le quitaran todo su dinero. Y entonces la industria tendrá que decirles que están convirtiendo a todos en Frank Sinatras, se darán cuenta de que hay una batalla, que ya no quieren R&R, que lo tuvieron durante 25 años, que quieren algo más. Ese algo más es una perspectiva social diferente de la vida que los va a destruir a todos, cabrones.
Menos mal que nos fuimos de San Francisco. Que le den a ese chaval, pillemos el dinero y corramos. Prefiero eso que mentir, engañar y fingir que somos un objeto cultural importante, diciéndoles a todos esos punks: "Sigue escuchando la música, tío, hay un significado oculto ahí"
Slash: Pero 11 millones de personas no pueden subirse al escenario del Whisky y derribar todo el equipo…
Malcolm: Es horrible que siquiera vayan allí en primer lugar. Si eso es todo lo que tienen que hacer en este pueblo de mierda, adelante. Pero si van allí y admiran lo que básicamente es una estafa, entonces no vale la pena, si esa banda en particular está en una compañía discográfica pequeña o grande, no hay diferencia. Las compañías discográficas pequeñas básicamente intentan ser compañías discográficas grandes. Es lo mismo. Si no, habría firmado con Shithouse Records en lugar de EMI., pero firmé con EMI. para obtener la mayor cantidad de dinero. Si crees que hay un significado cultural en los discos, Dios te ayude. No lo hay. Excepto quizás para comprar un BMW y una casa en Beverly Hills. Luego conviértete en un chico de A&R. Pero no creo que eso sea lo que los chicos quieran llegar a ser, no creo que quieran conducir un BMW e ir al Whisky y ser unos chicos orgullosos. A los 13, creo que quieren salir y patear los huevos a ese tipo hasta que le duela tanto que cuando se suba a ese maldito coche no pueda conducirlo, y tengan que chocarlo contra la acera y mearle y cagarlo por todas partes. Eso es lo que me gustaría…
Slash: ¿Cuáles eran tus metas cuando tenias 13?
Malcolm: Solía ir al West End a los pubs. Tenía que estar en casa a las 9:30 y regresaba a las 10 y me regañaban por ello. Escuchaba la jukebox y me encantaban un par de discos – ‘Blue Moon’ de los Marcells – me gustaba andar alrededor de gente mayor, personas que eran inteligentes, coquetas y geniales.
Slash: ¿Y crees que los 13 ahora son diferentes a entonces?
Malcolm: Porque son mucho más inteligentes, carajo. Si tienen que repetir lo que yo hice, ¡¿adónde vamos, por Dios?! No repitamos la vida de mierda que llevé. Ojalá hayamos aprendido algo. Los niños han visto la tele por si acaso ha servido de algo, han visto algo en las noticias que, con suerte, les ha cambiado la vida, han oído algo en el pasillo mientras meaban, con suerte se han dado cuenta de que no era fantástico…
Slash: Todavía pienso que es algo como un dictado lo que haces a esos chavales.
Malcolm: Quizás. En cierto modo pienso que mi dictadura es mejor.
Slash: Fuiste al concierto benéfico del Masque. ¿Cuál es tu impresión de lo que viste en la escena local?
Malcolm: No hay peligro, ningún peligro real, ninguna preocupación por ser peligroso. Ninguna amenaza para nada. Y demasiado interesado en ser interesante. Pero hay una curiosidad general, en el sentido de que creen que eso podría estar mal. Pero no hay suficiente información de la gente para demostrarlo. Y tu revista, Search and Destroy y las demás no necesariamente fomentan ese tipo de pensamiento.
Slash: ¿Está el punk muriendo en Inglaterra?
Malcolm: ¿Quién dice esto? La industria. Lo apreciarían: es terriblemente sucio, destructivo, nadie quiere parecerse a las estrellas del R&R, ¿y cómo se puede convertir en estrellas a la gente que viaja en autobús? Así que cambiemos esto. Gracias a Dios por el power pop, es una idea. Hagamos que los jóvenes intenten imitar a los Monkees, incorporemos algunas ideas del punk, algunas cualidades sociales redentoras en las letras, y se lo vendemos a los jóvenes diciendo: "Melodías extra fuertes, aceptables en televisión. Venden discos". Que todo vuelva a ser cool, como antes de que aparecieran los putos Sex Pistols y toda esa mierda. De eso se trata el power pop: esa gente dice que el punk está muerto.
El punk es una actitud que no puede morir. Puede permanecer latente durante un tiempo. No creo que las ideas estén calando lo suficiente en Inglaterra en este momento.
Hay un grupo maravilloso llamado Sham 69, tremendamente agresivo, con una afición extremadamente violenta, más futbolera que skinhead, y la pobre banda está en una disyuntiva: ¿les decimos que no destrocen nada o les decimos que se den prisa, que me destrocen, y todo lo demás? Ahora dicen: diviértanse, no destrocen nada. Ese es el problema de Jimmy Pursey. Espero que lo supere. Su gestión puede ser pésima, por eso. Le diría que destrozara todo lo que pudiera, pero su manager probablemente pretende que tengan éxito para que se calmen, para que se conviertan en un grupo diligente en lugar de un grupo terriblemente perezoso.
Y los ha fichado en este país esa horrible reina llamada Seymour Stein, que le daba por el culo a Dee Dee Ramone de vez en cuando. Es una discográfica muy incestuosa, está Linda Stein, toda la organización. Abusan de niños pequeños; probablemente sean la discográfica más malvada de Estados Unidos. Cuando leí que Seymour Stein había conspirado para fichar a Sham 69, no me lo podía creer. Pensé: "¿Qué ha pasado?". Qué triste. Pero espero que Jimmy le dé un puñetazo en la cara cuando intente darle por el culo.
Por eso les gusta el punk rock, para encontrar a los chavales con los que follar a lo bestia y luego explotarlos. Es una criatura repugnante. Pero quizá demuestre al final de qué van todas estas discográficas. Son bastante homosexuales. ¿Por qué crees que Elton John y Rod Stewart son las estrellas más grandes? Eso y la mafia…
Slash: ¿Cuántas veces te has agachado?
Malcolm: No, siempre me he preguntado si me comprarían un cubre zapatos de cemento. Sé que (¿Warner?) están asociados con la mafia, en el lado limpio…
Pero volvamos a Inglaterra. No he estado allí en un mes y las cosas están cambiando radicalmente, desde el punto de vista de la prensa. Están acabando con The Clash, pero se lo merecen; se han metido en las armonías de los Beatles y ese horrible guitarrista, Mick Jones, que se considera una estrella del pop. Creo que decidieron ser conciliadores con la CBS, que los odia. Así que crearon "Clash City Rocker". ¡Qué título tan estúpido! Y la prensa británica lo destrozó por completo. Así es como se desmorona la cosa.
Pero siempre se inclinaban demasiado por la vertiente de las conferencias. Cuando llegó el momento de la acción real, no aparecían. Creo que Joe Strummer se esfuerza bastante, pero no creo que tenga respaldo. El bajista vive con una ex ninfómana anticuada (Garoline Coon); ha dado suerte a todos en Londres, incluido Steve Jones. Le encanta convertirlo en el bajista simpático, sentarlo en Navidad, comprarle un trenecito y chuparle la polla. En fin, cree que se ha reformado y que quizá se case con The Clash. Pero debo decir que escribió el primer artículo estupendo sobre los Pistols, que realmente impulsó a los Sex Pistols. Lo escribió con la ayuda de John Ingham. Fue estupendo.
Los chicos de la calle todavía reciben fuertes críticas. Si no, los Rich Kids podrían estar entre los diez mejores, pero han llegado al 25 y luego han bajado. Así que no se están haciendo populares y las discográficas los patrocinan y todas las revistas tipo Supersonic los patrocinan a lo bestia, promocionando el power pop, pero ¿QUIÉN COÑO SE LO COMPRA? Así que ya sabes, el chico de la calle no es un capullo, sabe cuándo lo están engañando, no va a aguantar esta porquería de power pop, esta versión diluida de lo que vio el año pasado, que al final es banal, sin interés. Antes de ir a Río, vi a los Rich Kids en el club 100. No había ni un punk rocker entre el público. Era un público aburrido y mundano.
Slash: ¿Y que opinas del reggae y Rotten volviéndose un artista reggae?
Malcolm: Creo que deberían apoderarse de Jamaica en lugar de andarse con rodeos fumando marihuana y haciendo tonterías con diálogos rastafaris, Haile Selassie, sombreros graciosos y todas esas tonterías.
En Inglaterra, la gente se engancha al reggae porque el ritmo es bueno y les encantan las letras revolucionarias. Está bien, pero me aburre, ¿y qué? Y si me dices que los blancos pueden cantar como un cantante de reggae jamaicano, ¡ni siquiera podrían estar en la misma categoría! No tienen el mismo sentimiento, no viven la misma vida. Ni se acercarían.
Si Rotten decide hacer eso, creo que será un desastre. Es una idea horrible, pero maravillosa para la discográfica. Patrocinaron su viaje a Jamaica para que se relacionara con músicos de reggae; patrocinaron la idea de que grabara allí. Sé que grabó "Submission" y otro tema, pero le dijo a mi abogado que había borrado la voz de la banda sonora porque no le parecía muy buena. No sé si es cierto. Me avergüenza que haya ido a Jamaica, que haya estado allí. Sentado bajo una sombrilla en el Hotel Sheraton con todos esos hippies horribles y fascistas, esperando a que cualquier jamaicano ingenuo le trajera un casete para firmar, y Rotten diciendo que quizá fuera una buena cinta. Que quizá fuera una mala. Que tuviera miedo de quemarse con el sol... es bastante asqueroso. Si no quería estar con Ronnie Biggs, debería haber empezado a hacer otra cosa, como ser un buen peluquero. ¡Peléate con TeeZee WeeZee o Vidal Sassoon!
Slash: ¿Por qué no te haces peluquero?
Malcolm: Bueno no tengo la personalidad que tiene Rotten, o el estilo con el peinado.
Slash: Hablando de moda, ¿Qué esta haciendo Seditionaries?
Rory: ¡Se están divorciando!
Malcolm: Sí, mi novia se está volviendo loca porque ando por ahí todo el tiempo. Pero creo que nos mudamos a Pall Mall, una calle muy señorial donde lo único que hay son todos esos clubes gay, y tenemos una fachada bonita donde podemos vender algunas corbatas universitarias y algunas camisetas con el logo de RAC, y luego, detrás, hacer algo que nos saque de ese horrible estilo chic de King's Road. Si vamos a seguir fabricando ropa, que es un negocio muy aburrido, excepto cuando se hace una declaración en una camiseta como esta idea que tuve de una camiseta nueva con una imagen que todo el mundo usa de Marilyn Monroe y la palabra "piss" encima, ese es el tipo de cosas que me gustan. Y algunas camisetas de "Fuck Your Mother".
(Luego la conversación inconexa vuelve a San Francisco, Negative Trend y…)
...es un lugar tan estúpido, ese Mabuhays. Es horrible. Deberían poner a gente dentro que haga de electricistas y que apague las luces cuando todo se apague.
Pero hacer una pregunta seria. ¡A ensuciarnos!
Slash: ¿De que carajo te sientes culpable?
Malcolm: No me siento culpable. Me gustaría escuchar una pregunta seria. ¿Qué quieren saber de mí todos estos jóvenes que leen tu revista?
Slash: Ok, ahora tienen el punk rock, es de ellos, ¿Qué deberían hacer con él?
Malcolm: Depende de ellos, pero…
Slash: Espera. Primero, saca $100 de tu bolsillo. Luego puedes decir lo que quieras.
Malcolm: (Totalmente imperturbable): Bueno, no sé si lo tengo, pero no me importa. (Saca un billete de 100 dólares y me lo entrega... hay más)
Rory: No le des 100$ Malcolm ¡Yo quiero el puto billete!
Slash: Si, eso son 2 semanas de paga de Rory.
Rory: Te están engañando, cabrón.
Malcolm: Creo que deberían estafarme.
Slash: Tú estafaste a las compañías discográficas, pero para nosotros tú eres el poder que hay.
Rory: Pensaba que erais unos espabilados.
Malcolm: Ellos deberían tener los 100$ (pelea general por el billete verde) Quizás lo queme…
Slash: Bueno, bebámonoslo.
Malcolm: Si, el vodka se ha acabado. Un argumento así sobre el dinero, es increíble.
Slash: Nos ayudará a pagar la impresión. Puedes permitírtelo, ¿verdad?
Malcolm: Por supuesto, y deberías tenerlo. Mi contribución a Slash.
Rory: ¿No te das cuenta de que es como hacen todas las entrevistas? Así es como llevan su periódico.
Malcolm: ¡Que gran idea! (Malcolm empieza a buscar un libro que desea enseñar a Peter)
¿Dónde esta el puto libro? Se llama ‘20th Century’ Mi amigo Jamie, que trabajo conmigo para los Pistols, lo imprimió. Nosotros lo publicamos.
Peter: Solo es poco más que una interpretación del siglo 20 de los ensayos marxistas sobre el trabajo alienado.
Malcolm: Es un poco de eso, pero es muy, muy fuerte. Lo bueno eran todos esos lemas que se podían adoptar sin pertenecer a un movimiento. Pertenecer a un movimiento a menudo sofoca el pensamiento creativo y, sin duda, desde la perspectiva de un joven, la capacidad de expresarse sin él. Eso es lo mejor del pensamiento situacionista: que te permite hacerlo. Hay cierta agresividad y arrogancia ahí que resulta emocionante…

(El mes que viene más sobre situacionismo, esvásticas, Karl Marx, clases sociales, Woodstock, odio, los últimos momentos de los New York Dolls, sexo y el último encuentro de Malcolm con su madre)

LISTAS PUNK. Arrestos y demandas

 

3 ARRESTOS Y DEMANDAS ABSURDAS EN EL PUNK ROCK

1. Personificación femenina. En septiembre de 1976, los New York Dolls estaban de gira por el profundo sur americano. Los agitadores conservadores (no del club de fans de Frank Zappa) Mothers of Memphis se levantaron en armas contra los rockeros degenerados. Iggy Pop que compartía cartel actuó sin incidentes, pero las cosas se torcieron cuando salieron los Dolls. Un fan saltó al escenario para besar a David Johansen, y los polis empezaron a pegar al público con las porras. El cantante fue encarcelado, acusado de provocar un disturbio y por personificación femenina y llevar tacones. Johansen decía ‘yo no personifico a nadie, estoy perfectamente satisfecho con lo que soy’

2. ¿Políticamente corregible? En 1985, los Dead Kennedys fueron acusados por distribuir pornografía a menores cuando una chica de 11 años compró una copia de su disco Frankenchrist, el cual incluía un inserto del artista H.R. Giger conocido como Penis Landscape. Los Dks fueron finalmente absueltos, pero el proceso fue muy duro: su compañía discográfica quedo en banca rota y la banda se separó. El cantante Jello Biafra se metió en problemas cuando sus colegas de banda East Bay Ray, D.H. Peligro y Klaus Flouride descubrieron que Jello, generalmente conocido como un tipo del pueblo, había defraudado a la banda por un valor de 80.000$ en royalties. Los intentos de Jello de encubrir la situación solo empeoraron las cosas, y finalmente los 3 miembros de la banda presentaron una demanda allegando conducta fraudulenta por parte de Biafra y su sello, Alternative Tentacles. ‘No vamos a trabajar en la granja de Biafra nunca más’, dijo el guitarrista East Bay Ray, acusando a Biafra de perpetrar exactamente el mal corporativo contra el cual había pasado toda su carrera predicando. Biafra fue condenado a pagar a sus colegas de grupo la deuda, decisión confirmada en la apelación de 2004. Cuando todo estaba dicho y hecho, el juzgado le otorgó al resto de los Dead Kennedys la cuantía de 225.000$ por daños y perjuicios. Los Dead Kennedys continúan adelante actuando con diversos cantantes reemplazando a Biafra.

3. Sale en T.V., debe ser cierto. En 1997, Johnny Rotten o Lydon, llevó sus problemas diarios al programa diurno de T.V. Judge Judy para tratar su caso contra el ex-batería de P.I.L. Robbie Williams, que había demandado a Rotten por impagos sobre derechos de imagen. Judge Judy lo encontró para Lydon, pero no antes de decirle que se controlase y llamar a William ‘nudnik’ (un término slang para una persona persistentemente aburrida, fastidiosa o molesta, una plaga o una molestia que fastidia o molesta a otros, a menudo pidiendo cosas o molestándolos innecesariamente) Después del juicio Lydon exclamó, ‘¡Amo este país!’

GOING UNDERGROUND 29. Todo lo que sé es que no se nada

 
Empecé a cartearme en 1988 con Ben Corrigan, guitarrista/cantante de Thatcher on Acid, y le dejé postales de todo el mundo en los siguientes años. Eran mi banda favorita inglesa de siempre, encontrando una sofisticación y un cinismo lírico en ellos que había sido difícil encontrar en ninguna banda americana que me gustase. Después, mi intento de trabajar a mi manera por todo el globo finalmente falló. Me mude a Oakland en 1991 y me impactó ver a Thatcher on Acid anunciado en un show en Epicenter Records en San Francisco. No podía creerlo. Había asumido que la única manera de verlos era ir a Londres.
Paré en el Epicenter para chequear el lugar y me alegré de ver un centro comunitario genuinamente punk y una tienda de discos todavía vivos. En realidad, nunca había visto un lugar punk como este, un lugar para punks llevado por punks. No habría sido sorprendente para mí que comunidades radicales como San Francisco tuviera un Epicenter Zone, y Berkeley el garito 924 Gilman St. Lo sorprendente de todo es que el resto del país no tuviese más lugares como este. Ambos garitos fueron creaciones de MRR, que puso su dinero donde estaba su boca cuando llegó a promover garitos confiables para hacer shows y lugares para que alternasen los punks. Aunque el fundador de MRR Tim Yohannon se había vuelto exasperante para gente dentro y fuera de la revista con sus visiones dogmáticas, los garitos que el fundó estaban trabajando con modelos anarquistas que llevaban todos los punks que se involucraban. La historia de Gilman se cuenta con gran detalle en un libro de 400 páginas publicado por MRR en 2004 recopilado por Brian Edge y llamado 924 Gilman.

Unas 20 personas se presentaron en el Epicenter para el concierto de Thatcher on Acid, y rápidamente estaba seguro de que yo era una de las pocas personas que conocían bien su material. Mientras estaba la banda montando, le di un toque a uno de ellos y le dije que buscaba a Ben. Resultó que era él y se quedó ligeramente impactado cuando le dije quién era yo.
‘¡La última vez que supe de ti fue en Australia! ¿Qué estás haciendo aquí?’
Le conté mi intento fallido de buscarme la vida por el mundo y salimos a tomar una birra a la calle. Es curioso como narices acabaron tocando en San Francisco cuando eran tan oscuros. Me dijo que algunas personas que conocían de la Bay Area les habían dicho que Thatcher on Acid tenían una cantidad decente de seguidores en la Costa oeste y que podían hacer un pequeño tour con éxito por California, el noroeste y Arizona. Se imaginaron que solo les costaría un par de miles de pavos y que valdría la pena solo llegar a los USA y tocar algo. Era un poco escéptico sobre los ‘seguidores’ y pensaba que sus amigos probablemente solo eran fans exagerados como yo que estaban dispuestos a decir cualquier cosa por tenerles a este lado del estado.
Thatcher on Acid fue la única banda que había escuchado citar a Raoul Vanegeim, cuyo libro siuacionista The Revolution of Everyday Life es un clásico de la literatura anarquista: ‘esos que hablan sobre revolución y lucha de clases sin referirse al día a día, sin entender lo que es subversivo sobre el amor y lo que es positivo en el rechazo de las restricciones… esas personas tienen un cadáver en la boca’ La única banda que yo conocía que apreciaba Vaneigem y el situacionismo eran los Feederz, esos anónimos anarquistas de Phoenix que escribieron clásicos como Terrorist, Burn Warehouse Burn y Gat Rage.
Después de un show estelar en el Epicenter y otro en el Gilman, Thatcher on Acid regresaron e hicieron otro en Gilman un mes más tarde al final de su pequeña gira. El concierto del Gilman fue esta vez una tarde con Cringer, Victim’s Family, Thatcher on Acid y Alice Donut y hablé en el parking mucho entre sets con Ben, su compañero de casa Sean Forbes y Wat Tyler y los tipos de Alice Donut. Uno de mis amigos de la escena de Philly, Jack ‘the mountain’ Gorry de Scab Cadillac era amigo de los Alice Donut y había cantado alabanzas a menudo antes. Fue bonito que la diáspora de punks que se había extendido por todas partes de la tierra desde sus hogares originales, casi a cualquier lugar que una banda viajase, podían confiar en encontrase con alguien conocido o a uno de sus amigos.
Nunca había escuchado una canción de Alice Donut hasta que tocaron en el Gilman, pero me gustaba el hecho de que su cantante Tomas Antona pasase mucho tiempo en el parking transformándose a sí mismo en otro personaje. Era un tipo agradable de modales apacibles, quien al enfundarse su personaje escénico se convertía en un frenético héroe de acción irreconocible. Cuando aúllas frases como ‘piernas torcidas/ riñones débiles, la mujer del carnicero es difícil de complacer’ y ‘espero morir como un freak por un hecho o por pura estupidez’ no puedes sentir exactamente calma. Mule, que había sido editado ese año, era un álbum brillante y excesivamente retorcido. Como una versión neoyorquina de Butthole Surfers, les encantaba desafiar a su audiencia. Eran más infames por su canción Lisa’s father de sus primeras ediciones. Era una canción profundamente inquietante sobre el incesto con una niña, y algunas veces podría expulsar a miembros desprevenidos del público fuera de la sala. No es sorprendente que fuese favorita entre los fans de Alice Donut. A veces un miembro del público podía saltar al escenario y empezar la canción de forma espontánea. Antona describía la versión más enfermiza de la canción que habían interpretado en un show en Schorenbaum, Alemania, cuando tocaron con una banda alemana llamada Rick Agnew.
‘Ese lugar era caluroso, húmedo – como si cayera lluvia del techo’ decía Antona. ‘¡Fue increíble! ¡como una máquina de humo! El guitarrista de Rick Agnew había escuchado Lisa’s Father en un video de la TV Alemania, como se sabía la canción dijo, ‘OK, ¡hagámosla!’, el resto de Rick Agnew dijo, ‘desnudos’ y el respondió, ‘Si, quiero hacerla desnudo, así que les dije, ‘OK, eso está bien’ Él era un tipo dulce, ¡un tipo dulce y normal!’
‘Y salió y cambió, la estaba haciendo de una forma realmente siniestra, susurraba ‘Lisa, Lisa’ luego se quitó su camiseta, se bajó los pantalones, se envolvió con el micro sus huevos y empezó a apretar y a gritar muy dramáticamente, con su cara contorsionada y nosotros nos quedamos ¡Whoaa! Luego agarro un imperdible y con el extremo atravesó su polla, ¡y luego se dirigió hacía el micro y grita! Todo el mundo estaba en plan ‘¿Qué coño es esto?’ y él se estaba acercando a mí con su rollo y clava su polla a mi abrigo, así que fue como un hecho muy poco natural. Fue muy, muy raro’
La banda más asociada en las mentes de la gente con el Gilman era Operation Ivy, cuya breve y furiosa carrera lanzó un nuevo estilo de punk comercialmente exitoso – el género ska/punk. La banda se juntó a primeros de 1987, tocando su primer show el 16 de mayo en el garaje del batería Dave Mello, y al día siguiente hicieron su debut en el Gilman abriendo para Gang Green y MDC. En unos pocos meses y algunos shows en el Gilman. Desarrollaron un fuerte grupo de seguidores locales por su súper cargada y apasionada mezcla de hardcore y ska. Los miembros de la banda hacían voluntariado en el Gilman en su tiempo libre sacando la basura o haciendo cualquier cosa para mantener el club funcionando. Tim ‘Lint’ Amstrong, el guitarrista, acredita al Gilman como clave en la existencia de la banda.
‘Creo que es la gran razón por la que somos de verdad una banda’, le contaba a MRR en enero de 1988, ‘porque cuando Basic Radio se separó, Matt y yo solo salíamos por ahí al igual que Jesse. Creo que estar rodeado de toda esa energía creativa nos unió en ese tipo de modo de pensar y creo que es una gran razón por la que formamos una banda. Creo que no podemos dar al Gilman por sentado y creo que un montón de gente lo hace. Es fácil olvidar cuando las cosas iban bien. Deberíamos mantenerlo así el mayor tiempo posible’
La frustración que encaraban era común para los punks DIY durante los 80, y eso fue lo que hizo que otras personas contribuyesen. Siempre se había prestado más atención al DIY en la escena punk que a la acción basada en el carácter distintivo, y al final de la década el problema solo empeoró. Una nueva generación estaba llegando en una era donde siempre parecía haber sitios donde ver conciertos, fanzines que leer, discos que comprar y muchos de ellos lo daban por sentado.
Mirando en retrospectiva, el cantante Jesse Michaels está de acuerdo en que 924 Gilman y Operation Ivy no son citados como que estaban entretejidos. Él sentía la atmósfera de MRR en el Epicenter y Gilman , haciéndoles más estructurados que con lo que algunos punks estaban conformes.

‘Nuestra evolución fue concurrente con el Gilman más que como resultado de ello. Gilman fue un lugar genial, pero todo el mundo en la banda estaba familiarizado con antros punk más tradicionales, así que había otras ideas sobre garitos flotando alrededor además de la comunidad basada en el muy político 924 Gilman. No le restó importancia al Gilman, pero muchos de nuestros mejores shows sucedieron en garitos menos organizados, como algún chaval montando una PA y buscar una pizzeria o algún mierdoso bar en los suburbios’
Otro de los pocos garitos confiables de Bay Area en ese momento para shows hardcore había sido The Farm, un edificio bunkerizado en Army St. (ahora Cesar Chavez Blvd), al sur de Missin District. La apertura del Gilman proporcionó un paraíso para ver shows para un montón de jóvenes punks que no querían arriesgarse a ser golpeados por los grupos de skinheads que normalmente se pasaban por el Farm.
‘Desafortunadamente’, recuerda Jesse Michaels, ‘el Farm funcionó durante una de las peores eras de la violencia skinheads en San Francisco, así que ir a shows allí era una experiencia aterradora y de riesgo. Eran matones y cobardes, escogían a una persona y la atacaban, con el resultado a menudo de mandar a esa persona al hospital. Y los punks, desdentados, se quedaban ahí parados observando. Creo que algunos de esos skinheads acabaron bastante mal por las pandillas mejicanas en el parque cercano al garito una noche’
Cuando finalmente el Farm cerró en 1988, los skinheads empezaron a ir al Gilman, y todavía se mostraban demasiado intimidantes para la relativamente pequeña cantidad de voluntarios comprometidos a llevar el Gilman. Fue un dilema para los punks que llevaban el Gilman – habían hablado de contratar un guarda de seguridad, pero la idea de involucrar seguridad o polis era admitir que los punks estaban desorganizados y eran ineficaces para vigilar su propio club.
Una organización benéfica de homeless en Philly fue educativa para mí en cómo hacer shows punk apropiadamente, especialmente en la era de violencia skinheads que virtualmente estaba invadiendo cada escena en el país a finales de los 80. La seguridad siempre fue uno de los grandes temas en shows DIY en salas alquiladas y centros comunitarios – o en cualquier show punk en ese asunto – y contratar gorilas profesionales que no fuesen punks normalmente invitaba al desastre. Por otro lado, usar gorilas punks que eran demasiado pequeños para ser eficaces, a menudo no funcionaba. Siempre estuve impresionado por la propuesta del CBGBs que parecía usar un enorme skinhead musculoso que estaba tan seguro de sus habilidades que nunca se sintió amenazado o enojado. Con una sonrisa en su cara, simplemente sacaba a los chavales del escenario y sin esfuerzo los arrojaba de regreso al público.
En el concierto benéfico, un contingente de skinheads suburbanos estaba causando problemas y me llamaron para separar una pelea en el baño. Acabó cuando me presente allí, pero me sorprendió lo rápido que mis órdenes para dispersarse fueron atendidas. Aunque yo media casi 2m, yo era tan delgado que nunca me vi como una persona grande. Aunque cuando me vestía con algún tipo de uniforme – cabeza afeitada, chaqueta y botas militares, y mi fría cara – mis propios amigos me decían que les asustaba muchísimo. Los grupos de skinheads, que generalmente se nutrían de individuos cobardes, tenían una tendencia predecible a obedecer a un macho alfa al que percibían como uno de los suyos. La mayoría de los punks temían de algún modo a los skinheads, especialmente a uno tan grande como yo, así que ese angulo lo tenía también cubierto. Lección aprendida - para seguridad, contrata al skinhead amigable más grande que conozcas. Por otra parte, esto no siempre funcionaba. Julian Bevan de la banda Sluggo de Cincinnati recuerda uno de sus shows favoritos en el Jockey Club.
‘Inspirado por la brutal interpretación Frenchy Da Skin en el show de Agnostic Front, Chris D y yo éramos los únicos skinheads de Cincinnati, Tom Turk y Steve Hull, para ser falsa seguridad en el escenario de Sluggo, desarrollaban falsas palizas a todos nuestros amigos. Un puñado de personas no pillaban la broma y me arrojaban latas de cerveza y me atacaban físicamente en el escenario’
El EP Hectic de Operation Ivy salió en enero de 1988 y los rumores sobre la banda se empezaron a extender más allá de la Bay Area. Fueron una dosis bienvenida de juguetona-pero-cruda energía en el punk cuando demasiadas bandas nuevas habían perdido la noción de la modestia, mejor expresada por Leonard Philips de los Dickies, que ‘el punk rock es ridículo’. Larry Livermore recuerda en una entrevista en la web de Operation Ivy que el núcleo de Gilman intentó fomentar una atmósfera más ligera.
‘En esa época, el punk se había quedado muy teñido por el metal thrashcore y tenía tendencia a ser bastante oscuro y a menudo machista. Los chavales del Gilman eran mucho más jóvenes, en edad y en espíritu, y les encantaba la diversión de las convenciones tradiciónales punk. Por ejemplo, una vez, cuando la banda hardcore de Boston Slapshot tocó en el Gilman, en vez de estar de pie entre el público golpeando al aire con nuestros puños cantando eslóganes straight Edge como hacían los fans de Slapshot normalmente, empezamos a jugar al pídola y otros juegos infantiles en el pit, y cada vez que el cantante de Slapshot nos gritaba cosas como, ‘¿qué es esto?, ¿la puta sala de juegos?’ nosotros dábamos vueltas riendo y poniéndole caritas. Nuestro objetivo no era ser hostiles con la banda, pero si mostrar que el punk podía y debía ser alegre y divertido, en vez de lo que Slapshot y muchas otras bandas parecían pensar de ello más que un festival de golpes en el pecho y testosterona.
‘Fue realmente como Larry lo describió’, recuerda Jesse Michaels divertido. ‘Nadie estaba allí, excepto un par de tipos era Straight Edge allí – quienes no podían haber sido mejores personas – y los típicos nerds. Si lo recuerdo bien, alguien fue al pit con aires de grandeza y todo el mundo solo estaba siendo absolutamente estúpido. Incluso los chavales Straight Edge pensaban que era hilarante. La cita de Choke es exactamente lo que él dijo y todo el que estaba allí lo recuerda, solo fue un momento genial. Él estaba allí con su palo de hockey y todo era pura comedia’
Operation Ivy fue una de las pocas bandas que tocaban en el Gilman de forma regular que daban dinero de lo que cobraban al Gilman. Ellos hacían esto cuando apenas se ganaban la vida con otros trabajos. Algo inusual en las bandas de esa era – cuando los grados de éxito comercial eran más alcanzables que en la primera mitad de la década – ellos mantenían un fuerte compromiso con la música underground y sostenían una escena musical underground. Michales explicaba a MRR como su mezcla musical reflejaba esto, de una forma esto reflejaba la primera actitud de Bad Brains en cuanto a llevar estilos musicales al extremo:
‘Me gustaba el ska desde hacía tiempo. Las bandas ska parecen tener una verdadera tendencia negativa para convertirse en bandas pop poco convincentes, desafortunadamente. A causa de esto y también a causa de nuestro gusto en la música, creo que es justo decir que cuando tocábamos ska intentábamos hacerlo lo más duro posible. Todo el mundo en esta banda adora el ska pero mucho de esto es básicamente alegre y comercial. Es casi como si quisiéramos tomar música realmente buena que a veces se vuelve comercial o es semi-comercial y llevarla de vuelta a la tierra. Llevarlo al underground y añadirle algo de energía ya que la energía natural de la música ska es increíble y cuando la coges y le sumas algo de la energía hardcore underground a ella…’
La banda salió de gira durante 6 semanas por USA en 1988. Aunque el camino había sido pavimentado por numerosas bandas antes, todavía era excitante para ellos como si hubiesen estado en 1980. Pocas bandas fuera de la escena de East Bay hacían giras, y Operation Ivy no tenían ni idea de como serían recibidos en cualquier lugar. Su conductor era David Hayes, copropietario de Lookout, y su máquina para girar era un Chrysler Newport del 69.
‘Creo que era una mentalidad positiva’, explicaba Tim Amstrong sobre el éxito de la gira en una entrevista para Flipside en 1988. ‘Salimos con un coche con una caja en techo diciendo ‘¡Lo vamos a hacer!’ y mucha gente en Berkeley decía, ‘No se… deberíais pillar una furgo’ o ‘6 semanas es mucho tiempo’ o ‘No sois una banda suficientemente buena…’ y ese tipo de cosas. Pero solo dijimos, ‘¡Lo vamos a hacer!’ y sabíamos que cuando al principio nos dirigíamos a L.A., sabíamos que lo estábamos haciendo. ¡Y lo hicimos! Creo que todo es actitud mental’
Cuando llegaron a grabar su primer disco, Operation Ivy lo quería hacer en el Gilman, lo cual resultó ser más un dolor de cabeza que nada que esperasen y resultó agotador en cuanto a las relaciones de los miembros de la banda entre sí. Finalmente se fueron a otro estudio con Kevin Army, que había grabado sus primeras canciones para un recopilatorio de MRR. Brevemente después de editar el álbum, la banda anuncio que harían su último show, y la gente se presentó y abarrotó el Gilman en una cantidad que antes nunca había llenado el club. Jesse Michaels había decidido que quería dejar la banda, y como Marginal Man, no había ninguna cuestión sobre la existencia de Operation Ivy que no fuese con su encarnación original. Según todos los informes, el show fue similar al último show de Marginal Man por el apego emocional que los fans sentían por la banda. Los chavales caminaban con lágrimas en sus ojos, asombrados de que la banda que había colocado la escena de East Bay en el mapa se estaba separando ya.