GOING UNDERGROUND 24. Perdóname, solo estoy sangrando.

 

Después de que fui expulsado de Australia por estancia más allá de mi visa y participar en actividades viles, regresé lentamente a los USA. Mis experiencias en Oz me permitieron darme cuenta de que hubo un tiempo en el que había R&R en América, y alguno era bueno. Aunque me percaté de que en los primeros 80, cualquier tipo de R&R decente no formaba parte del paisaje musical mainstream americano. Asociaba el término R&R con el metal o basura de los 40. El R&R estaba muerto. Verdaderamente esto era una cosa genial en cuanto a la evolución de la escena indie americana, ya que sin nada a lo que mirar o de lo que derivar, la música indie de los USA se convirtió en el rock más vibrante y original del planeta. Exene Cervenka, de los punks pioneros de L.A. X, reflexionaba sobre esto a la revista Heckler en 1987:
‘En el caso del punk rock fue un vacío porque no había cobertura por radio ni MTV y lo único que ponían en la radio era Peter Frampton, Fleetwood Mac, Eagles, rock duro y clásico. Así que todos creamos música, ya sea en Inglaterra, New York, L.A., San Francisco, Minnesota o Texas – solo salía de nuestras cabezas. No había ninguna influencia sobre nosotros. Quizás los Ramones fueron alguna influencia sobre algún grupo, pero la verdad es que Billy Zoom solo tocaba rockabilly porque el solía tocar con música de Gene Vincent, que era un guitarrista rockabilly desde que era un chaval; él creció durante ese tiempo. Es como traer cosas sin influencia externa que te digan lo que se supone que tienes que hacer en esa situación. Ahora todo el mundo está en plan, ‘bueno, si suenas como Silverchair, Pearl Jam y Nirvana está bien’, y las mujeres dicen, ‘bueno, si somos blandas, inofensivas e insípidas y actuamos como víctimas, pues entonces seremos como todas las chicas que salen en la MTV’ No se cuánta gente puede crear desde el vacío. Tienes que apagar la TV. Realmente nadie crea en el vacío – debes tener experiencias para escribir sobre ellas, lo que quiero decir es que artísticamente, todo sale de tu alma y no de la TV’
Una puntualización importante que Exene hizo fue que el punk rock sucedió por todo el país sin mucha influencia. Obviamente hubo algún catalizador, pero cosas salvajemente diferentes tuvieron lugar en todas las ciudades que ella menciono y en alguna más, incluso de forma simultánea.
Una de mis canciones favoritas de X, I Must Not Think Bad Thoughts, trataba el tema de la desaparición de música vibrante del paisaje comercial según el punk se fue al underground a primeros de los 80. Enfrentado a la pesadilla del Brit pop New Romantic, era un grito de auxilio.

Escucho la radio, finalmente van a pinchar, nueva música, sabes, la Brittish Invasion…

Pero qué hay de los Minutemen, Flesheaters, DOA, Big Boys y Black Flag

¿La última banda americana en la radio traerá la bandera? ¿La traerá?


Mientras que parecía que había tantas mujeres como hombres en las primeras escenas de L.A. y SF, con la llegada del hardcore los miembros femeninos empezaron a disminuir. Kat Arthur de Legal Weapon, Julie Landfiel de Sin 34 y Dinah Cancer de 45 Grave fueron frontwoman que mantuvieron la presencia femenina un tiempo, pero no había muchas letras escritas desde la perspectiva femenina. Ser parte de una banda hardcore era intimidante para un montón de mujeres, y ellas parecían gravitar hacía un tipo de actividades detrás-de-las-escenas como hacer fanzines o montar conciertos. Karen Allman de Conflict fue una de las raras frontwomen hardcore que escribió sus propias letras a primeros de los 80 y puso muchas perspectivas interesantes sobre la mesa como medio japonesa, lesbiana y enfermera psiquiátrica. Aunque la testosterona que sobrecargó el hardcore también le afectó en el tiempo.
‘Conocimos muchas mujeres que escribían y publicaban fanzines’, recuerda ella, ‘y unas pocas mujeres tocaban en grupos. En esa época no nos tomaban mucho en serio y cuando la gente empezaba a pelearse y volverse realmente violenta, muchas mujeres pensaban que todo se estaba volviendo estúpido y se quedaban en casa. incluyéndome a veces a mí también’
Aunque algunas escenas se habían expuesto al hardcore punk por momentos, se mantuvieron escenas underground suficientemente diversas que no se formó ningún conjunto de reglas sobre el punk. Columbus, Ohio fue uno de esos lugares, y la banda Scrawl tenían claro que no iban a ser relegadas a un segundo plano como mujeres. Ellas emprendieron su primera gira en 1986, aunque solo consistía en un puñado de ciudades improbables. Sue Harshe lo recuerda:
‘Tocamos en Lexington, Kentucky, Tallahassee, Florida; y Jackson, Mississippi. Ni siquiera recuerdo como fue, pero tocamos en un club en Lexington llamado Great Scot’s y durante la prueba de sonido un tipo borracho apareció y empezó a mirar de forma obvia nuestro equipo. No pensamos mucho en ello ¡hasta una hora después que se tropezó en la escalera con el ampli de Marcy! La banda telonera, que no habíamos conocido aun, abordó al chaval, que procedió a darle un mordisco en uno de sus brazos – literalmente. El cantante miró a Marcy, Carolyn y a mí y dijo con su sonrisa más grande – mientras todavía sostenía al frustrado ladrón – ‘¡Bienvenidas a Lexington!’ Fueron Nine Pound Hammer. Fue el mismo show donde fueron 5 personas, uno de ellos era un tipo gay de 55 años que fue muy atento, y que preguntaba esas cuestiones muy puntiagudas entre cada canción: ‘y ahora, estás intentando romper con tu novio porque te estaba golpeando. ¿a qué juegas?’ o ‘digamos que estabas bailando en un bar y algún tipo apareció y te arrojó su bebida sobre ti, ¿a qué juegas? ¡Todo nuestro repertorio está basado en la montaña rusa emocional de ese tío! Fue la única vez que un armonicista se animó a tocar con nosotras. Todo con solo 5 personas de público’
En 1987 Scrawl editó su álbum debut Plus, Also, Too en Other Records, un pequeño sello llevado por Curt Schieber en Columbus. Un entusiasta amigo de ellas llevó un centenar de copias a fanzines, periódicos y emisoras de radio por todo el país, y Robert Christgau le dio una crítica positiva en el Village Voice. Las canciones no se parecían en nada a lo que había salido de la escena punk. Alternaban entre canciones más flojas y folclóricas y pequeñas ráfagas de agresión low-fi, con las voces cubriendo ese rango. Lo que era remarcable en las letras, aunque no lo debería haber sido, es que ponían sobre la mesa más la perspectiva femenina de una manera absolutamente práctica. La canción Slut era refrescante comparado con las cansinas canciones punk masculinas del mismo título, con la frase ‘¿Dónde está mi gratificación?’ repetida una y otra vez. Por una vez, las letras de las canciones de una banda punk iban sobre cosas vistas a través de los ojos de una mujer. Debido a las habilidades de las cantantes Mays y Harshe, parte de su simple brillantez era su habilidad para tomar frases mínimas y las desarrollaban repetitivamente con diferentes inflexiones de las que nunca te percatabas, la mayoría de las canciones consistían en las mismas 10 palabras, y te sentías como si te hubiesen contado una historia. Años después, Scrawl se dirigió al Foxcore, la gira My Ass se burlaba de los medios que intentaban etiquetar las bandas femeninas.
‘El Foxcore era algo con lo que llamaban a las bandas de mujeres pre-Riot grrrl’, dice Harshe, ‘y nosotras estábamos un poco hartas de este intento de crear un ‘movimiento’ basado en el género. Éramos un poco sensibles con respecto a eso. Creo que habíamos tenido muchos técnicos de sonido dándonos palmaditas en la cabeza – literalmente – después de los conciertos; solo queríamos ser respetadas por ser buenas escribiendo canciones y tocándolas. No queríamos meter nuestro género en la garganta de nadie, tampoco queríamos que nos metieran una carga de testosterona. Tiempos muy extraños’
Después del artículo del Village Voice, Scrowl se vieron de repente a sí mismas con ofertas de Twin/Tone, Rough Trade y Homestead. Se fueron con Rough Trade, que editaron su siguiente álbum He’s Drunk además de reeditar Plus, Also, Too. Fue un esfuerzo aún mayor, con todo, desde las inexplicables demandas enojadas de Mays de ‘¿Por qué ella siempre tiene que llevar a su madre a la escena?’ en Green Beer a una versión tradicional y hermosa de Rocky Top. Giraron por todo el país, pero la mayoría de las veces seguían tocando en sótanos para un puñado de personas. Conociendo lo duro que era para las bandas en la carretera, ellas se aseguraban de que la gente fuese bien tratada cuando se quedaban con ellas en Columbus.
‘Contratamos a Das Damen para tocar en el Stache en invierno del 89’, recordaba Harshe. ‘Fuimos muy diligentes – seguimos el rider hasta el más mínimo detalle, hicimos cena para la banda, les metimos en nuestros apartamentos, ¡básicamente hicimos lo que queríamos que otros organizadores hicieran por nosotras! ¡No sacamos pasta y al final pagamos a la banda de nuestro bolsillo! Fueron la banda más educada – Andy (mi marido) y yo nos tuvimos que marchar a trabajar a la mañana siguiente mientras ellos seguían durmiendo. Cuando regresamos a casa, las sábanas estaban dobladas, los platos limpios, las camas hechas e incluso le dejaron a Any una camiseta del equipo de futbol West-ham ya que ellos tenían una por la razón que fuera y sabían que Andy era un gran fan’
‘Nos gustaba cuidar a las bandas. Marcy y yo los alojábamos, los alimentábamos, solo asegurarte de que estén un poco cuidados… solíamos tener esas comidas compartidas dominicales en mi apartamento y recuerdo a Dinosaur Jr. venir y no conocernos, Murph queriendo una ducha y Lou y J pareciendo un poco abrumados por todos nuestros amigos y las muchas variantes de platos de arroz instantáneos. Los Dead Milkmen se quedaron también en nuestro apartamento. Eran muy charlatanes, solo los llevamos al IHOP y les dejamos beber café toda la noche. Creo que todos se quedaron dormidos a eso de las 6 a.m.’
En la carretera en Chicago, una figura con la que Scrawl trabajaría en el futuro se estaba volviendo cada vez más infame debido a la potencia brutal de su banda y a sus diatribas y opiniones en el mundo de los fanzines. Steve Albini había llevado a Big Black a un feroz nuevo nivel, creando música que giraba alrededor de su siniestra voz y que era tan abrasiva como su personalidad. No era hardcore, no era industrial, no era nada que pudieras ponerle una etiqueta. El sonido único era en gran medida resultado del uso de una caja de ritmos, lo cual forzaba a la banda a adaptar su estilo en base a ello.
Para crédito de Albini, las historias detrás de las canciones eran incluso más perturbadoras que las mismas canciones. Donde su amigo Tesco Vee había sorprendido deliberadamente a la gente primero en la década con su cruda imaginación, Albini incluso permitió que personas y hechos reales sorprendiesen a la gente, como en su canción sobre la comunidad de Jordan, Minnesota, que abusaba de niños.
Las vidas sórdidas de los White thrash del medio oeste fueron el tema más común, en canciones como Fish Fry, Fists of Love, Stinking Drunk y Deep Six:

Él no es como nosotros vemos, se bebe su Jack de golpe/duerme en su taxi y paga a sus putas Soy un regalo de dios para las mujeres, todas quieren mi polla excepto esa chica que piensa que soy basura y soy un regalo de dios para las mujeres y todas quieren mi polla excepto esa colegiala/ la asesinare


La poca habilidad de muchas personas para comprender la idea de cantar a través de personajes retorcidos y odiosos atormento a Albini tanto como a Hüsker Dü la canción Diane lo hizo. Ya que él lo hacía con un sabor más perverso, se asumía que Albini creía en las cosas que cantaba. Incluso aquellos que sabían que las canciones eran a través de otros ojos, pensaban que parte del material era tan enfermizo que tenía que haber algo mal con él. Albini tenía alguna experiencia de los países bajos, que es de donde eran sus personajes, habiendo crecido en Montana. En verano del 79, él decidió con unos amigos que era la hora de empezar el punk rock en Montana, lo cual no salió muy bien en los pocos shows que hicieron.
Albini fue a la universidad del noroeste en Chicago en 1980, y grabó algunas demos en su segundo año. Estaba poco menos que encantado con su escolarización en Northwestern, y la gente que le rodeaba solo incremento su agresividad. Por la época que John Kezdy estaba montando Ruthless Records, Albini le dio al frontman de los Effigies una demo, y Kezdy estuvo de acuerdo en sacarla si Albini le ayudaba en su trabajo clerical en Ruthless. De este modo el primer EP de Big Black, Lungs, había nacido. Más tarde llegaría a ser de un interés fanático para los coleccionistas, ya que los primeros 100, más o menos, habían sido customizados sus inserts con sangre sobre ellos en algunos, otros con animales de goma, fotos de gente mayor (por no mencionar detonadores, hojas de afeitar, petardos y anzuelos aunque los artículos más peligrosos que las Indias Orientales Holandesas se eliminaron antes de su distribución) Albini les dio a Jezz Pezzati y a Santiago Durango una copia, y les engancho para tocar con él en un proyecto a parte de Naked Raygun.

‘Steve quería una banda para tocar en directo, y Santiago y yo queríamos ayudarlo’, decía Pezzati. ‘Nos acercamos a él, le preguntamos si quería nuestra ayuda. Y eso es todo lo que creo que hicimos, ayudarle, realmente nunca pensé en ir a ninguna parte. Después de 2 años, fue demasiado para mí estar en ambas bandas. En esa época Big Black eran muy odiados en Chicago por la personalidad de Steve. Aunque teníamos un decente número de seguidores aquí y mucho más grande fuera de la ciudad, como al tocar en Danceteria en New York. Mirando atrás, ojalá hubiera aguantado porque tocar el bajo en Big Black es la cosa más fácil que he hecho. No tenía que escribir canciones, diseñar portadas ni nada. Era el bajista totalmente imbécil’

Una de las razones del odio a Albini era que Albini odiaba a todo lo que no le gustaba, lo cual era mucho. Un objetivo favorito de su veneno en Chicago era Vic Bondi de Articles of Faith, al que ridiculizaba a la mínima posibilidad. Por su parte, Bondi nunca entendió de que trataba más allá de alianzas de escenas rivales:
‘Él no era muy conocido, querido o famoso durante el tiempo que yo viví en Chicago. Se editó Lungs, pero la mayoría de la gente pensaba que era una mala copia de Gangs of Four. Albini estaba firmemente en el bando de Effigies. Primero aprendí de él en sus columnas – que me gustaban – en la revista Matter. Cuando finalmente le conocí en un show del Centro-American Social Club, le dije lo mucho que me gustaban sus columnas. ‘Lástima que no pueda decir lo mismo de tu banda’, respondió. ‘El bajista y tú estáis bien, pero ese guitarrista de pelo largo (Joe Scudari) se tendría que ir’ Incluso después de eso, intente ser amigable con Albini – le dejamos a Big Black abrir un show en el Centro-American Club’
‘No tuve más encuentros con él cuando estuve allí, excepto una vez, la cual debió ser la causa de su odio. En 1984, después de que las cosas se pusieron realmente feas en la escena, Albini y el manager de los Effigies aparecieron en un show en el Centro-American Club y empezaron a repartir flyers de un concierto de Effigies. Yo estaba furioso: los Effigies acababan de regresar de una gira nacional en la que hablaban mal de la escena de Chicago y de AOF. En frente de docenas de personas, le dije a Albini que le daría de ostias si no lo dejaba – la flaca comadreja se puso colorada, se encogió y se fue con el rabo entre las piernas’
Mientras que Albini tenía como deporte el cabrear a la gente, el mismo no se lo tomaba a veces en serio. Describió su personalidad universitaria en una entrevista en Ink Disease, como ‘un introvertido un poco bocazas. Solo me presto atención a mí mismo, pero le grito a todo el mundo’
‘Nunca salí con Albini’ dice el batería de Naked Raygun Jim Colao, ‘pero creo que él se burlaba de la gente que le tomaba demasiado en serio. ¿De qué otra manera podría un debilucho de 45 Kg venir desde Montana a Chicago e instantáneamente ponerse a hablar mal de la escena de aquí?’
Devon Brock de Out of Order recuerda:
‘Albini nos siguió una noche según repartíamos algunos flyers, encima de los cuales él rápidamente ponía flyers de Big Black. Para vengarnos de él, empezamos a soltar un sucio rumor de que ‘Steve Albini era un tipo genial’. Nunca pude imaginar en esa época porque Albini tenía tanto desdén por Out of Order. Estábamos ahí fuera apoyándole con Big Black, así que siempre estábamos desconcertados, y como siempre sucede, todo se redujo a ‘Albini es un idiota’. La primera vez que vi a Big Black – en el Cubby Bear, justo después de salir Lungs – estaban allí todos los habituales, y lo más guay fue quedar impactado por ver que Pezzati podía tocar el bajo, y hey mira, ahí está Durango también. Lo que también encontré resaltable fue que Albini era muy delgado, él podía envolverse su cintura con la correa de la guitarra 2 veces, en lugar de ponerla sobre sus hombros. La falta de batería sobre el escenario también era novedosa en ese tiempo’
A menudo se pasa por alto la contribución del salvaje sonido de guitarra de Santiago Durango que fue crítica en el desarrollo del abrasivo sonido de la banda. Fue el poder musical que Durango y Pezzati llevaron a la banda lo que permitió a Albini a transcender las visitas al estudio, convirtiéndose en una formidable fuerza en directo y dar el salto cuántico desde el sonido del primer Ep hacía canciones como Cables on Bulldozer y el músculo de Racer X.
Dave Davies, técnico de sonido en el Jockey Club de Newport, Kenctucky, recuerda con temor el show que tocaron allí en 1985 en una gira de promoción de Atomizer.
‘Los únicos en el club esa noche éramos yo mismo, Bill Leist y los amigos que conseguí llamar y decirles ‘bajaros aquí’ después de una terrorífica prueba de sonido. Aparte de ser una de las actuaciones más fuertes e intensas que había visto en ningún lugar, aparte del hecho que ellos solo juntaron apenas 8 personas para ese show y de que probablemente no fueron pagados, la característica más notable del show fue que el técnico de sonido se las arregló de algún modo para llevar la PA del Jockey Club más allá del límite. NÚNCA escuche NADA tan ruidoso. Jamás. Jimmy y yo nos sentíamos orgullosos de ser capaces de sacar cada dB de esa plataforma, pero Big Black lo llevaron a otro nivel. Nadie antes o después ha tocado tan fuerte en el JC. Ni de cerca. Sus canciones, para los no iniciados, pueden ser también algo sacro pare mearse en los pantalones, a cualquier volumen’
Big Black llegaron a su fin en 1987, saliendo al principio en una gira alrededor del mundo. Durango se fue a estudiar derecho, y la banda lo vio como una buena oportunidad para dejarlo mientras estaban en lo alto. Albini se había hecho cargo de Ruthless Records, y sacó ediciones de bandas de Chicago muy descuidadas como End Result y Urge Overkill. No tenía ningún apego a la idea de ‘animar a todos’, prefiriendo operar como Bob Mould en Reflex y Corey Rusk en Touch and Go, y solo tratando con gente cuya música le gustaba. Permaneció con fuerza dedicado a la ética DIY y se convirtió en uno de sus portavoces en los 90.
Otra banda que desafiaba los niveles de tolerancia de la gente más que nuca fueron los Butthole Surfers, a los que finalmente vi en el City Gardens en el 87. Mientras que siempre tuvieron reputación por sus salvajes conciertos, su gira Locust Abortion Technician probablemente presentaba lo más indignante, Fue cuando tenían a Teresa y King con su batería sincronizada, una striper llamada Kathleen en escena durante el show, hielo seco ondeando por todos lados, luces estroboscópicas, películas sangrientas de la Patrulla Estatal de Ohio que había visto en la escuela secundaria proyectadas sobre la banda y la pared detrás de ella, platos de batería incendiados, y su música más experimental. Era una mierda totalmente sensorial. Desde entonces no he visto nada tan visualmente impresionante.
‘Cuando Hairway to Steven salió, tocaron en un teatro con un centenar de asientos en Dallas’, decía el bajista original Scott Stevens, recordando el aumento de popularidad de la banda durante la gira Locust. ‘Todo iba hacía el Hair Metal, y los Butthole Surfers estaban haciendo su rollo visual que nadie hacía. El padre de Gibby era Mr Peppermint, tuvo un show infantil en Dallas durante un largo tiempo. Tenía un traje a rayas rojo y blanco y llevaba un sombrero de paja. Grabó un disco con guitarra acústica que es del gusto de los niños, aunque un poco retorcido. Puedes ver de dónde viene Gibby. Dixon Coulburn me dio una cinta en el 87 de esas canciones alternando con los temas de Locust Abortion Technician, y vuela las cabezas porque podías ver que sus mentes iban por el mismo camino’

Uno de los puntos álgidos del show era su única interpretación de Sweetleaf de Black Sabbath, la cual alteraron tanto que era irreconocible más allá del nombre. La intro del álbum se hizo rápidamente famosa:

‘¿Papa? Pregunta un niño pequeño’

‘¿Si hijo?’

‘¿Qué significa arrepentimiento?’


‘Bueno hijo, una cosa divertida sobre el arrepentimiento es – que es mejor arrepentirse de algo que has hecho que arrepentirse de algo que no has hecho’, responde cortésmente el padre seriamente.’… y por cierto, si ves a tu madre este fin de semana, podrías estar seguro y decirle - ¡SATAN!, ¡SATAN!, ¡SATAN!’
En ese instante la canción entra con el riff de Sweetleaf, y Gibby, Paul y la striper reaccionan frente al escenario. El resultado aparentemente inevitable de hacer este tipo de interpretación tuvo lugar en un show en Florida, cuando una pandilla de skinheads agarró a Kathelen sacándola del escenario y empezaron a maltratarla. La banda tuvo que abandonar el show y eso hizo repensar a Gibby si era sensato ubicar una mujer desnuda frente a tanta testosterona. Mientras que no estuvieron cerca del éxito que llegarían a experimentar más tarde, Butthole Surfers estaban llegando más allá de su vieja fase de fans y atraían demasiados idiotas a sus shows que solo venían por el espectáculo. Los mismos cachitas que solo interactuaban con los punks para pelearse con ellos estaban viniendo ahora a los shows de los Buttholes para ‘observar a esos monstruos con la chica desnuda’
La mujer de Butthole Surfers, Teresa Taylor, abandonó la banda en 1989, llevando un final a la era underground y bizarra de la banda que sus primeros fans conocían y adoraban. Ella era la única responsable de las espectaculares imágenes, aprovechando su titulación en radio, cine y tecnología dentro de la deformada creatividad por la que eran famosos los Tejanos. Las imágenes habían tenido un desafortunado efecto en la salud de Taylor, y ella empezó a sufrir convulsiones unos pocos años después como resultado de su exposición a las luces estroboscópicas.
El creador del fanzine Idle Time Dixon Coulbourn lo recuerda:
El mejor show que he visto fue en Woodstock en julio del 86. Woodstock era una fiesta semi anual en los bosques, con bandas punk tocando para punks empapados de ácido en los bosques y unos pocos rednecks locales por ahí tirados por malos rollos. Todas las bandas eran buenas, pero los Buttholes estaban por encima y perfectamente sincronizados con el desequilibrio químico que estaba sucediendo’
‘En un momento mire arriba y vi a Paul pegando a su guitarra como si fuese un murciélago gigante que iba hacía su garganta’, decía Coulbourn. ‘El feedback del gigante murciélago era impío. Y por supuesto Sweetleaf fue una debacle. También hacía calor. Texas en julio, y Gibby gritando sobre chicas lesbianas enanas y retorcidas. Después de eso, parecían haber perdido el control de su música y de ellos mismos durante mucho tiempo. Fui testigo de un show que poco tenía que ver con la música – quizás yo no estaba en el estado de ánimo adecuado. Paul tocó muy poco la guitarra, pero pasó la mayor parte del show dando la espalda al público tocando los botones de sus pedales de efectos. Gibby parecía estar pasando más tiempo dando fuego a sus manos que otra cosa. Estuvo bien cuando ellos de repente volvieron años más tarde rugiendo de nuevo a su manera’
De todas las exitosas historias increíblemente improbables, la de los Butthole Surfers está en lo alto de la lista. Basándose solo en el nombre, parece imposible incluso que pudiese disfrutar de popularidad mainstream. Cuando Pepper tomo las ondas al asalto años más tarde, negué con la cabeza que esta fuese la misma banda que había empezado con canciones como The Shah Sleeps in Lee Harver’s Grave. Una banda que había gruñido ‘no hay tiempo para cagar, ni para dios, la última mierda que tomé era jodidamente rara’ ¿ahora era citada por anunciantes de Monday Night Football para un partido de Cowboys Dallas? Nadie podía estar más feliz por esto que el guitarrista Paul Laigh, rabioso fan de los Cowboys que era conocido por pasar días sin hablar a nadie si los Cowboys perdían un partido. Una vez más, imaginarse ‘lo están haciendo en Texas’ de Pepper fue una de esas clásicas perversiones comerciales donde el resto de la canción era ignorada, desde que ABC no estaba citando la parte ‘siempre presente futbolista violador’ Algo como Volkswagen utilizando el coro ‘¿eres realmente feliz?’ de la oscura canción Roman P de Psychic TV en un anuncio, y cortándolo antes de meterse la letra en los abusos infantiles de Roman Polanski.
Pocos se dieron cuenta de que Pepper era una especie de tributo a la primera escena punk de Dallas de los 80, y hacía referencia a muchos de los personajes de esa escena – Sharon got Cherie, estaban compartiendo la perspectiva de Sharon sobre el tema de la enfermedad referida a 2 memorables miembros de la peña de Dallas. El cantante de Stickmen with Rayguns, Bobby Soxx, era recordado con la estrofa Bobby era un racista, debido a que el nombre de su banda venía de un comic lúcidamente ofensivo que él dibujo que presentaba un alocado hombre de palo que llevaba una pistola de rayos para disparar a cualquier cosa que ofendiese su sentido del orden, justicia o pureza racial. Soxx era un personaje volátil, y los shows de Stickmen with Raygun eran salvajemente impredecibles. La banda valoraba el arte escénico por encima de todo, y disfrutaba torturando a la audiencia. Soxx incluso torturaba a sus propios compañeros de piso tocando Sex Bomb de Flipper una y otra vez a tope hasta que no podían soportarlo más. Un fan recuerda a una mujer dándole a Soxx en la cabeza mientras él cantaba en escena. Otra vez, los Stains – antes de ser conocidos como MDC y mudarse – le preguntaron si podían usar el equipo de Butthole Surfers en un concierto en Dallas con Stickmen. Las bandas no eran muy felices con esto, pero estuvieron de acuerdo, solo para que Soxx expresara su disgusto meándose en la pierna de Dave Dictor de los Stains según empezaban con su cuarta canción, y en ese momento se desató el infierno. Una foto de un concierto en Houston en el Rock Island muestra el culo desnudo de Soxx apuntando al público, con el micrófono dentro de él, y un Gibby haynes partiéndose de la risa mirando. Con Gary Floyd y Bobby Soxx como mentores, sorprende poco que Gibby fuese tan retorcido como lo fue.

VORTEX 8 se cagan en dios a su manera.

Dentro de una de sus habituales visitas a La Trinchera vallekana Vortex 8 se soltaron con un tema reciclado del repertorio de los primeros Supermirafiori que han actualizado adaptándola a su estilo y para dar valor añadido, el fin de fiesta con Omaga 'destrozando'  Rockin' in the Free World' del viejo Shakey.


Si existiera dios, lo deberíamos matar.... a dios, yahvé, alá, júpiter, zeus o satanás, a Vortex 8 les da igual.
NO GOD, NO MASTERS!!!

GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. The B' Girls.

En el número de octubre/noviembre del año 78 el magazine Bomp! "pasan un día con las B' Girls", sería que Greg Shaw ya las tendría amarradas para los dos 7" que grabaron con Bomp! Records
Con chorradas más asociadas a revistas de fans tipo Super Pop que a una revista musical seria les saca un reportaje de un par de paginas con las siguientes fases de un día cualquiera dentro de la banda:

Aunque lo más probable es que encuentres a las chicas....
Dando un paseo... no pueden resistir parar a bailar un Twist, si llegan tarde a ensayar 'no dudan en subirse al transporte público' (subidas a un camión de bomberos) y cuando llegan, empiezan con buen  pie una nueva canción.
Rara vez encontraras a las chicas en casa, pero cuando lo hagas...
Lucasta estará revisando todo lo relacionado con los Fans, Xenia hará girar las horas (rodeada de single's) y Cynthia aprende un nuevo baile mientras elige el calzado con el que relazarlo.


No se ganaron el premio Pulitzer, eso seguro. Y como lo que importa es la música pues dejemos por aquí esos dos singles que grabaron porque en su tiempo no hubiésemos utilizado las hojas de la revista ni para envolver el pescado.



RATAS DE CIUDAD. AMOR Y AMISTAD

 

No, no vamos a hablar del libro 'Ratas de Ciudad' de reciente edición, para eso mejor cómpralo y, si te encuentras con su autor, debate con él lo que consideres necesario, pero es evidente que desde su aparición (del libro no), el punk, debido a su lado callejero y muy cercano a los cubos de basura, siempre ha estado relacionado con estos simpáticos o asquerosos animalillos, todo depende del gusto y afinidades de cada una.
                                                       SALA LA TRINCHERA, VALLEKAS

                  RATAS POR TODAS PARTES
                  RATAS A MI ALREDEDOR

En su nacimiento el punk toma como zona de campeo el neoyorquino Bowery, bajos fondos, violencia, prostitución y basura, de esta última los punks y las ratas se alimentaran del mismo modo que en Los Ángeles, nos hacemos nuestro look pillando los deshechos de la sociedad, queridas ratitas, empieza nuestra hermandad.
Londres aun estaba en proceso de reconstrucción desde la II guerra mundial, imaginamos que los barrios pudientes ya gozarían alegremente de todos los servicios mientras que los arrabales tendrían socavones sin arreglar, pero todos padecerían las huelgas de saneamientos y la acumulación de basuras por la ciudad... todo un filón donde buscar algo mejor.
Aunque  Ciudad Satélite era una enorme cloaca dentro de su singularidad, en cualquier ciudad del estado español se podían encontrar barrios en los que sin mucho buscar te encontrabas a gentes con barro hasta el pantalón. 
Entonces, ¿Cómo no trasladar este panorama de tu día a día a las letras de tus canciones? Pues eso hicieron los punks, y uno de sus temas estrella en su literatura era hablar de esos roedores que nos acompañaran hasta la muerte, junto a las cucarachas, cuando llegue el cataclismo que mande a la mierda a todo dios, que llegará....


Pasemos lista al uso de las ratas por parte de punks en portadas, logos, letras, nombres de bandas y todo lo que se les antoje:
-Comando 9mm con su canción Las Ratas en Amor Frenopático.
-Rat Scabies, batería de Damned.
-Portada de Caldo de Pollo de Decibelios con el rabo de una rata directamente conectado a los intestinos del esqueleto del frontman (o de la frontwoman) que sale directamente de las cloacas.
-Eskorbuto y su celebre Ratas en Bizkaia o su temazo Ratas Rabiosas.
-GBH con su pequeña ciudad atacada por las ratas para después repetir uso con la venganza de esa pequeña población y sus 101 maneras de matar a una rata.
-GRB y su simpática ratita de logo.
-La Polla Records y sus dos partes de La Rata... Robertito, no seas tonto y no te levantes a pedir dos más.
-Putakaska nos cuentan acertadamente que si ves alguna rata, déjala en paz ya que el día de mañana...ratas comerás.
-Non Servium son puro veneno, ratas de ciudad encerradas en un bar.
-Ramones cantan en Animal Boy 'Eat That Rat', vamos que te comas a un rico... y con el dulce tono vocal de Dee Dee.
-Ratos de Porao... mascota y nombre dejan las cosas claras.
-Soziedad Alkoholika firman uno de sus mejores discos con ese nombre, on egin.
-Stranglers ponen imagen crepuscular con rata y puesta de sol en la contra portada de Rattus Norvegicus.
-Toreros After Ole nos dicen después de su porompompero que ya no queda nadie en el cementerio, solo ratas alrededor.
-37 Hostias se cascan un disco conceptual con La Era de la Rata.
-UK Subs en su disco de la letra B del abecedario titulan un tema Rat Race.
-Vomito van a violar el silencio gritando ¡ratas de ciudad!
-Últimos de Cuba berrean 1.000.000 de sucias ratas.
-La Banda Trapera ponen roedor en su directo a los cojones y denominan a la Ciudad Satélite como una autentica cloaca.
-B-Movie Rats desde Los Ángeles, Punk'n'Roll cloaquero.
-Cerebros Exprimidos y su Ratas sucias en Cerebrator.
-The Ruts anuncian que Babilonia está ardiendo.
-No Means No declaran hermandad con su Brother Rat.
-Marginal Mann en Missing Rungs hacen outro cantando a la carrera de ratas, la escalera social está incompleta y le faltan peldaños para proteger a las élites.
-La Chusma en La Fiesta afirman que el futuro es de las ratas y a nosotros solo nos queda esperar.
-Qloaca Letal, todo eso es Valladolid una enorme cloaca con sus curas, monjes y mormones.
-Leño ya decían que Madrid era una mierda en la que ni las ratas podían vivir, hoy día ni siquiera podrían pagarlo.
-Seminal Rats... ¿acaso hay algo pésimo que venga de Australia?
-Hanson Brothers se declaran ratas de pista y su amor con las chicas de los perritos, las palomitas y de la venta de tickets, escucha Rink Rat.
-Naked Raygun Rat Patrol... ya sabemos a que huele cualquier patrulla.
-Esa rata muerta en la portada del mítico Punk, Que Punk?
-Rata Negra con su Oído Absoluto.
-Y claro, Vortex 8 no iban a dejar de utilizarlas en su 'Día Perfecto', echa un oído a su EP Mirando al Abismo
Y podríamos seguir, pero aquí lo dejamos ya que vamos a pasar un rato con la mejor amiga de la humanidad, apártate perro que no nos referimos a ti.

No diréis que no es para darla un achuchón, ¿Verdad?                        

Listas Punk. Momentos punk en Berlín y discos de cabecera.

ORDENADO DESDE EL BOWERY A BROADWAY: LOS 7 MOMENTOS PERSONALES DE JÖRG BUTTGEREIT MÁS IMPRESIONANTES EN LA HISTORIA DEL PUNK

1.En 1980 mi amigo Arnold y yo fuimos a ver a Throbbing Gristle al club SO36 en Kreuzberg, Berlin. Antes del concierto, Alexander von Borsig de Einstürzende Neubauten me presentó a Genesis P-Orridge. Antes del concierto puso la película de Throbbing Gristle ‘Cease to Exit’. Arnold se desmayó en la escena de la castración.

2. Cuando los Dead Kennedys tocaron en el SO36, el público bailo pogo de una manera tan fuerte que el suelo se rompió. La famosa chica punk alemana Jenny cayó al suelo y su rata mascota se le escapó. Después del concierto fui arrestado por “ser un punk”

3. Cuando vinieron Black Flag a Berlin durante la gira de My War, estaba totalmente impactado por ver que Henry Rollins parecía un hippie.

4. A mediados de los 80 fui a ver a Psychic TV en el Berlin Atonal Industrial Festival. Tenía una cámara grande, y por pretender ser un fotógrafo profesional, conseguí ponerme frente al escenario para hacer algunas fotos. Genesis P-Orridge tuvo la amabilidad de quitarse los pantalones para mostrarme (y al resto de la audiencia) su pene con un anillo nuevo.

5. En los 90 Glen Danzing tocó en el Columbia Club en Berlin. Ya que los Misfits no habían tocado nunca antes en Berlin, esto era una gran cosa. Lo ridículo fue que su majestad Danzing tenía dolor de garganta esa tarde e insistió en que su concierto fuese un evento sin humo. Supongo que él ya no era un punk.

6. En 2005, dirigía la versión alemana de los Ramones (el musical Gabba Gabba Hey!) en Berlin. Tommy Ramone vino desde New York para verlo y le gustó. Honestamente, un montón.

7. El 1 de enero de 2006, fui a ver a Throbbing Gristle contra el Volkbüshne en Berlin. Genesis P-Orridge ya era una mujer. Durante los últimos 25 años él/ella nunca había dejado de impresionarme. ¿Que sería lo siguiente?

Jörg Buttgereit nació en Berlin en 1963 y es director y co escritor de las legendarias películas de horror Nekromantic, Nekromantic 2, Der Todesking y Scharmm. También ha hecho documentales y dramas en la radio, dirigido videos musicales y es el autor de varios libros. En 2005 dirigió la versión alemana del musical de Ramones Gabba Gabba Hey!

CUANDO ME MUERA Y ME HAYA IDO. LOS 5 DISCOS QUE MATT PINFIELD SE QUIERE LLEVAR CONSIGO A LA OTRA VIDA.

1. RAMONES. RAMONES. Lo compré en mi 15 cumpleaños. Me habían expulsado del colegio por pelearme con mi archirival por una chica, así que nos mandaron a casa a los dos. Hice auto-stop hasta Korvette’s y compré el disco porque tenía 14 canciones – a diferencia del último disco doble de Yes que solo tenía 4.

2, SEX PISTOLS. NEVER MIND THE BOLLOCKS. Un día estaba sentado en la mesa desayunando con mis padres y mi madre mencionó que estaba horrorizada por el nombre de una banda inglesa llamada Sex Pistols – en las noticias dijeron que escupían a los periodistas. Me enamoré de inmediato.

3. THE CLASH. LONDON CALLING. El mejor momento y otro disco definitivo en mi vida. Lo compré de importación y pensaba que tenían dejado a propósito ‘Train in Vain’ sin poner en los créditos como un corte secreto. Más tarde Mick Jones me dijo que fue porque grabaron la canción después de que el diseño ya estaba hecho.

4. ELVIS COSTELLO. THIS YEAR’S MODEL. Me importa una mierda que nadie diga el argumento sobre si Elvis es punk o new wave porque yo estaba allí en los 70 comprando cada single de Elvis Costello y cada single punk que importase, y este tenía más veneno y saliva que otro disco de ese año.

5. DEAD BOYS. YOUNG, LOUD AND SNOTTY. Puse este disco en mi clase de música del instituto para introducir a mis compañeros de clase en el punk rock, y muchos salieron de la sala con los dedos tapando sus oídos.

Durante los 90, Matt Pinfield estuvo en el programa semanal de la MTV 120 Minutes y presentó a una generación de chavales bandas como los Dead Milkmen,Bad Brains, Nirvana y Jon Spencer Blues Explosion. También estuvo en programas como Sound Off con Matt Pienfield y Matt Pinfield pincha cualquier cosas que quiera.

GOING UNDERGROUND 23. Punks en las películas

 El último concierto de Gutless Meanies en el que toque tuvo lugar a finales del 85, y ya que yo andaba tocando algo de batería, sonaba más rápido incluso de lo que era habitual. Llevaba puesta unos panties de cuero negro que pertenecían a un aventurero bisexual conocido, una bolsa de supermercado, el símbolo de Gutless Meanies pintado en mi pecho y un ‘jódeme con fuerza’ pintado en mi brillante calva. Mi novia de esa época estaba aterrada cuando me vio aparecer así. Debió ser solo porque ella se tomó el mensaje personalmente, ya que ella había decidido que no estaba engañando a su otro novio si no permitía la penetración. Así que no hubo sexo para mí, ni duro ni del otro. Desde que abandoné el consumo de alcohol durante mi año de hombre sobrio, me convertí de forma inadvertida en straight edge y con la suma indeseada del celibato, yo vivía en una canción de Minor Threat. Al menos todavía podía pensar en follar. Genial.
Conduje desde un concierto de Dickies en el CBGBs que se canceló debido a un pequeño y beligerante skinhead que no estaba impresionado por mi horrible vestido de señora mayor con flores verdes y chanclas. Me llamo ‘marica con bandana’, me escupió cerveza y me retó a una pelea. Lo más cómico fue cuando demando saber dónde estaba ‘mi uniforme’, ya que tenía la cabeza afeitada y aparentemente estaba causando estragos con su noción de lo que significa ser un skinhead. Sin esperar a ser asaltado por una pandilla de skinheads de NYC solo por el placer de cerrar la boca del hombrecito, le convencí para que se fuera. Mi amigo John Irving, que tocaba el bajo en The Hated, estaba tan divertido con la historia que empezó a saludarme con un ‘¡marica con bandana!’
John Stabb estaba en mejor posición para cambiar las tornas con los skinheads, estando en el escenario, y se deleitaba con la oportunidad cuando se le presentaba.
‘En un extraño show, abriendo para GWAR y All’, recordaba Stabb, ‘tuvimos un momento Spinal Tap que cada banda vive cuando la radio empieza a sonar por los altavoces. Así que dije, ‘¿Qué es esto?, ¿DC101? Desert Island Discs, DC101… si solo pudiera llevar un disco a una isla desierta, sería el EP de Stains, Skinheads Poke Goats’ Tengo el video de ese concierto, con esa carrera de skinheads hacía el frente, apuntando sus dedos a mi cara y escupiéndome. Me burle de ellos el resto del repertorio hasta que se alejaron avergonzados’
A primeros de 1986 me embarque a Australia. Planeando quedarme un semestre para estudiar. Pasé mis primeros días en Sydney descubriendo la ciudad y mi primer vistazo de punks pasando el rato en las escaleras del Town Hall fue tranquilizador. Divertido. Aunque los primeros punks recuerdan el parentesco de ver otros punks y querer conocerlos, nunca sentí eso en los USA. Yo me identificaba más con la música y con todo el espíritu y la energía del rollo, y me sentía feliz de ser parte de ello, aunque no estaba buscando una etiqueta o movimiento para definirme. A diferencia de algunos, no era rechazado o sufría abusos ni me veía obligado a buscar una comunidad que me apoyase de otros inadaptados. Había muchas motivaciones diferentes para estar metido en el punk y no solo porque parecieses un punk no significaba para mi que necesariamente yo compartiese nada contigo. Esto fue el caso cada vez más según pasaba el tiempo, cuando la estética del punk se divorció del ethos y la actitud.
En muchas escenas de los USA hubo una reacción en 1982 contra el hecho de vestirse para sorprender, desde que estaba asociado en las mentes de la gente con la generación previa del punk. Mientras que la minimización de la vestimenta escandalosa puso el énfasis en que el punk iba más sobre las creencias que sobre las pintas, algunos de los más salvajes punks estaban perdidos en el cambio al nuevo look ‘hardcore’. Parte del desdén que los punks más viejos tenían por esa nueva variedad era que ellos no parecían demasiado distintos que una rata de centro comercial. Mientras que los nuevos chicos estaban en algunos casos más comprometidos a la música y a la ética DIY, tampoco estaban arriesgando tanto en cuanto a sufrir acoso en la escuela o en las calles por no salirse de su camino en parecer tan monstruosamente ofensivos como sus predecesores. Yo andaba a ambos lados de la valla – mientras que era fan del estilo extremo de vestir de Captain Sensible/Biscuit/Grisham, no hacía mucho uso del look cuero/pelos de punta/pinchos. A mediados de los 80, para bien o para mal, cualquiera que pareciese una caricatura punk, a menudo era solamente eso.
Lo genial del punk rock era su continuo rejuvenecimiento, así que su música increíble e intensa continuaba saliendo incluso cuando los pioneros lamentaban que ya no era lo mismo. Había una fuerte necesidad en el cierre de las mentes en la mayoría de la gente, para compartimentar una experiencia, que ‘la muerte del punk’ se anunciaba año tras año por diferentes expertos en diferentes escenas. A pesar de eso, el underground seguía floreciendo.
Aquí estaba yo, en un país extranjero, pensando que era algo genial que tuvieran punks. Lo descubrí en Phanton Records, una de las primeras tiendas indie, al ver un show de Celibate Rifles en el Cooge Beach con los Hard-Ons abriendo. Siempre conocí algo de la música de los Rifles por mi emisora de radio en la universidad, y estaba excitado por verlos. Los Hard-Ons, que estaban destinados a ser una de las bandas pop-punk más populares de Australia, estaban todavía en sus primeros días Hardcore e hicieron un show genial. Yo estaba intrigado por su bajista femenina asiática de pelo largo, enterándome más tarde que era un hombre.
Los pubs en las ciudades australianas era lugares remarcablemente democráticos en cuanto al tipo de bandas que tocaba en ellos, a diferencia de los bares americanos donde las temidas ‘bandas de bar’ gobernaban. Si llevabas a público para beber, podías tocar cualquier clase de música que te apeteciese. Lo que sucedía en Australia era que no había necesidad de crear una alternativa radicalmente diferente al tipo de status quo adormecido que los USA o Inglaterra tenían a finales de los 70 y primeros de los 80. Si querías ver grupos que tocaban alto y ruidoso, había un buen número de pubs en Sydney o Melbourne donde poder verlos. Era el tipo de lugar con el Hüsker Dü habían soñado, donde una banda como ellos podía ser apreciada por todo tipo de gente sin que nadie cerrase los ojos. El R&R había sobrevivido a los 70 en Autralia. Lo mejor de las bandas Aussies se desarrolló en los 80, bandas como los Trilobites, Celibate Rifles y Happy Hate Me Nots cantaban sobre los mismos temas que las bandas punk hacían: políticas radicales, anti-yuppie, asuntos personales, la privación de derechos, etc… Aunque todavía eran bandas underground, solo eran etiquetadas esporádicamente como bandas punk y no fueron marginadas a un subsector del underground.
El estilo guitarrístico de los Celibate Rifles estaba inconfundiblemente influenciado, si no copiado, por los Radio Birdman, pero ellos tocaban más rápido y con más distorsión, pidiendo prestado algo del sonido de los Saints y del hardcore americano. Sus letras políticas crecieron sofisticadamente según pasaba el tiempo con canciones como Conflict of Instinct – puedes llamarles terroristas en Irlanda del Norte/pero son los soldados los que llevan bombas en sus manos/¿y cuanto se diferencian de los yanquis en Vietnam?/¿y porque no son como la gente de Afganistán?/pero no me lo cuentas/solo me lo quieres vender…
Aunque muchas personas lo pillaban más rápido que otras, me llevó 3 meses de mi estancia en Australia darme cuenta del origen del nombre Celibate Rifles. Conducía por el país haciendo juegos de palabras al azar en mi cabeza cuando pensé ’pistolas… rifles… ¡espera un momento!’ Es obvio, aunque encontré pocas personas que habían llegado a esto por si solas. Entre los repertorios de los Hard-Ons y los Celbate Rifles esa noche – a la gente de contratación del Coogee les gustaba la asociación de nombres, ya que pusieron en el mismo cartel a los Damned y a los Saints – estuve chequeando el público diverso que había acudido. Había un tío de 60 años en la pista de baile bailando con una canción de Buzzcocks. Probablemente estuviese bebido, pero me gustó el concepto.
Una de las bandas más legendarias en directo de Sydney eran los Trilobites. Más allá de su sonido duro, sus geniales composiciones y la habilidad de Mike Dalton de variar su voz desde el gruñido Aussie al graznido de Bowie, eran una banda realmente interesante a nivel literario. Sus canciones generalmente iban sobre drogas, el inframundo, política, espías, pornografía y otras cosas, todo desarrollado con detalles convincentes de novelista genial. Si la inteligencia u originalidad de las letras punk me impresionaban y sorprendían, nunca lo hicieron tanto como las de los Trilobites.
Mi banda favorita Aussie que vi eran los Happy Hate Me Nots, que estaban más influenciados por el hardcore americano que sus compatriotas. Su álbum Out de 1988, que fue el disco indie más vendido en Australia ese año, abría con la abrasadora Things Wearing Thin.
Vivimos en una era donde la experiencia no significa nada/vivimos en una era donde la experiencia es paciencia que se está agotando/mi futuro es como una bomba de tiempo, 24 horas, minutos, segundos, cuenta atrás/la experiencia es peligrosa esperando que se produzca algún cambio.
Antes de editar Out, sacaron unos pocos 7” en Waterfront y el Ep Scrap, todos con calidad excepcional. El cantante/guitarrista Paul Berwick había estado en una primeriza banda hardcore australiana llamada Positive Hartred, que ayudaba a explicar el nivel extra de intensidad que ellos tenían. Los Happy Hate Me Nots, Hard-Ons y los Trilobites se formaron alrededor del verano de 1984, y con el exceso de buenas bandas alrededor se hizo una escena musical positivamente animada en Sydney a mediados de los 80.
Vi a los Happy Hate Me Nots en varios garitos, desde un show para una docena de asistentes en un pub del norte de Sydney llamado Crows Nest, a un show tranquilo en una tarde en un pub cercano a Glebe que fue entrañable por algunas de sus fans femeninas bulliciosamente ruidosas cantando en la parte lenta de Blue Afternoon. Paul Berwick, reconocía que el elemento thrash que prevalecía en la escena de Sydney de mediados a finales de los 80 venia del hardcore americano, pero que solo era una pieza de un complejo puzzle de influencias que hacían su música tan vibrante como era. Igual que el punk ingles había tenido un profundo efecto en la escena Aussie de finales de los 70 en grupos como Radio Birdman o The Saints, él notaba que las bandas que intentaban no caer en la rutina tradicional de un sonido Aussie estaban más influenciados por lo que ocurría en el underground americano. Berwick estaba movido por la energía cruda del hardcore, pero musicalmente le gustaban más bandas con capas como Hüsker Dü, Replacements y Moving Targets. Mientras que la mayoría de las bandas como esas continuamente evolucionaban hacía sonidos más lentos – con la excepción de Moving Targets – los Happy Hate Me Nots seguían más salvajes según progresaban hasta la edición de Out. El toque de batería de Mick Sears era increíble en su precisión, velocidad y potencia.
Él estaba medianamente asombrado cuando le reconocí afuera de un locutorio en el centro de Sydney poco después del show de Crows Nest, y le felicité por él.
Mientras que estaba visitando Brisbane en 1986 escuche a 4ZZZ un montón, una pequeña y excelente emisora de radio del campus de la Universidad de Queensland, y finalmente baje a hacer una visita a la emisora un día. Quise grabar algo de la impresionante colección de música Aussie, y mi amiga Maurie dijo que no había problema y que solo era pasarse por ahí y hacerlo. Me quedé merodeando por su pequeño estudio y de vez en cuando entablaba una conversación con el Dj que estaba esperando para empezar su programa. Él era su Dj ‘importado’, lo cual quiere decir que pinchaba en su mayoría música indie americana. Rápidamente nos llevamos bien, y me dijo orgullosamente que acababa de regresar de los USA donde se había gastado 3000$ en discos y comprado todo el catálogo de SST. De algún modo fui entrevistado en su programa sobre la escena punk americana, que era la última cosa que yo esperaba que sucediese esa tarde.
Después de su programa, empecé a rebuscar en su biblioteca discográfica, pero el estudio estaba siendo usado por alguien más. Cuando parecía que la persona que estaba usando el estudio iba a estar allí por un tiempo, me acurruqué en la alfombra sucia que había en la biblioteca y me puse a dormir. Durante la noche, ninguno de los otros DJs pareció apercibirse de ese extraño tipo alto, con una chaqueta rojo chillón y pelo a juego, durmiendo en el suelo de su biblioteca discográfica. Me gustaba ese sitio. Tristemente, debido a alguna desafortunada confusión en el almacenamiento, un año después esa cinta o todas las demás de mi colección terminarían en Grecia en posesión de un conductor de autobús griego de Wollongong. El punk se mueve.
Internacionalmente, el hardcore finlandés explotó en 1981 con bandas como Terveet Kadet, Riistetyt y muchos más, independientemente de la influencia del hardcore americano. Arto Hietikko del fanzine Toinen Vaihtoehto observa:
‘El primer 7” de Terveet Kädet salió en 1980 y 1981 y estaban muy influenciados por Discharge, pero transformaron el estilo de Discharge acelerándolo. El mismo ejemplo hay con otra banda finlandesa llamada Stalin (no confundir con la famosa banda japonesa con el mismo nombre) que realizaron un 7” en 1980 con crudas voces. Era básicamente punk rock rápido influenciado por el inglés, aunque tenía un feeling hardcore. Por añadidura a esto también pienso que ese hardcore estaba destinado a nacer, que las semillas del hardcore/thrash fueron sembradas en muchos lugares del mundo al mismo tiempo. Creo que en cada país hay bandas que suenan hardcore a la vez que el hardcore no había incluso nacido ‘oficialmente’. Quizás era una reacción común por la comercialización del punk y todos esos grupos new wave que suavizaban toda la idea del punk. Pensemos en el LP de los Germs, por ejemplo, o el EP de Middle Class’
En la primera mitad de los 80, Maximum R&R fue la principal forma en que la comunidad internacional se mantuvo al tanto de lo que hacían los demás y de lo que estaba sucediendo en América, mientras que a finales de los 80, las bandas americanas empezaron a girar por Europa de forma regular. Las escenas europeas eran incluso más intensas de lo que las americanas solían ser, con un activismo político más incorporado en las vidas de los punks y un compromiso de vivir revolucionariamente como okupar o vivir de forma comunitaria. Para las bandas americanas hardcore hubo algo imprevisible en cada ciudad de si ibas a ser adorado o abusado, algunas veces ambas cosas ocurrían al mismo tiempo. John Stabb de Goverment Issue tuvo una terrorífica experiencia en un show en Milan. Una de las cosas buenas de la democracia en el punk era que los miembros de un grupo tenían las mismas posibilidades de ser golpeados que cualquier otro. Algunas personas pillaron el concepto ‘ignora a los heroes’ un poco demasiado en serio. No había división en el status entre el público y los músicos, y la venerable tradición de lanzar tomates al espectáculo que te disgustaba se sustituyó por atacar a los intérpretes que te molaban.


‘Después de ser golpeado por alguien del público’, contaba Stabb, ‘yo perdía el control y tenía algo de locura pasajera. Reaccionaba golpeando el micrófono y dando un puñetazo a la primera persona que veía, y de la nada me sentía arrastrado entre el público por mis piernas. Estaba aterrorizado y me abría paso a patadas de las garras de algún extraño. Luego, en vez de seguir tocando, agarraba un soporte de la batería y lo arrojaba a la audiencia. Yo no estaba en el mejor estado mental posible en esa época’
Después de esta pequeña rabieta, Stabb le dijo a Tom Lyle que el público estaba tratando de asesinarle. Y Lyle le sugirió pragmáticamente a Stabb que se pusiera detrás de la batería y cantara. Él lo hizo gritando ‘que os jodan’ entre las letras, lo cual seguía con un ataque de botellas de cerveza hacía él.
‘Después de terminar la canción, recuperé la calma y decidí regresar al frente. Quizás me inspiré en un concierto de Ámsterdam reciente de Black Flag que vi en video donde le arrojaban a Henry botellas y latas, y en lugar de retirarse , él salía y se burlaba de la abusiva audiencia para que le arrojasen más. Por supuesto que Henry solo estaba haciendo el rollo de Iggy pero yo quedé impresionado. Y decidí hacerlo por mi cuenta. Botellas, latas vacías y escombros variados estaban siendo arrojados sobre mi camino y bromeaba con el público diciendo que podían hacerlo mejor. La basura pasaba a centímetros de mí y con una sonrisa malvada en mi cara, se la devolvía. Debería haber sabido que eso no terminaría ¡pero me sentía como Iggy Rollins y que nadie podía tocarme!’

Un rabioso italiano s subió al escenario y empezó a empujar a Stab hasta que él le devolvió los empujones hacía la batería. El usualmente gentil Pete Moffett, el batería, se levantó y empezó a intercambiar golpes con el italiano mientras Stabb se desenredaba de la batería.
‘Ahora de pie, recibí algún golpe’, recuerda Stabb. ‘Otro tipo se me acercó y fuimos a por él. Y se desató un infierno. Fui atacado por 12 tipos y me derribaron, estaba totalmente asustado y empecé a gritar… perdona la referencia, terror total. Estaba hecho una bola protegiendo mi cara mientras varias personas usaban mi cabeza como un balón de fútbol. Igual de rápido, como la pandilla de lobos se apresuró a atacarme, pararon y se echaron a un lado del escenario. El concierto estaba acabado y mis colegas estaban recogiendo. Soy un desastre tembloroso y pienso para mí ‘así no es como quisiera morir, asesinado en escena por 12 rabiosos italianos en un concierto punk en la capital de la moda mundial’.
Tom Lyle y J Robbins estaban demasiado aterrados para involucrarse, incluso cuando la masa cargó contra Stabb y siguió golpeándole tontamente. Algunos chavales cedieron y Syd, de la banda italiana Cheetah Chrome Motherfuckers, salió a aclarar cortésmente la situación. Syd, un tío grande con varios tatuajes y cicatrices auto infligidas decía que él le protegería y que Stabb había golpeado a un inocente. Todo fue un malentendido, y si se disculpaba, todo estaría bien. Stabb estuvo fácilmente de acuerdo, pero luego Syd añadió la advertencia de que Stabb tenía que pelear con el tipo. Cuando él dijo que no quería pelear con nadie, Syd observó estoicamente:

‘Luego él va a patearos el culo’

Stabb resume la historia:

‘Todo esto es jodidamente psicótico para mí. Como siempre, la enojada turba me ataca de nuevo y yo intento ponerme a cubierto. Estoy demasiado atemorizado para hacer frente a nadie, pero Syd me levanta y me dice que pelee. Así que ahora hay gente pegándome y mi tan llamado protector me sostiene como saco de boxeo humano’
‘En ese momento me doy cuenta de que nuestro roadie/interprete/amigo Gary mira asombrado a toda está locura, y la masa está preparada para saltar cuando escucho en un inglés malo ‘fueraaa’. ´Él me agarra y salimos por la puerta, saltamos a la furgo y volamos hacia la carretera’
Ellos regresaron a por el resto de la banda, con Stabb escondido debajo de los sacos de dormir en la parte de atrás. Escuchó a J Rabbins que la gente lo había malinterpretado, pero que querían un último asalto con Stabb.
‘Nos habían contratado para 2 shows’, decía Stabb, ‘y la siguiente noche decidí no tocar. Tom estaba diciendo, vamos John, puedes hacerlo, solo descansa un poco. Yo le dije, vete a tomar por culo, tú no eres al que han usado como a un balón de fútbol. Había un tipo que estaba grabando en video nuestros shows que decía que estaba con esos tipos, la peña que me atacó, y que les gustaba Manson. Odiaban a todos los americanos menos a Charles Manson. Incluso se habían tallado Xs en sus frentes, y siempre iban puestos de speed’

Sydney tenía un par de teatros geniales donde todo tipo de cosas interesantes recibían una segunda oportunidad de ser visionadas en grandes pantallas. El Mandarin en el Midtown era uno de ellos, donde pude ver Another State of Mind, el documental de la gira por toda américa de Social Distortion y Youth Brigade en 1982. Todavía aguanta como uno de los mejores documentales de la escena hardcore americana que jamás se ha hecho. Another State of Mind comienza con ambas bandas trabajando en convertir un viejo bus escolar en un autobús de gira, mezclado con imágenes de conciertos de ellos en clubs de L.A. Puedes decir que la película era una producción de Better Youth Organization porque las escenas del equipamiento del bus tienen esa calidad de trabajo duro de Boy Scouts trabajando duro juntos para hacer un gran proyecto. Fue irónico que los hermanos Stern de Youth Brigade y BYO eligiesen hacer esto con Social Distortion, ya que Mike Ness era difícilmente un modelo de vida límpia. Por otra parte, los Stern habían intentado lanzar BYO por medio del infame Skinhead Manor, así que realmente ellos no parecían ser jueces sobre cómo la gente conducía sus vidas particulares. Aunque Social Distortion han tenido larga y prospera vida, las imágenes, aparentemente, no se vieron obstaculizadas por las inclinaciones de Ness, y Youth Brigade también estaban en su mejor momento.
Una vez que el bus estaba preparado, las bandas se pusieron en marcha desde la costa oeste hacía Canadá. En un lugar había una pista de skate, en otro los chavales del suburbio explicaban como hacían stage diving en su piscina familiar, en otro un problemático punk de alcantarilla contaba historias. Según viajaban, encontraban mucha variedad, que era de lo que iba el punk. Aunque la película fluye natural, la edición en DVD revela que no se tomaron muchas libertades en su montaje, y que los eventos no pasaban en el orden que la película sugería. Finalmente cruzaron a la costa este y bajaron a New York, donde las cosas empezaron a desmoronarse. En algún lugar entre New York y DC, su bus quebró, los miembros de las bandas estaban quemados y enfermos de convivir en el regazo de los demás, y ambas bandas salieron del apuro y regresaron a casa.
Penelope Spheirs, que se hizo millonaria con la peli El Mundo De Wayne, hizo la mayor parte del documental altamente visionado The Decline of Western Civilitation. Mientras los punks obedientemente iban a verla por todo el país, no resonó en muchos lugares. Spheries escogió glorificar algunos de los aspectos más estúpidos del punk de L.A. con los chicos que ella entrevistó, y me dejó a mí mismo y a otros más pensando que la escena punk de California era más estúpida de lo que habíamos imaginado. La mayoría de las bandas de la película eran bastante buenas – X, los Black Flag pre-Henry, Circle Jerks, Germs, Fear, los Bags – pero una vez más, se tomaron ciertas licencias en la edición. Las imágenes del público en un show se mezclaban con imágenes de un garito completamente diferente, y los Germs y los Black Flag fueron filmados en escenarios montados especialmente para el film.
Aunque Spheries ha opinado en entrevistas que películas como Decline y su tratamiento ficticio del punk, como Suburbia, fueron para ella más importantes que su resultado comercial, parece que tenía una extraña noción sobre de que iba el punk. Suburbia fue un intento de capturar la nueva raza del punk suburbano con la explosión en el Valley y la escena HB, y mientras que, en general, es más apreciada que Decline, esencialmente retrataba a los punks como unos bobos. Su gracia, finalmente fue la música, con interpretaciones de TSOL, DI y los Vandals.
Desafortunadamente hay pocos documentales hechos sobre el estilo de vida punk, y en vez de eso, el punk era representado por la imaginación espeluznante y absurda de los guionistas de Hollywood. Uno de los primeros ejemplos de esto fue el infame episodio de TV de Quincy que se emitió el 1 de diciembre de 1982, sobre el que los punks han bromeado durante años.
El show se abria en un club donde una banda llamada Mayhem estaba en el escenario tocando punk estilo 77 y los chavales estaban bailando con la música. Un chaval se subió delante de su grupo de amigos sobre una mesa resistente y dijo: ‘Mirad esto, vais a ver un baile de verdad’ El chaval se lanzó al pit y empezó a bailar y terminó en el suelo pisoteado por todos los punks. La cámara giró con un efecto como si fuera Twilight Zone caótico, volviendo a … la mesa de autopsias de la morgue donde Quincy observaba que el joven muerto había sido asesinado con un pica-hielo. Para el resto del episodio, el show volvió a la vida con la novia del punk muerto y si el punk rock arruinó su vida. El dialogo tenía a los punks observando el show muertos de risa. Un psicólogo llamado Emily Hanover, que asesoraba a padres de punks, explicaba la amenaza a Quincy:
‘Ella llegó a casa y vio a su hermana haciéndose quemaduras con cigarros en su brazo, destrozando sus ropas, tomando pastillas y encerrándose en su habitación escuchando esa música punk rock orientada a la violencia que lo único que hace es reforzar todas esas malas sensaciones’
‘Emily, ¿no estás culpando a la música por lo que le ocurrió a esa chica?
‘¡No debes subestimar este tipo de música, Quincy! Le dices a un chaval, un chico vulnerable, una y otra vez que la vida no merece la pena, que la violencia tiene su propia recompensa, y a eso le añades la clase de intensidad que tiene esa música, y podrías convencerlo’
‘Algunas veces veo a esos chicos en las calles’, respondía Quincy, ‘Nunca les dí una segunda oportunidad. Pensaba que solo era una moda tonta, algo que desaparecía con la siguiente oleada. Nunca pensé que fuese tan profundo’
‘¿Moda tonta?,huh. Déjame llevarte a uno de esos clubs. Tienes que verlo con tus propios ojos, Quincy. He visto a chavales bajar a la pista de baile con costillas rotas y caras ensangrentadas, como luchando en una guerra demencial’
Quincy emitió su clásico veredicto de ‘ASESINATO’ y lo escribió en su informe:
‘Todo lo que se es que el que asesino a ese chico escuchaba palabras que, literalmente, gritaban por el asesinato’
Con la controversia que se desarrolló, Quincy, Hannover y un ridículo grupo de ‘punks’ discutieron ese tema en un show de TV.
‘Ahora no estas diciendo que esa música puede matar, ¿no?’ preguntó el anfitrión del medio incrédulo.
‘Si, lo digo’ replicó Quincy. ‘Creo que esa música que escuche es criminal. Es una asesina de la esperanza. Es asesina del espíritu. La música que escuché decía que la vida no vale nada, y que el asesinato y el suicido está bien’
Para la gente que no tenía padres que creyesen este tipo de cosas, esto era divertido. Para aquellos cuyos padres estaban a un paso de institucionalizarlos, no. ¿Como puedes explicar a adultos que eran ellos los únicos cuyo espíritu había sido asesinado, que caminaban como zombis y que la música punk iba de vivir? La letra de la canción Killer de Toxic Reasons, que se burlaba de la hipocresía de la sociedad adulta ‘normal’, era una perfecta oposición al show de Quincy.

Que pasa con los chavales a los que mientes constantemente

Les dices que todo es bello desde el mar al océano brillante

Eres un asesino, ¡un asesino! Eres un criminal del pensamiento

Eres un asesino, ¡un asesino! Los apuñalas en el corazón


Quincy reprendió aún más a los chavales por ser tan negativos y nihilistas, y no hacían nada constructivo para cambiar la sociedad. Al final, la chica se reunió con su madre para comenzar de nuevo con su vida, y la clase media americana viviría feliz para siempre. Fue la última versión de la vieja historia de la sociedad contra los adolescentes, que se remontan a los terriblemente absurdos 50s con clásicos como High School Confidential. Siempre había algo diabólico ahí fuera preparado para corromper a la juventud.
En 1983, una cineasta amateur llamado David Markey estaba editando un fanzin llamado We Got Power con Jordan y Jennifer Schwartz, y una entrevista con Redd Kross les inspiró para una nueva fantasía. Los hermanos McDonald era muy fans de Russ Meyer además de devotos de Charles Manson, y su entusiasmo contagió a Markey y a sus cohortes. We Got Power era un fanzine bastante pulido en ese tiempo, resultante de la generosidad del padre de John Macias, cantante de Circle One. El mayor de los Macias insistió en darle a los más jóvenes su mejor papel y calidad de imprenta por una fracción del coste habitual.
‘Hicimos una buena cantidad de anuncios y un par de conciertos benéficos’, recordaba Merkey. ‘Recuerdo un cartel en concreto con Bad Religion, Minutemen, Descendents, Circle One, Symbol Six y Sin 34 en el Godzillas que debió de generar al menos 500$’
El resultado de la charla inspiradora con los hermanos McDonald fue la película Desperate Teenage Lovedolls. Aunque recuerdo muchos rumores sobre la película cuando la vi la primera vez – debido a la genial banda sonora – no tenía ni idea que iba a ser un trabajo de bajo presupuesto. Tenía cierto encanto, pero incluso los primeros trabajos de John Waters parecían profesionales en comparación. Markey admitió con facilidad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo.

‘No había un guion, aunque una genial sucesión de diálogos y escenas estaban pre planeados. Todos los extras en la película estaban en la calle cuando se estaba filmando. No había equipo. Usábamos lámparas caseras como luces. No había ningún estudio. La película fue montada en Thrifty Mart. Todo el mundo sabía su lugar y su parte de la película, y de alguna manera todo encajó. En realidad, We Got Power. No teníamos mucho. La mayoría de las escenas con drogas, incluso la muy gráfica escena del pico e Alexandria (Kim Pilkimgton) era real’
Lo más sorprendente de la película fue que, de algún modo, salió del underground. No fueron dañados por la publicidad del infame productor de Runaways Kin Fowley apareciendo en la premier con una guardaespaldas negra vestida de nativa agarrando una lanza, y con Fowley clamando tener una maleta llena de explosivos. La película se llamó originalmente como Desperate Teenage Runaways, incitando a Fowley a proclamar que Joan Jett y Sandy West les patearían el culo, a pesar de que él mismo se había peleado con las Runaways hacía tiempo. Markey había doblado con canciones de Runaways en las interpretaciones en directo de la película, y tuvo que apresurarse a borrar los doblajes.
Una cantidad de miembros pasados y presentes de Red Kross tuvieron papeles en la película, empezando por Janet Houdsen como Patch Kelley, el batería de Lovedolls. Ella estuvo en Red Kross un tiempo, pero fue expulsada durante la realización de la película. Jeff McDonald era una persona en la calle Venice tintineando una Coors, Tracy Lea era la vestida de bered Tanya Hearst y Dez Cadena era Flaco. Todas las exposiciones en L.A. se agotaron, y tuvieron reseñas en L.A Times justo al lado de Footlose y Flashdance. Sin ningún intento de darle publicidad, la película tuvo su propia vida. El veterano de la escena Craig Lee en L.A. Weekly ayudó a extender el rumor por Los Angeles, y fanzines como Flipside y Suburban Relapse difundió el evangelio por todo el undergropund nacional. Lo que había empezado como una broma de un grupo de amigos tuvo éxito más allá de sus más salvajes sueños.
‘Hasta cierto modo, todos participaron’, decía Markey, ‘o sus alter-egos que se hizo indistinguible según la película iba ganando notoriedad. Algunas veces era más un documental de nuestra escena. Para cuando la secuela se había completado 2 años después, los Lovedolls se convirtieron en una banda real, llenando clubs en L.A. e incluso girando a nivel nacional’
Desde esos humildes inicios Markey fue directo al aclamado documental The Year That Punk Broke en 1981, haciendo videos de Meat Puppets y convirtiéndose en un reconocido cinematógrafo.
La única pieza de gran presupuesto hollywoodiense que los punks amaban fue el clásico de 1984 Repo Man. Donde películas como Pretty in Pink fueron una parte definitoria de la cultura mainstream juvenil de los 80. Repo Man fue la película que definía la cultura underground. En parte por la asombrosa banda sonora, presentando Coup D’Etat y When the Shit the Fan de los Circle Jerks, TV Party de Black Flag, Instituzionalized de Suicidal Sentences. Repo Man de Iggy Pop, Let’s Have a War de Fear y 2 canciones de los punks chicanos veteranos Plugz, incluyendo una versión hispana de Secret Agent llamada Hombre Secreto.
Emilio Estevez, que interpretó a un punk de L.A. despistado llamado Otto, parecía como si tuviese un futuro brillante después de esta película. Desafortunadamente ni él ni su hermano Charlie estuvieron a la altura de la leyenda de su padre, Martin Sheen, y Emilio nunca logró tanto en su carrera como su lamentablemente sin talento hermano. En la película, el mejor amigo de Otto estaba interpretado por Zander Schloss, que era el bajista de Circle Jerks en ese tiempo.
Un año después de salir Repo Men, la película de terror de culto Return of the Living Dead alcanzó las pantallas. No era parte de las famosas series de George Romero, está película en realidad iba a ser producida por Romero hasta que fue advertido por la compañía que publicaba sus películas. Fueron decididamente más camp y más indignante que el trabajo de Romero, y junto a la Matanza de Texas 2 fue una de las películas de terror más divertida de los 80. Los zombis llevaban cadenas y crestas, y la banda sonora era una ecléctica colección que incluía a Damned, Cramps, TSOL y Roky Erickson. Si había alguien que su música fuese para películas de horror, ese era Roky, que tenía un pasajero parecido con Charles Manson y que cada canción iba de martillos ensangrentados, demonios, criaturas con cerebros atómicos y similares. Aunque los directores despistados le ignoraron durante años.
La ficticia Trioxin 245, un desarrollo químico de Darrel Chemical Company para el ejercito para fumigar marihuana, fue expulsado al ambiente y su desafortunado efecto de llevar los zombis a la vida fue inmediatamente descubierto. Necesitaban cerebros vivos para alimentarse y cada lugar que ellos atacaban tenía una constante para ellos de ‘comer cerebros’ y que ‘debían hacerlo’. Era muy atípico en las películas de horror que no hubiera shock o suspense en el ataque – las escenas estaban preparadas para que cualquier sorpresa fuera telegrafiada con mucha antelación. De alguna forma la película se equilibró para ser un film de terror, una comedia y un deleite punk rock al mismo tiempo. La idea de punks zombis era inspirada, porque les daba a los zombis un nuevo look salvaje además de falsificar todas las nociones del punk como una amenaza social terrible.
Fechada en 1979, hubo una adorable y estúpida actualización de la película 50s rebelde de los Ramones, R&R High School dirigida por Roger Corman. La mitad de la banda sonora era de los Ramones, otra parte rock de los 50, Alice Cooper, Devo y Brian Eno, curiosamente, completaba la mezcla. Una película de 1982 hollywoodense que presentaba un repertorio de clase A – aunque la película estaba destinada a la oscuridad – fue Ladies & Gentlemen, the Fabulous Stains. Protagonizada por Diane Lane como Corinne, que junto a Laura Dern formaba una banda llamada los Stains que no tenían ni idea de cantar ni de tocar.
Lo que hizo a la película funcionar, a pesar algunas cutrerías típicas de Hollywood, fue el reparto. Steve Jones y Paul Cook de Sex Pistols y Paul Simonon de los Clash tcaban en la banda inglesa con la que giraron Stains y Fee Waybill de los Tubes era el líder de una patética y envejecida banda llamada Metal Corpses. Por supuesto, las Stains, se convirtieron en estrellas en la película para envidia y disgusto de sus compañeros de gira. La banda sonaba más a garage sixties que a punk, lo que hizo de la película un ejercicio de ilusión de lo que las Go-Go’s podían haber sido. El director era Lou Adles, que solo había hecho Up in Smoke de Cheech y Chong, y está película fue la sentencia de muerte de su corta carrera. La película superó con creces a Spinal Tp con su cinismo sobre la industria musical, y los estudios Paramount estaban tan consternados por lo que él les entrego que nunca la editaron.
Las películas de Hollywood presentaban una bocanada del hardcore underground de vez en cuando, como en la comedia de Martin Scorsese After Hours, en la que un típico neoyorquino se ve a sí mismo enredado en una pesadilla de crecientes rarezas en la subcultura artística de la ciudad. En el momento en el que entra en un club que es el tipo de estúpido estereotipo con jaulas y cosas similares, pero tenía la sorprendente autenticidad del frenético clásico de Pay to Cum retumbando en el sistema sonoro del club.
Según transcurrió la década, luminarias punk como Jello Biafra y Henry Rollins cada vez tenían más apariciones en películas. Biafra aparecía como agente del FBI en la comedia de 1988 Tapeheads que estaba protagonizada por John Cusack y Tim Robbins y también tenía la aparición de Stiv Bators de los Dead Boys y Courtney Love. Biafra tuvo su papel más largo en Terminal City Ricochet, que se hizo en Vancouver en 1990 con una banda sonora amplia de bandas de Alternative Tentacles que le dieron a Biafra los derechos de composición. Hacía de un loco por el poder de la policía secreta de Terminal City, donde el sobrino del jefe de un lugar futurista fue testigo de un asesinato del que no debería haberlo sido. El resultado fue que todas las fuerzas corporativas de la ciudad se volvieron contra el muchacho, que fue marcado como un terrorista del R&R. Joey ‘Shithead’ Keithley de DOA aparecía como un poli. Los patrocinadores de la película degeneraron en peleas después de su finalización y nunca se editó.