Fresh Fruit For Rotting Vegetables. Así que has ido a la escuela durante uno o dos años.

Es algo extraño, pero todo el mundo que desaparece se dice que se le ha visto en San Francisco. Debe ser una ciudad encantadora, y poseer todos los atractivos del mundo (Oscar Wilde)

Es la Amerikana que hay dentro de mí la que me hace ver la sangre extendiéndose por el agujero de bala de su cabeza (The Avengers, ‘The Amerikan In Me’, en referencia al asesinato de JFK)


San Francisco fue un crisol natural para el punk. Durante años fue sinónimo de pensamiento liberal con voces a favor de los derechos gay, feministas y lobbies ecologistas y en los 60 se convirtió en imán para los Beats y campamento base para el verano del amor. También tenía distritos de clase obrera que se asociaban con la ciudad portuaria. Un refugio, pues, para raros, hippies y excéntricos, así como para los pensadores más racionales de izquierdas, era natural que, después de New York, y junto a sus vecinos californianos de Los Ángeles, se regocijara en el espíritu punk de la diversidad. Después de todo fue en el Winterland Ballroom de la ciudad donde los Sex Pistols tocaron su último concierto, aunque no pasaron el testigo, sino que lo dejaron caer. O, en el caso de Sid, se rompió. ‘En San Francisco’ anota el cantante Jello Biafra ‘durante años, todos los primeros participantes en todas las artes eran gente que venía de otros sitios. No es como Londres o New York donde mucha gente creció allí. Es una ciudad donde mucha gente de todo el país se encuentra allí, e incluso de todo el mundo, para perseguir su sueño y encontrar algo de libertad e intentar ver en que se pueden convertir’ Una ciudad que Paul Kantner de Jefferson Airplane describió brevemente una vez como ’49 millas cuadradas rodeadas de realidad’. Cualquier referencia a esta última banda en un libro sobre Dead Kennedys debe provocar desconcierto, pero la línea con respecto a los 60 es clara. La propia banda se explica, ‘Intentábamos restaurar lo que los hippies creían’, afirmaba el guitarra East Ray, ‘tolerancia con la experimentación, el rollo Hazlo-tú-mismo y cuestionar la autoridad’ Y, añade Biafra, ‘Insurrección, acción directa y buenas bromas a la vieja usanza’

Si la ciudad ofrecía oportunidades para los innumerables peces fuera del agua, las tradicionales celebraciones de los rebeldes de Frisco sentían también fácilmente simpatía con los valores punk; el abandono del estatus construido por la apariencia, la riqueza o la carrera profesional. ‘Al contrario que Londres’ apunta Biafra ‘no había un Carnaby Street o King’s Road, las ideas de la moda punk en California eran 100% DIY, sacada de las tiendas de caridad. ¡Mira las fotos de los Weirdos o los Dickies! Incluso los punks de Hollywood sacaban su material del Ejército de Salvación. En su lugar, el punk de San Francisco hizo de las excentricidades personales algo positivo y se cebó con la pomposidad de los que se atribuyen autoridad sobre los demás. Por encima de todo el fetichismo individualista, la creatividad individual y la autoexpresión. El apoyo mutuo y la colaboración fueron elementos clave. Uno de los mitos del punk era que el año zero de su cultura fue un big bang – un saco de cultivo instantáneo de todos en la boca de cada uno – cuando en realidad recogió lo que los inconformistas y desesperados estaban esperando que sucediera, algo a lo que los inadaptados y los deformes pudieran pertenecer.

Cuando Ray colocó un anuncio (‘guitarrista quiere formar una banda punk o new wave’) en Aquarious Records, reimpreso en el periódico BAM de San Francisco, tenía una intención en particular. Quería tener la mejor banda de este tipo en San Francisco. Lo cual no sonaba muy ambicioso, pero en la época en que se sitúa el anuncio en 1978, la ciudad ya había parido una generación punk enormemente diversa.

Los adelantados Crime y The Nuns desarrollaron un R’n’R primitivo con actitud que a día de hoy se disputa el honor de ser la primera banda punk de la ciudad. Crime, que al principio evitaron la etiqueta punk, salían al escenario vestidos de polis, con petos o esmoquin, tocando punk-blues sobrecargado tipo Stooges a un volumen ensordecedor y un sentido del melodrama que recordaba tanto a Kiss como a MC5. Es legendario su frase a Seymour Stein sobre que él necesitaba cortarle el pelo a los Ramones. The Nuns, liderados por Jennifer Miro y presentando a la futura estrella del country alternativo Alejandro Escovedo, no eran una fuerza menor – eran el equivalente visual de Marlene Dietrich al frente de los Dead Boys y por algún tiempo la mejor atracción en directo del movimiento. Fueron la primera banda punk de San Francisco en hacer un concierto ‘oficial’ en el epicentro de la escena, el Mabuhay Gardens, y en ser cortejados por una discográfica, aunque al final prefirieron fichar por 415 de Howier Klein cuando un contrato con Columbia no fructificó. Fue un presagio de todo lo que les sucedería a los grupos pioneros punk de la ciudad.

The Avengers que junto a The Nuns telonearon a los Pistols en el Winterland, tenían un entusiasta instinto tanto para la melodía tensa como para la agresividad. Con la cantante Penélope Houston como protagonista increíblemente genial y fotogénica lideraron la segunda oleada, pero, cruelmente, nunca editaron un disco a pesar de tener material suficiente para tres. Entre sus compañeros estaban los muy teatrales y populares Mutants, que tocaron junto a los Cramps en el sanatorio mental de Napa causando consternación entre los guardias que intentaban diferenciar a los intérpretes del público. The Dils, liderados por los hermanos Kinman, se habían resituado en San Diego y establecieron una conciencia política de clase que más tarde se refinaría en la biblia punk/pre-internet y brújula de la consciencia de la región Maximum R’n’R. Los fanfarrones Sleepers de Palo Alto, con el batería original de Crime Rickie Williams a las voces eran un cable de alta tensión situado en un parque de caravanas, hacían referencia a Stooges pero también recordaban a la psicodelia del interior de SF (musical y farmacéuticamente hablando) y eran la banda favorita de Darbie Crash de los Germs.

Los insanamente conflictivos Negative Trend probablemente tenían ventaja, sin embargo, en términos de impulso. Sobre uno de estos últimos grupos, como ‘verdadero’ manager de Sex Pistols, Malcolm McLaren fue preguntado para acompañarlos en Winterland después de preguntar este cual era la ‘peor’ banda de la zona. El cantante original Rozz Rezabeck lo dejó a los 17 años, el Iggy de la Bay Area se había quemado físicamente. Fue famoso por finalizar un concierto con el brazo roto en los Iguana Studios ­ante un indiferente Sandy Pearlman, de renombre por producir a Blue Öyster Cult y haber trabajado en el disco de Clash Give’ Em Enough Rope. De hecho, no se rompió solo su brazo, sino que, después de haber ido al hospital, regreso al concierto para rompérselo por otro sitio distinto. Biafra no tuvo éxito en la prueba para el puesto vacante. También lo hizo Bruce Loose, que encontraría finalmente su sitio con su compañero superviviente de Negative Trend en el posterior grupo de Will Shatter, Flipper.

Los Dead Kennedys llegaron en una tercera oleada encabezada por The Offs, que mezclaban un sonido de guitarra tipo zumbido de motosierra y ruido a lo Velvet Underground con bajos dub. Por cierto, este autor no reclama haber sido testigo presencial de ninguna de estas bandas. De forma fortuita, Joe Ress y Target Video les filmaron, proveyendo de audio e imagen de forma integral un movimiento emergente al que cualquier Johnny Latecomer (recién llegado) podría desear tener acceso.

El impacto de escuchar Dead Kennedys, por lo menos fuera de SF, tiene que ser reclamado en este contexto único. Lo que hizo que ‘Holidays in Cambodia’ y ‘California Über Alles’ sonasen más irritantes, sarcásticas y musicalmente más malévolas que los vástagos de Lydon y Strummer fue el resultado de una escena en gran medida sellada a la mirada exterior en la que el ímpetu por superar, sobresalir y salirse de la norma estaba en el ambiente. No solo la ciudad había abrazado el punk, había acelerado el proceso de personalizarlo.

Todos esos grupos, sin embargo, se vieron forzados a sobrevivir en esa época sin ningún tipo de infraestructuras cuando grabaron y editar discos seguía siendo un sueño inalcanzable. Fue contra ese firmamento de disidencia creativa en rápida evolución y obstáculos logísticos con la que cualquier banda punk de SF tendría que medirse.

Ray, músico de sesión que había crecido con la colección de discos de Duke Ellington de su padre, el único nativo de la banda del área de la bahía, inspirado por la forma de tocar la guitarra de Scotty Moore en los primeros discos de Elvis y de Syd Barrett en su época de Pink Floyd. Fue viendo a esta última banda en el Winterland en octubre de 1970 a la edad de 12 años lo que le convenció para agarrar una guitarra. Más tarde se metió en los Ohio Players cuando empezó el rock de los 70 persiguiendo su propia meta. Se excitó inmediatamente cuando llegaron los Ramones y escucho los primeros discos de punk británico (2). Ray tenía un aviso en referencia a todo el que respondiese a su anuncio. Desafiando a las ideas prevalecientes, no quería nadie que fuese capaz o competente, sino excelente a nivel individual.

2. ‘Cuando me reuní con él por primera vez’, afirma Biafra, ‘Ray no tenía discos de punk. No había escuchado a los Stooges. Así que le preste una cinta y él lo entendió. Probablemente había escuchado a los Ramones, en la KSAN, una vieja emisora hippie (especialmente la ‘Outcast Hour’ de Howie Klein y Chris Knab) que tenía singles punk de forma habitual, hasta que las grandes compañías le dijeron que parara’

Raymond Pepperell, que usaba su nombre de nacimiento, Ray, tenía una licenciatura en matemáticas, ‘Me gradué en la Universidad de California, Berkeley. Así que tengo los dos lados del cerebro. ¡Me olvide de cual es cual! Yo pienso en música de verdad, aunque, no de forma intelectual’ Sus padres eran activistas políticos, ‘Estaban involucrados en movimientos por los derechos civiles, peleando contra el Blockbusting en los 50s y los 60s – que era gente que ponía una familia negra en bloques de familias blancas, para luego comprar las casas de los blancos baratas. Y las prácticas discriminatorias en vecindarios seguros (la práctica de incrementar el coste de los seguros en zonas predominantemente negras). Mis padres también combatían eso. En definitiva, eran activistas liberales, en particular de los derechos civiles. Se que me arrastraron a un par de manifestaciones. Incluso mi padre estuvo en el consejo escolar un tiempo. Trabajaba en una empresa y llevaba traje y corbata, pero estaba haciendo estas cosas. Los dos vestían como puritanos. Pero no lo eran. Mi madre solía escuchar a Pete Seeger en The Weavers. ¡Y a Frank Sinatra! ¡Un placer culpable!’

Ya era un músico experimentado, aunque insatisfecho. ‘Solo recibí lecciones de guitarra durante 6 meses, y el profesor no me enseñaba lo que yo quería saber; así que la mayoría lo aprendí de escuchar discos. En el instituto tocaba con unos amigos y mi hermano tocaba la batería. Era en los suburbios de California (Castro Valley), todavía en la bahía este. Fui a la universidad y dejé de tocar. Cuando acabe tocaba en una banda de bar, ganando 100$ a la semana. ¡pensaba que podía vivir de esto! Así que estaba trabajando 3 o 4 noches por semana. No era satisfactorio’ El único documento de esa época es su contribución a la banda de la Bay Área Cruisin’ quienes editaron un single, ‘Vicky’s Hickey’, que lo vendían en los conciertos durante los 70. Tenían incluso repertorios alternantes entre Beatles y Beach Boys, con trajes de baño.

Para el año 1978, empezó a tener noticias del punk. ‘Escuche a los Sex Pistols y a los Ramones. Luego fui a ver a los Weirdos en el Mabuhay. Una de las formas con las que me gusta experimentar la música es si pone los pelillos de mi nuca de punta. Esto sucedió cuando vi a los Weirdos en directo. ‘Ah, esto es lo que quiero hacer’. Yo estaba por la zona cenando, entre y hablé con ellos’ A partir de entonces, puso en marcha su plan, pero estaba decidido a que la musicalidad de su nueva banda se viera espoleada y no atada por el punk. ‘Al principio, cuando puse los anuncios para el grupo, una de las imágenes del punk era que no debías ser capaz de tocar tu instrumento, lo cual es poco menos que un mito. Cuando puse el anuncio, puse que quería montar un grupo punk, pero la gente tenía que saber tocar’

El primero en responder al anuncio del Aquarius fue Eric Boucher, conocido pronto en el mundo como Jello Biafra; una columna elegida al azar de un cuaderno en el que se anunciaba a sí mismo como Residente (3). ‘Cuando puse el anuncio estuve tratando con gente diferente’, continua Ray, ‘hablaba por teléfono, y luego me reunía a tocar con ellos. Trabaje con algunos y con Biafra al mismo tiempo, escribiendo canciones juntos. Otro tipo apareció una hora tarde. Y eso fue todo. Le dije, ‘he estado esperando aquí una hora. Muchas gracias, adiós’ Los dos tenían talento. Pero todos en DKs tenían ética del trabajo, sobre aparecer puntual. De otra manera no iría a ninguna parte. Se trata de comprometerse.

3. Jello (o Jell-O) era el nombre comercial del postre de gelatina de Kraft, respaldado por varios comediantes como Jack Benny o Bill Cosby durante años, y por tanto algo fijo de la consciencia americana que los europeos podrían desconocer. Sus usos alternativos incluían el uso por mujeres en ‘luchas de barro’ de bares de striptease o para adultos. Un famoso filósofo anterior a Mr. Boucher también se divirtió con ello; Bertrand Russell tuvo la ocasión de constatar que ‘la consumición de Rampant Jell-O por parte de los reyes de Inglaterra no es ni necesaria ni suficiente para la existencia de Dios’ como prueba de la lógica propositiva. El sobrenombre ‘Biafra’, por el contrario, fue tomado del estado secesionista aplastado por el gobierno federal nigeriano a finales de los 60. Después de sostenidas acciones militares, bloqueos económicos y la destrucción de los recursos agrícolas para sorpresa de sus participantes y cerrada con un millón de muertos. ‘Para clarificarlo’, clarifica Biafra, ‘las muertes se produjeron en gran parte por inanición masiva, cubierta de horribles fotografías con muchos detalles en la prensa. Así Biafra, en esa época, fue el símbolo más reconocido universalmente del peor tipo de genocidio en masa. ¿Adivina de quién es el delta en el que han encontrado el petróleo? Las coincidencias de agonilandia’.

Biafra había crecido en Boulder, Colorado, hijo de una librera y de un trabajador social que escribía poesía. Ambos apoyaron la resistencia pasiva de Martin Luther King. Las figuras autoritarias, especialmente un profesor de sexto grado que profesaba diariamente que Richard Nixon era un buen hombre, chocaron contra una embrionaria consciencia política forjada por la demostración antiguerra que Eric pudo observar, cuando tuvo lugar en la Universidad de Colorado, desde la ventana de su escuela. Como consecuencia se vio inmerso en la cultura hippie prevalente, con su correspondiente posición contra la guerra de Vietnam y la defensa del medio ambiente, los derechos civiles y el amor libre, pero más tarde se horrorizó por su deslizamiento a la manipulación y la autosuficiencia. Darse cuenta de lo manipulada que su comunidad se había vuelto fue fundamental para su visión del mundo, ‘Ver a muchos hippies dar la espalda a sus ideales y evolucionar a lo que ellos llamaban ahora Nueva Era y Yuppies’ Buscó refugio en las bromas y la música. Un remueve mierda había nacido. O más bien, como Biafra prefiere, en referencia a Abbie Hoffman (‘las vacas sagradas hacen las hamburguesas más sabrosas’), la orgullosa tradición de revolver mierda americana tenía un nuevo inductor.

Mientras que su familia prefería la música clásica, los primeros discos que tuvo fueron de la Creedence Clearwater Revival y Steppenwolf, ambos un regalo de navidad, seguidos de un par de discos de Led Zeppelin y la banda sonora de Woodstock. ‘Blue Öyester Cult fueron relevantes’ añade, ‘porque su Tyranny and Mutation fue el primero que compré sin haber escuchado ninguna canción en la radio. Estaba harto de la radio a la edad de 13 años, en 1971, así que empecé a comprar discos cuyas portadas me pareciesen guay, especialmente porque con el primero di en el clavo. Mis últimos gustos iban hacia The Stooges, Pink Fairies, 13th Floor Elevators, Hawkwind, Frank Zappa, Black Sabbath y, lo creas o no, Sparks, ya que sus letras y canciones eran demenciales, especialmente su disco Indiscreet’

Esas primeras compras fueron en la tienda local Trade-A-Tape, pegada a su instituto. Fielmente dedicado a servir de country-rock a los residentes locales, los propietarios arrojaban cualquier cosa que considerasen ligeramente raro en una caja fuera de la tienda. Más tarde fue afortunado en encontrar la original tienda Wax Trax en Denver, regentada por Jim Nash y Dannie Flesher, que más tarde se mudaron a Chicago y montaron el famoso sello del mismo nombre. ‘De repente me di cuenta de ese escaparate y tenían viejos discos de Yardbirds, y un disco de Jonh Denver clavado en la puerta, garras a través de sus ojos con la sangre derramada…y me imaginé, aha, este es un lugar para mí’

MC5 fueron también un añadido a esa consciencia musical en crecimiento. ‘Lo que me puso en la pista de ellos fue un crítico musical del Denver Post. Su nombre era Jared Johnson. Hacía reseñas de discos cada semana. Chaval, ponía discos que no le gustaban. Él decía que Paul Simon y los Bee Gees eran los mejores compositores del siglo XX, pero se ponía furioso y gritaba contra Alice Cooper y decía que Black Sabbath eran casi tan malos como MC5. Así que de forma inmediata salía y me ponía a buscar discos de MC5 al día siguiente’. Él encontró dos por 25 centavos cada uno en Trade-A-Tape.

A pesar de la tendencia a almacenar mentalmente grandes cantidades de información y una fascinación por la prensa impresa y visual (lo cual puso de manifiesto él mismo en los collages que acompañaban a los discos de Dead Kennedys), la música inspiró de forma singular el amor por las palabras de Biafra. ‘Las letras de la música son casi todo mi bagaje literario’, confirma, ‘esto puede impactar y molestar a un montón de gente, aunque Allen Ginsberg pensaba que eran geniales y perfectamente válidas. Por lo menos, me ayudó a superar mi educación intelectual para, afortunadamente, mejorar mi comunicación con otras personas criadas con las letras de las canciones a quienes realmente no les gustaba leer’.

Todavía en Boulder él fue roadie de la primera banda punk de Colorado, The Ravers. Se mudaron a New York y tuvieron éxito finalmente en 1984 con ’88 Lines About 44 Women’ con RCA y un nuevo nombre, The Nails. Los fanáticos de la ironía notaran que el A&R era Bruce Harris, el tío acreditado por convencer a Epic de editar el disco debut de los Clash en América e invocar el lema ‘La única banda que importa’ Sin embargo, la primera aventura musical notable de Biafra fueron The Healers. Se especializaron en ‘música verdaderamente aterradora’ e hicieron alguna tentativa de grabar, pero nunca tocaron en vivo. ‘Nunca ensayábamos’ confirma Biafra, ‘éramos John Greenway y yo y algunas veces otros golpeando instrumentos que nunca habíamos tocado cuando nuestros padres no estaban en casa. Todo improvisado’

Sintiendo los cambios de aires desde el extranjero, un viaje a Inglaterra en verano de 1977 vio a Biafra chequeando la escena punk local. Pudo asistir a conciertos de Count Bishops y Little Bob History, y pilló un concierto primerizo de Wire teloneando a The Saints (se impresiono tanto con estos últimos que les hizo firmarles una copia de I’m Stranded) A su regreso se apuntó a la Universidad de California en Santa Cruz para estudiar teatro e historia de Paraguay – simplemente porque eran las únicas clases que quedaban libres (Intento meterse en una película de la escuela pero no paso el corte) Inspirado por repetir los pasos de ‘Anarchy in the UK’ de los Sex Pistols -él estaba entre los primeros residentes en Boulder en poseer una copia – se cortó su pelo de hippie, lo metió dentro de una bolsa de plástico y los clavó con rechazo en la puerta de su dormitorio. ‘Fue solo inspiración ya que sentía que la historia hippie había agotado su camino. Ya no causaban los problemas correctos. Tan pronto como el pelo iba cayendo, sentí de repente el peligro por la forma en que la gente reaccionaba. ¡Todavía tengo la bolsa de pelo! La tengo en alguna parte. ¡La encontré hace tiempo!’

Diez semanas fue todo lo que pudo soportar en un campus rodeado de ‘patéticos Deadheads (seguidores de Grateful Dead) con padres ricos’ Lo dejó antes de completar el primer semestre, regresando a Boulder para subsistir lavando la ropa sucia en una enfermería, lo cual le presentó su propio momento Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco. ‘Un fascinante viaje al infierno’, sobre todo porque estaba horrorizado por las prácticas de algunos ordenanzas, que comerciaban con relojes y otros efectos robados a los desafortunados reclusos.

Cuando San Francisco se convirtió en su escala final, estaba preparado para abrazar a las primeras bandas de la costa oeste como los Germs, Dils, Sleepers y particularmente The Screemers. ‘Cuando me mudé de nuevo, tardé dos días en llegar. Llegué por casualidad la noche que The Nuns y Negative Trend estaban tocando’ Entusiasmado, puso sus planes previamente frustrados en marcha respondiendo al anuncio de Ray. Después de todo, una de las primeras personas que conoció en San Francisco fue Will Shatter de Negative Trend. ‘Hey, tu deberías estar en un grupo’ le informó a Biafra, ‘he estado tocando el bajo solo tres días y estoy en un grupo’

El siguiente en responder, después de que Biafra y Ray habían dado vueltas a la idea de la banda durante un mes más o menos, fue Klaus Flouride, alias de Geoffrey Lyall. Igual que Ray él era un músico a tiempo parcial, tocando en bandas de New York y Boston durante varios años. En su Detroit nativo, grababa regularmente los conciertos de algunos de los intérpretes más legendarios de la ciudad. ‘Había grabado al principio gente como los MC5, los primeros Stooges, etc.. en el Grande Ballroom’, dice, ‘eran cintas bastante crudas, pero muy buenas’ Sin embargo, toda su colección de cintas fue robada de su sótano durante un apagón. ‘estoy seguro de que las llevaron a una casa de empeño y les dieron cuatro pavos por todo. Las cintas, quien quiera que las tenga, fueron borradas probablemente para grabar su colección de Fleetwood Mac en ellas. Pero, en definitiva, pude ver muchas de esas cosas de cerca. Y llegue a analizarlo’.

Se sintió atraído por la música cuando su hermano y su hermana empezaron a comprarle discos a mediados de los 50. ‘Yo vi a Buddy Holly en la TV. Vi a Elvis en el programa de Ed Stasium. Y a Jerry Lee Lewis y todo ese material. Pero fue Buddy Holly el que me hizo pedirles una guitarra a mis padres como regalo de navidad. Pensaba que me darían una Stratocaster, que es lo que él llevaba, pero me trajeron una vieja Stellar acústica de Sears. Y tenía un mástil como la pierna de un caballo, y yo era un chaval de 8 años. Mis dedos no podían rodear el mástil. El profesor de guitarra estaba muy frustrado y les dijo a mis padres que no podría tocar nunca’.

Montó su propia radio pirata en Detroit antes de mudarse a Boston, donde estudió comunicación. ‘Tuve una radio pirata en Detroit en los años 65/66, y en Boston del 71 al 74. En Detroit era en WKMA, se llamaba ‘Kiss my Ass’. Básicamente, tuvimos un montón de problemas en Detroit y nos mudamos a Canadá, donde la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) no podía tocarnos, y a la Junta de Radiodifusión Canadiense no le importaba de una u otra forma, ya que no pisábamos a nadie. Y teníamos cartas de aviso de la FCC. Pero sabíamos que no podían hacer nada. En Boston era WOMB - ¡Una estación con una recepción inmaculada! Yo estaba en Bacon Hill, así que tenía buena cobertura sobre el rio Charles – MIT (el Instituto Tecnológico de Massachusetts), Harvard, la universidad de Boston y toda la gente del rio, en sus dormitorios. Cuando empecé en Detroit pinchábamos cualquier cosa, desde Lenny Bruce a los primeros Mothers y material como Iggy Pop. Al final de la existencia de esa emisora teníamos a MC5 y material similar. Esto fue antes de que la radio libre surgiera. El transmisor llego ya que conocíamos a un tipo que era un freak de la ciencia. Y dijo, ‘Oh, yo puedo construir un transmisor’ ¡Y lo hizo! El primero era una radio de campaña de la II guerra mundial con una válvula enorme en medio. Se suponía que emitía en onda corta. Lo llevo hasta la zona de la AM. Pero teníamos que desconectarlo diez minutos cada hora ya que se recalentaba. Lugo construyo uno mejor partiendo de cero. Cuando me mudé a Canadá construyo un transmisor de 1000 watios. Pero yo no lo tuve. Se quedo en Detroit con uno de los otros tipos que llevaban la emisora conmigo’.

Al mismo tiempo él empezó a tocar en grupos. ‘Cuando empecé al principio a tocar en bandas en Boston, eran grupos de versiones. Luego conocí a Billy Squier, que tocaba en Tom Swift and His Electric Grandma. Nos juntamos e hicimos un grupo llamado Magic Terry & The Universe. Inspirado en cosas como MC5 y Stooges e involucrado en la escena alrededor de Warhol. Terry era una persona muy carismática que no cantaba; lo hablaba todo. Hicimos un concierto, tocando con Ten Years After. Éramos un grupo al estilo Velvet Underground, y los chavales iban allí en su mayoría a ver tocar la guitarra a un tipo de forma muy rápida. (Terry) tenía una canción llamada ‘Of America And The Entire Western World’. Una canción de siete minutos que la tocaba con 8 personajes distintos. Y al final del repertorio, Terry les enseñaba el culo a los chavales. Pensábamos que tocaríamos tres o cuatro días, pero nos echaron a patadas después de la primera noche. De regreso a New York la historia fue ‘prohibidos en Boston’ y todo el mundo estaba excitado. Pero todo se esfumó. Las compañías discográficas que estaban interesadas decían, ‘No estamos preparados del todo para vosotros, os ficharemos dentro de un año. Reúnan material’. No podíamos aguantar un año. Teníamos 19 años y no queríamos esperar tanto’. En ese momento Jim Morrison le consiguió una reunión con el equipo que llevaba el management de los Doors, pero a Terry se le considero, incluso por esos interlocutores estándar, demasiado volátil.

‘Cuando eso finalizó empecé a tocar R&B y blues. Eso es lo que hice durante diez años básicamente, tocar en bandas de blues. Cuando los maestros del blues se pasaban por aquí, recurrían a nuestras bandas. Albert Collins, John Lee Hooker – gente así nos utilizaba. Algunos iban a ensayar, otros asumían que conocíamos su repertorio. Pero teníamos nuestras propias bandas paralelas, bandas estilo R&B. Y llego un momento en que éramos una pandilla de tipos blancos desafiando a unos tipos negros para ver quién podía beber más. Me cansé de eso. Así que decidí echar un vistazo a California y ver si era diferente. Vine de visita en navidades del 76’. La temperatura estaba creciendo a finales de los 70. ‘Un poco de llovizna, eso fue todo lo que vi. Resultó una increíble y cálida inmersión en SF. Yo no sabía eso. Pensé, así es como es California. Regrese a Boston y en ese tiempo estaba conduciendo un taxi. Teníamos tormentas de nieve sorprendentes en Boston, lo cual era bueno para los taxis ya que la gente te llamaba constantemente para ir de una parada a la siguiente. Te sacabas diez pavos por llevar a alguien media milla. Entonces te daba otros tres de propina y ya había alguien haciendo señas de forma frenética. Así que me saque lo suficiente para comprarme una furgoneta y mudarme a SF en mayo del 77’

Fue mientras conducía taxis cuando oyó hablar por primera vez del punk. ‘Pille el primer disco de Ramones por 50 centavos. Lo llevé a casa, lo puse y me reí de él. Pensé que era algo divertido, pero amateur, y eché pestes de él. Pero a la mañana siguiente me desperté con esas melodías rondando en mi cabeza. Y pensé, ah, es curioso, se ha abierto paso rápidamente en mi cerebro. Así que llegué a SF. Trabajé de eventual, salía los viernes a tomar algo. Uno de los sitios a los que iba era el Mabuhay. El primer grupo que me causo impresión fueron The Zeros. Tenían su base en San Diego y se mudaron a SF. La gente con la que salía se reía de todo este rollo - ¡es una broma! Yo me sentaba pensando, esto es intenso. Es lo que solía ser el R&R cuando yo era chaval. Era como Little Richard y Jerry Lee Lewis y ese material que asustaba a mis padres cuando lo miraba en el show de Ed Sullivan. Cuando salió Jerry Lee Lewis, mi madre soltó un suspiro de alivio porque parecía un músico clásico sentado al piano. Empezó a tocar, algo un poco salvaje, se puso de pie y su pelo se deslizó hacía delante, y todo se pelo salió volando. Mi madre dijo, ‘¡Oh dios mío!’ Yo estaba pegado a la TV. Y eso es lo que yo diría que el punk estaba haciendo de nuevo, mientras que cualquier cosa que pasaba en el R&R de mediados a finales de los 70 no’

Poco después se arriesgó con el anuncio de Ray en el Bay Area Musician. ‘BAM era una revista para llenar el vacío, así que había alguien para apostar por las bandas locales tipo Jefferson Starship. Ignoraba el punk. Yo estaba mirando por la parte de atrás y allí estaba ese tipo buscando para montar una banda punk. Y decía – ‘East Bay – que es la parte de la bahía donde Ray vivía – Ray’. Y ya que yo había estado en SF poco tiempo y no estaba familiarizado con las definiciones, no estaba seguro si su nombre era East Bay o Ray o East Bay Ray. Así que fui a lo seguro y le llamé Ray cuando hablamos por teléfono. Le conté la historia un año más tarde y es cuando él se decidió por East Bay Ray. En el single ‘California Über Alles’ él es Ray Valium.

Se abrió paso hasta el garaje de Ray para el primer ensayo. ‘Lo primero que (él) me pregunto fue, ‘¿Puedes tocar Peggy Sue?’ La tenía justo en la cabeza, fue una de las primeras cosas que aprendí a la guitarra. Estaba a punto de ser una evolución punk normal. Ray quería tocar algo con ese tipo de sonido sin ser una canción de Ramones que hubieses memorizado – ‘No vamos al garaje a tocar Sheena is a Punk Rocker. Vamos a ver si puedes tocar las raíces de Sheena is a Punk Rocker. Recuerdo una conversación telefónica donde yo mencione la influencia de los Residents y Devo. La mayoría de la gente nombraba a los Sex Pistols y a los Ramones. Esto mostraba que teníamos el impulso para hacerlo sonar como algo que destacara sin ser el sonido genérico’

Y así empezaron Dead Kennedys. Incluso a día de hoy la visión de su nombre puede llevar a los no iniciados a un ataque de apoplejía. Fue escogido para simbolizar ‘el fin del sueño americano y el principio del declive y caída del imperio americano’, un mito más exquisitamente consagrado que el destino del clan Kennedy. Para la mayoría de los americanos su invocación, era, y sigue siendo, un sacrilegio. En lugar de jugar al consenso punk, era una afrenta especifica a la principal corriente liberal del partido demócrata. Un buen principio.

Ese apodo llego de Biafra – de forma indirecta. Dado que su habilidad para acuñar nombres de grupos es legendaria (documentada en su álbum de spoken Word No More Cocoons), es algo sorprendente que su fuente original fuese un tercero. O más bien, quizás, terceros. ‘Fue sugerido por dos amigos en la misma fiesta’ recuerda Biafra, ‘uno de ellos era Rick Scott’. Scott, más tarde abogado de DKs, había trabajado de contable en Trade-A-Tape, fue manager de The Ravers y se unió al equipo del programa de radio de Maximum R&R, anterior a su encarnación en fanzine. ‘El otro era Radio Peter (alias de Mark Bliesener, futuro colaborador de New York Rocker y editor de Rocky Mountain Musical Express, que fue después manager de Lyle Lovett, Alan Parsons y The Nitty Gritty Dirt Band). La parte graciosa es – que solo hace unos pocos años que Rick Scott me contó que sugirió ese nombre como uno genial ¡después de leer que había un grupo llamado Dead Kennedys en Cleveland! Después nuestros Dead Kennedys empezaron. Ray Farrelll, que más tarde llevó SST y fue contratado por Geffen, trabajaba en una tienda de discos llamada Rather Ripped en Berkeley y decía, ‘Si, vosotros estáis teniendo buena prensa en Cleveland’ Y yo pensaba, ‘¿Qué? Pille un numero de Cle, la revista en la que Pere Ubu y los demás salían, la repase y me di cuenta de que era un grupo completamente diferente. Si hubiese sabido que había otro grupo con ese mismo nombre jamás lo habría usado’. En realidad, los Dead Kennedys de Cleveland habían cambiado rápidamente su nombre después de descubrir que ese nombre era un impedimento para conseguir conciertos’



De hecho, Bliesener tiene un recuerdo mucho más claro de la procedencia del nombre de lo que Jon Savage reconocería como ‘el nombre punk definitivo’. ‘A Rick en realidad se le ocurrió Gang Of Four - ¡antes de que hubiese unos Gang of Four!’ recuerda Bliesener (Gang of Four fue un nombre que coincidía con las sugerencias de Biafra) ‘Yo he estado llevando el nombre a otras bandas. Se había corrido la voz. En 1974 me había mudado desde Chicago a una cabaña sin agua, mi novia se quedó conmigo y tenía un osito que le llamaba ‘Ted Kennedy’ en honor al senador. Una noche que estábamos sentados surgió la idea, ‘Ted Kennedy – Ted Kennedy – Dead Kennedy’ ¡Que nombre más genial para un grupo! Es como si estuviera ahí. He tenido una lista de nombres de grupos siempre. Incluso he estado o he trabajado con bandas toda mi vida. Este acababa de entrar en la lista. De repente me cambie de Colorado a Los Ángeles, donde yo estaba tocando con ¿ and the Mysterians. En julio de 1976, justo después de mudarme, grababa cosas solo por diversión, con el nombre Dead Kennedys en mi mente. Escribí un par de canciones, una era ‘(just) a Patsy’, después de la frase famosa de Lee Harvey Oswald, y la otra ‘Jackie’s Song’ Las grabé por el bicentenario en 1976 (4). En esa época, a todo el mundo de Colorado le gustaba Mott, los Dolls, la Velvet, Stooges, Sex Pistols, Phil Spector, los Damned y los Clash – todos nos conocíamos. Yo tenía una PA, la cual pille por 50$ de la época. Unos eran los Ravers (cuyo batería, Al Leis, hizo una prueba con los Dead Kennedys cuando se fue Ted) y dando vueltas con ese grupo estaban Eric y un tipo llamado Joseph Pope (más tarde detrás de la recopilación Rocky Mountain Low y bajista de la banda de SST Angst) Recuerdo que todos éramos muy apasionados, con esa sensación de que, si no tomábamos el control y hacíamos rock de tres acordes, desaparecería y se convertiría en una pieza de museo. Acabe yendo a la casa de los padres de Eric, a la habitación de su niñez, llevando mi radio cassette – grababa los singles que trajo de su viaje a UK.  Aún no podíamos traerlos aquí; Cortinas, Vibrators, X-Ray Spex, creo recordar. Solo grabando desde su tocadiscos, y probablemente predicando el evangelio de Phil Spector. Recuerdo decirle, ‘Tengo el mejor nombre para un grupo que jamás se le haya ocurrido a nadie’ Solo estaba allí. ‘Me sorprendí totalmente cuando escuché hablar del primer concierto de los Dead Kennedys en 1978. ¡Que guay! ¡Finalmente, alguien ha usado el nombre!’.

4. Una original versión de los Healers de ‘California Über Alles’ se incluiría como extra en el recopilatorio Rocky Mountain Low, una cuidadosa selección de la escena de Colorado, editada por Hyperpycnal en 2009. La recopilación también es notable por incluir las dos canciones de Mark Bliesener (alias Radio Pete), ‘(Just A) Patsy’ y ‘Jackie’s Song’ grabadas el 6 de julio de 1976 cuando él todavía tenía ‘espacio en la cabeza para Dead Kennedys’

Biafra tuvo que usar un pequeño subterfugio para salirse con la suya. ‘Cuando sugerí Dead Kennedys, Ray y Klaus se opusieron con tanta fuerza que yo sabía que tenía algo. Asó que le dije a los Dils, Negative Trend y a los otros grupos que Dead Kennedys era nuestro nombre, ¡y Ray y Klaus no pudieron deshacerse de él!’ Rápidamente empezaron a escribir canciones, pero sus recuerdos sobre la metodología varían de forma salvaje, ‘Yo tenía uno de esos radio cassettes de 10$’ afirma Ray ‘diferentes canciones se escriben de formas diferentes, pero él (Biafra) ponía las letras en un cassette y yo las grababa, y le buscaba algún cambio de acordes más tarde, o justo después algo sucedía. Luego les daba las cintas con los riffs de guitarra, las líneas melódicas y los acordes. Él se pondría a hurgar en su libreta de letras y encontraba una que encajase. Otra forma de sacar canciones era improvisar juntos y grabarlo. Que es como ‘Holiday in Cambodia’ surgió.

No es como Biafra recuerda el desarrollo de las canciones, aunque ‘Cambodia’ es una excepción. Y él es categórico en cuanto a que los conceptos de la gran mayoría de las canciones eran suyos, y no solo eran las letras, sino que venía con sus ideas de riffs y música que las acompañarían. ‘Nunca entregue a Ray ninguna letra para meter dentro de una canción’ sostiene, ‘la única vez que lo he hecho fue una vez con Carlos,’ Carlos Cardona, alias 6025, fue el segundo guitarra del grupo durante una temporada, del que todos en la banda se refieren como ‘excéntrico’. ‘Yo salía con Carlos’, continua Biafra, ‘y a ambos nos gustaba la música rara y estábamos ansiosos por estar en una banda. Después su banda, Mailman, se separó. Así que le dije, ‘¿Por qué no te unes al grupo?’. Ray recuerda a 6025 como alguien al que conocía de verlo en conciertos. ‘Él tocaba la guitarra, así que empezamos a tocar con él. Aportó esas connotaciones del estilo Beefheart/Zappa’

En esta época, no tenía llenos los bolsillos de letras de canciones. ‘Realmente tenía muy poco. Era nuevo en esto. Al final se me ocurrió que, si iba a estar en un grupo, ayudaría a tener canciones. Si quería buenas letras, iba a tener que ponerme a escribirlas. Se convirtió en un tema de prueba y error. Al principio, principalmente, era yo yendo con la canción completa – se la enseñaba de forma simple con una cuerda a Ray – luego Ray la llevaba a su terreno, como ‘Your Emotions’. Cuando conocí a Ray fui con mi guitarra y le enseñe lo que luego se convertiría en ‘Kepone Factory’ (editada en In God We Trust, Inc.), llamada originalmente ‘Kepone Kids’. La segunda vez le lleve una canción que nunca editamos, se llamaba ‘Kidnap’, en referencia al caso Patty Hearst, que cumplió condena por ayudar e instigar a su secuestrador, el auto denominado grupo guerrillero de extrema izquierda SLA, en un robo a mano armada. La letra se publicó en Search and Destroy, pero no la incluimos en Fresh Fruit. Creo que la escribí después de llegar a SF. La tercera fue ‘California Über Alles’ Esa es una de las pocas que tenía la música en mi cabeza. En realidad, me equivoque con el riff del verso mientras tocaba el riff en el bajo de mi compañero de piso una noche. La otra parte vino después’. El borrador original de ‘California’ había sido escrita por un viejo amigo de Boulder llamado John Greenway, que interpretaba la canción junto a Biafra como parte de The Healers. Greenway escribió las letras después de escuchar (voluntariamente o no) el discurso de Biafra sobre el gobernador del estado Jerry Brown. Los coros, con el distintivo vibrato/burlón de Biafra, apodado una vez como ‘el theremín humano’, estaban inspirados en la música japonesa Kabuki. ‘Aunque el tiempo de los coros me parecía perfectamente lógico a mí, les llevó un mes al resto pillarlo. No está en ningún ritmo convencional ni nada parecido. No me preocupaba eso, yo solo invento el material’

Ray se muestra bastante animado en discutir esto. ‘Aquí está el problema: cuando es material que hago yo, siempre es la banda. Cuando es material que hace Biafra, siempre es solo él. Así es como Biafra les da un giro a las cosas. Él no quiere dar crédito a nadie en la banda. Todo el mundo en la banda era así, yo sentía que – todos trabajábamos para hacer las canciones tan buenas como fuera posible. El problema es que él dice esto, esto y esto. Y las otras personas, si no ponen algo igualándolo, parece como si él lo hubiera hecho todo. Biafra está mucho más a gusto hablando de él mismo de lo que lo estamos Klaus o yo mismo. Somos más relajados, gente de perfil bajo. ¡Él es el cantante! Los cantantes hablan en primera persona mucho. Realmente Klaus era decisivo en la composición, pero él no quería ningún crédito por ello. Todo el rato Biafra dice ‘su’, Klaus y yo es de lo que él está hablando. Tengo un problema de equilibrio en eso… porque en realidad todos trabajamos para hacer las canciones’

Biafra insiste que más allá de esos primeros esfuerzos, nunca tuvo una libreta de letras en la que hurgar. ‘Hasta el día de hoy, nunca doy por terminado nada a menos que lo vaya a usar. Había cintas con riffs grabados que él (Ray) me daba más tarde. Esos riffs se esparcieron por las canciones de (los discos siguientes de Dead Kennedys) Plastic Surgery Disasters y Frankenchrist. Alguno en Bedtime For Democracy. Todos están acreditados consecuentemente. Al menos lo eran antes de que mintieran y cambiaran todos los créditos de las canciones. Pero en Fresh Fruits, los créditos originales, la mayoría de las canciones fueron escritas por mí. Si yo no las hubiese llevado, arreglado y todo lo demás, ellos no existirían. No han disputado esos créditos originales en veinte años’

Lo que todas esas primeras canciones tenían, desde el comienzo, eran latigazos de sarcasmo. ‘Pienso que el humor puede ser un arma poderosa. ¿Por qué sino Charlie Chaplin fue expulsado de los USA durante la era McCarthy del terror rojo?


Fresh Fruit For Rotting Vegetables

Desde el libro de Alex Ogg sobre este incunable del punk, The Early Years, se desgrana el proceso de grabación del mismo sin ocultar las rencillas de las dos facciones de la banda en auto proclamarse como la más importante en la composición de las canciones. Nosotros desde aquí somos partidarios de quien ha seguido haciendo música desde entonces y ha intentado mantener coherencia y honestidad en su carrera musical, no hace falta ser muy inteligente para saber a quien nos referimos.
Aprovechamos para recomendar siempre, siempre, siempre que se adquieran copias originales aunque desde aquí iremos aportando capítulos según los vayamos consiguiendo de debajo de las piedras si hiciera falta.

PRECUELA
Cuando te recluten.
Algunas de las entrevistas recopiladas aquí fueron encargadas originalmente como base para las notas de la cubierta de la reedición, con motivo del 25 aniversario, de Fresh Fruit For Rotting Vegetables. El hecho de que dicho esfuerzo descarrilará por las disputas entre los miembros no será una gran sorpresa para los observadores de largo recorrido de Dead Kennedys. La máxima es que la historia es dictada por los ganadores, si dicha victoria se define por un pleito judicial, presión fiscal, el acceso de los medios de comunicación o las variaciones de esos temas. Los esfuerzos por conservar la independencia sobre el proyecto fueron socavados por las facciones en guerra que competían por el relato y al final las anotaciones de la carpeta fueron retiradas. O simplemente, se dejaron de lado. El impedimento final fue una frase sencilla, la cual se conserva en este libro (te costara reconocerla, es sorprendentemente inocua) Se volvió muy complicado y a veces profundamente desagradable. Pero es un tema al que siempre me comprometí a volver. Y pasará el trigésimo aniversario, y otros más, sin que se resuelva todo.
Fue una saludable lección de lo profundas que son algunas disputas, y aun así, mantengo que fue un trágico desenlace para un trabajo que valía la pena emprender. Los lectores informados, sin duda alguna, serán conscientes de como la reputación de la banda ha sido mancillada en estos años recientes. Tomando prestada la analogía del escritor del San Francisco Chronicle James Sullivan, cualquier estatua metafísica de la ciudad que se hubiese levantado en honor de la banda se habría llenado de mierda de gaviota. Incluso de una banda genial, como ellos realmente eran. No soy el único que pone a Fresh Fruit en lo alto, como uno de los discos más importantes del punk. Único entre un montón que trascendió genuinamente el género, estirando las convenciones líricas y musicales mientras se decía algo importante, o varias docenas de cosas, y dando en el hueso de la risa de todo el mundo. Este es un intento de restaurar su estatus. O de limpiar de un manguerazo algo del guano.
De hecho, la historia de este proyecto se extiende incluso más allá de la debacle de la nota de la carpeta. En 1991 trabajaba en una revista británica musical en la cual alguien presentó un artículo sobre la banda. Yo estaba muy entusiasmado en publicarlo y enviárselo al cantante de Dead Kennedys, Jello Biafra, para su escrutinio y evaluación. Cuando finalmente él respondió, había un centenar de enmiendas – no se dejó seducir por el escritor. Tampoco estaba muy impresionado cuando descubrió que el editor de la revista había pirateado discos de DKs en el pasado – un hecho del que yo era felizmente inconsciente. El caso es que la revista se fue al traste. De hecho, lo que tú estás leyendo ha tenido dos décadas de gestación. Esto suena demasiado grandioso; me he aplicado a trabajos ocasionales entre medias.
Nuestra correspondencia continuó, aunque esporádicamente, durante el curso de dos décadas. A partir de entonces me encargaron que presentara un artículo del grupo en otra revista musical, y un proceso similar de escritura y revisión comenzó. Desafortunadamente, en ese preciso instante, las travesuras legales entre los miembros de la banda entraron en erupción y el artículo se perdió entre el montón.  Unos cuantos años pasaron volando y en 2005 me preguntaron si quería escribir las notas mencionadas anteriormente. Estaba encantado, pensando ingenuamente que podría evitar las posiciones arraigadas, jugando limpio y de forma transparente con todas las partes. Pasé un mes trabajando con los miembros en nuevas entrevistas para conseguir algo de buen material. Entonces llegó el meollo de la cuestión y de repente estaba intentando mediar en varios asuntos, mostrando a cada parte las réplicas de los otros e intentando reconciliar lo que podías en líneas generales, y generosamente, describirla como una rivalidad histórica.
Las partes opuestas en este punto se habían reducido a Biafra contra el guitarrista East Bay Ray, lo cual, una vez más, no será una sorpresa para aquellos que conocen algo de la política interna de la banda. Klaus Flouride (bajista) que sigue muy de cerca el liderazgo de Ray dentro de la banda y Ted, con el típico y encantador gusto por la moda, parecían completamente desconcertados por cómo alguien querría molestarse. Al final estuve muy cerca de su forma de pensar.
La mezquindad no lo justifica. Los diez borradores acabaron en 64000 palabras; teníamos espacio para 5000. En un momento dado, un empleado de Alternative Tentacles (el sello discográfico de Dead Kennedys posteriormente administrado por Biafra) se quejó de que yo solito rompí su impresora. Hubo un largo debate telefónico sobre si permitir a un miembro de la banda el uso del nombre propio más que el colectivo. Como parte de mi desesperado intento cada vez mayor de apaciguar, terminé contando la asignación de citas para probar que todos los pensamientos estaban contabilizados por igual (1). Si unos hombres con bata blanca hubiesen llamado a la puerta en ese momento, habría salido rápidamente. El punto más bajo fue cuando un miembro de la banda – Biafra no – me acusó de ser la causa de su dolor de espalda. Por atender llamadas transatlánticas de forma repetida.
1.Para los aficionados al trivial fueron 956 de Ray, 1227 de Klaus, 1167 para Biafra y 585 para Ted. Ustedes mismos.
Al final fue algo así. Biafra te regañará y te engatusará y hará todo lo posible para persuadirte de la veracidad de su interpretación de los sucesos. Luego te concederá el derecho a que lo veas como un escritor. Ray te regañará y te engatusará y hará todo lo posible para persuadirte de la veracidad de su interpretación de los sucesos. Y después llamara a su abogado. ¿La maldición de los Kennedys? Debo admitir que estoy acabando el manuscrito con más que un vago temor. ¿Qué más podría salir mal?
A pesar de todo, todavía adoro ese disco. Fresh Fruit for Rotting Vegetables no es London Calling, no es Never Mind The Bollocks, ni los Ramones. Para mí, está por encima de ese elogiado trio, principalmente por la inteligencia lírica y musical que lo apuntalan, la cual cautivó y estimulo completa y temerariamente hace tres décadas, en 1980. Sin duda podría apoyar esta histérica afirmación señalando que aparece regularmente en los sondeos de opinión sobre que discos punk son los más grandes (aunque se debería anotar que la gente son una pandilla de estúpidos, en general, ya que Sid Vicious aparece en más que floridos términos) La vida del álbum es un logro extraordinario para una banda que prácticamente no salía en la radio y que solo editó discos en sellos independientes – ni EMI, ni CBS o Warner. No solo existieron al margen del mainstream, sino que eran, como anotó V. Vale del fanzine Search and Destroy, la primera banda de su estatura en revolverse y atacar a la misma industria. Los DKs pusieron muchas cosas en marcha. Fueron parte esencial para la formulación de una red alternativa americana que permitió a los grupos del primer peldaño de la escalera girar más allá de su patio trasero. Fueron parte esencial en el apoyo a los conciertos para todas las edades y rechazaron las insinuaciones de los perritos falderos de los promotores de la industria musical. Legitimaron la idea de que una banda americana punk podía trabajar con éxito en UK y Europa mientras divulgaban el horror de la política exterior de su nación nativa; sirviendo eficazmente como anti embajadores en sus viajes.
El sello discográfico que montaron, el prospero Alternative Tentacles, se jacta de ser un reto con un catálogo de música tan extrema al servicio de los gustos auditivos disfuncionales como posiblemente podrían desear. Y la galería de políticos corruptos, predicadores charlatanes y tiburones corporativos a los que provocaron a lo largo de su carrera es incomparable. ¿Cuánta parte de ellos forma parte del ADN del punk y de la música popular? Aunque no es científico, la pizarra de School of Rock de Jack Black traza una línea que recorre Pistols-Ramones-Clash-Dead Kennedys. A Biafra le daría un pasmo cuando uso esto como justificación; yo también estoy un poco inseguro sobre ello.
El triunvirato nombrado anteriormente – Pistols, Clash, Ramones – han visto publicados más de 100 libros con su nombre. De los DKs no se ha escrito nunca extensamente, o celebrado en consecuencia, a pesar de que Fresh Fruit ha vendido alrededor de un cuarto de millón de discos solo en Europa. Realmente, por su propia culpa. Ellos nunca avanzaron para hacer un disco de R’n’R – la crítica convencional del rock continúa sosteniendo que el género punk es algo intrínsicamente juvenil; en el mejor de los casos un estado de crisálida. También se hundieron estrepitosamente, lo que significa que la gente tiende a caminar con cautela por entre los elementos conflictivos y demoniacos de esta historia. Y, en muchos sentidos, lo que registraron en disco era más intrínsicamente violento que la percepción de la crítica y el público. ‘Claro, yo quería que la banda durase’ dice Biafra, ‘pero algunas de las mejores bandas son las que se salen de su camino para impactar y molestar al público, y no solo escandalizar y complacer’ Aquí está la historia que da credibilidad a esta frase.
Fresh Fruit llegó en una coyuntura en la que los críticos y los lideres de opinión se habían distanciado del punk, reclamando la primicia de su descubrimiento, pero despreciando su trayectoria subsiguiente – la escuela de pensamiento que sugiere que el arte se arruina en el momento en que lo consume más gente que una pequeña elite cultural. El Reino Unido tenía tres periódicos especializados en música demandando un flujo constante de sabores nuevos cada semana. A la vuelta de la década los Nuevos Románticos eran el último saco para los estilosos, el Heavy Metal estaba siendo readmitido en la sociedad educada para aquellos que no tenían esas preocupaciones, y el punk en general se le consideraba víctima de la mortalidad infantil. Pero una evolución estaba en marcha y un cambio pendiente. Para muchos que creían que el movimiento era más que un vistoso brote del continuismo del R&R, Fresh Fruit confirmó el potencial del punk para defender algo más allá de los adornos de la moda y de la falsa rebelión.
El debate sobre la etimología punk, si nació en el CBGB o en la escuela de arte St. Martin, es estúpido, pero es indiscutible que a finales de los 70, el Reino Unido había dado forma al discurso. A principios de los 80, sin embargo, el punk británico corría hacía el vacío. El tema y la forma estilística se estaba contrayendo. Crass habían politizado el punk en una tajante contestación de los Clash, que se habían mudado hacía los estadios y el brillo de las estrellas, y a la implosión de los Pistols. Como el mismo Biafra apunta, ‘Crass estaban tratando de poner a pensar a los punks y a actuar más allá del punk, que se sentían bien por comprar un disco llamado Sandinista y que realmente no hacían nada para ayudar a Nicaragua’ Pero con toda su inteligencia y sinceridad, Crass eran demasiado abrasivos, demasiado austeros para hacer un disco de peso similar. El punk, finalmente en UK, se había convertido en algo carente de dignidad y rostro, demasiado obvios. Como Al Spicer escribiría, cuando su disco debut ‘California Uber Alles’ fue pinchado por John Peel, ‘no sonaba como nada de la escena punk británica que hubiese escuchado antes y era refrescante y fue bienvenido como si fuese el toque de corneta de la caballería llegando al rescate’
Fresh Fruit ofreció un perfecto híbrido de humor y polémica atados a un chasis musical que era tan irritable e ingenioso como los exabruptos devastadores de Biafra. Esas letras, crueles en su precisión, eran reveladoras. Pero no habrían funcionado si el sonido subyacente no hubiera sido como una divertidísima avalancha, la parafina de la llama desnuda de Biafra. Y si podemos dejar de lado la fiesta de las peleas por un fugaz instante, podremos recordar lo fresco, divertido y salvaje que era esa pequeña grabación, Fresh Fruit for Rotting Vegetables. 

Koncierto Anti-Mili Cocheras pacífico Madrid. KKSAK 19

 

Otro de los conciertos que se celebraron en las Cocheras de la EMT madrileña en Pacífico y que más tarde se edito en forma de recopilatorio de las bandas participantes, Hormigón (aúpa el metal), 37 Hostias, Tarzán... y los vascos Radikal H.C.
Mal sonido y mucho que reivindicar.

Para escuchar la cinta en su totalidad se puede acceder desde el siguiente enlace, pero hay que tener paciencia, según avanza la reproducción mejora el sonido... si es que se le puede llamar 'mejora'
En su momento se podía descargar desde la pagina http://hxccrew.zonalibre.org, búscala y después de 'escucharla' igual la destruyes

Pene-Tracción se ciscan en Stiff Little Fingers

 

Con motivo de los conciertos celebrados en el año 82 en la sala siamesa Rock-Ola (aunque según la crónica, seria la sauna siamesa) el fanzine Pene-Tracción (el que no metía política) hizo una crónica de los 2 días en la que dejan ver claramente que ya no comulgaban con la deriva que iba tomando la banda irlandesa, también aportaban crítica al disco que editaban por esas fechas, Go For it!
La portada de ese número dejaba claro el machismo imperante poniendo como las ilustres artistas de la movida Alaska y Rubí se comían el mercado, perfectamente podían haber puesto a Loquillo o Jaime Urrutia, pero...


Desde Rock Espezial los catalogaban como buenos conciertos con gran poder de convocatoria aunque también señalaban su giro en el disco recién editado hacía el Pop.
Volviendo a la crónica de Pene-tracción, destacan el inicio de ambos conciertos con Tin Soldiers (con semejante comienzo todo debería haber marchado como la seda), lo estupendo de su versión de Johnny Was y el apoteósico final en el último día con Gotta Get Away y Alternative Ulster lo que llevaría a pensar al los asistentes del primer día que metieron la gamba en la elección del concierto... y además consiguieron una foto firmada por la banda, ahí es na!!!


Como pensamos que tampoco es tan mal disco el 3º de los de Belfast aprovechamos la ocasión para escuchar Roots, radicals & Reggae



Reincidentes en Cocheras Pacifico, Madrid. KKSAK 18

Unos desconocidos Reincidentes comparten cartel con La Polla Records en las cocheras de la EMT en Pacifico , antes de la operación contra el comando Marmitako y de acabar llenando grandes recintos después de haberse dado a conocer en los centros sociales.

Nada más que añadir, 33 años después seguimos viviendo en un búcaro.

The Electric Chairs. Si no quieres joderme, guapo... ¡que te jodan!


Single año 1977
Fanzine Ripped & Torn, número 15, noviembre año 1978

En la pared hay una especie de calendario pop-art con un fotograma ampliado de una tira cómica. En él una aventura del tipo de Mr. Normal, ‘piensa en ello Ellen, un mundo lleno de RAROS’
La Sra. Normal replica, ‘eso sería maravilloso’
Wayne County lo podía haber escrito él/ella misma, mientras se relaja en la miseria de Queensgate que es el hogar de los Electric Chairs.
‘Siempre quise ser asociada con el lado más raro del R&R, siempre voy a ser una alternativa a la política convencional’, declara ella, todavía burbujeando la reacción que tuvieron los Chairs después de su reciente gira británica. Sus primeras fechas en UK desde que Wayne fue a Berlin y regreso con falda y altos tacones'.
‘Estaban esos chicos realmente jóvenes, de 14 o 15, agarrándose a mis tobillos y a mis manos sin soltarlas. Te puedo decir que estaba muy excitada’
Sobre el cambio, ¿Ha habido algunos acontecimientos que no esperabas?
‘No, la verdad es que no. La historia es que soy un ser humano, no importa de que sexo soy, soy Wayne County’
¿Encuentras que la gente ha cambiado tu actitud hacía ti ahora?
‘Si, creo que mucha gente me consideraba una broma está empezando a saber que voy en serio con lo que estoy haciendo. Aunque muchas de mis canciones son satíricas y parodias, me las tomo en serio’
Wayne County vino a Inglaterra a primeros del 77 junto a los Heartbreakers y Cherry Vanilla, en primer lugar, tocando unos pocos conciertos con sus notorios trajes de travestismo basura, para el deleite de los pequeños seguidores de culto que había reunido.
En ese momento había 3 canciones de Wayne County en el importado ‘Max’s Kansas City’, todavía uno de mis discos favoritos. Personalmente, no creo que Wayne haya grabado todavía canciones tan buenas como ‘Flip Your Wigs’ o ‘Max Kansas City 1976’, y Wayne esta de acuerdo en que el segundo álbum sonaba más según la idea del productor de que los Electric Chairs deberían sonar como se debería haber hecho.
‘Estábamos realmente presionados por la compañía discográfica y no teníamos un manager que hiciera frente así que hicimos la mitad de lo que queríamos hacer. Mis canciones favoritas de ese disco son ‘Tomorrow’, Too Much To Dream’ y ‘Man Enough to be a Woman’, me gusta ese disco, pero podría haber sido 100 veces mejor. Los 2 discos tienen canciones buenas, pero nunca tuvimos tiempo para hacerlo, ya sabes… el tercer disco de Wayne County va a ser increíble, va a ser completo… si no Wayne County & The Electric Chairs bien podrían separarse. Quiero decir si esta ocurriendo en los conciertos y no sucede en el estudio, bueno, pues no va a suceder’

‘A nivel de mensajes, el mensaje en el segundo disco es muy bueno, le dice a la gente que tome sus propias decisiones y no te metas en demasiadas gilipolleces. En especial imbecilidades como la religión, cada cosa que sucede puede ser llevada de vuelta a la religión organizada para tratar de hacer sentir a la gente culpable sobre cualquier cosa, forzando la moralidad en la gente, es mi forma de decir ‘jódete’ a la tradición’
Todo eso está bien dicho, pero tienes que ofrecer una alternativa, tienes que decir ‘en vez de hacer esto, te puedes divertir más haciendo ESTO’
‘El hecho de que digas eso ya es un principio, tienes que rodearte de esa actitud, en el R&R, tienes que darle a los chicos seguridad de que es una alternativa a la sociedad tradicional’.
‘Una de las cosas que deberías hacer, digo esto sobre el álbum, es que nunca te quedes callado como un florero, tienes que tener voz y agresividad en tu actitud o van a pasar literalmente por encima de ti como si fuese sucia’
‘Tengo que crear un estilo de vida alternativo para mí, o no podre tener vida. Un montón de gente tiene elección, yo no tengo elección…tal vez fue más fácil para mí por eso, no lo sé’.
‘Hay algo dentro de mí que no me permitirá tratar con esas personas. No los soporto, realmente detesto a personas como Mary Whitehouse. Esa gente correcta de derechas que intentan hacer cumplir la moral. Ellos son los enfermos, ¿Mary Whitehouse realmente se cree que está haciendo lo correcto? ¿y ellos dicen que la gente como yo está mal?
Cariño, somos los sanos ¡y ya está!’
‘Estamos de regreso al material trash, quería dejar claro que hablo muy en serio’
¿Vas a recurrir a tu pasado en el futuro? Material como ‘Tomorrow’ siempre funciona bien
‘Si, lo hare. La verdad es que quiero hacer un disco entero neoyorquino, sobre mis experiencias en New York en el pasado. Definitivamente está en la agenda. Are algo sobre las canciones o las obras de teatro en las que estaba. Cada canción será sobre la gente y lo que sucedió antes del Max’s y los New York Dolls, según mis primeras experiencias con Warhol y esas personas. Incluso tengo un nombre, ‘Snapshots’
¿Alguna vez saldrá a la luz el álbum que hiciste en su día?
‘Lo hará, porque Miles Copeland lo tiene. Va a salir pronto un single de él, por mi parte, grabado en la misma época que ‘Stuck On You’ No estoy muy feliz coque él lo vaya a sacar ya que es algo Heavy Metal y estamos intentando alejarnos de eso, va a generar una falsa impresión. Se llamaba ‘It Aint How Much You Get That Counts’ y la cara B es ‘Thunder When She Walks’ Va sobre Lillian Roxanne ‘Thunder’, alguien de New York que murió. Ella era una periodista que escribía sobre la escena de entonces’.
¿Prefieres vivir en Londres o en Berlín?
‘Londres es mejor, en lo que respecta a mi carrera, pero me gusta ir a Berlín cada seis meses, trabajo constantemente aspirando de la atmósfera allí. Me gusta Berlín porque tiene una atmosfera más libre hacia los transexuales y el travestismo. Hay muchos allí, realmente buenos y los bares están abiertos toda la noche’.
‘¿Has oído hablar de Ronnie Heart?’
No
‘Bueno, ella es una transexual famosa, tiene su propio club en Berlín. Allí ella es legendaria. Monta shows, bastante trash pero artísticos al mismo tiempo, y todas las chicas de sus shows son autenticas transexuales o travestis. Salíamos de restaurantes después de su show y tomábamos copas sentadas en una mesa, la gente se acercaba y estrechaba nuestras manos Ronnie estaba acostumbrada, pero yo estaba un poco "¿qué está pasando aquí? Sabes’
‘Aunque era genial. Había una historia en los periódicos sobre ella y David Bowie, y ella me hablo mucho sobre ello. Evidentemente Bowie estaba más enamorado de ella, y ella le abandono porque decía que él iba a su show a robarle las ideas. Se lo dije, ‘algunas personas nunca cambian’





Estudios NBC del Rockefeller Center vs las calles de Chicago

Damos un salto de costa oeste a costa este y si los Dickies consiguieron salir en una serie de TV gracias a su contrato en una multi, los californianos Fear salieron en un episodio del late show Saturday Night Live y mejor que aquí te lo van a contar en Condenado Fanzine.
La recomendación venía por John Belushi que serviría de catalizador, suponemos que junto a una cantidad considerable de farlopa ya que según se cuenta en el libro que relata los últimos días de su vida entre otras cosas, Como una Moto, había en su vida tanto blues y priva como coca, vamos que le pago media mansión a Pablo Escobar.
Noche de Halloween y medio centenar de punks entre los que se encontraban Ian Mackaye, Tesco Vee, John Branon o Harley Flanagan y John Joseph. Después del desparramo del ensayo, prometieron que no volvería a suceder.... mentira.
Lo más maravilloso es el 'New York Sucks' soltado por boca de Ian Mackaye que demuestra que las rivalidades entre ciudades (New York vs Washington DC), Capuletos vs Montescos o Cabanillas vs Izquierdos van a estar presentes a lo largo de la historia y en todos los rincones de cualquier sociedad, pero ¿Cómo les sentaría el comentario de Mckaye a los neoyorquinos metidos en el pogo? Quien sabe....

Por otro lado en las calles de Chicago se desarrolla la persecución del departamento de policía a Jake y Elwood , eso si, en este caso todo controlado por especialistas y guion y mientras que en el caso de SNL medio centenar de punks siembran el caos y la destrucción de forma real, aquí se destroza el parque móvil de los polis de Chicago. Si fuese real, mucha policía y mucha diversión.


Seguramente Belushi usaría la misma 'gasolina de 98 octanos' durante el rodaje de la película y lo maravilloso de la misma siempre será su banda sonora.

Punk Rock. Una historia oral 12 y epílogo

 


CAPÍTULO 12. 1980/84: Protesta y sobrevive.

Un par de trágicas muertes autoinflijidas en 1980 les robo a las escenas punk y post-punk a dos de sus más fascinantes frontmen: Ian Curtis y Malcolm Owen. Había un aire de maldición y tristeza en 1980. Los escenarios de guerra nuclear apocalípticos combinados con la no llegada de la revolución contracultural. ¡De nuevo! Las muertes de Owen y Curtis parecían un triste enmarque de la revolución punk. Los titulares pop estaban ahora dominados por los New Romantics. La revolución se acabó, los Tories estaban en el poder y los codiciosos ochenta estaban empezando.

Para mucha gente este fue el final de la era punk, pero los siguientes años fueron un periodo fascinante cuando hubo una batalla por el alma del propio punk. Si el mainstream era aburrido ahora, el underground era cualquier cosa menos eso – un feroz enjambre de furiosa actividad justo debajo de la superficie. Ahora dividida en diferentes facciones, ya que cada aspecto de la cultura punk estaba siendo explorado. El exceso de escenas estaba muy fraguado en sus propias rutas: desde la rigurosa y polémica callejera del Oi y la emergente escena gótica a la postura pacifista de Crass y el mega éxito de los Jam y el revival mod. La energía del punk todavía se manifestaba por todas partes- Culturalmente este fue un periodo interesante, con un montón de música genial y acción extrema contracultural, cumpliendo fácilmente la promesa de la revolución punk, pero musicalmente todo estaba metido bajo el radar.

El telon de fondo político, sin embargo, era cualquier cosa menos eso. Los primeros ochenta fueron un campo de batalla político ya que las actitudes influenciadas por lo extremos de los años del punk estaban estallando por todas partes. Estaban los disturbios de 1981, la guerra de las Malvinas en 1982, las acciones anti-Tatcher en la retaguardia, un transfondo político en el que la generación punk tuvo que reaccionar. Fue culminada con las huelgas de los mineros y la llegada del temeroso año Orweliano 1984.

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 BSO Capitulo12

1. Joy Division - Love Will Tear Us Apart 
2. The Ruts - Shane On Me
3. The Stranglers - Golden Brown
4. The Clash - Police On My Back
5. PIL - This Is Not A Love Song
6. The Damned - Eloise
7. Adam And the Ants - Dog eat Dog
8. Kiling Joke - Requiem


Fugazi en Revolver. 2/06/1992.

 Reproducimos una escena en la puerta de un baño de una conocida sala madrileña antes de empezar el concierto de Fugazi programado en una calurosa noche de junio:
-¿Estais esperando para entrar al baño?
-Si
-No parece haber venido mucha gente... bueno la verdad es que yo no les conozco mucho, me molan los Minor Threat, aunque no comulgue con su filosofia, de hecho al baño no voy a mear ni nada parecido....ya me entendeis, je, je, je

Así entramos la mayoría en el universo Fugazi, por medio de sus primeras bandas y algún álbum con el que comprobar de que iban, en este caso Steady Diet Of Nothing que es el que estaba recien editado y con el que andaban girando.
La sala Revolver evolucionada desde el mítico Agapo les recibía con unos Ink de apoyo (ni siquiera sabemos si tocaron) y la verdad sea dicha, no fue casi nadie a verlos. Quizás la mala fecha (un martes) o que aún eran unos desconocidos en suelo ibérico, pero con el paso del tiempo solo podemos decir que lo que vimos (y oimos) nos dejo con la boca abierta.
Puesta en escena minimalista, apagueme esos focos que no los necesitamos y que nadie se suba a hacer slamdancing ni chorradas de esas que ya estamos hartos de recoger dientes del pit... sale la banda a escena y vemos que armados con Sg''s y Rickenbakers nada puede ir mal y menos si lo que van escupir los Marshall's son cortes del recopilatorio 13 songs y de los Lp's Repeater y el anteriormente señalado Steady Diet Of Nothing.
Que el precio fuesen 1000 pesetas viniendo de la banda que presumia de no cobrar más 5 dolares por bolo y hacerlo para todas las edades es algo que no hay que tenerselo en cuenta ya que aunque no quemaron un millón de libras como dicen que hicieron los KLF si fueron los que dieron un sonoro corte de mangas a una oferta de 10 millones de pavos desde una multi. Como dirian en Euskadi y Catalunya, IN-DE-PEN-DEN-CIA!!!
Siempre nos sorprendera como se puede sudar tanto en un escenario tocando tan despácio como lo hacía Guy Picciotto.
Rebuscando entre blogs hemos descubierto uno que tiene el concierto de Barcelona en estraperlo justo dos días antes sacado de las Fugazi Lives Series de Dischord:
 


The Dickies en CPO Sharkey

 

Podemos enlazar con facilidad el hecho de que los Dickies fuesen la primera banda en fichar por una multi con la aparicion en la serie C.p.o. Sharkey de la que ni tenemos constancia ni nos importa mucho su trama,pero viendo como se las gastan en Los Angeles y en Hollywood, seguro que una cosa iba relacionada con la otra.
Lo que esta claro es que no seria el hecho de que el guitarra Stan Lee hiciese una transaccion comercial con Iggy Pop cambiandole su mítica chupa de leopardo que aparece  en la contra portada de Raw Power por algo de heroina. No, esto no les abriria las puertas de un estudio de televisión.
Con un público de lo más selecto (Alice Bag, Kid Congo, etc...) su aparación no dura mucho más que para terminar con la más que previsible reacción de alguno de los protagonistas de la serie mofandose de la forma de bailar del público.


En la costa oeste lo hacen así, patéticos.