GET IN THE VAN. Diciembre de 1981 y gira por UK.

 

DICIEMBRE
12-01-81 GREENSBORO NC: En un momento durante el set, me di la vuelta rápidamente y mi codo y la rota clavija del bajo de Dukowski chocaron. La clavija perforó mi brazo bastante profundamente. A la mañana siguiente estábamos llegando a DC, me desperté en la furgoneta y tenía un bulto del tamaño de un limón en el brazo. Permaneció así durante semanas.
12-03-81 WASHINGTON DC (2 SETS): The 9:30 Club. Fue genial tocar en el mismo club en el que había visto a Black Flag varios meses antes. Vi a mucha gente que conocía. Aquella noche aprendí algo que se me quedó grabado. Recibí mierda de algunas de las personas que yo pensaba que eran mis amigos. Me dijeron que yo me había convertido en una especie de estrella de rock. El hecho de que me fui de Washington DC y volver con esta «gran» banda me hacía un vendido. Algunas personas que había conocido durante años me trataron de forma extraña. Al principio me dolió, pero luego me di cuenta de algo. Vas a hacer lo que vas a hacer y eso es todo lo que hay. Eso es todo lo que tienes y ya está. A partir de esa noche pensé que podían irse a la mierda. Desde ese día traté a DC como a cualquier otra ciudad de la gira. Cuando toqué allí hice lo mismo que hice en la ciudad la noche anterior y la noche después. Tocaba como un loco y cargaba el equipo en la furgoneta. La mayoría de la gente que conocía se alegró de verme y eso fue bueno. Yo era muy joven y tenía mucho que aprender sobre cómo era la gente y cómo funcionaba el mundo real. Lo descubrí a lo grande. A menudo en grandes dosis para las que quizá no estaba preparado. Lo hice lo mejor que pude.

GIRA POR UK


Después de nuestro concierto en Washington DC pusimos rumbo a Inglaterra. Yo había estado allí

una vez con mi madre varios años antes. Recuerdo que estaba muy emocionado por salir del país con la banda. Fue una gran aventura para mí. Ian MacKaye nos acompañó en la gira. Quería verlo, así que compró un billete y nos fuimos.
Nuestro primer show fue con The Damned en un lugar llamado Lyceum. Yo estaba emocionado por esto. The Damned era una de mis bandas favoritas.
Cargamos el equipo a primera hora de la tarde. Hacía frío y el lugar olía a viejo. Yo iba a aprender muy pronto que muchos de los lugares en Inglaterra eran fríos, viejos y apestaban.
No recuerdo lo que hicimos hasta la hora del concierto. Recuerdo al Capitán Sensible de The Damned que vino a nuestro camerino y nos dijo que le gustaba mucho nuestra banda y que estaba deseando vernos tocar. Era increíblemente genial. Le dije que llevaba años escuchando a su banda y que significaba mucho para mí tocar con ellos. Me dijo que probablemente el público nos odiaría, pero que no me preocupara, que tocara y todo iría bien.
Media hora antes de salir, vino un hombre a entrevistarnos para Sounds. Yo volaba por la sala, incapaz de quedarme quieto porque estaba muy emocionado por tocar. Íbamos a tocar primero, luego una banda llamada Anti-Nowhere League y finalmente los Damned.
Cuando nos dijeron que era la hora del concierto bajé corriendo las empinadas escaleras hacia el escenario. No pensaba en nada más que en salir. Doblé una esquina y me topé de lleno con Dave Vanian, el cantante de los Damned. Estaba vestido hasta los topes con su traje de vampiro. Casi lo derribo. Me sentí como un idiota. Pero era guay. Me tendió la mano y me saludó. Yo tropezaba mientras bajaba el resto de las escaleras. Un tipo cuyos discos que había escuchado durante años y todo lo que podía hacer era casi tirarlo por las escaleras. Un gran comienzo.
Salimos al escenario. Probablemente me quedé sin voz en la primera canción. Iba muy fuerte. No sé cuánto duró nuestra actuación, quizá media hora o así. Recuerdo que terminamos la última canción y el público nos miraba sin comprender . Estaban demasiado fríos para reconocernos. Los miré con toda su ropa punk rock y los cortes de pelo dos pies por encima de sus cabezas. Entonces supe que eran un puñado de punkies flojos y que no debía tomarlos en serio.
Los Anti Nowhere League apestaban. Eran estúpidos. No sabían tocar y no lo mantenían oculto. Sin embargo, posaron y al público le encantaron. Yo pensé que eran flojos. A Ian y a mí nos dijeron que no sería buena idea meternos entre el público cuando tocaran los Damned, como si pudiéramos hacernos daño o algo así. Así que fuimos a los asientos más altos y los vimos desde allí. Estuvieron geniales.
Anotación encontrada en un viejo cuaderno: 12-06-81 Londres UK: Sin prueba de sonido. Pasamos horas en el puto Lyceum. Tocamos. Muchos lapos sobre mí. Pésimo sonido de escenario. Muchos insultos del público. Ningún aplauso.
Encontramos un lugar para quedarnos con estas dos chicas americanas que estaban por allí pasando el rato. Nos metimos todos en su pequeña habitación. No sé cómo nos aguantaron, pero lo hicieron y nos salvaron el culo del frío. Éramos miserables. No había mucho dinero para comida y estábamos hambrientos y helados todo el tiempo. Todos nos sentábamos en el suelo y veíamos a Greg practicar escalas durante horas. El tiempo pasaba lentamente y era muy deprimente. Fue la primera vez que tuve que lidiar con el tiempo de inactividad que viene con las giras. Son las interminables horas de vacío las que pueden aplastarte más que los rigores de tocar.
Estas dos chicas eran amigas de Jimmy Pursey, cantante de la legendaria banda Sham 69. Nos dijeron que podríamos conocerle si tenía tiempo. Esto no significaba nada para los chicos, pero sí para Ian y para mí. Le habíamos visto brevemente años antes, cuando Sham tocó en Nueva York.
Se portó bien con nosotros y nos apetecía conocerle.
Le llamaron y dijo que podíamos ir a visitarle. Todos nos subimos en un tren y nos fuimos lejos de Londres. Olvidé dónde salimos pero no teníamos dinero, así que fingimos que no sabíamos de qué se trataba y salimos corriendo de allí. La gente de la estación salió y nos pilló. Creo que las chicas tenían algo de dinero y nos pagaron. Tomamos un taxi a una pequeña casa en una zona boscosa.
Se acordaba de mí y de Ian. Le pusimos cintas de todo lo nuevo que estaba saliendo en SST como los Minutemen, Saccharine Trust y los Stains. No le gustó nada de eso. Nos puso uno de sus álbumes en solitario y pensamos que apestaba. Creo que ninguno de nosotros se lo dijo. Hablamos de todo tipo de cosas y me olvidé de lo que trataba la mayoría porque era muy alucinante. Empecé a pensar que a este tipo le faltaba un tornillo. Insistió en que viéramos O Lucky Man con él. La tenía en vídeo. Nos sentamos la mayor parte de la noche y la vimos. Una película genial. Parecía estar muy metido en ella.
Después nos preguntó si necesitábamos ropa. Tenía una maleta grande que abrió explicando que era su ropa de gira y que ya no la necesitaba. Sacó cosas y las puso en el suelo. Todos los chicos cogieron algo porque realmente no nos habíamos vestido correctamente para el frío. Sacó unos pantalones que reconocí de sus fotos. Me dijo que eran sus «Sham Pants» o algo así. Quería que yo los tuviera para llevar adelante alguna causa o lo que fuera. Me los quedé. Finalmente se los di a un británico llamado Mike Heath porque le quedaban bien.
En algún momento de la mañana todos nos subimos al tren y nos dirigimos a Londres. Jimmy no tenía dinero y le pidió prestado un poco a Ian. Trató de ser gracioso al respecto, como si Ian realmente fuera a ver el billete de cinco libras de nuevo. Compró cigarrillos, un periódico y un billete. Sonrió y se quedó riendo. Creo que fue entonces cuando empezó a sacarme de quicio.
Cuando llegamos a Londres se bajó del tren, se despidió y se largó muy rápido. Fue una noche
extraña.Por alguna extraña razón, se suponía que íbamos a hacer fechas con Bow Wow Wow y los Exploited. Los siguientes días los pasamos perdiendo el tiempo sin hacer nada porque BWW seguía cancelando. Por fin pudimos ir a tocar a Manchester.
Esa mañana condujimos nuestra furgoneta alquilada desde Londres hasta Manchester. Nos gastamos toda la pasta que nos quedaba en gasolina para hacer el trayecto. Así que llegamos a Manchester Polytech y nos enteramos de que vamos a tocar con Chelsea, una una conocida banda inglesa de punk rock. Por alguna razón, Black Flag estaba como cabeza de cartel. Me olí los problemas de inmediato. Ni siquiera teníamos un álbum allí todavía. ¿Sólo el Six Pack EP y éramos cabezas de cartel? Alguien en algún lugar se iba a cabrear.
Cargamos el equipo y subimos a los vestuarios para intentar encontrar algo de comida. El camerino era enorme e iba a ser utilizado por todas las bandas que actuaban esa noche. Me quedé dormido en el suelo junto a la pared, fuera de de todo y de todos. Muy bien.
Me despierta una bota en las costillas. Me agarré el costado, miré hacia arriba y ahí está Gene October, el cantante de Chelsea. "¡Perdone, Los Ángeles! Lo siento. Me tropecé contigo". Sí, claro. Me vuelvo a dormir. Me despierta de nuevo por la misma bota. "Oh Los Angeles, lo siento mucho". Permanezco tranquilo, siendo el único miembro de Flag en la habitación que ahora está llena de Chelsea y su tripulación. El capullo empieza a hablarme. "Realmente no hay buena música en América, ¿verdad, Los Ángeles? ¡Los Dickies y los Ramones! Quiero decir que son un montón de mierda ¿no es así Los Ángeles?" Qué lata. Tuve dos discos de Chelsea y me gustaban. Me quedé mirando y asentí con la cabeza. Tenía la esperanza de hablar con el tipo sobre todas las bandas con las que ha tocado en los últimos y lo que su banda está haciendo ya que yo era un poco un fan. Fue difícil de aceptar.
Horas después Chelsea está en el escenario. Gene se dirige al público entre canciones, "Hay algunos hippies de pelo corto de Los Ángeles entre el público esta noche. Son Black Flag. Quiero que los busquéis". El público aplaude. Yo e Ian entre en la multitud sonriendo y saludando, diciendo: "Aquí estamos ¡hijos de puta! Venid a por nosotros". Nadie vino a por nosotros. Personalmente yo tenía la esperanza de que uno o cinco de ellos vendrían así que podría haber tenido el placer de darles nueve días de miseria en sus caras. Por fin pudimos tocar. Los chicos del público eran muy cool. Pensé que lo estábamos haciendo bien. Ese chico estuvo escupiéndome durante todo el set. No hice nada al respecto. Yo estaba tratando de estar bien con esta gente. Lo de los escupitajos fue demasiado para el viejo Ian. Se acercó y golpeó al tipo en la cabeza. Después de eso, todo el público dio unos pasos atrás. Me disculpé por las acciones de Ian a pesar de que yo pensé que lo que hizo fue correcto. Ahora, mientras escribo esto tengo que dejar mi pluma porque me estoy riendo mucho. La mirada en la cara de ese tipo valió la pena.
Por supuesto, no teníamos dónde quedarnos, ni mantas, ni nada. Conocimos a dos chicas que accedieron a alojarnos en su piso. "No te hagas ilusiones, estamos en del paro", dijo una de las chicas. Muy bien. Llegamos al piso. Me esperaba un cuchitril. Es un apartamento de dos plantas. El lugar es más agradable que cualquier lugar en que he vivido en desde que viví con mi mamá. Este lugar era un poco diferente: sin calefacción, sin agua caliente, ni comida. Me limpié la saliva del pelo, la cara y el pecho lo mejor que pude con una toallita y me fui a dormir al suelo con el abrigo puesto. Me despertaba por el frío y la humedad. Por fin llegó la mañana. Nos bebimos todo el té caliente que las chicas nos permitieron tomar y luego nos subimos al camión y partimos para el siguiente concierto.



Fuimos a Londres y tocamos en un sitio llamado Rainbow. Este fue el primer concierto con los Exploited. Recuerdo ir al camerino y ver a uno de los roadies de los Exploited saliendo con nuestra pequeña caja de comida. Nos miró y nos dijo que fuéramos a por ella si nos atrevíamos. Ninguno
de nosotros pensó que era una buena idea. Entramos en la habitación y había un agujero en la ventana. El aire frío entraba a raudales y metimos algo de ropa en el agujero. Hicimos una prueba de sonido y no sonaba tan mal.
Honey Bane abrió el espectáculo con un chubasquero y un paraguas para protegerse de los escupitajos que caían sobre el escenario. Su bajista era Nigel Moore de los Lurkers, una banda favorita mía y de Ian. Creo que le asustamos un poco cuando nos acercamos a él porque no teníamos pelo y estábamos excitados. Se calmó cuando le explicamos que teníamos todos sus

sus discos. Fue muy divertido ver a Honey Bane quitarse el impermeable cubierto de saliva... y decir ‘gracias y buenas noches’ y caminar fuera del escenario sin conseguir que nadie le escupiese.
Así que por fin seguimos. Los fans de Exploited son probablemente los más cabezotas, imbéciles, capaces de darte de ostias que jamás he encontrado. Inmediatamente empezaron a hacernos el saludo nazi y a agitar sus bufandas de fútbol. En ese momento ya no me importaba nada. Nos mantuvimos fuera del camino de la saliva e hicimos lo nuestro. En un momento, accidentalmente le di un codazo a Chuck en la cabeza. Le abrí un tajo en la frente que necesitó siete puntos de sutura para cerrar. Había sangre por todas partes. Creo que esto realmente hizo que los cabezas rapadas nos quisieran un poco. En la siguiente canción, Chuck giró su bajo y una de las clavijas se clavó en mí, así que ahora yo también estaba sangrando. Era un festival de sangre. Chuck estaba vertiendo un refresco en su bajo para quitar la sangre de las cuerdas y seguimos tocando como si nada hubiera pasado.
Terminamos el concierto y Chuck se fue al hospital a que le pusiesen puntos. Ian y yo fuimos a ver a los Exploited y a su cantante Wattie. Apestaban. Los skinheads se sabían cada palabra y cantaban con ellos. Al final de la actuación, Wattie dijo a la multitud que el show de Jam acababa de terminar y que debían salir y golpear a sus fans mientras iban al metro. La banda tocó una canción llamada Fuck a Mod, y los skins salieron de ese lugar. Nosotros más tarde nos enteramos de que, efectivamente, alcanzaron a la gente que iba a casa y golpearon a algunos bastante. A una chica le rompieron las piernas al pie de una escalera mecánica. Un periódico lo registró como «Violencia de Black Flag».
Es curioso que eso ocurriera a menudo. Hacíamos un concierto y las cosas estaban bien. Los cerdos aparecían y empezaban a molestar a los chavales y entonces se producía un motín. Siempre culpaban a la juventud y al «punk rock» de todo. Nunca hubo un disturbio hasta que los cerdos llegaron y comenzaban a empujar a la gente al suelo, amenazándoles, etc. Por eso no me gustan los cerdos. He visto lo que hacen y no hay forma de que ninguno de ellos pueda decirme que nosotros fuimos la causa de la violencia. Después del show volvimos a casa de la chica y nos fuimos a dormir.
Show en The 100 Club: Nos estábamos quemando en la casa de la chica en Londres y nos llamaron para tocar en el 100 Club como teloneros de un grupo llamado Chron Gen. Era un concierto y lo aceptamos. Fuimos y cargamos entre la nieve.
Tocamos dos sets, ya que no había nadie más tocando y nadie parecía notar nuestra presencia de todos modos. Después tocaron Chron Gen. Una chica skinhead se me acercó y me besó en la mejilla. Creo que dije algo gracioso como, «¿Por qué? gracias señora,» y no pensé nada más al respecto. Lo siguiente que supe es que estaba en el suelo. Alguien me había golpeado en la parte posterior de mi cabeza muy fuerte. Me levanté preguntándome en qué maldita zona horaria estaba y vi al tipo que me había dado el puñetazo. Era un gran skinhead hijo de puta que se estaba arremangando para enseñarme sus esvásticas tatuadas. No sabía qué había hecho para merecer esta paliza. Me quedé allí intentando recuperar el equilibrio. Un roadie de los UK Subs se acercó y habló con el pedazo de mierda skinhead que casi me mata. Charlie Harper de los Subs me sacó de allí y me llevó a una habitación en la parte de atrás. Me dijo que el tipo solía ser portero allí, pero fue despedido por romper una silla sobre la cabeza de otro portero. Mi cabeza parecía que iba explotar.
Me di cuenta de que el cabeza rapada me había tendido una trampa. Era lo normal. Así son estos pedazos de mierda. Esta fue una gira de mierda y todas las peores cosas del mundo se cruzarían en nuestro camino. Próxima parada Gales.
Condujimos el camión hasta Colwyn Bay, Gales. La mayoría de nosotros tuvo que viajar en la parte trasera del camión con el equipo. No podíamos ver hacia fuera y estaba congelado, pero ese era el trato. La idea de Dukowski en la parte delantera de conducir en el lado equivocado de la carretera era de todo menos segura. Si cualquier cosa mala nos ocurriera, al menos nunca lo veríamos venir.
Cargamos en esa sala helada que estaba en el extremo de un muelle con vistas a alguna deprimente parte gris de agua helada. Hicimos la prueba de sonido y nos alimentados con pescado frito de mierda. Me preguntaba qué nos iba a pasar esta vez. ¿Bombas? ¿Serpientes venenosas?
The Nig Heist actuó en primer lugar. Esta fue la banda que se componía de los roadies de Black Flag y Mugger era el líder. La formación de esta noche incluía a Ian en el bajo y Spot en la guitarra. Creo que Dez tocaba la batería. Tocaron y la gente los adoró y los cubrió de saliva y cerveza. Pobre Mugger. Acababa de conseguir un lindo suéter de algún lado, tal vez de Jimmy Pursey y cometió el error de tocar con él. Para cuando su corto set había terminado, el suéter estaba cubierto de saliva y cerveza. Creo que se lo dejó detrás.
Por fin pudimos tocar. Nos lo pasamos muy bien y el público era genial. Estábamos justo en el medio de Padded Cell y la canción casi se cae. Miro a Greg para ver qué pasa y se está sujetando la cabeza y hay sangre corriendo por su cara le pregunto qué demonios pasó y me dice que le han disparado. ¿Greg ha recibido un disparo? No, alguien le tiró una bala y le golpeó. Levanté la vista justo a tiempo para ver una jarra de cerveza estrellarse contra la pared justo sobre el elevador del tambor. Hora de irse. Fin del espectáculo.
Después de eso estamos sentados en el backstage preguntándonos qué coño vamos a hacer. Un chico llamado Fred viene a hablar con nosotros. Le pregunto por qué alguien tiró la bala a Greg. Dijo que eran unos cabezas rapadas que habían venido al concierto sólo para joderlo. No sabían quiénes éramos. Todo lo que sabían era que éramos americanos y que nos tenían que pegar.
No teníamos dónde quedarnos y Fred nos dijo que podíamos quedarnos con él. Conducimos el camión hasta la casa de sus padres y descubrimos que es una casa pequeña. Mugger rápidamente estafa a la hermana del tipo. Está dentro. Algunos de los otros entran rápidamente. No hay más sitio.
Salí al camión con Chuck. Intenté dormir en la parte trasera del camión con mi gabardina como manta. En algún momento me quedé dormido. Recuerdo levantarme por la mañana y ver gotas de condensación congeladas en el techo del camión y Duke durmiendo en su saco de dormir que había traído. Parecía tan tranquilo y feliz durmiendo allí que quería darle un puñetazo. Al final nos levantamos y nos fuimos a Preston.
Así que llegamos a Preston y descubrimos que está deprimente y helado. El lugar no estaba abierto cuando llegamos allí por lo que algunos de nosotros nos quedamos de pie en una cabina telefónica para permanecer calientes. Me acerqué a la cabina para hablar con uno de los chicos que estaban dentro. Había una cola de gente esperando fuera pensando que estaban usando el teléfono. Cuando la gente de la fila se enteró de que no era así comenzaron a gritarnos.
Horas después estamos tocando en este pequeño vertedero helado. La confrontación de cada noche con skinheads. Subieron al escenario y trataron de jodernos. Recuerdo a Dukowski golpeando duro a uno de ellos con su bajo y a Ian tratando con uno. Creo que yo también recibí un golpe. Fueron expulsados por la seguridad, un solo hombre negro con un fuerte acento. Seguimos tocando y terminamos el set.
Después del set tuvimos que quedarnos dentro porque los skinheads estaban fuera esperándonos. Nos dimos cuenta de que ya que no teníamos a dónde ir que bien podríamos permanecer en el interior y dejar que se congelen. Tenía la esperanza de que iban a ser tan estúpidos que morirían congelados y eso sería el fin. Pasamos el rato con un viejo que estaba muy borracho. Cantaba canciones y todos cantábamos con él aunque no nos sabíamos la letra. Finalmente los skinheads se fueron, pero arrancaron los espejos del camión y patearon los lados. Hey, era de alquiler, así que a quién coño le importa.
Creo que volvimos a Londres. No teníamos otro lugar donde ir. Supongo que nos quedamos en casa de la chica otra vez.
Unos días después íbamos a ir a Leeds a tocar en el Christmas on Earth. Había un montón de grupos y los cabezas de cartel eran los Damned. Llegamos temprano y no teníamos nada que hacer en todo el día, excepto pasar el rato y ver la interminable serie de bandas de mierda. Ian y yo tuvimos una breve pelea de comida con Captain Sensible. Muchas de las bandas aparecieron sin equipo. Estúpidamente les prestamos nuestro equipo alquilado. GBH usó nuestro equipo y luego nos criticó en la prensa. La Anti-Nowhere League también utilizó nuestro material.
En algún momento llegamos a tocar. Los tramoyistas nos gritaban que nos diéramos prisa. Salimos sin prueba de sonido y a la primera nota que Chuck toca, se rompió una cuerda. De alguna manera nos las arreglamos y tocamos. No recuerdo mucho, salvo que Ian subió al escenario y dijo: «Eh, tío, no tomes ese ácido marrón. Es una bobada, tío. Ha nacido un bebé ahí fuera, Creo que vamos a llamarlo Sid. ¡Alejaros!» a lo Woodstock. No se cuántos de estos estúpidos punks lo entendieron, pero nos moríamos de risa mirando a los tres mil clones que había. Terminamos la última canción y nadie hizo nada. Ni siquiera lanzaron improperios. Juro que podía oír cremalleras de chupas de cuero siendo subidas hasta el final en la parte posterior.
Una vez terminada nuestra actuación, llegó la hora de los grupos de punk rockstar. Por los que la gente había viajado en un tren de quién coño sabe dónde y de pie sin mear ni beber durante horas para ver. Vice Squad, la banda liderada por Bekki Bondage. Tocaron su single dos veces. Esta banda era patética. Chelsea estaban ahí fuera sacándole todo el partido posible. Era muy cómico escuchar la mierda ridícula que Gene estaba diciendo. «¡Esto es lo más grande desde el 77!» Increíble. Los UK Subs por otro lado eran geniales. Hicieron vibrar el lugar. No entendía como una multitud como esa le podría gustar algo con tanta energía.
Antes de que empezaran los Damned, caminé entre el público hacia los aseos. Era un desastre. Había gente desmayada y dormida en un charco de agua. El baño de hombres estaba destrozado, con unos centímetros de pis y agua en el suelo. Parecía una zona de guerra. La gente estaba toda jodida. Vómito por todas partes. ¡Punk Rock! ¡Excelente!
The Damned tocaron y lo hicieron genial. De todos modos, sabía que lo serían. Aquí es donde la historia se pone buena. La compañía de alquiler de camiones vino y embargó nuestro camión desde el estacionamiento. Nos quedamos sin manera de conseguir el equipo de alquiler de vuelta a Londres. También se suponía que nos íbamos al día siguiente.
Fuimos de banda en banda y pedimos ayuda. Ninguno de ellos habló con nosotros. Ni siquiera pensamos en preguntar a los Subs o a los Damned. Ellos eran los cabezas de cartel. Tan pronto como se enteraron de que estábamos atrapados vinieron en nuestra ayuda. Los Subs hicieron que su equipo cargara nuestro equipo en su camión y dijeron que lo llevarían al lugar de alquiler. Los Damned tenían un autocar con muchos asientos extra y dijeron que podíamos subirnos y volver a Londres sin problema. ¿A que fueron geniales?
Así que entré en el autobús pensando que esto era lo mejor. Estar montando en el autobús con The Damned. Me subí y el conductor del autobús dice que está lleno y que no llevaría más gente porque es la ley. Mugger y yo nos quedamos para llegar a Londres por nuestra cuenta sin dinero. Típico.

Llegamos a la estación de tren y está llena de punks esperando para volver a casa. Nos encontramos con un chico que tenía algunos pases o algo así y nos colamos en el tren y llegamos a Londres. Salimos del tren y teníamos suficiente dinero para volver a casa de la chica. No estaban en casa, amanecía y hacía mucho frío, así que dijimos a la mierda y entramos en el maldito lugar. Les ganamos la partida por horas.
Estoy de muy buen humor porque vamos a marcharnos y a volver a Estados Unidos. Recogemos nuestros bártulos, nos subimos al tren y salimos hacia el aeropuerto. Por supuesto, llegamos demasiado tarde y nos deniegan el acceso. Tendremos que esperar otro día.
Llevamos todo este equipo a la casa de la chica y en este punto estaban bastante cabreados con nosotros, pero fueron muy majos con nosotros de todos modos. Pasamos el día sentados sin hacer nada en este espacio reducido.
Al día siguiente Ian se levantó muy temprano y dijo que se iba al aeropuerto. Yo dije que tenía tiempo para ir. Dijo que no lo iba a perder otra vez. Y se fue. Horas más tarde estamos de nuevo corriendo por la calle con nuestro equipaje y piezas variadas de equipo.
Llegamos al aeropuerto y facturamos. Nos gritan porque llegamos tarde. Tuvieron que retrasar el vuelo varios minutos por nosotros. Todo el vuelo estaba embarcado. Ni siquiera se molestaron en mirar nuestros pasaportes. La señora de la puerta estaba furiosa. Estaba tan contenta de irme que no me importó. Nunca había estado tan feliz de estar en un vuelo en mi vida. Nunca olvidaré caminar hacia mi asiento con toda esa gente mirándonos mal porque sabían muy bien que nosotros éramos la razón por la que se había retrasado. Vi a Ian sonriéndome y negando con la cabeza.
Debido a problemas de visado, Robo fue retenido en el Reino Unido. El show en Leeds UK terminó siendo el último show de Robo con Black Flag.
Volamos al aeropuerto de Dulles, cerca de Washington. Pasé la tarde con algunos amigos en la ciudad. Me bañé en casa de un tipo. Primera vez que me había bañado en varios días. Mientras me hundía bajo el agua, unos trozos de saliva se reconstituyeron y flotaron hasta la superficie. Decidí que la próxima vez que volviera allí me trataría a mí mismo y al público de otra manera.

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