GOING UNDERGROUND 21. Fuera de la foto.

 

De regreso a la escuela a primeros de 1985, finalmente empecé a parecer un punk un poco más. Me corté el pelo mucho, y unas pocas semanas después de eso, decidí afeitármelo del todo. Aunque esto tenía algo que ver con emular a mi hermano Bob, fue un gran paso para mí en ese momento. El pelo era algo grande en los 80 – mucho en Pennsylvania y New Jersey – y afeitarse la cabeza estaba primeramente asociado con los skinheads, los nadadores y los pacientes mentales. La madre de mi guitarrista había trabajado en un hospital mental, y estaba profundamente perturbada la primera vez que vio mi nuevo look. Incluso llevaba sandalias en esa época, lo cual yo pensaba que dejaba bastante claro que no me volvía un skinhead, pero no siempre era obvio para todo el mundo. Una vez en las calles de New York, una chica en coche se paro en una intersección para preguntarme:

‘¿Eres un skinhead?’

‘¿Qué quieres decir?’, repliqué. ‘Tengo la cabeza afeitada, si’

‘No, ¿odias a los negros y esas cosas?’

‘No’, conteste con una mirada de extrañeza.

‘Lástima. Podríamos haber hecho buenas migas’. 

Y se alejó. El punk me había robado mi virginidad, pero nunca imaginé que ser un perro racista también podría haberme dado la oportunidad de ligar.

Después de haber errado algún tiempo en intentar conseguir un batería fiable para mi banda, los Gutless Meanies, finalmente decidí que iba a tener que seguir en el liderazgo de baterías cantantes como Grant Hart. Compré una batería barata y empecé a atacarla alocadamente con un ritmo folk-thrash que era el único que podía manejar. Un R&R típico 4x4 estaba más alejado de mí. 2 brazos y una pierna no eran capaces de mantener 3 velocidades distintas. Era una de las grandes libertades del punk, que la gente sin la más mínima idea de música intentara crearla con entusiasmo, incluso con resultados más interesantes que los que pudiesen haber aportado los músicos tradicionales.
Mike Watt de Minutemen comenzó con una guitarra de 3 cuerdas, pensando que era un bajo con una cuerda perdida. Había tenido la idea de ir a algún show donde ni siquiera podía ver los instrumentos con claridad. Cuando estaba en una tienda musical apuntó a una extraña guitarra con 4 cuerdas gruesas y preguntó:

‘¿Qué es eso?’

‘Es un bajo’, respondió el vendedor mirándole con extrañeza. ‘Pensaba que es lo que tú tocabas’


Watt lo manejó como si lo hubiese sabido de siempre, avergonzado por su ignorancia. Minutemen estaban barajando ser ‘unos jodidos gangsters’ por entonces. Y Mike Watt se iba a convertir en uno de los mejores bajistas del rock americano.
Y Levy, de la banda punk de finales de los 80 Sham Rock Shakes, capturó la esencia de la creatividad punk en una entrevista para Iowa Underground en 2004.
‘Recuerdo cuando todo el rollo ‘speedcore’ pego fuerte en 1986 que yo le daría una oportunidad. Me llevó solo unas pocas escuchas a unos cuantos discos speed metal para darme cuenta de que no era para mí. Encontré eso, en la mayoría de los casos, cuando 2 géneros dispares de música se fusionan – en este caso el punk y el metal – terminan creando un híbrido que combina lo peor de ambos géneros. Por supuesto que hay excepciones, pero sirven para confirmar la regla. Alguien preguntó una vez a Beth Thyken de Pent-Up Aggression sobre sus influencias musicales. Ella respondió con una de mis citas favoritas de todos los tiempos. Dijo algo como ‘mis únicas influencias son mi falta de habilidad como música’ Eso se resumía para mí en Sham Rock Shakes, y hasta cierto punto, todavía esa es mi mayor influencia a día de hoy.
Conmigo a la batería, los Gutless Meanies finalmente obtuvieron el punto en donde estábamos preparados para un concierto en otoño del 85, y fuimos afortunados por abrir para los Dead Milkmen cuando tocaron en el Club del campus de Swarthmore. El Club era un pequeño edificio de piedra con suficiente espacio para estrujar dentro a un centenar de personas, y a las bandas de Philly les encantaba tocar allí ya que eran pagadas razonablemente. Mi batería tenía roto un plato colgado de un clavo que sobresalía de la parte superior de un trozo de madera. Dean Sabatino, batería de los Milkmen, lo miró con asombro y dijo que era el soporte para platos más interesante que había visto jamás. Pusimos el set de batería en el frente del escenario ya que yo era el vocalista principal y el espectáculo visual también, y terminamos nuestro repertorio rápido y destartalado antes de disfrutar de los Dead Milkmen. Aprendí la lección vergonzosa de no cantar en las canciones que no conoces de corazón, cuando Rodney Linderman me vio articulando en Right Wing Pigeon y empujó el micro a mi cara para unirme a él en los coros. Me olvidé de la mayor parte, salí con ‘he’s just a right wing pigeon from outer space’ – y no dije nada en ‘sent here to destroy the human race, he don’t give a damn about you or me, he just buys guns’ – y me volví a unir a Rodney – ‘and watches TV’
Jack Rabid me habló de un tipo que él conocía, básicamente un yuppie sin idea, que fue a su primer concierto punk para ver a Black Flag. Aunque se metió en el espíritu de la historia y cantaba con lo que él pensaba que eran las letras según la banda cantaba los coros de Rise Above. Henry Rollins vio al tipo cantar y le puso el micrófono en su cara. El tipo gritó con toda su alma:

‘Rock the boat! We’re gonna rock the boat!’

Rollins le fulminó con la mirada como si quisiese asesinarlo. Rodney no fue capaz de ser tan intimidante como Rollins – o para el caso, ser intimidante a secas – pero me lanzó una mirada. Entre canción y canción, Rodney seguía mirando la lampara de araña que colgaba a 5 pies del suelo, y finalmente dio un salto corriendo y empezó a balancearse hacía adelante y atrás. El público animaba salvajemente mientras que las chicas que había en el local se asustaron. Si Rodney no hubiese sido un tipo tan pequeño, la lampara de araña probablemente se hubiese derrumbado, pero no hubo ningún daño.
Cuando mi banda tocó con Dead Milkmen, habían regresado recientemente de una desastrosa gira veraniega por el país, la misma en la que su furgoneta se quedó atascada en el túnel de lavado en Oklahoma. Incluso aunque el punk underground había abierto una gran red por donde girar comparada con la escasez de garitos 5 años antes, todavía era una lucha desesperada para la mayoría de las bandas. Las promesas de shows y de cobrar eran abundantes, pero no era inusual ver el 50% de las ofertas caerse cuando la banda alcanzaba la ciudad. La gira empezó en realidad con nuestra promesa de un show en Atlantic City el 28 de junio donde abrieron para los Dicks y DOA. Estaban poderosamente impresionados con los Dicks, y sorprendidos por el poderío del batería de DOA de esa época, Dimwit. Dean Sabatino recuerda que Joey Shithead les deseo que les fuera bien en la gira ‘como los veteranos que despiden a los jóvenes que van a la guerra’
Roney tiene recuerdos cómicos del show de Atlantic City en lo concierne al alimento básico en la carretera, frijoles al microondas y burritos de queso.
‘Doug Bennet (guitarra de Homo Picnic) y yo entramos en el antro de la esquina a un 7-11 donde compramos nuestra ‘bolsa de basura congelada’. Tiré el mío al microondas y lo calenté.
Ahí es cuando el manager se apresuró y empezó a gritarme. Mira, en Philly pillas el burrito y luego lo pagas, pero en Jersey es de otra forma. El manager decidió dejar clara su postura metiendo la mano en el microondas y sacando mi burrito y así poder sacudirlo delante de mi cara. Mal movimiento. Me gusta cocinar mis burritos hasta que el queso burbujea, así que, a los pocos segundos de agarrar la golosina mexicana al rojo vivo, el gerente agonizaba. Nos seguía sermoneando sobre las virtudes del procedimiento correcto para comprar un burrito mientras apretaba los dientes y buscaba un lugar donde dejar el burrito. Doug y yo nos bloqueamos con cada movimiento suyo. Seguimos cortándole el paso a la encimera, todo mientras hacíamos apología de nuestra ignorancia cultural. Una vez que vimos lagrimas brotar de los ojos del tipo, nos sentimos mal por él y nos apartamos de su camino. Pobre tío. Su única oportunidad de ser una autoridad se vio frustrada’
Tuvieron algo de suerte con shows por todo el medio oeste, en Pittsburgh, Chicago, Madison, Minneapolis, Kentucky, Iowa y Oklahoma, donde las audiencias eran más receptivas a nuevas bandas, pero luego nada hasta California donde las cosas rápidamente no iban a ningún lado. Big Lizard in my Backyard estaba haciendo las cosas razonablemente bien, editando con Fever Records y distribuyendo con Enigma. Al llegar a L.A. y conducir por autopista hasta las oficinas de Enigma, se quedaron poco impresionados por la compañía y su personal – ‘tonto’, ‘torpes’ y ‘aburridos de verdad’ fueron algunos de los adjetivos que Sabatino utilizó en su diario de gira.
El único logro en asegurar 2 shows pagados durante sus 12 días en California trajo la principesca suma de 100$. Uno de ellos fue abriendo para Goverment Issue en el Oscar’s Cornhusker en Azusa, que habitualmente era un bar Heavy Metal. La popular banda local straight Edge Uniform Choice también estaban en el cartel, y los malcriados Milkmen tuvieron una gran oportunidad de enojarse con los fans de la banda. El tema straight Edge era un objetivo popular para burlarse y ese humor y cosa absurda estaban muy en el centro del punk y la seriedad, sinceridad y falta de humor entre muchos de los devotos straight Edge lo hacía difícil de aceptar.
‘Uno de los momentos más divertidos de esa tarde’, recuerda Sabatino, ‘fue después de que Rod descubrió que UC eran straight Edge. Justo antes de que saliésemos a escena él nos había puesto círculos a rotulador en nuestras manos. En un momento del show, él anuncio que habíamos estado jugando a las 3 en raya con UC y nos hizo mostrar nuestras manos. A alguna gente no le gustó la broma’
Mientras los Dead Milkmen estaban peleando en la búsqueda de cualquier concierto, para Goverment Issue el show era uno de la minigira que Mystic Records les había fletado fuera de DC, un sello al que John Stabb se refería amorosamente como ‘el Ktel del hardcore’. Mientras que el bajista John Leonard había vivido bajo la reputación gay que las payasadas de Purple Rain que John Stabb había engendrado.
‘John siempre estaba llegando al punto en el que ya estaba agotado incluso de tocar el bajo’, explica Stabb. ‘Sabíamos que las cosas se ponían mal cuando nos decía que no quería usar una púa. Nosotros le decíamos, ‘oh no, no vas a ser el Jaco Pastorius del punk rock’ Y descubrimos un poco después en la gira que estaba empezando a tomar ácido, y eso no era bueno. Llego el momento en que él parecía poco menos que un paciente mental en escena. En la mitad de los shows probablemente él iba de ácido. No le importaba como se vestía, se ponía pijamas en escena y era cómo, ‘hey, somos Goverment Issue, ¡hacer algo con vuestra forma de vestir!’
‘Tocamos ese gran concierto extraño en el Olympic Auditorium’, recuerda Stabb, ‘abriendo para DOA, Conflict UK y los Asexuals. Para cuando estaban tocando DOA era una pesadilla. Los gorilas estaban golpeando a los chavales, la banda estaba increpando a los gorilas, había sangre por todas partes. Fui al backstage, John había invitado a sus familiares al show. Nunca habían estado en un concierto punk, y por supuesto que no en un concierto punk grande, sangriento y violento. Le preguntaban ‘¿Por qué estáis tocando para esa gente? Son unos dementes, se matan entre ellos’ y todo lo que pudo decir es, ‘no lo sé’.
‘El resultado final fue cuando llegamos a casa que él se metió en un hospital psiquiátrico en Shady Grove, Maryland. Yo fui a visitarle allí, y él estaba allí con gente sacada de ‘alguien voló sobre el nido del cuco’. Le dije, mira, estás fatigado, necesitas descanso, necesitas algún tiempo alejado de la banda, pero aquí no es donde tú quieres estar. Probablemente no ayudó que Tom pensase que él necesitaba un mote punk y le acuño como John ‘Lenny’ Leonard. John odiaba cuando la gente le llamaba Lenny’
A mediados de la década, algunas de las audiencias originales de diferentes escenas estaban intentando reclamar el punk rock desde las estrechas definiciones del hardcore y las actitudes cada vez más machistas que iban con ello. En la mayoría de los sitios, la crew más vieja quedó fuera y lo dejaron a la siguiente generación para que continuaran como mejor les pareciera. Sin embargo, en DC los seguidores más antiguos decidieron redefinir su escena. Llamaron a la reclamación del movimiento Verano de la Reclamación, para designar la oleada de bandas como Soulside, Kingface y otras más que llegaron a la existencia en el verano de 1985. Nuevas bandas compuestas de viejos miembros de la escena, como Embrace y Rites of Spring, animaron y tocaron con jóvenes bandas y el movimiento conocido como ‘emo’ había nacido. El stage diving y Thrashing estaba fuera y en su lugar el público arrojaba flores al escenario en los conciertos, lloraban y las bandas desnudaban tortuosamente sus almas en las letras para alentarlo todo. No todos de la vieja escuela estaban de acuerdo con el programa, y Marginal Man descubrieron que su nombre era apropiado en lo que respecta a su posición.
‘Cuando Revolution Summer sucedió aquí’, recuerda Kenny Inouye, ‘eso era el deseo de ese grupo de gente de alejarse del viejo rollo de DC que eran esos shows salvajes, locos y bandas gritando ‘yaaahhhh’. No teníamos ninguna objeción a ser cualquier clase de banda que quisiésemos ser y no teníamos objeción al alejamiento de la multitud. Eso perpetuo la distinción, y cuando hicimos el segundo disco con Enigma, se perpetuo la distinción entre nosotros y ellos también. En ese caso, solo queríamos sacar un disco y queríamos un disco para hacer giras, y Dischord no expreso ningún interés en editar ese disco’
‘Entonces, de repente, como resultado de que intentásemos sacar un disco, la gente estaba diciendo ‘ohhh, no son parte de este rollo’ y nosotros pensamos: ¿No lo somos? Maldita sea. OK. Era raro, porque de repente nos vimos en esa extraña situación que no habíamos calculado. ‘Espera, espera, ¿Cómo ha sucedido esto? Era divertido, porque cada vez que estaba con Ian y Jeff todo iba bien, pero siempre fue la gente que andaba por su periferia las que estaban tan indignadas. Una cosa que aprendí del punk rock, y el punk rock me enseñó muchas, que por todos los esfuerzos de parte de los punk rockers de alejarse de la sociedad, el hombre es un animal social con sus propias estructuras sociales. Está demostrado, la anarquía permanece anárquica hasta que el polvo se asienta y todo el mundo dice, ‘OK, ¿Qué vamos a hacer ahora?’ Así que he aprendido que es la gente que son mandamases, normalmente estas bien con ellos, es la gente tratando de impresionar a los mandamases los que terminan siendo un dolor. Nunca me sentí particularmente excluido o alienado de la escena, pero de repente me vi en esa extraña posición que no tenía sentido para mí’.
John Stabb se vio a si mismo en una situación similar. Era un viejo amigo de Ian McKaye y Jeff Nelson y también había grabado con Dischord al principio. Años de giras y popularidad a escala nacional para grandes audiencias y ahora Goverment Issue eran denunciados como estrellas del rock por otros miembros del circulo Dischord. El ingenio y sarcasmo de Stabb hacía el nuevo movimiento no le ayudo, haciendo bromas en shows sobre ‘Degradation Winter’. Por todos los intentos de redefinir la sociedad, según apuntaba Kenny Imouye, el punk había creado su propio microcosmos de estructuras sociales que no eran tan diferentes del mainstream.
‘La cosa Revolution Summer, en cierto modo, nos definió como que ya no seriamos parte de su pandilla’, decía Stabb. ‘Todas esas bandas saliendo – éramos felices de tocar con ellas, pero nos miraban a nosotros, a Scream y a Marginal Man como alguna clase de dinosaurios. Pues sí, éramos una de las únicas bandas de DC de formar parte de algunos de los fiascos más grandes en raros shows, pero siempre preferimos los garitos más pequeños’
Mientras que entre 1983-86 de produjo alguna de la mejor música de DC en la década. Revolution Summer fue un empujón para repudiar la música hardcore y las actitudes que habían hecho de la violencia un problema, y GI y Marginal Man se vieron a si mismos en el ostracismo de forma creciente por permitir al público responder a la música de la forma que quisieran. Lo irónico sobre estas bandas de ser atacadas por ser demasiado salvajes es que estaban compuestas por los más pacíficos miembros de la escena original y habían estado a la vanguardia en términos de progresión musical. Ninguna de las personas más culpables en la escena de DC eran las más adecuadas para tomar la responsabilidad por su visión previa de mente estrecha del hardcore, y sus seguidores miraban a otros para culparlos.
A través de todo el país hubo un incremento de descentralización de las escenas punk. Los días de un núcleo de amigos en Hollywood, New York o DC estaban lejos. Los punks eran relativamente comunes en las grandes escenas, y pocos punks que venían de otras en la calle sentían un vínculo común inmediato y la necesidad de hablar con los demás. La revolución siempre había estado presente en esos lugares, la gente se quedó con el problema de como llevarla al ethos y a la actitud del punk sin estancarse en un estilo musical fijo. El Hardocre thrash había cumplido su propósito de inyectar una nueva energía, y mientras que no hubo nada malo con las nuevas bandas tocándolo, no tenía sentido para las bandas antiguas que permanecieran fijas en su estilo musical. Necesitaban evolucionar. Esto era más el caso incluso cuando los elementos revolucionarios y violentos se habían apoderado del tharsh y lo proclamaban como su música. La fragmentación de las escenas más antiguas fue por estos problemas, cada vez más de las mejores bandas eran ajenas a la ‘escena’, o de los suburbios o de ciudades aleatorias por todo el corazón de América. El hecho de que algunos de los mejores shows de bandas emergentes que estaban de gira eran en Idaho, Madison, Lawrence, Norman o Minneapolis reflejaba el hecho de que las partes olvidadas de América era donde mucho del más apasionado entusiasmo punk estaba sucediendo. Pocas personas en esos lugares estaban atrapadas en cualquier idea establecida de lo que el punk se ‘supone’ debía ser, simplemente eran felices de que hubiese punk. Como Bob Mould decía, hay una honestidad más grande en ese tipo de escenas ya que no están preocupadas de intentar conseguir la aprobación del conjunto.
La noción que Revolution Summer proponía, que ‘el hardcore estaba acabado’, dejó a un puñado de personas exigiendo el máximo esfuerzo a sus cabezas. La verdad es que el tharsh genérico estaba bien gastado, pero ¿era todo lo que había demasiado hardcore? ¿No era el punk el desafío de las convenciones y tocar lo que querías a pesar de lo que los demás estaban haciendo?
Los Hated – de Annapolis, Maryland, no confundirlos con los de California – eran una banda extremadamente intensa en sus primeros 2 años de existencia, marcando su inicio en 1985. Compartían la noción de que el punk necesitaba ser arrancado de los elementos revolucionarios en los que se había visto involucrado, pero no veían ninguna razón para comprometer su propuesta musical. Mientras que la mayoría de la música se estaba ralentizando, Hated tocaban a velocidades vertiginosas.
‘Parte de lo que lo alimentaba era el entusiasmo’, recuerda el guitarrista Dan Littleton. ‘Querías comprar un 7” en un show no porque conocías a quien estaba en una banda y cuál era su genealogía sino porque querías descubrirla – y querías apoyar a cualquiera que no fuese neo-nazi y que estuvieran haciendo algo por sí mismos… Si estabas en un grupo, ¡probablemente querías hacer un 7” o una cinta! Ibas a show punk porque había un concierto, alguien se estaba esforzando para iniciar algo. No ibas a los conciertos grandes. La utopía punk de D. Boon era una banda en cada calle, en cada garaje o sótano o cualquier otro lugar. Nos gustaba esa idea. Era anti-elitista’
Annapolis estaba lo suficientemente alejada de DC como para tener su propia escena separada, pero lo suficientemente cerca para que los punks pudiesen ir a ver los shows de DC.

‘Nuestra proximidad a la escena DC tuvo un gran impacto sobre nosotros’, dice Littleon. ‘Ver a los Bad Brains, Scream, Void, GI y luego bandas como Beefeater y Rites of Spring – obviamente eso nos dio una inspiración directa y un ejemplo. Y vimos a todas las bandas de SST cuando venían a la ciudad, los Minutemen fueron una gran influencia. Hüsker Dü nos volaron la cabeza. Los Meat Puppets también. Estábamos interesados en la velocidad y la complejidad de los Bad Brains, la sensibilidad melódica de los Húsker Dú y Funeral Oration. Las canciones que hacíamos eran super aceleradas hasta 1987, y ya era tarde. Supongo. La primera oleada de bandas hardcore siempre implosionó o se metió en el metal o estaban avanzando hacia otras direcciones’.
‘Los Spatics Rats fueron la primera banda real de hardcore en Annapolis. Fit Of Rage fueron la siguiente. Hated empezaron a tocar, y momentos después un buen número de bandas empezaron. Hundredth Monkey, que luego se convirtieron en Moss Icon, Images, Strictly Prohibited, Burning Flag, Another Side, Roadside Petz. Hicimos shows en sótanos o en lugares alquilados. Salones Baldwin o de bomberos, Iglesias o cualquier lugar que pudiéramos conseguir. Fundamos fanzines, hicimos flyers y cintas. Kenny Hill de Spatic Rats fundó Vermin Scum Records, editó recopilaciones, 7” de Hated y Rats. Era totalmente DIY, actividad autónoma – todo hecho por chavales. El Anapolis Records Exchange era el lugar donde podías encontrar todo ese material. Era el centro de nuestra comunidad en muchos sentidos. Twilight Zone vendía comics y discos de punk también. Era una escena pequeña pero la gente se apoyaba entre ellas, se cubrían las espaldas unos a otros’.
‘Unas pocas personas lo escuchaban, y eso estuvo bien para nosotros. La realidad y el resultado neto de no estar en una escena ‘grande’ estuvo llena de DIY, un abrazo total de oscuridad y creatividad por el bien de la creatividad y la supervivencia. Empezabas desde ese punto y no era malo. Manejábamos con la esterilidad y la invisibilidad como gasolina, como catalizador para la acción. No tratábamos de ser aceptados o populares, queríamos algo real, algo más válidos’
‘Los conciertos punk habían sido muy violentos, y había mucha postura cabeza hueca machista, y montones de mierdas estúpidas y skinheads racistas neo-nazi que nadaban jodiendo a la gente. Supongo que esto nos afectó a muchos que sentíamos que algo estaba siendo devaluado y eso importaba mucho, y que lo que estaba en juego y el potencial eran demasiado grandes. Sentimos eso desde nuestro punto de vista, así que solo podíamos imaginar lo que sentían los punks de DC – esa clase de deterioro que estaba sucediendo. Los punks en Annapolis sentían ese tipo de preocupaciones sin la historia, el movimiento o los garitos para su expresión que la escena de DC tuvo. Sentíamos que lo que había sucedido en DC y en Annapolis y en escenas pequeñas en todo el país fue importante y real’





La única y autentica Biblia del Heavy-Metal: La película.

 


                                    VER PELICULA

A Degüello en CSO Campamento. KKSAK 27.

¿Lugar? CSO Campamento, lugar donde se realizó posiblemente la primera fiesta de música tecno en una okupación madrileña, antiguo colegio Abraham Lincoln, después del desalojo tienda/bazar asiática y a día de hoy supermercado. 
¿Promotor? Con casi total seguridad el KRA, Lucha autónoma o una fiesta de año nuevo.
¿Motivo? Financiación de colectivos, luchas o simplemente festejar bebiendo calimocho.
¿Concurrencia? Escasa durante su actuación ya que somos todos un atajo de pánfilos que no sabemos lo que es bueno.
¿Fecha? En algún tiempo entre la publicación de la primera maqueta 'Luna de Lobos' y el Cd 'de la Sangre, La Saña....' por lo que el repertorio, básicamente, es de la primera maqueta con algunas versiones como su ya clásica 'Ratas Callejeras' del grupo peruano Eutanasia incluida en 'Sentimiento de Agitación' y 'Lucha' de los irundarras Vómito cambiándole la letra, total seguro que eran un grupo de pánfilos que no sabían hacer letras auténticamente revolucionarias...¿un homenaje a estas bandas? ¿con o sin su permiso? ¿Les querían rendir tributo?
Tributar, según diccionario esencial de la lengua española: 'ofrecer o manifestar veneración como prueba de agradecimiento o admiración', como, por ejemplo, el tributo rendido por Vortex 8 a bandas cercanas al barrio de Campamento, pero siempre hay que tener cuidado a quien rindes tributo, no sea que con el paso del tiempo te acaben pidiendo vasallaje.
¡Nada es gratis, pánfilos!


GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. Th' Cigaretz.


Aunque la mayoría de las bandas punk de mediados de los 70 se desarrollaron en zonas urbanas tan ásperas como New York, Cleveland y Detroit, en 1977, en medio de los entornos muy soleados de Raleigh, Carolina del Norte, estado del Tar Heel, generó una banda propia. Th' Cigaretz pasaron tiempos difíciles buscando bolos en la tierra del Southern Rock y de los cantautores, pero mantuvo una residencia en un garito llamado Free Advice, cerca del campus la Universidad de North Caroline. La banda - William Benjamin al bajo, Jerry Williams voz y guitarra, Byron McKay voz y guitarra y Scott Jarvis a la batería - caminaron hacia Manhattan para tocar en el Max's y en el CBGB a finales de los 70, y para el año 79 se habían instalado en NYC. Grabaron un disco antes de su disolución; 2 de sus miembros se quedaron en el East Village, tocando en varias bandas y trabajando en el 171 Recording Studio (que hacía doblete como club after-hours) Se convirtieron en una primera parte de la floreciente escena hardcore con Willimas produciendo el single debut de Bad Brains, 'Pay to Cum', y Jarvis produciendo el primer Ep del combo hardcore Beastie Boys 'Cookie Pus'
Texto extraído del libro PUNK 365 de Holly George-Warren.




El Rock de Malasaña apesta XIII. The Matadors ¿Qué le pasa a la juventud moderna?

 


Roto Records se gasta la pasta (debían estar forrados viendo el volumen de sus producciones) y meten en el estudio a Steve Baise de Devil Dogs con lo mejorcito de Malasaña, no hace falta decir que nos referimos a gente seria con sus instrumentos y no a cualquier borracho que se encuentran por sus esquinas vomitando todo lo digerido en sus bares fin de semana si y otro también. 
Repertorio basado en covers de Zeros, Dictators, Black Market Babies o Buzzcocks y alguna original en lo que podíamos llamar la precuela de los Wonderboys además de Thin Lizzy que empezaban a ser reverenciados y reivindicados por el rockerio no afiliado al Heavy Metal. Se les pudo ver actuando cuando hacían Festimad en Circulo Bellas Artes entre mercadillo de discos.
¿Qué le pasa a la juventud moderna? ¡quiere sex, drugs & R&R!



La única y autentica Biblia del Heavy-Metal: Alternativas Metálicas.

Por si no hubieseis tenido suficiente con 200 grupos presentados por Rock Espezial (so mamones, ya sabéis lo decían Kangrena), también dejan caer otras historias que podían agradar al oído de los metaleros ochenteros, casi todos más cercanos al punk como Dead Kennedys, The Clash o Ramones, Lou Reed con su asesino R&R Animal ya con Heroin incluido después de haber sufrido las censuras dictatoriales de los 70 y en terreno estatal La Banda Trapera, cuyo LP ya empezaba a ser inencontrable y corría de oreja en oreja grabado en cintas de cromo y fierro, y Ramoncin y su WC más cercano en actitud al punk que en lo musical. Un huequito para el Pop de Romantics y, por supuesto, el Never Mind The Bollocks (joder, si no se te iban las piernas con este disco es que no tenias alma).
En resumen, todo era puto R&R y que molona la foto de Dee Dee con pelo corto al principio de la pieza!!!




Listas Punk. Un paseo por la gran pantalla.

 

LA LISTA DE PELICULAS PUNK DE MICK FARREN
1.Taxi Driver ¿Estas hablando conmigo? El alienado, solitario y finalmente homicida Travis Bickel de Martin Scorsese – interpretado por Robert De Niro en su mejor papel – fue lanzado como un punk que estaba descubriendo sus pies en sus botas Doc Marteens, y no solo proporcionó el perfecto anti héroe para un nuevo movimiento, sino que también un corte de pelo único de De Niro al afeitarse su cuero cabelludo y hacerse una cresta al igual que su personalidad desintegrada.
2. Apocalypse Now La crítica de una guerra llevada por Jimi Hendrix y el LSD de Francis Ford Coppola, y el viaje metafórico rio arriba hacia donde el corazón de la oscuridad estaba esperando – en la magnífica persona de un cavernícola e hinchado Marlon Brando – resonaba con todos esos punks demasiado jóvenes para haber sido reclutados para ir a Vietnam, pero que no les habría importado (en sus sueños) viajar por la jungla con un M16. La película le dio también a los Clash el título de su clásico tema “Charlie no hace surf”.
3. La Matanza de Texas La película de terror de culto que contó el sangriento cuento de como 5 amigos visitando la casa del abuelo son cazados por un asesino que empuña una motosierra y su familia de caníbales profanadores de tumba ofreció el mismo tipo de impacto de amenaza a la ciudad que el punk adoptaría años más tarde. En el carácter maligno y monstruoso de Leatherface, el director Tobe Hooper dejo bastante claro que ningún ícono punk podría ser más extremo.
4. The Wild One Johnny Strabler, como líder rufián de una banda de moteros, estableció con Marlon Brando el uniforme de cazadora de cuero negro y vaqueros desgastados que serviría como modelo para descontentos greasers desde Eddie Cochran a Sid Vicious pasando por Ramones y el asesino en serie Perry Smith de la novela In Cold Blood de Truman Capote, y sucesivamente de forma interminable, generación tras generación, de rebeldes y renegados. Y por supuesto, la película proponía la clásica pregunta, y proporcionaba la clásica respuesta punk.

“Johnny, ¿contra que te rebelas?”
“¿Que es lo que tienes?”

5. Belle de Jour La rebelión de Catherine Deneuve en la obra maestra erótica de Luis Buñuel era un poco diferente a la de Travis Bickle o a la del enchaquetado de cuero Marlon Brando. Aquí, Deneuve interpreta a una frígida esposa montando una insurrección femenina contra la opresión social y sexual de los valores, la moral y tradiciones de la clase media que gustosa y voluntariamente se ofrece a ella misma para prostituirse durante sus, por otro lado, tardes asfixiantes. El corrompido proxeneta joven, interpretado por Pierre Clémenti – con sus dientes de oro, bastón y guardapolvos de cuero – se convirtió en un ícono al estilo de Rimbaud para los más cosmopolitas punks de la década posterior.
6. Sid & Nancy La queja siempre ha sido que “realmente no fue así”, y la corta pero intensa relación versionada en la película – y fuertemente cargada de droga – del Sex Pistol Sid Vicious y su novia Nancy Spungen quizás no ha sido correcta históricamente en cada detalle recreando los suburbios de Londres y New York de finales de los 70. Pero están fielmente recreados los comportamientos del primer punk, y si algo hay que el director Alex Cox demostró es que esos condenados amantes pueden venir de cualquier estilo posible.
7. A Streetcar Named Desire Marlon otra vez, esta vez como Stanle Kowalsky – calado hasta los huesos, camiseta destrozada, llamando rabiosamente a Stella, con angustia y frustración. El juego de Tenesse Williams es en si mismo una revolución, primero para la escena de Broadway, y después para la pantalla, pero la imagen sencilla de Brando con su camiseta destrozada, reproducida por Richard Hell tres décadas más tarde, fue la fundación total del aspecto punk.
8. The Hills Have Eyes Una familia de vacaciones en el desierto, próximo a una abandonada área de pruebas nuclear de la guerra fría, apartada de la seguridad de la autopista; su vehículo se avería; y ellos se convierten en la presa de una malévola familia de caníbales mutantes endogámicos. Realizada en 1977, y exactamente a la vez que los medios daban bombo y platillo al horror del fenómeno del nuevo punk. El horror clásico de bajo presupuesto y sangriento de Wes Cravens no ayudaba pero la convirtió en una película de culto y una metáfora de esos tiempos.
9. Natural Born Kills Mickey y Mallory Knox son el concepto de la segunda generación punk de Oliver Stone – el futuro de un mundo sin futuro. Esos chavales imaginarios como Sid Vicious y Nacy Spungen no son amantes condenados y rebeldes; son asesinos amantes rebeldes; cabalgando por la imaginaria y altamente psicodélica ruta 666, masacrando al azar, así como unos medios de comunicación exclusivos y totalmente sin escrúpulos les convirtieron en héroes populares de un reality de TV.
10. Kiss of Death Richard Widmark, cómo el asesino psicópata sonriente Tommy Udo, disfrutaba asesinando señoras mayores en sillas de ruedas con su aspecto, muy en la onda, con traje a rayas, camiseta negra y corbata blanca, solo encuentra rival quizás con James Cagney como Cody Jarret en White Heat como la primera película de cine negro con indicios de algo con regusto punk de todos los tiempos, algún día, se convertirá en parte de la cultura popular.

LAS 10 ARMAS FAVORITAS QUE APARECEN EN EL CINE DE CHRIS STEIN.
Suena como una tarea fácil: olvídalo, como dice el colega – ¡es realmente difícil! Las películas de James Bond solas se clasifican como una subcategoría. El terreno esta dominado por muchas películas corrientes donde el tema es “forzado” – esto es, hay un esfuerzo para presentar armas más grandes, más extrañas, etc. A pesar de disfrutar de muchos geniales artefactos modernos (por ejemplo, el dispositivo con bola y cadena de Gogo Yubari en Kill Bill, Vol.1) Hay algunos elementos sutiles que se pierden debido al exceso de pensamiento que se ha invertido en su creación.. Aquí están algunas de sus favoritas:
1.La navaja automática “Kris” de la versión original de Twelve Angry Men de Henry Fonda. Representa una época pasada, cuando uno podía pasear por una tienda “nueva” en Times Square y salir con uno de esos artilugios. La única en la película que tenía un diseño de dragón o serpiente en la empuñadura si no recuerdo mal.
2. El revolver del 44 de Harry el sucio. A pesar de ser relativamente de baja tecnología a día de hoy, su influencia y caché no se le pueden negar.
3. El arma de antebrazo de Travis Bickle. La escena donde él hace la pieza de un tirador de cajón en inspirador. ¿Quién ideo esto?
4. El cuchillo colgante de cruz en The Hunger. Esta es la última pieza de joyería gótica. He visto muchas versiones durante años, la mayoría de ellas demasiado adornadas.
5. Igualmente, el solemne cuchillo en forma de crucifijo del western Barbarosa llevado por Willie Nelson es un genial objeto de arte que nunca he visto reproducido.
6. El mortífero bombín de Oddjob en Goldfinger. ¿Qué puede decir uno aquí? Sé que debía haber leído el libro, pero no puedo recordar si eso se le ocurrió a Fleming. La idea de que ese tipo puede cortar la cabeza de alguien con el ala de su sombrero de alguna forma es extrañamente convincente, o eso pienso.
7. La pistola de Blade Runer. Hay un gran culto que rodea a este atrezo particular de la película. Hay páginas web dedicadas a su estudio, del mismo modo que modelos caros de esto. Plager Katsumate Serie-D debe ser la primera “marca” de arma que no es de rayos creada para una película. Esto indudablemente cae dentro de algún tipo de “primera” categoría. Ha sido seguida por todo tipo de armas de fuego relacionadas (la mayoría de ciencia ficción), p.ej. los fusiles de pulsos de las series Alien, etc…
8. La guillotina volante, de las series de películas de artes marciales La Guillotina Volante. ¿Cómo no puede cualquier entusiasta de las mutilaciones no amar la guillotina volante? ¡Mola! Posiblemente está relacionado con el bombín, quizás, pero tiene su propia personalidad.9. Es inevitable: el guante de Freddy de la franquicia de Pesadilla en Elm Street es estúpido pero todavía es algo genial. He visto una versión realmente de lujo construida alrededor de un guante de motocicleta Willie G. (diseñador de motos), hecho con cuchillos del fabricante Pat Crawford.
10. Por último, de una película más reciente, yo estaba pillado muy en serio con la pistola de Sympathy for Lady Vengeance, la tercera de la trilogía Vengeance del director coreano Chan-Wook Park. Está es una pistola casera de dos tiros y funciona dentro del argumento de la película francamente bien. En la medida de lo que ofrece la actualidad, esta en su propio género y alejada de la naturaleza forzada de muchas armas similares modernas de las pantallas de Hollywood.
Después de repasarlo, veo que he evitado las espadas láser, pistolas láser y similares. ¡Sospecho que soy un clásico!
Celebre músico, productor y fotógrafo, Chris Stein es el guitarrista y fundador de Blondie. Como productor ha trabajado con Gun Club e Iggy Pop, entre muchos otros.

LAS 25 PELICULAS CON “ACTITUD PUNK” DE ANTES DEL PUNK SEGÚN JIM JARMUSCH

Las siguientes 25 películas de antes del punk, en su opinión, tienen “actitud punk”, sea lo que sea lo que eso signifique (con mis respetos y disculpas a Don Lets). No hay ningún orden en particular, y por supuesto, hay muchas, muchas más. Así que si no estas de acuerdo, te sugiero que hagas tu propia puta lista.

1.Zero for Coduct (Jean Vigo, 1933)
2. Towers Open Fire (William Burroughs & Antony Balch, 1963)
3. Breathless (Jean-Luc Godard, 1960)
4. Monkey Business (The Marx Brothers, dirigda por Norman Z. McLeod, 1931)
5. Gun Crazy (Joseph H. Lewis, 1950)
6. Un Chien Andalou (Louis Buñuel, 1929)
7. The Wild One (Laszlo Benedek, 1953)
8. Accttone (Pier Paolo Pasolini,1961)
9. Johnny Cool (William Asher, 1963)
10. Freaks (Tod Browning, 1932)
11. Beware of a Holy Whore (Rainer Werner Fassbinder, 1970)
12. Tokyo Drifter (Seijun Suzuki, 1966)
13. Rebel Without a Cause (Nicholas Ray, 1955)
14. Chant d’Amour (Jean Genet, 1950)
15. Beat Girl (a.k.a. Wild for Kicks) (Edmond T. Greville,1960)
16. Le Samourai (Jean-Pierre Melville, 1967)
17. Saturday Night and Sunday Morning (Karel Reisz, 1960)
18. Point Blank (John Boorman, 1967)
19. Scarface (Howard Hawks & Richard Rosson, 1932)
20. Danger: Diabolik (Mario Bava, 1968)
21. Pickup on South Street (Samuel Fuller, 1953)
22. The Tenth Victim (Elio Petri, 1965)
23. Performance (Donald Cammell & Nicolas Roeg, 1970)
24. A Clockwork Orange (Stanley Kubrick, 1971)
25. Faster Pussycats, Kill Kill! (Russ Meyer, 1965)
Nacido en Akron, Ohio, el director Jim Jarmusch vive y trabaja en New York. Entre sus películas están Permanent Vacation (1980), Stranger Than Paradise (1984), Down by Law (1986), Mystery Train (1989), Night On Earth (1991), Dead Man (1995), Year of the Horse (1997), Ghost Dog: The Way of Samurai (1999), Coffee and Cigarrettes (2003), Broken Flowers (2005) y el corto “Int. Trailer. Night.” (2002).

LAS 10 PELÍCULAS QUE ME HICIERON UN ALCOHOLICO SEGÚN LEE BLACK CHILDERS.



En el lenguaje tan educado de siempre de la sociedad actual “soy un alcohólico recuperado” En el lenguaje mio “soy un bebedor sin beber” En ambos casos, me he dado cuenta que todos esos ‘vigilantes’ que le echan la culpa a los medios de comunicación de la delincuencia juvenil están aparentemente, en mi caso, en poder de la razón. Aunque éticamente anémicas y ciertamente divertidas, esas películas que representan los horrores del abuso del alcohol no son aptas para salir aquí. Por lo tanto, no son necesarias ni Valley of the Dolls, I’ll Cry Tomorrow y días de vino y de rosas - demasiado fácil. En cambio, he recopilado una lista que crearon de verdad una intoxicante imagen de la priva – para el consumo adecuado de menores.
1.Dumbo La fabulosa y psicodélica secuencia del “elefante rosa” de un Dumbo borracho y un ratón, seguida de inmediato por los cuervos cantantes a modo de resaca, es una traviesa obra maestra.
2. Todo sobre Eva Cualquier película de Bette Davis lo sería, pero en este caso, ella emplea su Martini muy seco con toda la destreza de un experto lanzador de cuchillos.
3. The Thin Man Este es el manual de un bebedor hacía un desternillante matrimonio, protagonizada por William Power y Myrna Loy como los detectives Nick y Nora Charles. Dialogo de ejemplo:

Nora: En realidad, mi marido esta trabajando en un caso nuevo justo ahora.
Periodista: ¿Qué caso?
Nora: Un caso de whiskey escoces

4. Con faldas y a lo loco Nada es tan glamuroso como el frasco plateado deslizándose deliciosamente desde el ligero de Marilyn Monroe.
5. Desde Rusia con amor “Agitado, sin mezclar” – una frase que ha entrado en nuestro lenguaje para insinuar sofisticación y encanto diabólico.
6. Mares de China O cualquier película donde adorables bebedores son impenetrables al daño. En este caso, Robert Benchely esta a bordo de un pequeño barco en un tifón, felizmente inconsciente en un piano desbocado que repetidamente le aplasta hasta la muerte.
7. El Halcón Maltes Sydney Greenstreet a Humprey Bogart: “Empezó bien, señor. Yo desconfío de un hombre que dice ‘cuando’ Él tiene que tener cuidado de no beber demasiado, porque no es fiable cuando lo hace”
8. La gata en el tejado de zinc Paul Newman demuestra como ser tremendamente sexi mientras se muestra más amoroso y deseoso de su priva que de Elizabeth Taylor.
9. Al filo de la navaja El licor como seductor. La escena: el Ritz, Paris después de cenar. Los protagonistas: Anne Baxter como Sophie, desesperada bebedora intentando mantenerse sobria. Gene Tierney como el villano y egoísta rival del afecto de Tyrone Power. Clifton Webb como Elliot Templeton, sofisticado amoral.

TIERNEY: Oh Sophie, tengo que salir dentro de media hora. ¿Serias tan amable de decir al tío Elliot que su asunto de Zubrowka ha llegado? Lo he puesto aquí mismo en la ventana.
Ojos vidriosos de Sophie. ¡Al día siguiente su cuerpo es pescado del Sena!

10. Titanic Cualquiera de las muchas versiones de esta historia siempre presenta al industrial George Widener elegantemente vestido en traje de etiqueta con su botones a un lado y un brandy en su mano esperando la creciente, y mortal, agua.
Mención especial Cualquier cosa de Ernest Hemingway en la que salga Ava Gardner.
Naturalmente ha elegido películas de mi juventud; debéis encontrar una cantidad de ejemplos más contemporáneos, como el número “Geen Fairy” de Moulin Rouge. Igualmente se pueden compilar listas para destacar drogas, fumar, sexo, rock’n’roll o prostitución. Por favor tener en cuenta que no considera ninguno de estos hábitos por lo menos erróneos.
Lee Black Childers fue un fotógrafo habitual de la escna del Factory de Andy Warhol, el Max’s Kansas City, el CBGB; sus fotos de David Bowie, Iggy Pop, Ramones, New York Dolls han alcanzado el estatus de íconos. Todavía se le podía encontrar sacando instantáneas de la siguiente ola de rockeros que asoman por ahí.

GOING UNDERGROUND 20. La linterna eléctrica de Shorty.

 

Uno de los clubs punk verdaderamente clásico del medio oeste fue el infame Jockey Club, situado en el rio Cincinnatti en Newport, Kentucky. El club, antes un casino conocido como el Flamingo Club, tenía una historia muy relacionada con la mafia, y según parece fue un lugar en su momento donde pasaban el tiempo Frank Sinatra y Marilyn Monroe. En 1960, Jerry Lee Lewis, Little Richard, Chuck Berry y los Isley Brothers actuaron allí. Para 1971 estaba en decadencia y fue vendido a Halmann ‘Shorty’ Mincey y a su hermano Haynes ‘Tiny’ Mincey. Contrataron a una variedad de grupos menores rock hasta 1982 según el club y la zona iban en mayor decadencia. Ya que Cincinnati ha sido bien conocida por su despiadado conservadurismo, el club de striptease y el vicio encontró un hogar en el vecino Newport.

Cuando el principal rock club para grupos con nombre en Cincinnati, el Bogart’s, cerro por reformas, los pinchadiscos punk locales ‘Handsome Clem’ Carpenter y ‘Billy Blank’ Leist decidieron que había necesidad de un nuevo garito, no solo para bandas de fuera, sino para grupos locales. Siempre hubo una escena punk en la ciudad sobre una base muy underground en montones de fiestas y en los pequeños Brew House y Walnut Hills. Kurt Meyer de la pionera banda straight Edge de Cincinnati Sluggo, que siempre se le permitía colarse en shows en Brew House lo recuerda:
‘Vi a los Customs, los Ravens, los Verbs, Ulterior Motives, BPA, los Switches, Cointelpro, AK47, Ed Davies Band, Dream-286, y un puñado de bandas en fiestas en lofts, galerías de arte y en el Brew House entre 1979-1982. El Jockey es donde la escena punk se consolido, y donde conseguimos ver a todos los grupos nacionales que de otra manera no hubiesen venido a Cincy. Pero había una escena punk local prospera, vibrante, salvaje y sin restricciones antes de que emergiese el Jockey Club’
The Repellents, una banda de Anderson, Indiana que aparecía en la recopilación The Master Tapes, eran habituales en el Brew House. Kurt ‘Yukki Repellent’ Davies lo rememora:
‘Empezamos a tocar en Cincy en el Brew House por 1 pavo para todas las edades ¡y la primera noche que tocamos sacamos 300$! Cogimos 200 y le dimos 100 a Dan por la contratación. Jakki, nuestra bajista y mi novia en ese tiempo, era de Cincy y conocía a Handsome Clem así que después de 2 conciertos en el Brew House, aparentemente parecía que había necesidad de un garito más grande. Intentamos encontrar otro local para shows mayores. Unas pocas semanas después Clem nos llamó y nos habló de ese lugar sobre el puente de Cincy llamado el Jockey Club donde podíamos hacer conciertos. Clem nos llevó a ver el local y no podíamos creerlo, ¡era perfecto!’
Ya como el Centro Social Club Americano en Chicago se convirtió en punto de reunión para la joven escena de Chicago, el Jockey Club llegó a ser el garito que vio a cada banda punk de gira que venía por la zona honrar su escenario. Una banda local, 11.000 Switches, tocaron allí a primeros de 1980 y se corrió la voz que había ese club cavernoso sin uso en Newport. Clem Carpenter se fue con Bill Leist a cuestas para hablar a los hermanos Mencey para montar allí shows. Según Bryce Rhude de la banda Doc and the Pods:
‘Se suponía que Clem iba a hablar, pero se metió rápidamente en el baño a mear. Shorty y Tiny fijaron su mirada en Bill y dijeron, ‘¿Quieres llevarlo bien?’ Leist tragó y replicó que les gustaría traer grupos punk a su establecimiento. Horty dijo que nunca había tenido grupos punk allí, pero que no le importaba lo que se hiciera siempre que la gente fuese a beber’
Carpenter era algo parecido a Rodney Bingenheimer en el punk de Cincinnati, haciendo un programa popular en WAIF llamado ‘Search and Destroy’ con su compañero Neil ‘Hockeypunk’ Aquino. Abriendo los oídos en Cincinnati a lo que estaba sucediendo en el resto del país, tuvo una profunda influencia en la escena punk e allí. Con Leist manejando la contratación, Carpenter asumió los deberes como el MC oficial de los shows. The Effigies tocaron en el primer concierto en septiembre, y el primer show que causo impresión a la gente de la escena local fue con Toxic Reasons y DOA. Vctor Garcia Rivier de Edge lo recuerda:

‘En esa época era un lugar sórdido y deteriorado al que nadie iba. Era más o menos un lugar donde todo vale. Los baños pronto se volvieron unisex, los chicos iban al de las chicas y viceversa. Todos los gays, travestis, punks, todo el mundo que no tenia donde ir en Cincinnati salían por el Jockey Club al principio. Yo estaba muy impresionado con esa primera versión de Toxic Reasons cuando cantaba Ed Pittman. Mi banda, The Edge, tocó allí 2 meses después de abrir. Los Circle Jerks en junio del 83 fue el primer show al que fue mucha gente desde todos los sitios, Lexington, Louisville. Indianapolis, Columbus, ya que era el único club en la región. Y había poca gente en Cincinnati que fuese a los shows, quizás 50 o 100, algunas veces 10 o 20 personas. Lo que sucedió fue que hubo mucho público, fue en verano. Uno de los nuevos canales de TV se enteró y mandaron un reportero. La policía de Newport no estaba muy feliz con lo grande que era. A veces se les pagaba, se pagaba al departamento de bomberos y los dejaban tranquilos. Los chavales bebían, con 14 o 15 años y nadie le prestaba ninguna atención. Pero en el concierto de Circle Jerks la policía decidió que era demasiado y que tenían que reventar el lugar. Aparecieron y empezaron a machacar cabezas. Para cuando terminaron el local estaba vacío. La mayoría de los chavales estaba en el callejón de atrás esperando a que saliese la banda’
El incidente se convirtió en inspiración para la canción de Edge Newport Gestapo que se convirtió en uno de los nombres alternativos de la banda, junto con Pontius Pilate y los Nail Drivers, ya que la banda engendro tanta controversia que no podían actuar bajo su propio nombre. Una de las historias más clásicas del Jockey Club empezó una noche cuando García-Rivera colocó una cámara encima de un retrete e hizo una foto de una mujer en topless haciéndole una mamada a un tío. En el siguiente show de Edge, García-Rivera repartió de la foto como premio del ‘concurso de baile’ a los miembros del público.
‘La experiencia del Jockey Club no era completa si no tenías un encontronazo con la notable Policía de Newport’ recuerda Karl Meyer de Sluggo, que tocaba en SS-20 y más tarde en Edge. ‘Yo tuve la mía mientras veía a Edge en enero y febrero de 1984. Estaba en el JC con Julian Bevan (frontman de Sluggo) y Myra McKee, descanse en paz. Estaba sentado en el bar tomando algo cuando 2 polis llegaron y me pidieron la identificación. Les dije que no tenía – mejor que mostrarles mi muy falso carnet de mi cartera – y me dijeron que les esperase allí hasta que regresasen al club, presumiblemente para reunir a más jovenzuelos, me lance a la puerta, agarrando a Myra, y le pregunte a Jughead (frontman de Sturdevant y SS-20) de ir a la parte trasera y decirle a Julian, que andaba por el escenario, que los polis estaban aquí y salir por la puerta trasera a pillar el coche. Myra y yo llegamos al coche, que estaba aparcado en el aparcamiento de taxis de la puerta de al lado. Metí a Myra en el coche, arranque el motor y lo deje en marcha mientras me acercaba a por Julian que casi me atropella saltando a la parte de atrás con una mirada de terror en su cara que nunca olvidare. Al fin y al cabo, él solo tenía 14 años. Saltamos los dos dentro del coche y justo cando estaba retrocediendo, vi las luces de un coche de policía en el aparcamiento bloqueando mi coche. Los polis nos hicieron salir del coche. Estaban bastante enfadados porque yo había abandonado el bar después de que me dijeron que les esperarse. Un policía nos estaba ladrando mientras el otro rebuscaba en mi coche, supongo que buscando drogas. El poli apunto con la linterna a mi matricula de Ohio y me preguntó, ‘¿Qué pone ahí?’, y yo respondí, ‘Ohio’, suponiendo que él lo entendía. Él me replicó, ‘así es, es donde deberías estar. No se te ha perdido nada en Newport’
El acuerdo entre Shorty y los promotores era que ellos se llevaban la puerta y él las ventas del bar. Por tacañería, al principio los punks se iban de cañas y bebían al aire libre, hasta que Shorty se entero y aplico la ley de Bill Leist. Shorty abasteció con grandes cantidades de gigantescos ‘bidones de latas’ de Fosters a 2,50$ cada una lo cual se convirtió en las favoritas de la peña. Por razones que alternaba entre el odio y el amor y que raramente importaban, los miembros del público lanzaban esos enormes proyectiles a las bandas del escenario. Tim Schwallie de Wolverton Brothers quiso hacer rebotar una lata particularmente llena sobre la cabeza de Tesco Vee y golpeo en la cara del batería de Meatmen de carambola. Shorty persiguió a Schawallie el resto de la noche con su linterna con la confianza de pillarle haciendo lo mismo de nuevo. Mientras pasaba de todo en el club, Shorty tenía sentido de propiedad sobre algunas cosas, de forma periódica echaba a gente del baño de las chicas y atacaba con fuerza a la gente que empezaba peleas o rompía cosas. En el caso de que algún beligerante fuese pillado por Shorty, tenía al delincuente arrepentido barriendo suelos en el Jockey la siguiente semana.
Aunque el crecimiento de la escena straight Edge en el código postal 45208 – Hyde Park – llevó más chavales al club, asistir al club fue siempre un asunto ampliamente impredecible en los 2 primeros años. Minor Threat tocaron para 40 personas en su última gira en mayo de 1983. Mission of Bhurma tocó al poco de abrir el club en noviembre de 1982, concierto al que pocos asistieron.
‘Yo fui al club después de trabajar’, decía Víctor García-Rivera, ‘pero Mission of Burma acababan de tocar. Me dijeron que se presentaron seis personas – no solo eso, sino que el tipo que trabajaba en la puerta, Handsome Clem, había dejado los 300$ de fianza de Mission of Burma sobre la mesa y alguien lo robó – así que figúrate, 6 personas a 5$ la entrada menos 300$ de fianza para Mission of Burma, menos 300$ perdidos y los 50$ del técnico de sonido - el JC se dio un buen ostión esa noche’.
‘Yo vi a Scream allí un domingo por la noche’, recuerda Karl Meyer. ‘Debería haber unas 10 personas, incluyendo los camareros. Lo bueno fue que, con tan poca gente, pudimos relacionarnos con la banda. La mala noticia fue que resulto difícil para ellos inspirarse un domingo por la noche en un vertedero de Kentucky para 8 chavales con la cara llena de granos’
Mientras se rumoreaba de que cualquiera podía entrar, normalmente te pedían algún tipo de identificación en la puerta y la reputación y las amenazas de redadas en el local hicieron que se sintieran intimidados un montón de chavales menores de edad. También, por supuesto, estaba el vecindario, que era intimidatorio por si mismo, y la mayoría de las familias se horrorizaban al conocer que sus hijos acudían allí en caso de que cualquiera de ellos les contase la verdad sobre sus planes. El chequeo de los carnets era una formalidad, y la elaboración de casi cualquier cosa solía bastar. Darren Blase, que llevaba Shake It Records en Cincinatti, era un estudiante de segundo año y se sorprendió cuando le pidieron una identificación en su primera visita por Bill Leist. A falta de algo más, Blase le tendió su tarjeta del Radio Shack Battery Club. Leist le dijo que disfrutase del show y que la puerta estaba en la parte de atrás. Karl Meyers recuerda el show de los Replacements de 1984 durante la gira de Sorry Ma Forgot Take out the Thrash donde solo acudieron 20 o 30 personas’
‘Ese fue genial, gran show. Los Replacements estaban absolutamente empastados. No tocaron casi ninguna de sus canciones originales, y pasamos toda la noche tocando canciones country. Yo me quede sorprendido de cómo fueron soltando interpretaciones de viejas canciones country una detrás de otra, totalmente ajenos a los llantos de angustia de los punks par que tocasen Fuck My School o cualquier otra. El guitarrista, Bob iba totalmente vestido de chica, incluyendo rímel, sombra de ojos, etc… El cantante sustituyo la palabra ‘Bob’ por palabras clave en canciones country con efectos cómicos. Creo que al final de la noche ellos cedieron y tocaron 2 o 3 temas para apaciguar al público, pero para entonces nos habíamos reducido a un pequeño grupo. Hicieron una representación artística de emborracharse y cabrear al público’.
En otro show de octubre de ese año, los Replacements metieron otra de sus características actuaciones desperdiciadas. Al final de la noche Bill Leist intentó pagar a la banda, pero Paul Westerberg no quería coger la pasta. Le dijo a Leist, ‘dejé entrar a la mitad de la gente gratis y no hemos tocado una mierda’
Incluso con el Jockey Club y con la posibilidad de tocar con muchos de los talentos nacionales, pocas bandas locales pudieron romper el aislamiento de Cincinnati. Edge se mudaron a Boston en 1983 e hicieron giras por todo el país en 1985. Uno de sus shows más grandes fue en Long Beach con Conflict de UK, Goverment Issue y los recién formados NOFX. Aunque cuando García-Rivera regresó a Boston, estaba arruinado y tenía que vivir en su furgo y ya no tenía banda. No vio otra opción que volver a Cincinnati. Al volver a reensamblar la banda con su viejo batería, Tim Brookshire, y Karl Meyer de Sluggo, descubrió que la escena había prosperado en su ausencia. A fuerza de haber editado algún vinilo y hecho giras, the Edge tocaban para un público de 300 en el Jockey en el día de acción de gracias de 1985. García-Rivera lo acredita en gran medida a Sluggo y la escena 45298 por marcar la diferencia.
‘Todos esos chicos de Walnut Hills High School, la escena straight edge y bandas como Sluggo que llevaron un montón de nueva energía al Jockey Club. Era excitante’
Era una gran ironía que chavales menores de edad a los que legalmente no se les permitía entrar al club tuvieran tanto éxito. Además, fue una prueba de fuego para los chicos Straight Edge, empujar por medio de club donde tirar las enormes latas de Foster era un ritual en cualquier concierto, y todo tipo de decadencia tenía lugar en los alrededores, incluso involucrando a chavales de su propia edad. Añadida a la energía juvenil, cuando Sluggo se formaron en 1983 llevaron el sonido thrash a la escena. La mayoría de las bandas todavía estaban tocando punk estilo 70s, y Sluggo estaban más interesados en la velocidad de sus héroes Straight Edge de DC. Los miembros de la banda también empezaron a hacer fanzines, y en un momento dado las 3/5 partes de la banda tenían uno, desde Poison Briggs de Julian Bevan a Fish de Chris Donnellys, pasando por Suburban Muckraker de Pete Wegele.

A parte de unos pocos espíritus dedicados del viejo público que hizo que el Jockey tuviera lugar, las multitudes habían sido inicialmente los típicos punks de la vieja escuela en la que se producía mucho alcoholismo y decadencia sin pensar mucho en quién lo hacía posible. Fue el nuevo influjo de jóvenes chavales que hicieron excitante toda la ética DIY, montando shows en centros comunitarios y construyendo la escena alrededor del Jockey Club. Julian Bevan recuerda una experiencia que de algún modo le puso de los nervios en un concierto de Agnostic Front en el Jockey.

‘Preguntaron a Bill Leist si Sluggo podían abrir, lo cual nos pareció bien a pesar de los rumores sobre que ellos eran una pandilla de skinheads violentos. La semana antes del bolo nos echamos atrás debido a una operación en mis pies. Agnostic Front llegó al club y un puñado de nosotros subimos para saludarles e informarles que Sluggo no iban a tocar. El cantante (Roger), el guitarrista (Vinny) y el roadie/guarda espaldas (Frenchy Da Skin) se volvieron locos y empezaron a refunfuñar ‘¡tío, esto es una puta mierda! ¿Dónde están esos tipos?’ Por temor a una paliza de los skinheads de New York, acertadamente no me identifique como el cantante. 5 minutos más tarde, Dave González les pasó la última copia de nuestro fanzine, que tenía un artículo desfavorable de su disco, desafortunadamente escrito por mí. Además de leer mi evaluación de su disco, cuyo aspecto más destacado era mi mención de que las guitarras estaban desafinadas y que no deberían haber enlatado un disco y si hacer un decente 7”, Roger y Vinnie se enfurecieron. Inmediatamente empezaron a gritar ‘EH, ¿está el puto Julian por aquí? ¡Es hombre muerto! Todo el que lo escuchó miró hacía mí, luego les devolví la mirada y dije, ummm… no, ¡no le hemos visto! Todo el mundo involucrado siguió el juego según rebuscábamos por el club a remolque de unos rabiosos Agnostic Front buscándome a MI. Afortunadamente, mi verdadera identidad nunca se reveló y yo me quede a ver su show, el cual estuvo bastante bien’.
Marcy Mays y Sue Harshe de Scrawl hicieron el viaje en coche desde Columbus para asistir a los conciertos y acabaron tocando en el Jockey Club por primera vez cuando un show en la universidad de Cincinnati fue cancelado.
‘Por supuesto, había otras bandas siempre programadas para tocar’, recuerda Harshe, ‘estábamos invadiendo totalmente su noche, aunque recuerdo a esas bandas que eran muy graciosas, en particular una – Mystery Meat. Nunca había oído hablar de ella, nunca volví a oír hablar de ella otra vez, pero fueron el blanco de una broma muy recordada esa noche. Eran muy jóvenes y de la zona, y antes de tocar su última canción, dijeron con acento fuerte de Kentucky, ‘apagad la TV y encended vuestra mente’, y alguien del público grito, ‘¡apagad vuestros amplis!’ Esa es una buena foto del Jockey Club para mí’
Harshe tiene una de las mejores historias de descubrimiento punk rock, una clásica del medio oeste. Ella era una gran fan de Who en 1980, y una fan más grande de la película Quadrophenia. Como chica de 16 años rebuscando en la cubeta de discos rebajados de 8 canciones en un Kmart de Westerville, Ohio, su hogar natal, se topó con una banda con 3 tipos ‘vistiendo como locos trajes mod molones’ Su nombre era The Jam.
‘Así fue’, decía ella, ‘lo compré – This is the Modern World – y nunca miré atrás. En unos pocos meses tenía la maquinilla de mi padre y a mi hermana pequeña sobornada para cortar mi pelo. Había descubierto a Devo, Gang of Four, The Vapors, Sex Pistols y a los Clash’
El club punk Crazy Mamas en Columbus fue un lugar que Harshe recuerda por ser su segundo hogar en sus años de instituto. Al igual que los hermanos Haynes propietarios del Jockey, el Crazy mamas era llevado por un par de hermanos llamados Nutt, que también tenían reputación por ser unos personajes excepcionales. Harshe les acredita por crear un increíblemente importante refugio para ella y la incipiente escena punk de Columbus.
‘Incluso hacía mis deberes allí cada noche. Con un carnet falso aceptable y la promesa al portero de que no bebería, me instalaba felizmente en la habitación trasera. A día de hoy, si voy al baño y huelo un ambientador de baño , instintivamente me traslada al baño de mujeres del Crazy Mamas’
Otro elemento clave de la escena de Columbus, quizás incluso más que otra cosa, era el fanzine The Offense de Tim Anstett. Hecho para atraer suficiente atención como para tener distribución nacional, llegó a ser reconocido como el más intrigante zine del país. Esto era bastante notable considerando que a la mayoría de la gente le había sido difícil nombrar solo una banda underground antes de Scrawl o New Bomb Turks (la primera banda punk de Mark Eitzel en la ciudadera the Cowboys, luego los parecidos a Joy Division Naked Skinnies que se la llevó a San Francisco en 1980 antes de formar American Music Club 3 años después)
‘Tim Anstett hacía ese sorprendente fanzine de 60 páginas que desafía las descripciones’, cuenta Sue Harshe. ‘Lo llenaban de información, por supuesto, toda fotocopiada, y con la mejor sección de correo de cualquier publicación que he leído; gente de todo el mundo escribía. Era completamente absorbente. Este zine abrió todas las puertas para mí. Como un tornado’
La ciudad tenía en verdad una cultura musical muy buena, pero al igual que en Cincinatti, no había muchas bandas que consiguiesen notoriedad. Había una cantidad de buenas tiendas de discos en Hich St. donde comprar discos, con nombres como Magnolia Thunderpussy, School Kids, Mole’s y Singing Dog. Alrededor de 1984, Sue Harshe me presentó a la persona que se convertiría en un gran amigo de por vida y colaborador musical, Marcy Mays.
‘En 1984 me estaba viendo con un tipo que iba a la universidad de Ohio en Athens, Ohio’, recuerda Harshe, ‘y una noche mientras le visitaba en su apartamento, dos tías irrumpieron por la puerta – una tenía el pelo pintado de rosa y llevaba un abrigo de leopardo. Era Marcy. El novio no duró mucho, pero Marcy y yo nos hicimos amigas rápido. Ella tocaba en una banda de Athens llamada Skull, con Jane Young tocando el bajo – la acompañante de Marcy la noche que irrumpió en el apartamento de mi novio – y Carla Sanseri a la batería. Eran fantásticas, tomando todo lo que amabas del punk rock – ruido, simple, exuberante – y sin todas las cosas que odiabas del punk rock – demasiada angustia/arrogancia. Eran hilarantes y las composiciones eran simples pero extremadamente memorables. Para darte una idea de donde venían, Carla y Marcy decidieron crear un fanzine porque Athens estaba inundada de extrema seriedad, fanzines que se daban importancia en esa época. ¡Pero el fanzine de Marcy y Carla se dedicaba solamente a la serie Scarecrow and Mrs King!
Mays se mudó a Columbus a principios de 1985, y el propietario del School Kids y promotor de conciertos Curt Schieber se apodero de una cinta de Skull y les preguntó si querían abrir para Butthole Surfers. El problema era que los otros miembros vivían en Philly y New York y Jane Young no estaba interesada. Sue Harshe se convirtió en su reemplazo y tocaron en el concierto. Siguiendo a ese debut de perfil alto, su siguiente show fue en una apertura para Meat Puppets unos pocos meses después. A Carla no le interesó volver a tocar así que encontraron a Carolyn O’Leary.
‘Creo que todavía nos llamábamos Skull, pero puedo estar equivocada’, dice Harshe. ‘En algún momento de 1985, decidimos cambiar el nombre – pensábamos que sonaba demasiado heavy metal – y lo cambiamos a Scrawl, francamente porque rimaba con Skull. Mientras pasaba 1985, yo estaba tocando en una banda hardcore llamada ¡No Amerika! Creo que teníamos 6 canciones y tocamos 2 o 3 veces. Marcy también tocaba en bandas hardcore. Nunca escribimos canciones para esas bandas, creo que porque nos sentíamos un poco intimidadas. Yo ciertamente lo estaba. No tocaba el bajo bien y no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Pero una vez que Marcy se mudó a Columbus, ambas decidimos que queríamos escribir canciones y ser dueñas de nuestro destino, por así decirlo’.
Columbus tuvo una variedad de antros durante los 80, incluyendo clubs como el Stache y Mr. Brown’s, una tienda de rosquillas en un sótano llamada Brnie’s que todavía hace conciertos punk, y Apollo’s, una tienda de giroscopios con un susceptible propietario que era el número uno empujando el giroscopio. Su frase famosa era: ‘Giroscopios: prioridad Nº 1. Primero los giroscopios, la música después’ Le gustaba mucho Scrawl y tocaron allí bastante unos cuantos años.
‘Principalmente, cada banda contrataba y montaba los shows’, dice Harshe. ‘Los propietarios del club usualmente estaban bastante acomodados y no había suficiente talento local para llenar las noches cada semana’
En Cincinnati, en el último año que Bill Leist estuvo contratando conciertos en el Jockey Club, se hizo un gran avance al conseguir el gran club Bogart’s para empezar a hacer conciertos para todas las edades. Esto apresuró el declive del Jockey, ya que había menos razones para hacer viajes a Newport si había un club en la ciudad donde los chavales podían ir a conciertos legalmente. Y del que no tenían que mentir a sus padres. Por añadidura, mientras el Jockey todavía montó algunos shows geniales hasta que Shorty lo vendió en 1988, se habían perdido las habilidades en la contratación de Leist. La escena se había mudado en Cincinnati a clubs en Clifton como Sudsy Malone’s, y el Jockey Club tuvo su último hurra en 1988, con los Auburnaires cerrando el club en el que ellos habían tocado en su apertura en 1983. Los punks arrancaron trozos como souvenirs y dejaron el lugar para chatarra, mientras que Shorty peleaba en una batalla perdida con su linterna para minimizar los daños.