Pay to cum VS. Pay to come along


¡Esto es Babilonia! clamaban escandalizados unos Bad Brains cuando descubrieron que el estado de Texas estaba lleno de maricones, o por lo menos la escena hardcore, antes de pirarse levantándoles la ganja a quienes les habían alojado generosamente en alguna de sus visitas y es que deberían haber hecho caso a lo que ya dijo Sid Vicious en 1978 en el concierto de Dallas que acabo con los morros ensangrentados llamando a la audiencia Cowboys maricas o a la Chaqueta Metalica (Texas está lleno de vacas y maricones, y no veo ninguna vaca por aquí) o a haberse leído el libro The Syxth Man en el que afirman que uno de cada seis hombres en américa es homosexual o simplemente ser tolerantes que a ellos que mas les da... no somos amigos, nos comemos el troncho, ¡Jah acéptalo! (si, muy mala copia de Akelarre).


Y que si, que 'Pay to Cum' y los Bad Brains eran la leche y que si la comparas con 'Pay to come along' no hay color, pero en la escena de Texas con todo ese atajo de maricones había bandas espectaculares (The Dicks, Big Boys, etc...), así que MDC debieron decir, la próxima vez, paga por venir.


NO NECESITAMOS LA DOCTRINA FASCISTA DE JAH
NO TENEMOS PORQUE ESTAR TAN TENSOS
ESCONDE TUS OJOS DE LA VERDAD
NO PARA SER LIBRE, SINO PARA TENER RAZÓN
NUEVO ORDEN MUNDIAL DE VIEJAS MENTIRAS MUNDIALES
JESUS SE PONE UN NUEVO DISFRAZ
CUANDO LA GENTE TE DA SU HOGAR Y SU AMOR
TU LES DEVUELVES ODIO DESDE LO ALTO
NO PUDO AYUDARNOS A LUCHAR
A JUNTAR NEGROS Y BLANCOS
DEVOLVER TODO EL APOYO CON ABUSO
E INTOLERANCIA MAS ALLA DE EXCUSAS
HARDCORE NEGRO, CALIENTE Y LOCO
CON BUENAS LETRAS, ES TAN TRISTE
PODRÍAN HABER TOMADO POSICIÓN
SER LA BANDA MAS IMPORTANTE
VELANDO POR EL MAS SAGRADO DE LOS INVITADOS
FUMANDO HIERBA MIENTRAS IGNORAN SUS DEUDAS
SE HAN MOSTRADO PARA QUE TODOS LO VEAN
SER BENDECIDOS MUSICALMENTE NO TE HACE MEJOR QUE NADIE
FRAGIL Y HUMANOS COMO EL RESTO
BIEN, TE DIREMOS LO QUE COSTO
NUNCA SABREMOS LO QUE SE PERDIO
TU EGOISMO HA SIDO UNA QUEMADURA
UNA LECCION AMARGA QUE TUVIMOS QUE APRENDER
NO NECESITAMOS LAS MENTIRAS DE JAH
NO NECESITAMOS ESTAR TAN TENSOS
TE VEO ESCONDER TUS OJOS A LA VERDAD
NO PARA SER LIBRE, SINO PARA TENER RAZON

Pues eso, Jah asúmelo.

GET IN THE VAN. Diciembre de 1981 y gira por UK.

 

DICIEMBRE
12-01-81 GREENSBORO NC: En un momento durante el set, me di la vuelta rápidamente y mi codo y la rota clavija del bajo de Dukowski chocaron. La clavija perforó mi brazo bastante profundamente. A la mañana siguiente estábamos llegando a DC, me desperté en la furgoneta y tenía un bulto del tamaño de un limón en el brazo. Permaneció así durante semanas.
12-03-81 WASHINGTON DC (2 SETS): The 9:30 Club. Fue genial tocar en el mismo club en el que había visto a Black Flag varios meses antes. Vi a mucha gente que conocía. Aquella noche aprendí algo que se me quedó grabado. Recibí mierda de algunas de las personas que yo pensaba que eran mis amigos. Me dijeron que yo me había convertido en una especie de estrella de rock. El hecho de que me fui de Washington DC y volver con esta «gran» banda me hacía un vendido. Algunas personas que había conocido durante años me trataron de forma extraña. Al principio me dolió, pero luego me di cuenta de algo. Vas a hacer lo que vas a hacer y eso es todo lo que hay. Eso es todo lo que tienes y ya está. A partir de esa noche pensé que podían irse a la mierda. Desde ese día traté a DC como a cualquier otra ciudad de la gira. Cuando toqué allí hice lo mismo que hice en la ciudad la noche anterior y la noche después. Tocaba como un loco y cargaba el equipo en la furgoneta. La mayoría de la gente que conocía se alegró de verme y eso fue bueno. Yo era muy joven y tenía mucho que aprender sobre cómo era la gente y cómo funcionaba el mundo real. Lo descubrí a lo grande. A menudo en grandes dosis para las que quizá no estaba preparado. Lo hice lo mejor que pude.

GIRA POR UK


Después de nuestro concierto en Washington DC pusimos rumbo a Inglaterra. Yo había estado allí

una vez con mi madre varios años antes. Recuerdo que estaba muy emocionado por salir del país con la banda. Fue una gran aventura para mí. Ian MacKaye nos acompañó en la gira. Quería verlo, así que compró un billete y nos fuimos.
Nuestro primer show fue con The Damned en un lugar llamado Lyceum. Yo estaba emocionado por esto. The Damned era una de mis bandas favoritas.
Cargamos el equipo a primera hora de la tarde. Hacía frío y el lugar olía a viejo. Yo iba a aprender muy pronto que muchos de los lugares en Inglaterra eran fríos, viejos y apestaban.
No recuerdo lo que hicimos hasta la hora del concierto. Recuerdo al Capitán Sensible de The Damned que vino a nuestro camerino y nos dijo que le gustaba mucho nuestra banda y que estaba deseando vernos tocar. Era increíblemente genial. Le dije que llevaba años escuchando a su banda y que significaba mucho para mí tocar con ellos. Me dijo que probablemente el público nos odiaría, pero que no me preocupara, que tocara y todo iría bien.
Media hora antes de salir, vino un hombre a entrevistarnos para Sounds. Yo volaba por la sala, incapaz de quedarme quieto porque estaba muy emocionado por tocar. Íbamos a tocar primero, luego una banda llamada Anti-Nowhere League y finalmente los Damned.
Cuando nos dijeron que era la hora del concierto bajé corriendo las empinadas escaleras hacia el escenario. No pensaba en nada más que en salir. Doblé una esquina y me topé de lleno con Dave Vanian, el cantante de los Damned. Estaba vestido hasta los topes con su traje de vampiro. Casi lo derribo. Me sentí como un idiota. Pero era guay. Me tendió la mano y me saludó. Yo tropezaba mientras bajaba el resto de las escaleras. Un tipo cuyos discos que había escuchado durante años y todo lo que podía hacer era casi tirarlo por las escaleras. Un gran comienzo.
Salimos al escenario. Probablemente me quedé sin voz en la primera canción. Iba muy fuerte. No sé cuánto duró nuestra actuación, quizá media hora o así. Recuerdo que terminamos la última canción y el público nos miraba sin comprender . Estaban demasiado fríos para reconocernos. Los miré con toda su ropa punk rock y los cortes de pelo dos pies por encima de sus cabezas. Entonces supe que eran un puñado de punkies flojos y que no debía tomarlos en serio.
Los Anti Nowhere League apestaban. Eran estúpidos. No sabían tocar y no lo mantenían oculto. Sin embargo, posaron y al público le encantaron. Yo pensé que eran flojos. A Ian y a mí nos dijeron que no sería buena idea meternos entre el público cuando tocaran los Damned, como si pudiéramos hacernos daño o algo así. Así que fuimos a los asientos más altos y los vimos desde allí. Estuvieron geniales.
Anotación encontrada en un viejo cuaderno: 12-06-81 Londres UK: Sin prueba de sonido. Pasamos horas en el puto Lyceum. Tocamos. Muchos lapos sobre mí. Pésimo sonido de escenario. Muchos insultos del público. Ningún aplauso.
Encontramos un lugar para quedarnos con estas dos chicas americanas que estaban por allí pasando el rato. Nos metimos todos en su pequeña habitación. No sé cómo nos aguantaron, pero lo hicieron y nos salvaron el culo del frío. Éramos miserables. No había mucho dinero para comida y estábamos hambrientos y helados todo el tiempo. Todos nos sentábamos en el suelo y veíamos a Greg practicar escalas durante horas. El tiempo pasaba lentamente y era muy deprimente. Fue la primera vez que tuve que lidiar con el tiempo de inactividad que viene con las giras. Son las interminables horas de vacío las que pueden aplastarte más que los rigores de tocar.
Estas dos chicas eran amigas de Jimmy Pursey, cantante de la legendaria banda Sham 69. Nos dijeron que podríamos conocerle si tenía tiempo. Esto no significaba nada para los chicos, pero sí para Ian y para mí. Le habíamos visto brevemente años antes, cuando Sham tocó en Nueva York.
Se portó bien con nosotros y nos apetecía conocerle.
Le llamaron y dijo que podíamos ir a visitarle. Todos nos subimos en un tren y nos fuimos lejos de Londres. Olvidé dónde salimos pero no teníamos dinero, así que fingimos que no sabíamos de qué se trataba y salimos corriendo de allí. La gente de la estación salió y nos pilló. Creo que las chicas tenían algo de dinero y nos pagaron. Tomamos un taxi a una pequeña casa en una zona boscosa.
Se acordaba de mí y de Ian. Le pusimos cintas de todo lo nuevo que estaba saliendo en SST como los Minutemen, Saccharine Trust y los Stains. No le gustó nada de eso. Nos puso uno de sus álbumes en solitario y pensamos que apestaba. Creo que ninguno de nosotros se lo dijo. Hablamos de todo tipo de cosas y me olvidé de lo que trataba la mayoría porque era muy alucinante. Empecé a pensar que a este tipo le faltaba un tornillo. Insistió en que viéramos O Lucky Man con él. La tenía en vídeo. Nos sentamos la mayor parte de la noche y la vimos. Una película genial. Parecía estar muy metido en ella.
Después nos preguntó si necesitábamos ropa. Tenía una maleta grande que abrió explicando que era su ropa de gira y que ya no la necesitaba. Sacó cosas y las puso en el suelo. Todos los chicos cogieron algo porque realmente no nos habíamos vestido correctamente para el frío. Sacó unos pantalones que reconocí de sus fotos. Me dijo que eran sus «Sham Pants» o algo así. Quería que yo los tuviera para llevar adelante alguna causa o lo que fuera. Me los quedé. Finalmente se los di a un británico llamado Mike Heath porque le quedaban bien.
En algún momento de la mañana todos nos subimos al tren y nos dirigimos a Londres. Jimmy no tenía dinero y le pidió prestado un poco a Ian. Trató de ser gracioso al respecto, como si Ian realmente fuera a ver el billete de cinco libras de nuevo. Compró cigarrillos, un periódico y un billete. Sonrió y se quedó riendo. Creo que fue entonces cuando empezó a sacarme de quicio.
Cuando llegamos a Londres se bajó del tren, se despidió y se largó muy rápido. Fue una noche
extraña.Por alguna extraña razón, se suponía que íbamos a hacer fechas con Bow Wow Wow y los Exploited. Los siguientes días los pasamos perdiendo el tiempo sin hacer nada porque BWW seguía cancelando. Por fin pudimos ir a tocar a Manchester.
Esa mañana condujimos nuestra furgoneta alquilada desde Londres hasta Manchester. Nos gastamos toda la pasta que nos quedaba en gasolina para hacer el trayecto. Así que llegamos a Manchester Polytech y nos enteramos de que vamos a tocar con Chelsea, una una conocida banda inglesa de punk rock. Por alguna razón, Black Flag estaba como cabeza de cartel. Me olí los problemas de inmediato. Ni siquiera teníamos un álbum allí todavía. ¿Sólo el Six Pack EP y éramos cabezas de cartel? Alguien en algún lugar se iba a cabrear.
Cargamos el equipo y subimos a los vestuarios para intentar encontrar algo de comida. El camerino era enorme e iba a ser utilizado por todas las bandas que actuaban esa noche. Me quedé dormido en el suelo junto a la pared, fuera de de todo y de todos. Muy bien.
Me despierta una bota en las costillas. Me agarré el costado, miré hacia arriba y ahí está Gene October, el cantante de Chelsea. "¡Perdone, Los Ángeles! Lo siento. Me tropecé contigo". Sí, claro. Me vuelvo a dormir. Me despierta de nuevo por la misma bota. "Oh Los Angeles, lo siento mucho". Permanezco tranquilo, siendo el único miembro de Flag en la habitación que ahora está llena de Chelsea y su tripulación. El capullo empieza a hablarme. "Realmente no hay buena música en América, ¿verdad, Los Ángeles? ¡Los Dickies y los Ramones! Quiero decir que son un montón de mierda ¿no es así Los Ángeles?" Qué lata. Tuve dos discos de Chelsea y me gustaban. Me quedé mirando y asentí con la cabeza. Tenía la esperanza de hablar con el tipo sobre todas las bandas con las que ha tocado en los últimos y lo que su banda está haciendo ya que yo era un poco un fan. Fue difícil de aceptar.
Horas después Chelsea está en el escenario. Gene se dirige al público entre canciones, "Hay algunos hippies de pelo corto de Los Ángeles entre el público esta noche. Son Black Flag. Quiero que los busquéis". El público aplaude. Yo e Ian entre en la multitud sonriendo y saludando, diciendo: "Aquí estamos ¡hijos de puta! Venid a por nosotros". Nadie vino a por nosotros. Personalmente yo tenía la esperanza de que uno o cinco de ellos vendrían así que podría haber tenido el placer de darles nueve días de miseria en sus caras. Por fin pudimos tocar. Los chicos del público eran muy cool. Pensé que lo estábamos haciendo bien. Ese chico estuvo escupiéndome durante todo el set. No hice nada al respecto. Yo estaba tratando de estar bien con esta gente. Lo de los escupitajos fue demasiado para el viejo Ian. Se acercó y golpeó al tipo en la cabeza. Después de eso, todo el público dio unos pasos atrás. Me disculpé por las acciones de Ian a pesar de que yo pensé que lo que hizo fue correcto. Ahora, mientras escribo esto tengo que dejar mi pluma porque me estoy riendo mucho. La mirada en la cara de ese tipo valió la pena.
Por supuesto, no teníamos dónde quedarnos, ni mantas, ni nada. Conocimos a dos chicas que accedieron a alojarnos en su piso. "No te hagas ilusiones, estamos en del paro", dijo una de las chicas. Muy bien. Llegamos al piso. Me esperaba un cuchitril. Es un apartamento de dos plantas. El lugar es más agradable que cualquier lugar en que he vivido en desde que viví con mi mamá. Este lugar era un poco diferente: sin calefacción, sin agua caliente, ni comida. Me limpié la saliva del pelo, la cara y el pecho lo mejor que pude con una toallita y me fui a dormir al suelo con el abrigo puesto. Me despertaba por el frío y la humedad. Por fin llegó la mañana. Nos bebimos todo el té caliente que las chicas nos permitieron tomar y luego nos subimos al camión y partimos para el siguiente concierto.



Fuimos a Londres y tocamos en un sitio llamado Rainbow. Este fue el primer concierto con los Exploited. Recuerdo ir al camerino y ver a uno de los roadies de los Exploited saliendo con nuestra pequeña caja de comida. Nos miró y nos dijo que fuéramos a por ella si nos atrevíamos. Ninguno
de nosotros pensó que era una buena idea. Entramos en la habitación y había un agujero en la ventana. El aire frío entraba a raudales y metimos algo de ropa en el agujero. Hicimos una prueba de sonido y no sonaba tan mal.
Honey Bane abrió el espectáculo con un chubasquero y un paraguas para protegerse de los escupitajos que caían sobre el escenario. Su bajista era Nigel Moore de los Lurkers, una banda favorita mía y de Ian. Creo que le asustamos un poco cuando nos acercamos a él porque no teníamos pelo y estábamos excitados. Se calmó cuando le explicamos que teníamos todos sus

sus discos. Fue muy divertido ver a Honey Bane quitarse el impermeable cubierto de saliva... y decir ‘gracias y buenas noches’ y caminar fuera del escenario sin conseguir que nadie le escupiese.
Así que por fin seguimos. Los fans de Exploited son probablemente los más cabezotas, imbéciles, capaces de darte de ostias que jamás he encontrado. Inmediatamente empezaron a hacernos el saludo nazi y a agitar sus bufandas de fútbol. En ese momento ya no me importaba nada. Nos mantuvimos fuera del camino de la saliva e hicimos lo nuestro. En un momento, accidentalmente le di un codazo a Chuck en la cabeza. Le abrí un tajo en la frente que necesitó siete puntos de sutura para cerrar. Había sangre por todas partes. Creo que esto realmente hizo que los cabezas rapadas nos quisieran un poco. En la siguiente canción, Chuck giró su bajo y una de las clavijas se clavó en mí, así que ahora yo también estaba sangrando. Era un festival de sangre. Chuck estaba vertiendo un refresco en su bajo para quitar la sangre de las cuerdas y seguimos tocando como si nada hubiera pasado.
Terminamos el concierto y Chuck se fue al hospital a que le pusiesen puntos. Ian y yo fuimos a ver a los Exploited y a su cantante Wattie. Apestaban. Los skinheads se sabían cada palabra y cantaban con ellos. Al final de la actuación, Wattie dijo a la multitud que el show de Jam acababa de terminar y que debían salir y golpear a sus fans mientras iban al metro. La banda tocó una canción llamada Fuck a Mod, y los skins salieron de ese lugar. Nosotros más tarde nos enteramos de que, efectivamente, alcanzaron a la gente que iba a casa y golpearon a algunos bastante. A una chica le rompieron las piernas al pie de una escalera mecánica. Un periódico lo registró como «Violencia de Black Flag».
Es curioso que eso ocurriera a menudo. Hacíamos un concierto y las cosas estaban bien. Los cerdos aparecían y empezaban a molestar a los chavales y entonces se producía un motín. Siempre culpaban a la juventud y al «punk rock» de todo. Nunca hubo un disturbio hasta que los cerdos llegaron y comenzaban a empujar a la gente al suelo, amenazándoles, etc. Por eso no me gustan los cerdos. He visto lo que hacen y no hay forma de que ninguno de ellos pueda decirme que nosotros fuimos la causa de la violencia. Después del show volvimos a casa de la chica y nos fuimos a dormir.
Show en The 100 Club: Nos estábamos quemando en la casa de la chica en Londres y nos llamaron para tocar en el 100 Club como teloneros de un grupo llamado Chron Gen. Era un concierto y lo aceptamos. Fuimos y cargamos entre la nieve.
Tocamos dos sets, ya que no había nadie más tocando y nadie parecía notar nuestra presencia de todos modos. Después tocaron Chron Gen. Una chica skinhead se me acercó y me besó en la mejilla. Creo que dije algo gracioso como, «¿Por qué? gracias señora,» y no pensé nada más al respecto. Lo siguiente que supe es que estaba en el suelo. Alguien me había golpeado en la parte posterior de mi cabeza muy fuerte. Me levanté preguntándome en qué maldita zona horaria estaba y vi al tipo que me había dado el puñetazo. Era un gran skinhead hijo de puta que se estaba arremangando para enseñarme sus esvásticas tatuadas. No sabía qué había hecho para merecer esta paliza. Me quedé allí intentando recuperar el equilibrio. Un roadie de los UK Subs se acercó y habló con el pedazo de mierda skinhead que casi me mata. Charlie Harper de los Subs me sacó de allí y me llevó a una habitación en la parte de atrás. Me dijo que el tipo solía ser portero allí, pero fue despedido por romper una silla sobre la cabeza de otro portero. Mi cabeza parecía que iba explotar.
Me di cuenta de que el cabeza rapada me había tendido una trampa. Era lo normal. Así son estos pedazos de mierda. Esta fue una gira de mierda y todas las peores cosas del mundo se cruzarían en nuestro camino. Próxima parada Gales.
Condujimos el camión hasta Colwyn Bay, Gales. La mayoría de nosotros tuvo que viajar en la parte trasera del camión con el equipo. No podíamos ver hacia fuera y estaba congelado, pero ese era el trato. La idea de Dukowski en la parte delantera de conducir en el lado equivocado de la carretera era de todo menos segura. Si cualquier cosa mala nos ocurriera, al menos nunca lo veríamos venir.
Cargamos en esa sala helada que estaba en el extremo de un muelle con vistas a alguna deprimente parte gris de agua helada. Hicimos la prueba de sonido y nos alimentados con pescado frito de mierda. Me preguntaba qué nos iba a pasar esta vez. ¿Bombas? ¿Serpientes venenosas?
The Nig Heist actuó en primer lugar. Esta fue la banda que se componía de los roadies de Black Flag y Mugger era el líder. La formación de esta noche incluía a Ian en el bajo y Spot en la guitarra. Creo que Dez tocaba la batería. Tocaron y la gente los adoró y los cubrió de saliva y cerveza. Pobre Mugger. Acababa de conseguir un lindo suéter de algún lado, tal vez de Jimmy Pursey y cometió el error de tocar con él. Para cuando su corto set había terminado, el suéter estaba cubierto de saliva y cerveza. Creo que se lo dejó detrás.
Por fin pudimos tocar. Nos lo pasamos muy bien y el público era genial. Estábamos justo en el medio de Padded Cell y la canción casi se cae. Miro a Greg para ver qué pasa y se está sujetando la cabeza y hay sangre corriendo por su cara le pregunto qué demonios pasó y me dice que le han disparado. ¿Greg ha recibido un disparo? No, alguien le tiró una bala y le golpeó. Levanté la vista justo a tiempo para ver una jarra de cerveza estrellarse contra la pared justo sobre el elevador del tambor. Hora de irse. Fin del espectáculo.
Después de eso estamos sentados en el backstage preguntándonos qué coño vamos a hacer. Un chico llamado Fred viene a hablar con nosotros. Le pregunto por qué alguien tiró la bala a Greg. Dijo que eran unos cabezas rapadas que habían venido al concierto sólo para joderlo. No sabían quiénes éramos. Todo lo que sabían era que éramos americanos y que nos tenían que pegar.
No teníamos dónde quedarnos y Fred nos dijo que podíamos quedarnos con él. Conducimos el camión hasta la casa de sus padres y descubrimos que es una casa pequeña. Mugger rápidamente estafa a la hermana del tipo. Está dentro. Algunos de los otros entran rápidamente. No hay más sitio.
Salí al camión con Chuck. Intenté dormir en la parte trasera del camión con mi gabardina como manta. En algún momento me quedé dormido. Recuerdo levantarme por la mañana y ver gotas de condensación congeladas en el techo del camión y Duke durmiendo en su saco de dormir que había traído. Parecía tan tranquilo y feliz durmiendo allí que quería darle un puñetazo. Al final nos levantamos y nos fuimos a Preston.
Así que llegamos a Preston y descubrimos que está deprimente y helado. El lugar no estaba abierto cuando llegamos allí por lo que algunos de nosotros nos quedamos de pie en una cabina telefónica para permanecer calientes. Me acerqué a la cabina para hablar con uno de los chicos que estaban dentro. Había una cola de gente esperando fuera pensando que estaban usando el teléfono. Cuando la gente de la fila se enteró de que no era así comenzaron a gritarnos.
Horas después estamos tocando en este pequeño vertedero helado. La confrontación de cada noche con skinheads. Subieron al escenario y trataron de jodernos. Recuerdo a Dukowski golpeando duro a uno de ellos con su bajo y a Ian tratando con uno. Creo que yo también recibí un golpe. Fueron expulsados por la seguridad, un solo hombre negro con un fuerte acento. Seguimos tocando y terminamos el set.
Después del set tuvimos que quedarnos dentro porque los skinheads estaban fuera esperándonos. Nos dimos cuenta de que ya que no teníamos a dónde ir que bien podríamos permanecer en el interior y dejar que se congelen. Tenía la esperanza de que iban a ser tan estúpidos que morirían congelados y eso sería el fin. Pasamos el rato con un viejo que estaba muy borracho. Cantaba canciones y todos cantábamos con él aunque no nos sabíamos la letra. Finalmente los skinheads se fueron, pero arrancaron los espejos del camión y patearon los lados. Hey, era de alquiler, así que a quién coño le importa.
Creo que volvimos a Londres. No teníamos otro lugar donde ir. Supongo que nos quedamos en casa de la chica otra vez.
Unos días después íbamos a ir a Leeds a tocar en el Christmas on Earth. Había un montón de grupos y los cabezas de cartel eran los Damned. Llegamos temprano y no teníamos nada que hacer en todo el día, excepto pasar el rato y ver la interminable serie de bandas de mierda. Ian y yo tuvimos una breve pelea de comida con Captain Sensible. Muchas de las bandas aparecieron sin equipo. Estúpidamente les prestamos nuestro equipo alquilado. GBH usó nuestro equipo y luego nos criticó en la prensa. La Anti-Nowhere League también utilizó nuestro material.
En algún momento llegamos a tocar. Los tramoyistas nos gritaban que nos diéramos prisa. Salimos sin prueba de sonido y a la primera nota que Chuck toca, se rompió una cuerda. De alguna manera nos las arreglamos y tocamos. No recuerdo mucho, salvo que Ian subió al escenario y dijo: «Eh, tío, no tomes ese ácido marrón. Es una bobada, tío. Ha nacido un bebé ahí fuera, Creo que vamos a llamarlo Sid. ¡Alejaros!» a lo Woodstock. No se cuántos de estos estúpidos punks lo entendieron, pero nos moríamos de risa mirando a los tres mil clones que había. Terminamos la última canción y nadie hizo nada. Ni siquiera lanzaron improperios. Juro que podía oír cremalleras de chupas de cuero siendo subidas hasta el final en la parte posterior.
Una vez terminada nuestra actuación, llegó la hora de los grupos de punk rockstar. Por los que la gente había viajado en un tren de quién coño sabe dónde y de pie sin mear ni beber durante horas para ver. Vice Squad, la banda liderada por Bekki Bondage. Tocaron su single dos veces. Esta banda era patética. Chelsea estaban ahí fuera sacándole todo el partido posible. Era muy cómico escuchar la mierda ridícula que Gene estaba diciendo. «¡Esto es lo más grande desde el 77!» Increíble. Los UK Subs por otro lado eran geniales. Hicieron vibrar el lugar. No entendía como una multitud como esa le podría gustar algo con tanta energía.
Antes de que empezaran los Damned, caminé entre el público hacia los aseos. Era un desastre. Había gente desmayada y dormida en un charco de agua. El baño de hombres estaba destrozado, con unos centímetros de pis y agua en el suelo. Parecía una zona de guerra. La gente estaba toda jodida. Vómito por todas partes. ¡Punk Rock! ¡Excelente!
The Damned tocaron y lo hicieron genial. De todos modos, sabía que lo serían. Aquí es donde la historia se pone buena. La compañía de alquiler de camiones vino y embargó nuestro camión desde el estacionamiento. Nos quedamos sin manera de conseguir el equipo de alquiler de vuelta a Londres. También se suponía que nos íbamos al día siguiente.
Fuimos de banda en banda y pedimos ayuda. Ninguno de ellos habló con nosotros. Ni siquiera pensamos en preguntar a los Subs o a los Damned. Ellos eran los cabezas de cartel. Tan pronto como se enteraron de que estábamos atrapados vinieron en nuestra ayuda. Los Subs hicieron que su equipo cargara nuestro equipo en su camión y dijeron que lo llevarían al lugar de alquiler. Los Damned tenían un autocar con muchos asientos extra y dijeron que podíamos subirnos y volver a Londres sin problema. ¿A que fueron geniales?
Así que entré en el autobús pensando que esto era lo mejor. Estar montando en el autobús con The Damned. Me subí y el conductor del autobús dice que está lleno y que no llevaría más gente porque es la ley. Mugger y yo nos quedamos para llegar a Londres por nuestra cuenta sin dinero. Típico.

Llegamos a la estación de tren y está llena de punks esperando para volver a casa. Nos encontramos con un chico que tenía algunos pases o algo así y nos colamos en el tren y llegamos a Londres. Salimos del tren y teníamos suficiente dinero para volver a casa de la chica. No estaban en casa, amanecía y hacía mucho frío, así que dijimos a la mierda y entramos en el maldito lugar. Les ganamos la partida por horas.
Estoy de muy buen humor porque vamos a marcharnos y a volver a Estados Unidos. Recogemos nuestros bártulos, nos subimos al tren y salimos hacia el aeropuerto. Por supuesto, llegamos demasiado tarde y nos deniegan el acceso. Tendremos que esperar otro día.
Llevamos todo este equipo a la casa de la chica y en este punto estaban bastante cabreados con nosotros, pero fueron muy majos con nosotros de todos modos. Pasamos el día sentados sin hacer nada en este espacio reducido.
Al día siguiente Ian se levantó muy temprano y dijo que se iba al aeropuerto. Yo dije que tenía tiempo para ir. Dijo que no lo iba a perder otra vez. Y se fue. Horas más tarde estamos de nuevo corriendo por la calle con nuestro equipaje y piezas variadas de equipo.
Llegamos al aeropuerto y facturamos. Nos gritan porque llegamos tarde. Tuvieron que retrasar el vuelo varios minutos por nosotros. Todo el vuelo estaba embarcado. Ni siquiera se molestaron en mirar nuestros pasaportes. La señora de la puerta estaba furiosa. Estaba tan contenta de irme que no me importó. Nunca había estado tan feliz de estar en un vuelo en mi vida. Nunca olvidaré caminar hacia mi asiento con toda esa gente mirándonos mal porque sabían muy bien que nosotros éramos la razón por la que se había retrasado. Vi a Ian sonriéndome y negando con la cabeza.
Debido a problemas de visado, Robo fue retenido en el Reino Unido. El show en Leeds UK terminó siendo el último show de Robo con Black Flag.
Volamos al aeropuerto de Dulles, cerca de Washington. Pasé la tarde con algunos amigos en la ciudad. Me bañé en casa de un tipo. Primera vez que me había bañado en varios días. Mientras me hundía bajo el agua, unos trozos de saliva se reconstituyeron y flotaron hasta la superficie. Decidí que la próxima vez que volviera allí me trataría a mí mismo y al público de otra manera.

¿Estaba muerto el Punk en 1984? II

 

JACK RABID/THE BIG TAKEOVER, EVEN WORSE

Mi visión sobre esto está bien documentada en mi columna de MRR. Para mi, la cuestión no es ¿muchas bandas de hardcore/thrash se han hecho muy genéricas? Y ¿Por qué esto es desalentador?
Personalmente, se lo atribuyo a un ciclo perpetuado por los fans, en un grado más inteligente, las publicaciones y radios como MRR (aunque esto es una diferencia de opinión amistosa) Las bandas que son básicamente emuladas, y/o no de forma muy lograda, son desafortunadas al ser elogiadas, lo cual las mantiene lejos de progresar. En mi época, las bandas que apenas estaban empezando eran alentadas, pero (muy importante) se les decía muy honestamente que solo estaban empezando y que todavía no eran muy buenas. La escena hardcore ha generado una maquinaria de estatus de estrella en su increíblemente propio micro nivel que frena el progreso de las bandas. Al decir a las bandas que son geniales cuando solo están dando cancha a la energía y no al aspecto técnico, el incentivo para mejorar se pierde en gran medida. No es secreto el porque MINOR THREAT, BAD BRAINS, etc son las más populares: son más que velocidad/energía, era talento, precisión, habilidad para escribir canciones, cohesión y expresión artística básica como añadido a la velocidad/energía. Aquellos que copian y/o se están perdiendo en ese hecho tan importante, y nos quedamos con este fenómeno genérico donde solo hay energía (y los grupos más enérgicos descubren que la energía puede ser el producto del ruido y la velocidad que incluso niños de 4 años pueden alcanzar) y ningún talento. La discreción es muy importante, y como todas las formas musicales, solo los logros reales merecen el aplauso de la crítica.
Finalmente, la generalización del hardcore le ha dado mala fama a cualquier banda que haya sido etiquetada (correctamente o no) punk (de cualquier tipo, incluso MINUTEMEN, por dios) así los buenos de verdad no pueden conseguir fans sofisticados que les guste la música nueva y apasionada y no apelan a la escena hardcore ya que no la estandarizan y entonces no tienen público y eso apesta.


PAUL PREAVER/HEART ATTACK
Al principio...¿ que vino primero, el huevo o la gallina? ¿El punk o la rebeldía? A pesar de todo, ahora nos preguntamos como puede haber tan poca fuerza con tantos números. Quizás porque las gallinas son contadas antes de nacer; los punks eran etiquetados como hardcore antes de ser conscientemente rebeldes (Claro que el sistema es un fastidio, pero indudablemente somos productos del sistema, deberíamos estar dispuestos a re evaluarnos a nosotros mismos y rebelarnos contra nuestros viajes de poder) Quizás es porque inherente a cualquier masa no hay una voz clara. Cuando una persona esta sola en una habitación, el/ella se enfrenta a pocas o a ninguna crítica. (incluso un existencialista morirá de aburrimiento pasando toda una vida detrás él/ella misma) Cuando alguien entra en la habitación, la comunicación permite el cambio y el crecimiento. Cuando una tercera persona en esa habitación, las ideas están en abundancia. Cuando una cuarta persona anda por ahí, las interrupciones son comunes pero excusadas con sonrisas y las etiquetas adecuadas. Cuando la habitación se hace más y más popular tiende a emitir un zumbido incoherente. Para ser considerado único en esto, a estas alturas un club masivo, miembros individuales condenan a otros como ‘el último que llega’, ‘pastel’. Bajo cualquier bandera, no importa lo negra que es, los individuos son representados por su orgullo, como resultado, su espectacular pancarta les distrae de sus camaradas sobre los que obviamente marchan. El volumen de los himnos ahoga el sonido de los huesos rotos bajo nuestras botas militares. Todos los caballos y los hombres del rey no tienen derecho a volver a unirnos. Si no juntamos nuestra propia mierda solo justificaremos la mierda que nos dan. Ópera solipsimal.
Quita la música/¿Tienen sentido las palabras desnudas?/¿Quién tiene el exclusivo derecho a cualquier podio?/¿Segregado como un bufón que es sordo y mudo?/Esta rutina permanece estancado, ¿A quien le importa si tú solo aplaudes?/ Mi monologo no aporta nada si estas en silencio (y viceversa)/Esta falta de auto crítica nos hace mirones de la atrocidad/¿Una subcultura se atreve a cambiar si solo refleja los mismos errores?/No significamos nada el uno para el otro, quiero saber porque.


DOC DART/CRUCIFUCKS
Aprecio la oportunidad de comentar sobre algo que es tan desconcertante como desafiante. Primero, la etiqueta (punk/hardcore) que se ha utilizado en un intento difuso de encasillar tanto a bandas como a público, son una fuente de irritación y alienación para mi. Hubo un tiempo cuando no lo tenía en mente y era a veces un orgullo ser llamado ‘punk’ La música era nueva y excitante y la etiqueta al menos me diferenciaba de las mundanas y a veces enfermizas masas de idiotas que se referían a si mismos como Americanos. Ahora, la mayoría de las veces, me he encontrado a mi mismo enfrentado a una masa igualmente mundana y enfermiza de mocosos, algunos de los cuales se refieren a si mismos como ‘hardcore punks’ normalmente no están en la mayoría de los shows pero sus técnicas de llamar la atención sobre si mismos son prestadas de algunas de las más dementes tradiciones de América: futbol, moda, los marines y la serie Quency. No sorprende que la gente que, por otro lado, debería estar interesada en la buena música, o incluso hambrienta de ella, a veces se aleje de los shows hardcore deseando de que alguien les hubiese avisado que el circo estaba en la ciudad.
Para mucha gente, la música es un potente vehículo de cambio social. Obviamente, hasta ahora ha funcionado mucho mejor para el gobierno que por una cambio positivo. Mi sugerencia es que si eres un violento sin sentido, un exhibicionista pendiente de la moda, cuya primera motivación es afirmar tu ‘hombría’, por favor solo frecuenta esos shows que muestran bandas con tu mentalidad (¿necesito hacer una lista de ellos?) y permítenos al resto transcender esas ridículas etiquetas (como hardcore) además de vuestros estilos de vida lamentables. Debería haber más apoyo a una ‘escena’ que valore la inteligencia, la compasión, la educación, la acción y por encima de todo, la música creativa. Creo que mucha gente se mostraría más interesada (yo incluido) en algo positivo y cambiante, además de diverso, y LIBRE de etiquetas que solo sirven para reprimir y estereotipar el comportamiento. He visto señales de que esto es posible en unas pocas ciudades, Madison, Wisconssin son un buen ejemplo. En lo que a mi me concierne, ‘hardcore’ es otra palabra para estancarse ¿Podemos llamarlo música si es buena? Eso lo haría incluso un fenómeno más raro, pero al menos en crecimiento. Fue la prohibición de la buena música lo que engendró nuestro tan llamado movimiento; entonces, ¿porque deberíamos aclamarnos a nosotros como música y desechar el mainstream como ‘hardcore de mierda’? Y cualquiera de vuestro público que sale de su camino para parecer duro o pasar 5 horas perfeccionando su aspecto se les podría alentar a asumir el lugar que les corresponde entre americanos mainstream con valores tradicionales. Elimina 5 idiotas ignorantes y quizás 10 buenas amigos tomaran su lugar. El ignorante regresara cuando la inteligencia este ‘de moda’ No te dejes engañar pensando que tengo esperanza en el futuro porque no es así, pero ¿Cómo puede alguien rendirse cuando hay tanto en juego? ¿Incluso tener la sensación de vivir en una jaula y luego preguntarte porque todo afuera se está deteriorando más rápido que tú?


DAVE/MEET CAFE ZINE
Desde el shock/nihilismo del 77 al punk con una consciencia política actual ha habido una gran e importante paso. ‘Odia a Reagan’, ‘odia la política’ son opiniones honorables, pero debemos tener cuidado de no caer en la rutina. Ver el problema está muy lejos de la realidad de cambiarlo. Sentarse y descansar es volverse complaciente y estancado. Las cosas deben estar constantemente moviéndose hacía adelante. Ir hacía adelante significa conocimiento, educarnos a nosotros mismos y luego poner esa información en movimiento. Por ejemplo, MDC sacó un single sobre las corporaciones multinacionales; en vez de tratar esto como la última palabra sobre el sujeto, quizás deberíamos ir corriendo a la librería a por más información. Una vez que haces esto las cosas se clarifican, empiezas a dejar de lado las bobadas y descubrir los métodos a su locura. Quizás después de zambullirte dentro del mundo del mal comportamiento de las multinacionales te verías inclinado a pintar con spray un edificio de IBM o, mejor aun, ¡tratar de desmantelarlo! Pienso, y no significa que esto sea derogatorio, que la música no es el foro ideal de conseguir información pero planta la semilla inicial.
Si piensas que un montón de los movimientos ‘políticos’ en marcha en este momento son una completa mierda, probablemente no está muy alejado de la verdad. ¡Hazlo tú mismo! Que, después de todo, es el espíritu del punk. Ya no compramos discos de Warner, CBS o leemos el NME, Rolling Stone, etc. buscando información. Si continuamos esforzándonos por la independencia del orden establecido hay mucho que se puede hacer. Una última cosa, es importante tener en cuenta que en lo que estamos involucrados aquí es una subcultura y esto, inherentemente, incluye alternar valores. Está mal cuando empezamos a adoptar ‘sus’ conceptos sobre moda, sexismo, jerarquías, culto a los héroes, beneficio, etc.



NEON ANGEL. La Reina del odio.

 Estaba en mi habitación con los cascos puestos, escuchando de nuevo Diamond Dogs, la música tan alta como podía, después de ver a Bowie tocar esas canciones en directo, cada nota y cada línea habían tomado un carácter más grande y profundo. Me descubrí a mí misma poniendo especial atención en la instrumentación, en la entonación vocal de Bowie. La música me proporcionaba una idea, un plan de a donde quería ir. Sentada en mi silla puf, flotando sobre mi cuerpo, transportándome fuera de mi cuerpo gracias a ese glorioso ruido en mi cabeza.
Mi mente deambulaba lejos del trabajo de matemáticas en el que se supone que estaba trabajando. Pensando en un chico llamado Byron Friday, que también estaba en mi curso. Me había enamorado mucho de Byron, aunque él no se había percatado de mi existencia, aparte del ocasional saludo al entrar o salir de clase. Byron era un chico atractivo, rubio y bronceado, con el pelo dorado y brillante cortado a capas encima de sus hombros. Era callado, introvertido, un hombre misterioso en monopatín. Algunas veces le veía en el descanso del bocadillo, haciendo ochos imaginarios en la parte de atrás del parking o caballitos con su bici donde se supone que debía estar. Me sorprendería que él fuese lo que dicen algunos que es un rebelde. No estaba segura, pero sabía que cuando lo veía zumbando por el asfalto, me daba un escalofrío que recorría todo mi cuerpo.
No le conté a nadie mi enamoramiento de Byron, ni siquiera a Marie. Pero algunas veces, cuando estaba sola como esa noche, tenía esa recurrente fantasía sobre Byron y yo, era fin de semana, Byron y yo hacíamos un picnic en la pradera de la escuela sin nadie alrededor. Byron me echaba una mirada, con su linda y torcida sonrisa, y me daba cuenta de que iba a besarme. Alzaba su mano y tocaba suave y lentamente mi cara moviendo sus labios entre los míos…Yo tenía esa sensación maravillosa de tener mariposas dentro cuando imaginaba nuestros labios tocándose. Me preguntaba si eso era lo que se sentía al estar enamorada.
Un ruido brusco a través de la música de mis cascos interrumpió finalmente esta fantasía. Incluso no lo escuche al principio, golpeando suavemente en la puerta corredera que da al patio trasero de mi habitación. No vi su silueta, contra la luz que se desvanecía en el exterior.
Mama estaba cenando fuera con Wolfgang. Marie estaba en el cine con sus amigas. Donnie estaba durmiendo en casa de un amigo. Ni siquiera sabía cuando regresarían. Marie dijo que quizás a las diez, pero eso no significaba nada. Yo estaba disfrutando de tener la casa para mí sola. Tenía mis deberes delante de mí y no fue hasta que Derek golpeo más fuerte el cristal que miré por encima de mis libros y le vi allí de pie. Estaba gritando algo, su boca se retorcía.
Oh, que asco, ¿Qué querrá este imbécil?
Me quité mis cascos y apagué el reproductor. Podía escucharle a través del cristal: ‘Hey Cherie, ¡déjame entrar!
¡Marie no está aquí!’ le grité como respuesta.
Encogió sus hombros y alzó la palma de sus manos al cielo como diciendo, ‘¿Y qué?’ Negué con mi cabeza y me puse de nuevo los cascos.
Cherie, vamos, ¡quiero hablar contigo un segundo!’
Con un suspiro, aparté los cascos y me arrastré descalza hasta la puerta. Le miré y arrugué mi nariz. Iba vestido con su uniforme habitual de estrechos vaqueros rasgados y una camiseta de Led Zeppelin de aspecto asqueroso. El pelo oscuro hasta los hombros parecía sucio, y cuando se reía, su horrible sonrisa mostraba sus torcidos dientes amarillos hincados en sus finos labios. Él no era Byron Friday, eso es seguro. Yo abrí la puerta solo una rendija.
Te dije que Marie no está aquí. Ella esta fuera’
Déjame entrar, Cherie’ dijo, poniendo su boca en la apertura. ‘¡Me estoy congelando aquí fuera!’
No’ escupí, ‘¡Lárgate!’
Déjame entrar, Cherie’ dijo, poniendo su boca en la apertura. ‘¡Me estoy congelando aquí fuera!’
No’ escupí, ‘¡Lárgate!’
Derek me hizo sentir rara, y la idea de estar a solas con él nunca la habría considerado. Él era un verdadero cerdo: cuando él y mi hermana estaban juntos, siempre la estaba maltratando, intentando meterle sus manos entre la falda o bajo su top… ¡como un puto perro en celo! Nunca pude entender porque Marie lo soportaba, con coche o sin coche. O peor, cuando estaba aquí, y Marie iba a traerle una cerveza u otra cosa, le pillaba mirándome fijamente con esos ojos de insecto muerto. Me miraba de cierta forma, y era como si sus labios se humedecieran y cogiesen musculo. ¡Ugh! Si me levantaba y salía de la habitación, sentía su mirada sobre mí, recorriendo arriba y abajo mi cuerpo, valorándome. Casi podía oír su respiración dificultosa.
Iba a cerrar la puerta y echar el cerrojo otra vez, pero deslizó sus dedos por la rendija y dijo: ‘¿solo un segundo?, ¡Vamos! Solo quiero esperar y charlar hasta que Marie regrese’
¡Estoy haciendo mis deberes!’
Ignorándome, él giró la puerta y metió más de la mitad de su cuerpo dentro. Instintivamente retrocedí, me alejé unos pasos de él, y de repente Derek estaba de pie en mi habitación, mirándome. Tiró de la puerta cerrándola detrás de él.
Mi corazón empezó a latir más rápido. Fue como si su presencia le chupase la vida a la habitación. Estaba allí de pie, mirándome con esa vil sonrisa suya. Sus ojos partían de los míos, viajando a lo largo de mi cuerpo, haciéndome sentir pequeña e incómoda. Con rubor me di cuenta de que estaba de pie delante de él sin nada más que un camisón y mi ropa interior. Sentí un calor ardiente pinchando mis mejillas. ¡Oh dios!
Derek fue siempre horrible, pero había algo más horrible en él esta noche. Parecía desaliñado. Sudoroso. Como si hubiese estado tres o cuatro noches bebiendo. Podía oler la priva en él, flotando hacia mí como el dulce y enfermizo olor de una habitación recién pintada. Su ropa estaba sucia y arrugada. Su pelo parecía grasiento. Su cara sudorosa y esa enorme y protuberante nariz italiana parecía roja.
Dios, dios, dios.
De repente todo lo que Marie me había dicho de Derek en las últimas semanas se desbordó detrás de mí.
Creo que ha estado siguiéndome. En serio, Cherie, realmente me asusta mucho. Algunas veces me aterroriza. Algo en sus ojos. Él está LOCO, Cherie.
De repente mi boca se secó, y con un rayo brillante de comprensión, supe que estaba en peligro. Mire a Derek buscando pistas, pero miro a otro lado y empezó a pasear por la habitación, sintiéndose en su casa. Pasó por encima de mi puf y agarró los cascos. Los puso y preguntó ‘¿Qué estás escuchando?’
Mira, Derek’ le dije con una voz que sonaba un poco más confiada de lo que verdaderamente me sentía. ’No hay nadie en casa. No puedes estar aquí. Te lo prometo, le diré a Marie que has venido, ¿vale? ¡Así que quiero que te vayas ahora!’
Pero Derek no estaba escuchando, miró por encima del tocadiscos y murmuró, ‘Ah si, te gusta Bowie. Es un marica. ¿Sabes…?’
Entonces se quitó los cascos y los dejo de nuevo sobre el puf. ‘Marie me dijo que te gustaba Bowie. No soporto esa mierda. No es un verdadero hombre. ¿Qué clase de hombre se pone maquillaje?’
Le observé como andaba por la habitación, sopesando cada cosa. Cogió al azar un libro, o un disco, y lo miró. Dijo alguna tontería como, ‘uhm, álgebra. Yo odio el álgebra. No sé porque te obligan a aprender esa mierda’ Tocándolo todo. Poniendo sus manos en mis cosas. Quería decirle que se fuera a tomar por culo, pero no me salía la voz. Sabía que, si le gritaba, saldría como un chillido seco.
Entonces se paró, y me miró con una expresión curiosa en su cara. ‘Eres exactamente igual a tu hermana’ con una voz extraña y melancólica. ‘No puedo superarlo’
No respondí, temerosa de que cualquier cosa que dijese le haría perder la cabeza conmigo.
Se inclinó un poco hacía adelante, y añadió con un susurro ronco ‘¿Eres….completamente igual?’ Cuando él dijo esto, miraba a mi entrepierna, levantando sus cejas y luego trayendo sus ojos hacía los míos.
Su presencia física me atemorizaba. En el concierto de Bowie, yo me sentía una super humana. Recordándolo me sentía como si midiese 3 metros. Pero ahora, con Derek de pie a solo un metro de mí, me sentía como lo que era: una chica de quince años que se habría meado en sus pantalones de puro pánico.
¡Por favor, déjame sola! Gritaba mi mente. Pero mi boca no decía nada; solo le miraba con la mirada desviada y confusa.
¿Qué hora es?
¿Ya son las diez?
Miedo y rabia estaban creciendo dentro de mí. No hacía mucho yo estaba en la cima del mundo, la reina glitter, dura e invencible. Ahora este horrible y sudoroso asqueroso con necesidad de una ducha estaba de pie en mi habitación, tocando mis cosas. ¿Por qué no se marchaba? Era más temor que rabia. Si Derek hubiese empuñado un arma frente a mí, no me habría sorprendido. Yo sabía que él era inestable. Forzar la entrada en la habitación de alguien no era un comportamiento normal, ¿verdad? Derek estaba loco, no había duda de ello.
¿De que tienes miedo, Cherie?’ dijo sonriendo, mostrando una terrible visión de sus dientes. ‘¡Sabes que no me debes tener miedo! ¡No te voy a hacer daño!’
Una parte loca de mí estaba desesperada por creerle. Pero yo no, la verdad es que no. Estaba más asustada de lo que había estado en toda mi vida. Me miraba como un perro hambriento.
¡Deja de mirarme!’ me quebré. Él no me escuchó, creo. Continuó mirándome fijamente. Sentí como si pudiese mirar a través de mi camisón. Me sentía totalmente avergonzada, humillada, y aterrada a la vez. ¿Qué coño había visto Marie en este asqueroso?
Cuando tenía diez años, mi padre me azotó. Lo recuerdo claramente porque fue la única vez que hizo eso. Me pilló besando a un chico llamado Winnie, que vivía calle abajo. Winnie era un chico salvaje; los demás lo llamaban Winnie el lobo. Siempre merodeaba por las calles solo, y no veíamos mucho a sus padres. La casa donde vivía estaba desgastada y en ruinas. Vestía muy desaliñado, y era notorio por ser un malote, y todo el mundo del vecindario lo sabía. Podía caminar directamente hacía otros chavales y darles de ostias sin ninguna razón. Ahí mismo, con los padres de los chicos gritándole asesino sangriento mientras salían corriendo de la casa para intentar patearle el culo. Pero a Winnie no le importaba, y a sus padres tampoco, y por alguna extraña razón Winnie me gustaba mucho. Winnie no encajaba. La diferencia entre Winnie y yo era que Winnie no se preocupaba por encajar, y supongo que por alguna extraña razón lo encontraba intrigante.
Winnie el lobo fue el primer chico que me beso. Sabía a chicle y tabaco, y la verdad es que no me gustó, pero fue una sensación suficientemente extraña como para que yo pensara en ello mucho tiempo después.
Fui amigo de Winnie un tiempo; fumé mi primer cigarrillo con él. Era domingo cuando estando de pie en una esquina apretamos nuestros labios y nos besamos. Ni siquiera estoy segura porque lo hicimos – no fue un beso verdadero. Solo éramos unos chiquillos que imitaban lo que veíamos en la TV. Nuestros labios estaban estrechamente cerrados, y contoneábamos nuestras cabezas de derecha a izquierda imitando pasión, la verdad es que entendíamos que estábamos haciendo. De repente escuche a mi padre chillando, ‘¡Cherie!’
Cuando mi padre doblo la esquina y gritó, le echo a Winnie una mirada lo suficientemente amenazante para hacer que Winnie se separase inmediatamente. ‘Te he estado buscando’ usando esa voz que utilizaba cuando algo le volvía loco. ‘Llegas tarde a la iglesia’
Empecé a llorar inmediatamente. Sabía por la cara de mi padre que tendría un montón de problemas. Agarró mi mano y empezamos a bajar juntos hacía casa. Le dije con una vocecilla, ‘¿Voy a ir a la iglesia, papa?’
No Cherie, vas a esperar en casa. Voy a llevar a Mama, Marie y Donnie a la iglesia… y cuando regrese hablare contigo.
Aterrada, empecé a rogar a papa ir a la iglesia. Yo era una buena chica católica. Me había tragado todas esas historias de culpabilidad y pasión, sacrificio y maldición sin cuestionarlo. Quería ir a rezar por mi alma inmortal, porque había besado a un chico. Quería suplicar a Jesús por su perdón. Pero papa no estaba escuchando. Me llevó a casa y me dijo que me sentase en la esquina y le esperase. La abuela se ofreció para quedarse conmigo, pero papa dijo que no, lo cual hizo que me diese más miedo. La abuela era tan dulce y tenía tan buen corazón que temblaba y lloraba cada vez que íbamos a recibir una paliza. Supongo que no quería que la abuela lo viese. Me quede allí sentada, temblando y llorando, con un terrible sentimiento de desolación dentro de mí. Papa se fue y en todo el tiempo que la familia estuvo fuero yo no moví ni un musculo. Sentada allí; el único movimiento que hice fueron los espasmos de mis hombros cuando lloraba. Escuché el coche dentro de la entrada después de un reto, y sentí mi estomago hacerse un nudo. Cuando papa entro en el salón, llevaba la paleta.
Nunca olvidare esa paleta. Mama la había traído de un viaje a México: era una pequeña paleta de madera con un dibujo de una mano pintada en ella, era de un tipo con sombrero azotando tres culos rojos que sobresalían. Yo pensé que era divertido la primera vez que la vi, hasta la primera vez que ella la uso. Tan pronto como vi la paleta empecé a llorar y suplicar a papa que no lo hiciera.
Papa miro de frente. Nunca le había visto así. Luego, sin mediar palabra, me puso sobre sus rodillas y empezó a azotarme. Mirando atrás, supongo que no me dolió mucho, pero el hecho es que había decepcionado mucho a mi padre. Nunca lo olvidare. El recuerdo está tan fresco hoy en día como nunca lo estuvo.
Cuando lo hizo, me miró fijamente con una mezcla de tristeza y arrepentimiento y dijo: ‘mantente alejada de ese maldito chico, Cherie, no es buena influencia. ¡Lo digo en serio gatita, aléjate de él!’
Yo estaba lloriqueando, moqueando, histérica y le pregunte, ‘¿Por qué papa, POR QUE?’
¡Por qué lo digo yo!’
Después de aquello, el tema de Winnie el lobo no se sacó más. No sé qué fue de Winnie el lobo. Su familia se mudó lejos y eso fue todo. Pero ahora, con Derek mirándome fijamente de esa espeluznante manera, me vino el recuerdo, porque por primera vez en mi vida me di cuenta porque mi padre me había azotado. Porque hay cierto tipo de personas en este mundo que tienen algo oscuro dentro de su alma.
Como Winnie, como Derek. Pero Derek era PEOR que Winnie el lobo. Derek era lo que crecía dentro de Winnie. Algo que no era normal del todo. Algo más monstruoso que humano. Mis mejillas se enrojecieron ya que recordé la forma en que sentí los labios de Winnie en los míos. Sentí nauseas. Deseaba no haberle besado jamás. Deseaba que Winnie el lobo estuviese muerto. Winnie y Derek, los dos. Miré a Derek, miré directamente a esa cara roja y horrible. Deseé poder ser capaz de asesinarles a los dos yo sola, lo pensé. ¡Deseé tener los ovarios para hacerlo!
Marie me lo contó’ Me dijo Derek con una voz profunda y flemática. Empezó caminar hacia mí, ahora a propósito. Como si estuviera decidido. ‘Ella me dijo…que eras virgen’
¡No sabía dónde mirar! No me podía creer lo que me estaba diciendo. Me sentía tan avergonzada, tan pequeña, tan condenadamente asustada. Acercó una mano y me agarró por el brazo.
Tan bonita’ me dijo, ‘Tan fresca. Me gustan las chicas frescas’
Sacudí mi brazo ‘Aléjate de mí, Derek’
¿Cuál es el problema?’ sonrió, ‘¿No quieres un verdadero hombre?’
Marie y mama vendrán a casa pronto, pensé para mí misma.
Muy pronto.
Por favor.
Por favor volved a casa.
Por favor…
Seguí diciendo esto mientras se acercaba. Más cerca. Seguí diciendo esto mientras me agarraba, está vez usando sus dos manos, para sujetar mis hombros con fuerza. Puso su rostro muy cerca del mío, y podía oler su apestoso aliento cuando dijo, ‘te gustara, te lo prometo’ Intenté pelear, pero él era más grande y fuerte que yo mientras el empezó a empujarme hacía la cama.
Por favor…
Por favor…
Continúe diciéndolo mientras me empujaba a la cama, echando mis peluches a un lado, y poniendo una mano sudorosa en mi boca para que no pudiese gritar. ¡Bastardo estúpido! ¿No podía ver que estaba tan aterrada que no podía gritar?
Puso su cara pegada a la mía. Demasiado pegada. Podía oler su aliento. Tabaco y priva rancia, podrido y descompuesto. Todavía con esa estúpida sonrisa.
Te va a gustar. Me lo vas a agradecer. Te lo juro…’
Cerré mis ojos. Podía sentir su aliento caliente sobre mi cara. Peleé furiosamente, pero él apretaba tan fuerte su mano sobre mi boca que no podía ni respirar. ‘Tengo una cosa para las vírgenes’ estaba diciendo desde algún lugar lejano. ‘Vamos, Cherie…no quiero herirte. Te gustara…lo prometo…’
Podía sentir como tiraba de mi camisón. Y su mano tiraba libremente de mis medias de forma ruda. Tenía todo el peso de su cuerpo ahora sobre mí, y como estaba peleando se volvió más difícil moverse. ‘Quítate…de…encima…Derek’ Grité. ‘¡Quítate…de…ENCIMA…DE MÍ!, ¡QUITATE DE ENCIMA!, ¡QUITA DE ENCIMA!’
Podía sentir su presión sobre mí. Su cosa. Podía sentirlo hurgando ahí abajo, desabrochándose la cremallera y respirando sobre mi oreja. ‘Deja de joderme con la pelea, te va a gustar…me lo vas a agradecer, ¡ahora…deja…de…joderme con la pelea!’
Después se llevó una mano a su boca y escupió sobre su palma. Forzó su mano entre mis piernas, manchándome de baba. Podía sentir su cosa presionando duro contra mí. Oh dios, oh dios, no puede estar sucediendo esto.
Cuando me empujó, grité. Nunca había sentido un dolor así. Fue el dolor punzante más horrible, y emanaba de mi interior. Como si me estuvieran abriendo. Él estaba empujando dentro de mí, gruñendo en mi oreja cada vez que lo hacía. Me volví literalmente loca…sacando fuerzas de donde no sabía que las tenía, empecé a golpearle con mis puños, dejando sueltos gritos desde lo profundo de mi alma.
Estaba maniobrando por puro instinto. Todo lo que pensaba hacer era herirle tanto que se tuviese que levantar de encima mío. Empecé a desgarrar su pelo, arrancándoselo de su cabeza a puñados, arañando sus ojos, dándole puñetazos. Intentó agarrar mis muñecas para que parara, ¡pero no había opción! Grité y le golpeé, e intenté desgarrar su carne de una vez por todas. En un frenesí, gestione en herirle lo suficiente para que se echase atrás un instante, y que esa puta sonrisa dejase mis labios. Ya que él se giró hacia atrás, su cosa se deslizó fuera de mí, y esto me dio la palanca que necesitaba. Llevé mis rodillas a posición fetal y las puse para empujarlas sobre su pecho, empujándolo hacía atrás. De repente Derek, el violador, el matón, el monstruo, estaba gritando como un perro apaleado. Podía ver los arañazos rojos brillantes en su cara, la sangre saliendo por donde rasgue su piel. ¡Y el aspecto de su cara! Incomprensión total y completa. Se alejó tambaleándose, deslizándose por las puertas abiertas huyendo como alma que lleva el diablo en la oscuridad, sus pantalones aún colgaban por la mitad de sus piernas.
¡SAL DE AQUÍ! ¡TE MATARE! ¡HIJO DE PUTA! ¡FUERA DE AQUÍ!’
Estaba dispuesta a matar. Jamás había sentido rabia como esa. Me sacudía con furia y podía sentir la rabia, el dolor y la adrenalina fluir a través mío. Pero Derek se había marchado. Le había dado una paliza.
Me tambaleé hacía la puerta, sollozando histéricamente, y tiré de ella para cerrarla, colocando de nuevo la cerradura en su lugar.

Tijeretazo
Tijeretazo-tijeretazo
Vi mi pelo tirado en el suelo del baño, pequeños mechones rubios, pequeñas partes amputadas mías. ¿Me sentía triste? ¿Feliz? No lo sabía. No sabía que sentía, aparte de la rabia. Me sentía muy rabiosa, pero supongo que siempre he sentido rabia.
Tijeretazo.
Tijeretazo.
Sentía odio. Odio es una palabra poderosa; me gustaba la forma en que lo sentía en mi boca. Odio, es una palabra dura, como un puñetazo a la boca. Te deja un sabor cobrizo después de decirla de la forma adecuada. ODIO.
Pensé en la sangre que goteaba por mis piernas, y en el ardiente y profundo dolor que Derek dejó atrás. Oh dios, el me hirió, me hirió mucho.
Tijeretazo.
Sale otro bucle.
A Derek le gustaban jóvenes. Jóvenes y dulces. Eso es lo que contó. Esa es la razón que me dio para hacerlo. Joven y dulce. Como yo era. Como yo era antes de esa noche.
Cuando Marie me encontró le dije lo que había sucedido, tomamos la decisión de no contárselo a mama. Incluso no conocía a Derek, ¿y como podía hablar sobre algo así con mi madre? Y si llamaba a los polis, sabía lo que Derek diría – que le había dejado entrar en mi habitación. Si una chica deja entrar a un tío en su habitación, todo el mundo sabe que es lo que esa chica está pidiendo, ¿de acuerdo? La única cosa que podía pensar es que peor que lo que me acababa de suceder era que todo el mundo lo supiera. Podía imaginar lo que dirían, lo que murmurarían a mis espaldas. No, eso tendría que ser nuestro secreto. Mi secreto. Decidí irme a la tumba sin contarle a ningún espíritu viviente lo que me había sucedido con Derek.
En las semanas que siguieron a la violación, descubrí que Derek no solo se había llevado mi virginidad, también dejo un souvenir – una puta infección. Mi madre tuvo que llevarme al doctor, lo cual era una experiencia totalmente embarazosa. Nunca me pregunto nada; supongo que quería dar imagen guay y moderna o algo parecido. Por supuesto, nunca le he contado lo que sucedió.
Pero eso fue todo lo que vino. Ese día tomé una decisión, ese día decidí que no me iban a decir que hacer nunca más, y que nadie iba a tomar lo que querían de mí. Ese día me di cuenta de que hay dos tipos de personas – la gente que hace el TRABAJO, y la gente a la que se lo hacen. Sabía cuál quería ser.
Sentada en el filo de la bañera. Con las brillantes y afiladas tijeras de mi madre en la mano, tomé otro mechón de pelo y lo puse entre las hojas.
Tijeretazo.
Sabía que cuando fuese a la escuela al día siguiente, todos iban a saber como me sentía. Todos iban a sentir el odio radiando fuera de mí. Bien. ¡Que les jodan! Quería tomar ese odio que estaba dentro de mí y empujarlo dentro de sus putas gargantas. Hacer que atraganten con él.
Con el montón de pelo en el suelo creciendo más y más, me vi a mí misma más y más fuerte. Cuando entrase en una habitación todo el mundo iba a saber que Cherie Currie estaba allí desde ese momento. Todos los Winnie el lobo de este mundo, todos los Dereks de este mundo, todos los chicos de la escuela que pensaran que eran duros… ¡todos esos cachitas, snobs y tontos! Quería que me temiesen, saber que no podías joder a Cherie.
Nunca más una chica surfera del Valle.
Fingir nunca más.
Iba a ser la reina brillante en la noche, y es lo que sería de día también. No intentar encajar nunca más: si no les gusta… mala suerte.
Tijeretazo.
Si lo odiaban, ¡estupendo! Si no les gustaba, ¡no importa! Les daré más. Si pensaban que David Bowie era un marica y un raro, bien. Seré tan jodidamente rara que no querrán que les alcance. Van a tener todo el odio que siento dentro estampado en su estúpida cara.
Tijeretazo.
Tijeretazo.
Me mire al espejo. Había hecho un buen trabajo. Horroroso, hermoso, como David Bowie. Me sentía exhausta, como si me hubiera librado de un gran peso. Ahora todo lo que tenía que hacer era averiguar cómo convertir lo que tenía en mi cabeza en algo que se asemejase al estilo que Bowie llevaba en la portada de Pin Ups. Ese raro casco alrededor de su cabeza de pelo encrespado y largo por detrás. Siempre admiré ese look, pero por supuesto yo era demasiado floja para hacerlo así. ¡Pero nunca más!
Los profesores iban a odiarme. ¡Bien! Dirían, ‘deberías afeitártelo del todo, Cherie, ¡se vería igual de mal!’
¡Quizás lo haga!’ le escupiría como respuesta, y luego me daría la vuelta y me alejaría andando. Lo tenían que aprender también: no jodas a Cherie Currie. Nunca más.
Mi pelo pronto se parecería al de David Bowie. Iba a SER David Bowie. Iba a ser horrible-hermosa, horrible y atractiva. Ese momento, ese flash eléctrico en el concierto de David Bowie cuando me sentía verdaderamente invencible – así es como me quería sentir todo el rato. Sin temor. No como pequeños chicos cuadriculados del suburbio. La jodida Cherie Currie, la reina del odio.
Y nadie – NADIE – iba a poder herirme nunca más