GOING UNDERGROUND 27. Manteniendo el DIY vivo.

 

A primeros de 1989, en un frio día invernal de Philly, vi a Fugazi por primera vez. El hype alrededor de ellos en esa época era enorme. (Eyyy, ¡es la nueva banda de Ian!) Hubo un gran grupo de fans, jóvenes y viejos, que no estaban necesariamente interesados en los aspectos participativos del punk y querían héroes para mostrarles el camino de la nueva música. Además, había un mercado en crecimiento de amantes de la música indie que se veían atraídos por los márgenes de la escena punk, pero intimidados o desinteresados en el hardcore. Los Minutemen habían empezado a cumplir este papel antes de la muerte de D Boon, y mientras que Mike Watt y George Hurley se fueron a Firehose para hacerse más populares en la escena indie, los fans se posicionaron apasionadamente en el mensaje de Firehose como lo hicieron con Fugazi.

6 años después de la separación de Minor Threat, el culto a la personalidad de Ian MacKaye había crecido a altas proporciones. Afuera de la 3ª planta de un parking en Philly, el concierto benéfico ACT-UP en el que los vi fue el único lugar que se pudo arreglar donde se permitía hacer conciertos a 5 dólares para todas las edades. Durante los siguientes 5 años también les vi en una iglesia de DC y en el Masonic Hall en Oakland. Eran una de las raras bandas que incluso con un éxito al alza se proponían tocar en locales no convencionales. La gente del público gritaba ‘Ian, Ian’ antes de que la banda incluso saliese a tocar, y continuaban haciendolo cuando MacKaye se colgaba la guitarra. Subiendo el micro, él decía ‘Así que conocéis mi nombre, ¿y qué? ¿Dejareis de gritarlo ahora?’ Su irritación por el culto al héroe le hizo la vida difícil en los primeros años de Fugazi, e incluso se ponía brusco o irritado al presentar a la banda. Una de sus mejores introducciones fue en la Universidad de Columbia en un concierto benéfico por el SIDA a primeros de 1988.
‘Somos Fugazi, Ian MacKaye no puede estar esta noche. Se ha tenido que quedar en Washington y ser Straight Edge’
Tim Kerr, que llegó a tocar con Poison 13, Bad Moutha Goose y una buena cantidad de bandas después de que se separaran Big Boys, me contó una historia sobre Ian MacKaye tocando con Fugazi, cuando la banda paró cuando alguien se lanzó del escenario. Ese comportamiento estaba verboten en los shows de Fugazi, aunque Ian se lo tomaba con humor. Llamó a ese delincuente desde el micro con mirada de inquietud en su cara.
‘Señor, Señor, ¿esta ud. Bien? Parece haberse caído del escenario. ¿Está bien?’
La primera vez que conocí a Ian MacKaye fue en un show que él ayudó a montar en el Wilson Center de DC, donde la banda de Philly Scram estaba tocando. Me encontré con los hermanos de Scram en la calle en Mt Pleasant por accidente esa tarde, sorprendido por escuchar a alguien llamarme por mi nombre. Aunque me conocían vagamente de la escena de Philly, pensaba que fue el último show de los Stomping Yobbos lo que me había consolidado en sus mentes para siempre. Llevado por la necesidad de mejorar mi apariencia en cada concierto, cuando abrimos para Scram, llevaba medias de rejilla negra, cables conectados entre mi entrepierna y mis pezones, bragas amarillas, mangas de neopreno en mis brazos, purpurina en mi pecho desnudo y en mi cabeza y toda mi cara y mi cráneo pintados de múltiples colores.
Algo que parecía perdido entre las grietas hacía el final de la década era la noción de montar un concierto. La gente más serie trabajaba en la música, la mayoría pensaba que los shows distraían. Desde que ya no era particularmente audaz estar en una banda punk, pocos se molestaban en parecer extravagantes y simplemente tocaban su música como currantes. Mientras que las bandas lamentaban la creciente tendencia de las audiencias a quedarse ahí y parecer guays y descontentos, como si mostrar entusiasmo estuviese fuera de onda, muchas de las bandas no ayudaban por parecer ellas mismas demasiado ordinarias. Hacía tiempo de los días de Big Boys, Dicks, TSOL – bandas que apreciaban el valor de los antiguos seguidores, o como decía Jack Grisham, darte la impresión de que ‘te iba a patear el culo un tipo gay con un vestido’ Todavía creía que no solo tenías que sorprender a la gente, sino que había que seguir haciéndolo. Como Burroughs citando a Napoleón – ‘malvado y más malvado y más cruel en el camino del éxito’
Cuando Scram me reconocieron en la calle en Wahsington, fue como dijo Rich Kaufmann, un ascenso en el rango. Como punk, siempre estabas en igualdad de condiciones con tus iguales, pero como un músico en ciernes siempre andabas buscando a los veteranos para recibir su feedback y su ánimo. Quizás no era una actitud punk que te importase una mierda lo que cualquiera pensase, pero a menos que existieses para molestar a la gente, donde las reacciones eran fácil de medir, una pequeña confirmación de que estabas causando una buena impresión siempre era algo útil.
Cuando conocí a Ian Mackaye después del show de Scram, pensé que era irónico sus intentos de permanecer discreto y accesible – los bajos precios de ediciones Dischord y toda la forma en que funcionaba el sello, los shows a 5 dólares y para todas las edades, el rechazo a tratar con la prensa corporativa como Rolling Stone o Spin, el rechazo a la parafernalia y merchandasing de Fugazi y todos sus principios – era porque demasiada gente le ponía en un pedestal. Más que ser inspirado por él y actuar sobre su ejemplo, muchos de los fans de la banda le señalaban como abanderado y se sentaban a observar. Kenny Innouye de Marginal Man recordaba cosas sobre Dischord:
‘Para mí, es divertido en cierto sentido, y por otro lado puedo ver como se encuentran ellos mismos en ese tipo de posición. Aquí esta una compañía que inicialmente ni siquiera se suponía que fuese una compañía. Solo se supone que sería una etiqueta – ni siquiera una marca registrada – que se daba a los discos que sacasen de las bandas que había en la ciudad. De repente, todo explotó. Se vieron a sí mismos en una posición donde tenían que legalizarse, solucionar los IRS, todo ese tipo de cosas. Es realmente bizarro. A día de hoy todavía busco sentido a qué diablos pasó. Me sorprende que estén en el negocio casi por defecto. Por medio de una combinación de el momento, tener un buen producto y creer en lo que están haciendo, solo sucedió’
‘Es una de esas cosas que casi no puedes evitar que ocurran, lo cual es una cosa que es muy envidiable y admirable que esté pasando. La otra cosa que he aprendido de esto es que no existe nada como no tener imagen o no tener marketing. Dentro de este género, encontraras que hay entidades que tienen su fuerte en no hacer las cosas que las compañías normales hacen, no hacen esto, no hacen lo otro y si hacen esto’
‘La sabiduría empresarial convencional dice que es el equivalente de coger un cuchillo largo y abrirte el brazo con él. Aunque esto es en sí una afirmación, y una afirmación es marketing. No me malinterpretes, no estoy menospreciando nada. Es francamente admirable que puedas tomar algo que se supone que es contrario a lo que funciona y dices ‘sabes, porque todo el mundo dice que no va a funcionar voy a hacerlo y mostrar que funciona’ Ese enfoque contrario, es muy jodidamente punk. Es una inspiración para todo el mundo. No estoy reduciendo esto a Dischord, digo esto de todo el mundo que hace cualquier cosa que es una búsqueda independiente, ni siquiera necesariamente en la música, sino en cualquier cosa. Esto es algo absolutamente admirable’
Mi segunda banda, los Stomping Yobbos, habían sacado 2 cintas crudas, y yo estaba agradecido de que la primera fuera tan extraña como para que MRR tuviera problemas sobre que decir al respecto, concluyendo su artículo diciendo que tenía ‘sonido extraño’. Frank Black en el City Paper de Philadelphia fue breve pero amable con nuestra segunda cassette:
‘Finalmente tenemos una cinta de los Stomping Yobbos. Está es su segunda y última cinta, ya que la banda se ha separado. Es demasiado mala, ya que la banda suena más caótica (si no más) que en su primera cinta. Bandas como los Stomping Yobbos son el núcleo de la nueva música mundial, gente que monta bandas y le da una oportunidad a su propio material que está alejado de la corriente principal del R&R’
Aunque no le di importancia en esa época, las palabras de Black me hicieron finalmente darme cuenta de que el espíritu DIY que daba por sentado era algo de lo que estar orgulloso y que había que valorar. Aunque mi banda nunca consiguió nada en Philly, mucho menos fuera, me alegre en el show de Scram de ver a bandas de Philly salir de la ciudad, lo cual no parecía suceder muy a menudo. Gente como Shawna Kenney en el Safari Club estaba haciendo contactos para la escena de Philly llevando bandas como Scream, Electric Love Muffin y McRad. El Safari Club estaba entre la 5ª y K, y era la respuesta DIY joven a la más vieja escena de DC que daban la espalda en gran medida al hardcore.
‘El Safari Club era una discoteca etíope’, explica Kenney, ‘que convertí en un refugio matinal los sábados similar al rollo del CBGB’s. El primer show fue con Images, Parasite y los Plastic Toys… se pasaron un centenar de personas, aunque fue suficiente para que el club me dejase hacer mi rollo. El siguiente fue con Gorilla Biscuits, Swiz y Lucy Brown – el sitio estaba lleno con unas 400 personas y así es como pudieron seguir los shows. Todas esas bandas tocaban en una sala flanqueada por animales de peluche gigantes, enfrente de un fondo con rayas de cebra, bajo una bola de discoteca, en una sala llena de chavales excitados y los desconcertados propietarios africanos. Fue un fiasco el fin de semana en el que alguien robó el gorila. Yo tenía 18 años y me salí del instituto un año, hacía shows allí con mi amiga y compañera de piso Pam. La mayoría de la gente que venía todavía estaba en el instituto. Venían de Maryland, Philly, New York, Delaware, North Carolina - ¡religiosamente! Intente hacer un lugar donde las bandas locales que tenían dificultades en conseguir conciertos en el 9:30 Club o fuera de la escena de Dischord pudieran tocar, junto con las bandas más grandes del NYHC – que también eran excluidas del 9:30 Club y de Dischord, aunque muchas de ellas querían ser incluidas. Incluso pregunte a Ian si Fugazi tocaría con Gorilla Biscuits ya que a Civ le encantaban Fugazi y Ian respondió que él prefería no tocar’
Sin embargo, no había un rechazo total en la escena de Dischord a bandas que tocaban música rápida y furiosa. Rites of Spring habían sido una banda de hardcore intenso y nadie condenaba a Dag Nasty por tocar a toda velocidad. Peter Cortner, que sucedió a Dave Smalley como cantante de Dag nasty, se burlaba de algunos de los comentarios negativos que estaban sucediendo. Él estalló en un show del 9:30 Club en el que alguien había escrito que ‘Goverment Issue son los Bon Jovi del punk rock. Nos molestó eso porque pensábamos que nosotros éramos los Bon Jovi del punk rock’ (Con las pintas de niño bonito de Cortner y el nuevo personaje ‘dios de la guitarra’ con melenas de Brian Baker, la ventaja tenía que ir con Dag nasty en este caso)
El foco no estaba estrictamente en suavizar la música para desanimar la violencia tanto como recapturar la pasión absoluta y el compromiso de los primeros días menos las actitudes macho y la violencia. Mientras que las bandas straight edge NY no tuvieron suerte con sus héroes dentro de la vieja crew de Dischord, The Hated construyeron una buena conexión entre Annapolis y DC, y el guitarrista de Hated lo recuerda:
‘Tocábamos tan duro en nuestros ensayos que rompíamos nuestro equipo. Probablemente hay todavía agujeros en las paredes del sótano de Kenny hechas por nuestros guitarras al lanzarlas al aire. Después de un show, no me podía mover, tocábamos muy duro. ¡No podía trabajar los 2 días siguientes a un show! En uno de los primeros conciertos, en el New Loft de Baltimore, tocamos Hate Me un periodo de tiempo inaudible, pero la gente se volvió loca. Eso fue memorable, esa sensación de que podíamos hacer que la gente nos odiase solo con el ruido que estábamos haciendo. Eso fue bastante básico para mí. Al otro lado del espectro, una vez hicimos un show benéfico en Annapolis con Mose Icon, y yo y Erik salimos y tocamos Rubber Bullets, la canción sobre el apartheid, y todo el mundo cantaba a coro en el show. Nunca lo olvidare, fue ese tipo de impacto ya que después de eso yo no pensaba que hubiésemos tenido la seria posibilidad de que nadie nos estuviese escuchando fuera de nuestro círculo de amistades, sin hablar de que la gente se tomase nuestra música tan a pecho o participase de una manera tan poderosa. Eso me voló la cabeza. La primera vez que tocamos en DC lo hicimos en el Wiston Center, fue en uno de los primeros shows de Fugazi, y no habían tocado muchas bandas de Annapolis en DC antes. Creo que tocamos uno de nuestros mejores conciertos esa noche. Tocar en un cartel con esa banda fue una de las cosas más intensas que hemos experimentado como banda. Tocamos jodidamente duro. Erik rompió su guitarra en mitad del repertorio y Guy rápidamente le prestó su guitarra, y así es como conocimos a Guy y a Fugazi y ellos han sido una gran inspiración para nosotros, para todos en la banda, todo lo que han hecho, significó mucho para nosotros que les gustásemos y que nos salvasen el culo esa noche. Poca cosa para ellos, pero para nosotros algo grande…’
Mientras que hubo un cambio sísmico alejándose de los valores indie en un montón de lugares, los nuevos sellos siguieron apareciendo. Merge Records, tomó ventaja de la floreciente escena de Chapel Hill, North Carolina, fue una empresa en crecimiento y una rara historia de éxito local en un tiempo en el que muy pocos sellos indie se fundaban. Formado en 1989 por Mac McCaughan y Laura Ballance de Superchunk, tuvo un comienzo rápido con el éxito del clásico 7” de Superchunk, Slack Motherfuckers. Casi inmediatamente después de empezar el sello, Superchunk firmó un contrato por 3 discos con Matador, pero mantuvo el sello para otras bandas. Al final de su contrato se dieron cuenta de que, aunque tampoco podían distribuir, podían ganar bastante dinero y mantener más control editando sus discos en Merge.

Simple Machines, un sello basado en Arlington, Virginia, se desarrolló también en la época de Merge. Las cofundadoras Jenny Toomey y Krsitin Thomson trabajaron increíblemente duro para dar exposición a bandas que no la tendrían de otro modo. Editaron el disco de Scrawl Bloodsucker y Velvet Hamer después de que el trio de Ohio se había quemado por la bancarrota de Rough Trade, ayudando a la carrera de una de las mejores bandas femeninas de siempre asociadas a la escena punk. La bancarrota de Rough Trade fue un golpe devastador para un montón de gente del mundo indie e hizo darse cuenta a Scrawl de que la reputación underground, necesariamente no significa gran cosa. Su siguiente álbum, Bloodsucker, fue grabado por Steve Albini y el dibujo de la portada tenía esta nota interior acompañándolo:
‘El dibujo ‘Bloodsucker’ es la representación de un artista. Cualquier semejanza con los ejecutivos de la industria musical es una pura coincidencia’
Desafortunadamente, las cosas no mejoraron cuando lo editaron.
‘Bloodsucker fue extraño’, dice la bajista de Scrawl Sue Harshe. ‘Lo grabamos sin sello, pero John Henderson de Feel Good All Over de Chicago decía que lo editaría, algo que hizo. Le dimos nuestro propio dinero para ‘comercializarlo’ y en ese tiempo decidió tomarse 6 semanas de vacaciones en Nueva Zelanda. Así que acabamos haciendo una gira basada en un disco que no había salido y no era posible agarrar al tipo que tenía nuestro dinero y el vinilo. Al final todo salió bien, aunque estuvo muy bien que Simple Machines viniesen al rescate cuando lo hicieron. Fue un extraño periodo para Scrawl ya que ese fue el último disco con Carolyn, y nos desilusionamos; no porque no fuésemos estrellas del rock super famosas, sino porque incluso los’ buenos tipos’ estaban mostrando su avaricia e ineptitud – Rough Trade que estaba pasando por una muerte lenta y dolorosa, y Feel Good All Over, que era buen amigo nuestro, no estaban haciendo lo que habían prometido. Cuando Simple Machines vinieron, te hacía sentirte bien que te dijeran ‘esto es lo que haremos por ti’ y después, increíblemente, ¡lo hacían! Rough Trade no nos envió a Europa, Elektra tampoco lo hizo, pero Simples Machine sí. Esto dice algo sobre lo muy organizados que estaban y lo mucho que le importaban sus bandas’
Con el apoyo de Simples Machines y la grabación de otro álbum bajo el ojo vigilante de Albini, Velvet Hammer, Scrawl se enderezaron y empezaron a disfrutar el underground de nuevo. Aunque ellas habían escuchado historias sobre Albini y no estaban seguras de lo que las esperaba, llegaron a apreciar las maneras de nada de tonterías con las que él trabajaba. Ningún ego era demasiado precioso para él. Por añadidura, cuando Marcy Mays tuvo un ataque de nervios durante la grabación de Velvet Hammer y el resto de la banda quedo frágil como resultado de ello. Albini simplemente les dijo ‘sabéis, no tenéis que hacer esto ahora’ Nadie les había sugerido antes que estaba bien solo parar, y regresar más tarde.
‘Él era solo un ser humano decente’, recuerda Harshe‘, y nosotros necesitábamos alguien muy decente en ese momento’
También hicieron una gran amistad con Superchunk en esa época. En 1992 les robaron su equipo en New York, y pasaron 2 infructuosos días repartiendo flyers y posters intentando regresar – Julia Cafritz de Pussy Galore les llamaba ‘dulces pero ingenuos’ cuando veía sus flyers – y su siguiente show fue en Chapel Hill.
‘Nuestro agente de contratación sugirió que llamásemos a Laura Ballance de Superchunk para ver si ella me prestaría su bajo’, recuerda Harshe. ‘Fuimos a su apartamento y ella nos lo entrego. Yo me sentí conmovido. Acabamos tocando y de gira con ellos un montón y ellos se alojaron con Andy y conmigo bastantes veces. Hubo un periodo de unos 6 u 8 meses donde ellos se quedaban en nuestra casa cada 6 o 7 meses. Lavaban más ropa en nuestra lavadora de lo que nosotros lo hacíamos’


Lookout! Records empezó en la East Bay en primavera de 1987, un nombre utilizado por Larry Livermore para editar un 7” para su banda, los Lookouts, en el que estaba el batería Tré Cool de Green Day antes de que empezase esa banda. Mientras que Livermore estaba en Inglaterra en verano, Operation Ivy empezaron a labrarse un nombre tocando en el 924 Gilman y en fiestas caseras por la East Bay. Cuando regresó y les vio tocar en el Gilman, le dijo a Tim ‘Lint’ Amstrong que si quería que le sacásemos un disco, incluso cuando ni siquiera tenían sello. David Hayes, que se convirtió en su socio en el lanzamiento de Lookout, sugirió que él debía escuchar una grabación de ellos antes y le facilitó una demo. Livermore pensó que quizás habló demasiado precipitadamente cuando escuchó la cinta, ya que todavía era muy bruto, pero cada vez que los veía en directo, se convencía que había tomado la decisión correcta.
El 7” de Operation Ivy, Hectic, salió en enero, y en la primavera del 88 Lookout sacó otros 3 Ep’s incluyendo ediciones de Crimpshine, Isocracy y Corrupted Morals. Aunque incluso Operation Ivy tenían cada vez más seguidores en la East Bay, seguían siendo relativamente desconocidos en el resto de la nación. El éxito asombroso de Lookout como sello no tuvo lugar hasta después de que Operation Ivy grabaron su LP Energy en 1989.
‘Yo esperaba que vendiesen miles de copias’ decía Larry Livermore sobre Energy en una entrevista en operationivy.com. ‘El primer año estaba agotado, en realidad vendió 2000 copias, lo cual era en esa época un gran éxito para nosotros. No empezó a hacerse popular hasta un par de años después, cuando salió la versión en CD. Un día en 1994 o 95, tuve noticia de que mientras vendió 2000 copias el primer año, estaba vendiendo un promedio de 2000 copias a la semana – 5 o 6 años después de que la banda se había separado’
Aunque una cantidad de sellos indie de cosecha propia se mantuvieron libres de preocupaciones financieras a causa del comparativamente gran éxito de una de sus bandas – Dead Kennedys con Alternative Tentacles, Minor Threat y Fugazi en Dischord, los Butthole Surfers en Touch and Go – Lookout hizo a Livermore millonario por la fortaleza de ediciones de Mr. T Experience, Rancid y Green Day, cada uno con diferentes grados de extraordinario éxito.
Según crecían las escenas punk e indie en los 80, súper sellos indies como Enigma/Retless y Homestead fichaba a la mayoría del talento, ya que tenía sentido para la mayoría de las bandas tener mejor distribución. Aunque la afiliación con estos sellos raramente funcionaba bien, y significaba la muerte de muchas bandas geniales. El éxito de esos sellos – además de los sellos punk más grandes como SST – dejó impresión en los sellos grandes. Los contratos empezaron a agitarse y muchas bandas se apresuraron a firmarlos, solo para ser tirados a la basura después de que el álbum no vendiese suficiente bajo impresión de las majors.
Aunque la falta de promoción de los sellos indie frustraba a muchas bandas underground, y en algunos casos les llevaba a una grande esperando mejor trato, sellos como Dischord, Mege, SST, Lookout y Touch and Go casi siempre eran mejores para las bandas – no solo por el control artístico e independencia, sino que tenían más sentido económicamente. Había menos gastos generales y más de cada disco que iba directamente a las bandas. Bandas que fundaron sus propios sellos entendieron esa ventaja, pero otras no.
Muchos músicos en la escena indie habían abrazado el punk underground por que el mainstream no las quería. Cuando el mainstream las llamó, las bandas asumían que el punk había sido reivindicado y que ahora podían lleva su mensaje a una audiencia más amplia. Esas que no tenían éxito con las grandes, normalmente se separaban con un sabor amargo en sus bocas, o si querían continuar, descubrían que los sellos indie no estaban allí para que pudieran regresar.

¿Cuándo ha habido agallas en el pueblo de Israel?

Foto sacada del insert del disco 'La generación del odio' de la banda asturiana Intolerance

Después de más de 60 años de genocidio de baja intensidad, el sionismo ha apretado el acelerador y los punks en pocas, muy pocas, ocasiones nos recordaban lo que este hacía sin que nadie le tosiera.
BGK  en su Holidays in Lebanon dicen que mientras bombardean, dios está de su lado. Reincidentes abogan porque se traguen su estrella ya que están siendo protagonistas del holocausto como ejecutores. TDK ya eran unos visionarios cuando afirmaban que no van a descansar hasta que vean muertos a todos los que les incomoden. Tarzán... en su Intifada afirman que luchando aquí también luchas allá (boicot a productos israelíes) Habeas Corpus en Bombas Judías sostienen que el museo del holocausto conserva imágenes en blanco y negro pero desprecia el color de la sangre aún fresca. S.A. les recuerda cuando eran ellos los exterminados en su famosísima 'Nos vimos...'. El Enjambre afirmaba en ¡Palestina Vencerá! de forma machacona 'cuando ha habido agallas en el pueblo de Israel' en una primera versión que luego desarrollarían más literariamente hablando... Todo poco, muy poco.
No, no es el pueblo de Israel el falto de agallas, son los GENOCIDAS SIONISTAS. 
Seguro que a los buenos ciudadanos ingleses no les hacía gracia ver pasear punks con esvásticas después de haber padecido sus bombardeos y aunque parecía gracioso escuchar al irreverente Johnny Rotten no querer pasar vacaciones  al sol y preferir ir a sitios con historia como el campo de concentración de Belsen (algo que la banda de Madrid Supermirafiori le dio la vuelta diciendo que eso era una chorrada y que es mejor pasar las vacaciones al sol) no tiene ni puta gracia que anuncien como proyecto grandes centros vacacionales en la poca tierra que les queda a los palestinos espoliada después de asesinarlos a todos.
Podemos fantasear si esto finalmente ocurre que sucederá como en Poltergeist y que la casa termine devorada después de haberla construido sobre un cementerio indio y que ese resort será machacado por todos los palestinos muertos, pero no, es mejor cantar a Upright Citizens bien alto 'NO MORE HOLOCAUST!!' y esperar que el pueblo judío les diga a los responsables que ya basta porque no tiene ni puta gracia.

SINDIOS en Alcázar de San Juan. KKSAK 28

En uno de tantos festivales realizados con motivo de la masakre del descubrimiento de América y la celebración de su quinto centenario reunía a las bandas Tarzán..., Maniática, Os Verjalhudos y los madrileños SinDios que paseaban su primera maqueta '...ni amo' camino de convertirse como grupo en claro referente del anarkopunk mundial.
En este caso la localidad alcazareña Alcázar de San Juan les da la bienvenida y abre sus oídos a este chorro de ruido anticapitalista... hace treinta años de nada.

Set List:
 1/ SinDios/Insumisión
 2/ Las cárceles
 3/ Muerte al capital
 4/ Nuevas generaciones
 5/ Fascistas
 6/ El canto de las bombas 1936
 7/ Requiem
 8/ Pero tienes que luchar
 9/ La carnicería silenciosa
10/Mi enemigo interior
11/ La justicia está vendida
12/ Pestilencia

Listas Punk. Focos punk

 

FOCOS PUNK ANÓNIMOS EN LOS 90 SEGÚN ERIC DAVIDSON

Eric Davidson mantenía a raya a los acreedores con su ingenio y con pagos mínimos mientras trabajaba como editor asociado en la revista CMJ. Pero en la mayoría de sus años de formación fue el cantante de la banda punk de Ohio New Bomb Turks que han editado muchos discos en Crypt, Gearhead y Epitaph entre otros y realizado giras por todo el mundo.


1. Green Bay. Wisconsin. Algunos tontos gregarios llamados Time Bomb montaron un montón de bolos geniales para todas las edades en una antigua bolera de mala muerte (Concert Café) pegado a un bar llamado Speakeasy (con la mejor jukebox de América) y que de verdad tenía que haber sido clandestino en ese pueblo donde la peña sentía la constante necesidad de privar más que los curas de la era de la Prohibición. El correcto Reverendo North presidia sobre el pit, y el sentido del humor siempre estaba muy por encima de la moda, la política y las típicas humillaciones.

2. Groningen, Netherlands. Cualquier banda que haya tocado en el Vera Club puede atestiguar esta ridícula genialidad. Priva y comida gratis, backstage y flyers también, filmaban todos los conciertos, con 4 apartamentos en la parte trasera para las bandas, serigrafiaban su propio fanzine y los carteles de los shows que el jefe ponía escaleras arriba y los conciertos eran siempre explosivas subidas de tono, con un cavernoso club en el sótano para las travesuras después del espectáculo. Una tienda de discos genial justo al lado. Y montones de turistas ricos alemanes de los que burlarse.

3. Columbus, Ohio. Alquiler barato, cerveza a 25 centavos de noche en el bar del otro lado de la calle del Stache’s (un pequeño garito que programaba cada banda de los 90 que puedas nombrar) otros 2 clubs punk a una distancia prudencial; increíbles tiendas de discos, 3 sellos indies activos; montones de bandas ruidosas locales; y unos 40000 tipos de fraternidades a los que tocar las narices.

4. Austin, Texas. Aunque la ciudad no es exactamente ‘anónima’ por todo el revuelo del festival SXSW, los mejores shows eran normalmente escupidos los miércoles de mediados de octubre por los Sons of Hercules, Motards, los Cryi’n Out Louds, Kack o’Fire y otros más en la especialmente dulce escena garaje punk.

5. Toronto, Canada. Lee’s Palace era quizás el único club grande (y un club grande para el punk es de unas 500 personas de capacidad) que realidad, estaba sucio y lleno de tachuelas, apropiado para un set de rock basura. También había mierda en Montreal, aunque las bandas, fanzines, fans y las peleas parecía que se matriculaban alrededor de esta ciudad. Además, esta cerca de….

6. Detroit, Michigan. Los recién llegados se entusiasmaron con los White Stripes 5 años después de que Detroit había sido quemada de nuevo con los post-Gories patea basuras (Bantam Rooster, Chnese Millonaries, Dirtbombs, Dirtys, Clone Defects) Buenos bares, geniales tiendas de discos, montones de borrachos desempleados, edificios fantasma industriales decrépitos, callejones oscuros increíblemente peligrosos – todo buena mierda.

7. Biomington-Normal, Illinois. Bandas de perdedores geniales que nunca editaron mucho (Gukty Pleasures, Defilers), conciertos relajados desde Chicago y la genial tienda de discos de Mother Murphy.

8. Solingen, Alemania. Aunque solo sea por los hilarantes punks Jet Bumpers, esta ciudad debería estar en el primer puesto por las muchas bandas punk divertidas que son de allí...¿no? OK, El Steve McQueens. Vale, la cosa es que cualquier banda de gira por Europa en los 90 tenía que pasar por Alemania quisiesen o no, ya que los clubs alemanes tenían más pasta y fans dedicados de lo que creías, y esta ciudad era tan activa como cualquiera de ellas en el loco departamento de los shows punk. Subcampeona; Münster, Alemania.

9. Ponferrada, España. Todo el país aloja algunos de los fans musicales más locos. Pero este pequeño puesto de avanzada le suma un pequeño agujero para después de los conciertos (el autor no recuerda el nombre… y se pregunta porque) que tenía – píllalo – ¡¡¡un mural de los Lazy Cowgirls!!! Tan pequeño que no pudiste evitar sentir el hedor a sudor de la bola de grasa que estaba a tu lado mientras gritaba a la barra pidiendo más canciones de Devil Dogs o Misfits. Yo le pedí calmadamente al camarero un destornillador. BAM – botella de Oj – BAM – botella de vodka. Ya está dicho.

10.Regina, Saskatchewan, Canadá. En realidad, no hay una escena. Es simplemente divertido hacer juegos de palabras con la palabra Regina mientras estas atrapado en mitad de Canadá de gira.

GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. Españoles Todos

El fanzine El Papel de la Merienda en su número 7 entrevista una banda con nombre cuanto menos peculiar viniendo de alguien que reside en Catalunya, ¿ganas de provocar?... el nombrecito se las trae. De música ni hablamos porque no se detecta ninguna referencia ni nada registrado, a no ser que lo guarden en el desván de su casa.




III GUERRA MUNDIAL. No somos fachas.

Fanzine bilbotarra Lapo número 1, entrevista a la banda madrileña 3ª Guerra mundial y aseguran que no son fachas y se explican después de una polémica ocurrida en un concierto con Kortatu y Cikatriz, será porque en esa nueva formación no militaba el antiguo bajista que quizás, solo quizás, era un poco cerdo. Saquen sus propias conclusiones




GOING UNDERGROUND 26. Cuando los reinos caen y las dagas se oxidan.

 
La escena de Philly había perdido el CE Center como garito principal durante mi ausencia en Australia debido a que un chaval se partió el cuello allí. Mientras tanto, el Kennel Club tomó el relevo, convirtiéndose en el primer club de Philly en empezar a programar hardcore regularmente. Un año de increíbles shows tuvo lugar allí mientras yo estaba fuera. El siguiente garito DIY en la ciudad fue un sótano bajo por la calle 43rd y Market llamado The Crypt. El lugar era el sótano, literal, del apartamento de algunos punks y tenía capacidad para unas 100 personas. Yo apenas podía estar de pie a causa de las tuberías del techo que golpeaban mi cabeza. Parecía ser parte de la tendencia de una reducción de personal en Philly, con menos shows en grandes salas (‘vamos, vamos todos, está aquí, bajo la gran carpa, Cirque D’Punk, monstruos humanos por cientos, 5 bandas para su construcción musical, den un paso al frente, no se desilusionaran’) Solo a unas pocas manzanas estaba el Abe’s Steaks, una tienda de bocadillos con agujeros en las paredes en West Philly que había organizado conciertos en su estrecha sala trasera durante un par de años.
‘Abe’s Steak’ fue nuestro primer garito’, recuerda Rich Kaufmann de Electric Love Muffin, ‘y era genial. Pequeño y angosto con un gran escenario. La sala se llenaba rápidamente, y obligaba al público a estar en movimiento. ¡Menuda trampa en caso de incendio!’
Aunque tocar en sótanos y salas traseras no hizo que las bandas tuvieran una vida más fácil, había un sentido agradable de comunidad en ello. El punk siendo demasiado popular, como había sucedido en California, no era una evidencia aquí. Lo mejor era la intimidad – algunas increíbles bandas tocaron en el Crypt y la atmósfera era todavía como si el punk se había inventado por tu bien y el de tus amigos. Los Leaving Trains, una banda excepcional que siguió cayendo entre las grietas de la escena punk/indie, fue una de las primeras bandas que vi allí. La primera noticia que tuve de ellos fue en el recopilatorio de Harley Keats Rides, el oscuro pero increíble documento del no-hardcore de L.A. que incluía a las primeras incubaciones de Meat Puppets, Gun Club, Human Hand y 100 Flowers. En esa época me gustaban Gun Club y otras bandas que tomaban cosas del punk en su determinación de hacer algo original. Amigos de los Urinals y The Last les ayudaban a montar conciertos en West Hollywood, y la banda se vio asociada con los neo psicodélicos Paisley Underground que incluían a Salvation Army – que se convirtieron en Three O’clock – los Rain Parade y Dream Syndicate.
Donde esas bandas se dirigían hacía el pop, los Leaving Trains iban hacía el punk y no había mucha psicodelia en la época en la que editaron disco. Al igual que Gun Club, utilizaban algo de slide en las guitarras y favoreció el uso de poca distorsión en sus canciones más sucias. De hecho, el batería original de Gun Club Terry Graham tocaba la batería en el primer álbum. Sin las conexiones que Gun Club tenía, le llevó mucho tiempo a Leaving Trains conseguir a alguien que quisiera sacarles un disco. Well Down Blue Highway finalmente apareció como una edición Bemisbrain/Enigma en 1984. Se convirtieron en unos más de la enorme lista de víctimas de Enigma, pero afortunadamente siguió la tendencia contraria a la habitual – ellos grabaron su primer disco con el sello, salieron con su espíritu intacto y rápidamente se fueron al prestigioso sello indie de Greg Ginn SST.


Su siguiente álbum, Kill Tunes, se inclinó hacía una propuesta más punk, aunque las canciones más lentas estaban todavía allí y las composiciones eran igual de buenas o mejores. Falling James ‘Moreland’, su cantante/guitarrista, acreditó el cambio a ‘una obstinada reacción al creciente revivalismo en la escena psicodélica de L.A.’ La portada de Saints’ Private Affair solo era un comentario igual de apropiado sobre el punk americano en mitad de los 80 como lo había sido en Australia cerca de 1978 – ahora piensas que tienes una primera vez en la moda/ nuevos uniformes para que todos parezcamos iguales/ una nueva moda para la nueva generación/ un beneficio nuevo en el mismo viejo juego/ tenemos nuevos pensamientos, nuevas ideas, todo es muy maravilloso/ solo es una pena que tengamos que ver las mismas viejas películas.
Jack Rabid, editor de The Big Takeover, hizo 2 semanas de conciertos con Leaving Trains como batería de emergencia en agosto de 1986, y contaba una historia cómica de Falling James en un concierto en Detroit.
‘Me uní 5 días antes de pasarme a ver a la banda en el Maxwell en Hoboken y acabé tocando con la banda esa misma noche, James era un chalado y el batería y él se habían liado a ostias en el club 9:30 de DC la noche anterior, y el batería renunció en el acto. Supongo que ese fue mi momento lo-fi, donde yo dije, ‘no canceles. Puedo hacerlo. Conozco vuestras canciones. Dejarme tocar’
Leaving Trains y Dinosaur Jr. Abrieron para Sonic Youth, y Rabid dijo que Moreland estaba aterrorizado ante la perspectiva de lo que tenía que cumplir.
‘Estábamos completamente intimidados por tocar entre esas dos bandas. Quiero decir, ¡piénsalo! James estaba tan intimidado que se bebió una botella entera de Jack Daniels antes de salir. Y después de 7 canciones, decidió que sonaba fatal y nos salimos del escenario. Eric y yo nos quedamos aturdidos, ‘¿Dónde se ha ido?’ Eso raro, un rato raro. Yo ni siquiera estaba en la banda, aunque todos empezamos a sentirnos como si lo estuviera’
El resto de la noche fue un intento frustrante de meter a James en la furgo y así poder llegar a su próximo concierto en Chicago la noche siguiente.
‘Él estaba muy borracho, ponía piedras en sus bolsillos del pecho y las arrojaba a las casas a las 3 de la mañana en uno de los peores barrios de la américa urbana, donde estaba el club, y decía ‘el presidente Reagan no sabe nada de Detroit’ y que no se iba a ir porque el presidente Reagan no sabía nada de Detroit’
El título del estelar álbum de Leaving Trains de 1987, Fuck, pareció ser un caso de premonición sobre el papel de Moreland. Se vería a si mismo usando la palabra en 1989/90 después de casarse con Courtney Love, un matrimonio que ocurrió una semana después de conocerse en un club de Hollywood. Vivieron juntos 8 meses, y se divorciaron a los 2 años, tiempo en el que Moreland obtuvo una visión personal horrible de la bestia que se iba a desatar ante el público americano.
Llegó el año 1988 y todavía no había visto un show en DC, así que en los siguientes 2 años traté de compensar los que me había perdido. Por rumores escuché que Marginal Man iban a hacer su concierto de despedida en el 9:30 Club, y tomé la determinación de pasarme por allí. No pude convencer a ninguno de mis amigos, así que la única opción que tuve fue montarme en mi Yamaha de dos tiempos en la I-95 para hacer las 150 millas. El problema de esta elección era que nunca había hecho en mi RD350 más de 40 millas del tirón, no era una moto adecuada para autopistas. Nunca conduje mucho de noche y era invierno con tiempo frio. Mereció la pena por el canto del cisne de Marginal Man. Esperé hasta las 8 de la tarde y me acerqué al 9:30 Club a eso de las 11 pm. El primer show estaba sold out y me lo perdí, pero por un golpe de suerte el club añadió otro show.
De una vez por todas, los conciertos de despedida eran algo raro, ya que la mayoría de las bandas se separaban amarga o abruptamente sin mutuo acuerdo. Marginal Man decidieron que habían tenido una buena carrera desde el 83 y que era hora de dejarlo todo mientras todavía estaban en todo lo alto. Hay que reconocer que fue una decisión definitiva. La siguiente década pasó a ser la de los años del refrito, donde todas las bandas del mundo se reunían para sacar provecho del punk convertido en mainstream o solo por la misma miserable razón por la que despreciamos a los hippies, la nostalgia. Las reuniones, ocasionalmente, tenían sentido, como TSOL, ya que estaban grabando nuevo material con la formación original y la reputación de la banda estaba terriblemente extraviada. Aunque, en mayor medida, cada banda que se abstenía de la nostalgia ganaba de golpe un estatus extra a mis ojos. Marginal Man fue la única de las bandas de DC que duraron 5 años sin cambios de formación, y los miembros encajaban perfectamente y no podías imaginarlos de otro modo. Al principio de su carrera, en 1984, especularon con su futuro y explicaban su unión en Flipside.


‘Esta banda se había vuelto tan implicada que todos actuábamos como una unidad’ decía el batería Mike Manos, ‘y la forma en la que yo lo veía, si cualquier miembro de esta formación cambiaba, no podíamos hacerlo. Es más que una banda, es todo emoción. Esa gente es mi público, hablo con esas personas más de lo que lo hago con mi novia’
‘Haremos esta banda hasta que pierda significado’, decía el cantante Steve Polcari. ‘Después solo te agarras a un clavo ardiendo, tan pronto como las canciones no tengan significado. O si solo no sentimos lo mismo, nos saldremos. ¿Es cuando lo dejaremos todo?’
Fiel a la forma, ellos solo hacían eso. A juzgar por las canciones de su último LP, el sentimiento se había acabado, ya que es una mezcla confusa de canciones mostrando a la banda desgarrarse en diferentes direcciones musicales. El show final mostró cuan irracional había sido el prejuicio contra ellos entre cierta parte de la escena de DC con actitud con ellos o contra nosotros.
‘No pudimos conseguir un concierto en el 9:30 Club en 2 años’ decía el guitarrista Kenny Inouye, ‘y luego, cuando llego el momento de hacer el último concierto, una persona diferente había tomado el control de la contratación. Le dijimos, ‘mira, vamos a hacer nuestro último show y nos gustaría hacerlo en el 9:30 porque allí hicimos el primero, siempre hicimos buenos conciertos aquí, completar el círculo y todo eso’, y respondieron OK. Nos dieron un jueves o viernes noche, se contrató el show y nos informaron que se estaban vendiendo entradas. Vieron que se estaban vendiendo rápido, así que la mujer dijo, ‘sabéis, apuesto a que podríamos hacer otro show y que lo venderíamos todo’ Y así fue, los 2 se llenaron. Y aquí estábamos, nos habían contado durante 2 años que no atraeríamos suficiente gente para tocar aquí y ahora íbamos a hacer 2 shows en una noche. En cierto sentido, es como una reivindicación’
Según progreso la forma de tocar de Inouye, la banda le dio un poco más de fuerza a su segundo disco, Double Image, En directo, eran impecables. La característica melódica todavía estaba allí, reforzada por un sonido distorsionado más fuerte en la rítmica. Steve Polcari cantaba con una intensidad febril y el guitarrista larguirucho Peter Murray se ahogaba en emoción en las canciones en las que cantaba. Las canciones que él escribió eran de tal naturaleza dolorosa que incluso tenía problemas para pasar por ellas. El dejo la guitarra para cantar Double Image y la potencia era abrumadora.
El momento más emocional del show llegó cuando Murray presentó Friend hablando de un amigo que había intentado suicidarse. Había podio salvarle a su amigo, e instar a cualquiera que hiciesen todo lo posible para ayudar a un amigo para ver una razón para vivir. En medio de la charla – la cual fue un poco extensa e inconexa – se emocionó tanto que tuvo que parar, y dijo ‘pero estoy divagando, debería callar’ En la mayoría de las ciudades, los cínicos punks habrían gritado ‘si, cállate y toca’ En vez de eso, un coro de voces sentidas en frente del público gritó con coraje, ‘no, continua’ Esa era la naturaleza emo de DC (‘eso fue antes de que hubiera shows hablados como Jenny Jones’, bromeaba Inouye)
La madre de Murray era de Alemania, y paso allí mucho tiempo. Un buen amigo en Alemania se suicidó de una forma muy visible, colgándose de un poste telefónico. Le causó una fuerte impresión, y tomo la determinación de no permitir que vuelva a suceder. Esa era la historia detrás de Friend, y porque él siempre se emocionaba con ello. De principio a fin, cada canción estaba llena de mucho más sentimiento que el alto nivel normal de Marginal Man. El intenso vinculo que tenía el público con la banda y el hecho de que era su último concierto se sumaba a la atmósfera.
‘Ese fue el rollo que fue realmente gratificante en ese show’, recuerda Inouye, ‘darte cuenta de que tú realmente conectaste con esa gente. La avalancha de toda esa combinación de sensaciones y sentimientos. La mayoría de las bandas de esta ciudad se habían separado diciendo solamente ‘joderos’ y basta. Los Faith fueron la única banda que recuerdo que hicieron un show de despedida’
Yo tenía un amigo de Lawrence, Kansas cuya madre y hermana pequeña se habían mudado a los suburbios de DC a las afueras de Virginia. Ya que yo no tenía un lugar donde quedarme, desperté a su madre con una llamada telefónica antes de empezar el show. Aunque no era algo de lo que me sentía muy optimista, le pregunté si podía ir a dormir a las 3 de la mañana y ella asintió con cansancio.
Desde el año anterior, la única descripción que mi amigo me había dado de su hermana de 16 años Patty era la de un demonio que tenía un corazón puramente diabólico y que tenía el mal hábito de abrir las puertas en bragas. ¿Quién no querría encontrársela? Me habían confiado a Patty durante un día para enseñarle Philadelphia unos meses antes y me sorprendí por lo fantásticamente lista e inteligente que era para su edad. Me despertó la mañana siguiente del show de Marginal Man antes de ir a la escuela llevando solo una camiseta grande con un murciélago de Agent Orange y excitada por encontrarme allí en su casa. Aunque 1988 se supone que era el cenit del punk rock según algunos, pienso que fui testigo de más entusiasmo punk sincero en esas 8 horas en DC que otras veces que pueda recordar.
Los adolescentes mayores no eran tan habituales en bandas punk – Red Cross, Bad Religion, Heart Attack, Replacements – y Kansas tenía su parte. De la escena de Lawrence hasta 1985, Mortal Micronotz, grabaron cuando sus miembros estaban en 10º y 11º curso. Aunque Mortal Micronotz empezaron en Lawrence a finales de 1980 como la banda punk por excelencia inmadura de instituto, estaban rodeados de una gran cantidad de influencias antiguas e interesantes. Las leyendas Indie de Kansas The Embarrassment dieron a Micronotz su primera oportunidad, y la revista Talk Talk les metio en su primera K7 recopilatoria, Fresh Sounds from Middle America. La cinta fue reseñada por la revista New York Rocker, lo cual ayudo a poner la escena de Lawrence en el mapa.‘He 
visto el futuro del R&R y está en… Lawrence, Kansas’ escribió la revista. ‘Y Lincoln, Nebraska; Austin, Texas; Natchez, Mississipi… La ley de la tierra: Tiene 8 cortes. En el pasado (o sea, punk-77) esto era una idea teórica; la mayoría de los artistas terminaban regresando a los jefes corporativos y el confort que ellos tenían que ofrecer. Lo que parece bastante revolucionario sobre las legiones de bandas nuevas es que realmente no les importaba una mierda nada de Warner o CBS. Desde su horroroso nombre hasta su horrible hardcore de velocidad media inentendible, los Mortal Micronotz eran puro R&R. Esos chavales crecieron adorando a Johnny Ramone y a Sid Vicious, lo que significaba que un cambio de acorde es suficiente y muchas veces demasiado. Police Song y Blonde Haired Ghost son diversión maravillosa y sucia, pero Subterfuge es un clásico. From es imposible de cantar, el acompañamiento improvisado de Si a Do # a lo Alice Cooper/Doors, la canción y los intentos tempestuosos de sonar misteriosos son descarados, cercanos a la liturgia. Y mientras este tipo de honestidad – no, fe – sea invertida en el rock, su futuro parece seguro’
Según Lawrence se convirtió en una parada en las giras para cada banda grande hardcore en el país, los Micronotz se aseguraron un espacio para abrir el cartel en cada concierto. Esto ayudo a darles un poco de exposición a la gente que previamente habían escuchado leves rumores. Por otro lado, ellos disfrutaban de su aislamiento.‘
las influencias que se reunían en esta zona eran muy de segunda mano’, decía el guitarrista Dave Dale en 1983 en referencia a la región granero, ‘y así las cosas eran peculiares’Una
 influencia improbable de Micronotz llegó como resultado de la visita de William S. Burroughs a la ciudad en 1979 con su amigo cercano y secretario James Grauerholz. Burroughs hizo de la ciudad su segundo hogar, y pasaba parte del año en Lawrence. En 1981 pasó un par de meses terminando allí su novela Place of Dead Roads, y fue entrevistado por Bill Rich. Alguno de sus comentarios parecía pura actitud punk, cuando le preguntaban si le preocupaba el odio hacia él.‘Creo
que siempre es un error dar marcha atrás. Tengo un montón de críticas desagradables. Aunque también la tengo buenas. Tengo a mucha gente enojada. Es completamente anti-cristiano y el siguiente libro será incluso más anti-cristiano y llegará a América, anti-protestante. Bueno, ¿puedo esconderme ahora? No, no, en vez de eso me voy a una gira por Red Night. Como dijo Napoleón, ‘Cobardía y más cobardía y más cobardía es la secuencia del éxito – nunca te retiras’. Pero sabes que lo estas poniendo en la línea’


James Grauerholz había sido parte de la escena punk neoyorquina de los 70, viviendo pegado al CBGB’s, así que a pesar de carecer de experiencia en la producción le preguntaron si quería producir el primer disco de Micronotz. El resultado fue apropiado para el estilo de Micronotz de esa época, un sonido garaje punk hiper entusiasta. Según puso el fanzine Matter en 1983:
‘Estos 4 adolescentes de Lawrence, Kansas (oh no… los nativos la están liando por los campos de trigo de nuevo) están demasiado reprimidos y nerviosos como para que les importe una mierda conceptos como ‘groovy’ o ‘sutileza’ En vez de eso, solo hacen un montón de ruido ayudando a confirmar la máxima del fallecido Lester Bangs de que ‘el R&R en su esencia, solo es un montón de mierda delirante… su intrínseca inutilidad, la fuente no del todo paradójica de su vitalidad’ En otras palabras, son muy excitantes’
A través de Grauerholz, Burroughs se interesó en Mortal Micronotz y empezaron a pasar más tiempo juntos. Burroughs les escribió una canción, Old Lady Sloan, que fue el primer corte de la cara 2 de su disco debut. La canción iba sobre una mujer mayor que se come a sus hijos. No es una obra maestra de poesía, pero, por otro lado, las letras encajan bien con las otras canciones.
‘Oh Lady Sloan, le gusta su comida/eructa bebes como una vieja cerda feliz…/Old Lady Sloan, baba crujiente, ¡Guau!’
En verano de 1983, la banda hizo su primera gira real, viajando a través del medio oeste durante 2 semanas. Los padres de Steve Eddy, el batería, le ofrecieron comprar un coche nuevo si abandonaba la banda, pero rechazó la oferta. Tocaron en Tulsa, Denver, Minneapolis, Chicago, Milwaukee, Cleveland, Ann Arbor, Columbus, Lexington y Louisville antes de regresar a Lawrence.
En Arbor pasaron un poco de vergüenza – después de tocar una de su más fallida versión de I Got A Right de Stooges – descubrieron que Ron Asheton de los Stooges estaba entre el público. Llegaron a ver a colegas descarados más jóvenes como los Replacements tocar en Ann Arbor, y abrieron para ellos en Cleveland. Las 2 bandas habían tocado juntas en Lawrence en 1982, y la increíble energía de un Tommy Stinson de 16 años tuvo un gran impacto sobre el guitarrista John Harper.
En el siguiente año hicieron un Ep llamado Smash y el 7” Video Soundtrack, pero después el cantante Dean Lubensky recibió una oferta para ir a la escuela de arte de Cooper Union. La banda consiguió un nuevo cantante y se forjó, pero al contrario que Replacements, perdieron su primer crudo encanto y el camino de ser buenos compositores. Sin embargo, los Micronotz ayudaron a lanzar el garito que sostendría la escena de Lawrence durante el resto de los 80, el Outhouse. Un fotógrafo local, Phil Heying, alquiló el edificio pegado a una tienda de Harleys y montó el primer show en 1985. Estaba a un lado de la ciudad, rodeado de campos de maíz, rodeado de un estacionamiento embarrado que a menudo se abarrotaba. Los Micronotz limpiaron el exterior del edificio, lo pintaron, construyeron un escenario, después de lo cual el jefe de su sello discográfico, Bill Rich de Fresh Sounds, les junto con la emisora universitaria KJHK y empezó a montar conciertos para todas las edades.


‘Cuando el movimiento punk golpeó, nos quedamos atrapados del todo en él’ le contaba Rich a Lawrence.com en 2003. ‘Fue un alivio por lo aburrida que se había vuelto la música. Todo mi foco cambió hacía el punk rock’
Era un mundo nuevo DIY. No necesitábamos el apoyo del sistema en nada de lo que hacíamos – hacer giras, vender discos, salir en la radio’
Mi amiga Patty Jenkins, la niña diabólica de la que era amigo en 1988, fue destetada en conciertos en el Outhouse y siguió 5 años más tarde los pasos de Dean Lubensky al asistir al Cooper Union. Aunque era una pintora con mucho talento, cuando la vi al final de su primer año en el Cooper en 1990 estaba sufriendo el problema común de que la escuela de arte había destruido el amor de su talento primario. Se intereso más en las películas, asistiendo más tarde al Instituto American Film y en 2003, escribió y dirigió Monster, la película sobre la asesina en serie Aileen Wuornos que llevó a Charlize Theron a conseguir un premio de la academia. Aunque le perdí la pista a Patty después de 1990, cuando la vi en los créditos de Monster, recordé la explosiva adolescente que conocí que sostenía que Mommy Little’s Monster de Social Distortion era su canción favorita. Me recordó también alguna de sus historias de autoestopista. No me sorprendió que Jenkins se interesase en Wuornos y que empezase una correspondencia que terminó en la película.
Jason Willis, que toca ahora en la banda punk de Tucson Knockout Pills, fue también parte de la joven crew de Lawrence que creció con los shows del Outhouse:
‘Mientras que era obvio lo deficiente en cuanto al ideal acústico’, recuerda Willis, ‘era perfecto en cuanto a aislamiento y no dar problemas – un rollo en el que podías salirte con la tuya ya que se veía fuera de lugar de la jurisdicción normal de la ciudad. En los mejores momentos era como una fiesta en una casa, la cual es mi forma favorita para ver bandas. Estuve en el primer show que se llevó a cabo allí, que fue en la última semana d agosto del 86, así que tenía que tener 16 años. Un amigo llamado Gil era el batería de una banda llamada Exploding Rodents, y tocaron con Invisible Order y Brompton’s Cocktail o Near Death Experience, he olvidado con quien. Me dieron instrucciones para llegar, pero sin nombre ni nada de eso. De todos modos, en ese primer show yo tenía un flyer para el siguiente show, que sería una o dos semanas después y que le llamaban ‘Past the Pavement Hall’. Unas semanas después, la emisora universitaria KJHK se involucró: contrató unos pocos shows y lo llamaron ‘Outhouse’ De alguna manera rápidamente acabé haciendo la mayoría de los primeros flyers de los shows que Rich/Redline hicieron allí, y usábamos los 2 nombres, pero fue Outhouse el que se quedó’
‘Para una ciudad sin un garito habitual, había mucha gente en este tipo de música en Lawrence en esa época. Había habido más bares y fiestas caseras anteriormente, pero al menos en el último año y medio no había un lugar real para bandas pequeñas donde poder tocar. En Kansas City desde los años 83/85 había habido 2 lugares habituales (para todas las edades) a los que yo iba a ver grupos – el Foolkileer y el VFW Hall #18. En retrospectiva, era sorprendentemente guay para mis padres dejarme ir a esos shows los fines de semana por la noche cuando estaba a una hora y media conduciendo. Creo que era porque yo hacía mi pequeño fanzine mierdoso a la vez que veían todo el correo y discos para hacer artículos que conseguía y podían ver lo mucho que significaba para mí. Pero tener un garito habitual en Lawrence facilitó la asistencia y una cantidad de nuevas bandas emergieron. Otra cosa guay fue los chavales de instituto que empezaron a aparecer. Por mucho tiempo, yo había sido el chaval más joven de todos esos shows punk, pero una vez que el Outhouse irrumpió yo empecé a encontrar más y más chavales de mi propia edad en los shows, viniendo del instituto de Lawrence, el único de la ciudad. Estoy seguro de que el hecho de poder ir y liarla con pocas posibilidades de ser arrestado era tanto o más atractiva que la música, pero a la vez podías empezar a ver bandas montadas por chavales de 16 o 17 años que probablemente progresarían más rápido de lo que harían de otra forma, ya que sabían que podían conseguir un show y tocar delante de una audiencia real y habitualmente energética.
‘El punk rock llenaba mucho mi vida en esa época – era todo lo que yo escuchaba, y realmente me guio hacía las opciones que tampoco había estado tomando o que iba a tomar en los siguientes años. Mi primer trabajo fue en una buena tienda de discos que había en la ciudad en esa época, aprendí por mí mismo diseño gráfico y algo de autoedición por hacer flyers y mi fanzine, y creo que muchos de mi circulo social o estaban ya interesados en algún elemento del punk o de la cultura underground, o los amigos anteriores que había atraído por mi entusiasmo en está basura. Así que para cuando el Outhouse empezó a rodar yo ya había estado sólidamente agarrado a este material desde hacía 4 años, y en esencia me sentía como si hubiese encontrado mi sitio o tribu o como demonios quieras llamarlo’
‘También diré que tener un lugar habitual abierto en mi pequeña ciudad a la vez que conseguí mi carné de conducir y conocí a mi primera novia y todo ese tipo de rollo probablemente ayudó a convertirlo en un epicentro muy confortable y significante para mí. También, que desde que yo estaba haciendo la mayoría de los flyers y trabajar con Bill significaba que entraba a un 90% de los shows gratis, lo cual ayudaba. Sabes, era tan entusiasta con este material – me gustaban la mayoría de los que iban y la mayoría de la música que tocaban… mientras que en su conjunto era menos excitante para mí que la oleada de shows que había visto años atrás, todavía no había empezado a sentirme demasiado desencantado y el factor tonto era bastante bajo – hasta que los inevitables y estúpidos skinheads aparecieron; aunque esto parecía estar sucediendo en todos los sitios’


El Outhouse atrajo gente de estados circundantes como Iowa, donde tenían escenas DIY en Des Moines y Sioux City, los jóvenes promotores no siempre estaban dispuestos a dar garantías a las bandas de la vieja guardia que preguntaban cada vez más. Nunca hubo dudas sobre llevar suficiente público a los shows del Outhouse, y así cada banda que estaba de gira se pasaba por allí. David Wilkins del Iowa Underground Archives recuerda esos viajes:
‘Dios, el Outhouse fue como una explosión. Fue de lejos uno de los agujeros de mierda más grandes y al mismo tiempo el lugar más guay para ver conciertos. Pudimos haber visto 20 o 30 shows allí en los 80 y primeros de los 90. Los que sobresalen son DOA, DI en la fiesta de fin de año en el 89, los Dwarves (donde dejaron a su primer cantante en un Dairy Queen y creo que el tema Dairy Queen va sobre ello) el primer show de Cocknoose y Fear. Muchos dolores de espinillas y cuellos de esos stage dives en ese escenario de 2 metros. Con cantidad de borrachos menores y el caos en ese lugar, es sorprendente que durara tanto como lo hizo y que funcionase tan bien. A la gente de Lawrence les fue muy bien’
En Des Moines, un núcleo de jóvenes amigos empezó a montar shows en 1985, y en Sioux City una escena pujante giraba alrededor del Cattle Club, el cual era la respuesta de Iowa al Outhouse. Andy Levy, que tocaba en Children of the Corn (alias COTC), Sham Rock Shakes y en Total Passover, miraba atrás en una entrevista con David Wilkins en 2004 para Iowa Underground Archives sobre como la escena Hardcore empezó en Des Moines. Una vez más, un concierto de Ramones abrió las puertas a un nuevo mundo.
‘La ‘primera experiencia’ punk que tuve en Des Moines fue cuando fui a ver a Ramones en la primavera de 1983’, decía Levy. ‘El show fue en un restaurante giratorio en lo alto de un Holiday Inn en el 23, cerca del centro. Fue mi primer concierto punk rock. El sitio estaba lleno. Allí estaba toda esa gente alocada. No sé de dónde venían. La verdad es que no iban a mi instituto. Nunca les volví a ver. Debían ser más mayores que yo y/o de fuera de la ciudad’
‘No tuve ningún contacto más con el punk rock en Des Moines hasta que fui a un almacén a ver un concierto, cerca del Capitol Building. Los grupos que tocaban eran Pent-Up Aggression, Hollowmen, Catalinas y otras bandas que no puedo recordar. Fue increíble. Conocí a los Pent-up Aggression y me hice amigo suyo, Además, conocí a un puñado de chavales de mi edad de Roosvelt que les gustaba el punk rock. Fue como encontrar a miembros de la familia perdidos desde hace tiempo’
‘Después de ese show, que luego supe que era el primero de Pent-up Aggression, empezaron a pasar cosas. Formamos Missing Paperboys/COTC, Discipline Problems se juntaron y empezaron los Welfare Skate también. Todas esas bandas tocarían bastante en cualquier show que tuviese lugar entre el 84/85. La mayoría de los conciertos se hicieron en la Unitarian Church en Bell Ave o en Circle A Ranch que estaba en algún lugar del lado SE – o en Pleasant Hill. Parecía que la mayoría de esos conciertos eran organizados por chicas – Beth Thyken, Stephanie Harris y las gemelas Watson. Ellas hicieron todo el trabajo real y los chicos tuvieron todo el reconocimiento’


Stephanie Harris, ahora Stephanie Clarke lo recuerda:
‘En 1984, mi hermano y yo estábamos entre los marginados en nuestro instituto suburbano. No éramos los ‘marginados guays’ de hecho, recuerdo una de esas chicas que yo pensaba que era Molly Ringwald decirme que me había puesto la misma ropa 4 días seguidos. Prácticamente estaba viviendo en la campana de cristal del instituto. Para escapar, me gradué pronto. Mi mejor amigo de esa época (Andy Levy) estaba en una banda con mi hermano, Children of the Corn, y decidió ni molestarse en graduarse. Nos movíamos con algunos de los más antiguos de la escena, incluyendo Beth de Pent-up Aggression y a veces alquilábamos una casa llamada ‘Yo-ville’
‘Los chavales sin ningún sitio al que ir en los 80 buscaban salidas productivas por toda América en sus escenas punk hardcore. Se necesitaba muy poco talento cuando tenías toda esa pasión para montar una banda o conciertos en un sótano. MRR era nuestra biblia y en los informes mensuales sobre la escena nos confirmaba que estábamos en el camino correcto. Si ellos hacían conciertos en Lincoln, nosotras los hacíamos en Des Moines’
‘Entre 1985 y 1995 visité un montón de ciudades y descubrí que podías relacionarte con chavales y conseguir un lugar donde quedarte gratis después del show. Eso hice en Toronto, Tucson y Minneapolis – probablemente mis mejores recuerdos de chavales amigables con casa como Yo-ville. Omaha merece una honorable mención ya que todos nos conocíamos desde que nuestras bandas tocaban en las ciudades de los demás en esa época’
Andy Levi lo recordaba en una entrevista en IUA:
‘La primera escena era realmente molona. Al menos el núcleo de gente que hacía música y montaba shows estaba guay. Éramos todos una especie de niños estúpidos que nos molaba el punk rock. No nos gustaba por la violencia y el rollo de tipos duros que escuchábamos de otras escenas. Cuando bailábamos en el pit, parecía más un recreo del instituto que cualquier cosa que hubieses visto en un concierto punk grande. Había una cresta por aquí, un tatuaje por allá, quizás un par de chupas de cuero, pero la mayoría parecíamos chavales normales un poco más desalineados’
Como muchas escenas alejadas de las grandes ciudades, los chavales de Des Moines se identificaban más con las bandas con mensajes straight edge y positivos que con cualquier otra cosa. Levy decía que habría sido más que una pose intentar ser alguna clase de punk duro y amargado en Des Moines.


‘Las escenas del centro de Iowa le deben mucho a las Unitarian Churches en Des Moines y Ames’, dice Stephanie Clarke. ‘Yo alquilaba esas instalaciones con las más honestas explicaciones: estamos tratando de proporcionar una música alternativa para la gente joven. Normalmente, los chavales duros se presentaban con alcohol y no podríamos alquilar la sala más. Pero esos eran chicos punk rock y todos esos tenían problemas mucho peores que los míos. Entonces, ¿Quién era yo para oponerme al libre albedrío y despotricar sobre como lo arruinarían para todos?’
‘También tuvimos shows jodidos cuando los polis pegaban a la gente. Siempre buscaban encerrarnos. Eso me molestaba ya que había fiestas en fraternidades e institutos donde los chavales estaban hechos polvo y las chicas eran violadas. Pero tocar esa música punk rock demasiado alta y tú eras una verdadera amenaza para la sociedad, ¿no?’