GOING UNDERGROUND 23. Punks en las películas

 El último concierto de Gutless Meanies en el que toque tuvo lugar a finales del 85, y ya que yo andaba tocando algo de batería, sonaba más rápido incluso de lo que era habitual. Llevaba puesta unos panties de cuero negro que pertenecían a un aventurero bisexual conocido, una bolsa de supermercado, el símbolo de Gutless Meanies pintado en mi pecho y un ‘jódeme con fuerza’ pintado en mi brillante calva. Mi novia de esa época estaba aterrada cuando me vio aparecer así. Debió ser solo porque ella se tomó el mensaje personalmente, ya que ella había decidido que no estaba engañando a su otro novio si no permitía la penetración. Así que no hubo sexo para mí, ni duro ni del otro. Desde que abandoné el consumo de alcohol durante mi año de hombre sobrio, me convertí de forma inadvertida en straight edge y con la suma indeseada del celibato, yo vivía en una canción de Minor Threat. Al menos todavía podía pensar en follar. Genial.
Conduje desde un concierto de Dickies en el CBGBs que se canceló debido a un pequeño y beligerante skinhead que no estaba impresionado por mi horrible vestido de señora mayor con flores verdes y chanclas. Me llamo ‘marica con bandana’, me escupió cerveza y me retó a una pelea. Lo más cómico fue cuando demando saber dónde estaba ‘mi uniforme’, ya que tenía la cabeza afeitada y aparentemente estaba causando estragos con su noción de lo que significa ser un skinhead. Sin esperar a ser asaltado por una pandilla de skinheads de NYC solo por el placer de cerrar la boca del hombrecito, le convencí para que se fuera. Mi amigo John Irving, que tocaba el bajo en The Hated, estaba tan divertido con la historia que empezó a saludarme con un ‘¡marica con bandana!’
John Stabb estaba en mejor posición para cambiar las tornas con los skinheads, estando en el escenario, y se deleitaba con la oportunidad cuando se le presentaba.
‘En un extraño show, abriendo para GWAR y All’, recordaba Stabb, ‘tuvimos un momento Spinal Tap que cada banda vive cuando la radio empieza a sonar por los altavoces. Así que dije, ‘¿Qué es esto?, ¿DC101? Desert Island Discs, DC101… si solo pudiera llevar un disco a una isla desierta, sería el EP de Stains, Skinheads Poke Goats’ Tengo el video de ese concierto, con esa carrera de skinheads hacía el frente, apuntando sus dedos a mi cara y escupiéndome. Me burle de ellos el resto del repertorio hasta que se alejaron avergonzados’
A primeros de 1986 me embarque a Australia. Planeando quedarme un semestre para estudiar. Pasé mis primeros días en Sydney descubriendo la ciudad y mi primer vistazo de punks pasando el rato en las escaleras del Town Hall fue tranquilizador. Divertido. Aunque los primeros punks recuerdan el parentesco de ver otros punks y querer conocerlos, nunca sentí eso en los USA. Yo me identificaba más con la música y con todo el espíritu y la energía del rollo, y me sentía feliz de ser parte de ello, aunque no estaba buscando una etiqueta o movimiento para definirme. A diferencia de algunos, no era rechazado o sufría abusos ni me veía obligado a buscar una comunidad que me apoyase de otros inadaptados. Había muchas motivaciones diferentes para estar metido en el punk y no solo porque parecieses un punk no significaba para mi que necesariamente yo compartiese nada contigo. Esto fue el caso cada vez más según pasaba el tiempo, cuando la estética del punk se divorció del ethos y la actitud.
En muchas escenas de los USA hubo una reacción en 1982 contra el hecho de vestirse para sorprender, desde que estaba asociado en las mentes de la gente con la generación previa del punk. Mientras que la minimización de la vestimenta escandalosa puso el énfasis en que el punk iba más sobre las creencias que sobre las pintas, algunos de los más salvajes punks estaban perdidos en el cambio al nuevo look ‘hardcore’. Parte del desdén que los punks más viejos tenían por esa nueva variedad era que ellos no parecían demasiado distintos que una rata de centro comercial. Mientras que los nuevos chicos estaban en algunos casos más comprometidos a la música y a la ética DIY, tampoco estaban arriesgando tanto en cuanto a sufrir acoso en la escuela o en las calles por no salirse de su camino en parecer tan monstruosamente ofensivos como sus predecesores. Yo andaba a ambos lados de la valla – mientras que era fan del estilo extremo de vestir de Captain Sensible/Biscuit/Grisham, no hacía mucho uso del look cuero/pelos de punta/pinchos. A mediados de los 80, para bien o para mal, cualquiera que pareciese una caricatura punk, a menudo era solamente eso.
Lo genial del punk rock era su continuo rejuvenecimiento, así que su música increíble e intensa continuaba saliendo incluso cuando los pioneros lamentaban que ya no era lo mismo. Había una fuerte necesidad en el cierre de las mentes en la mayoría de la gente, para compartimentar una experiencia, que ‘la muerte del punk’ se anunciaba año tras año por diferentes expertos en diferentes escenas. A pesar de eso, el underground seguía floreciendo.
Aquí estaba yo, en un país extranjero, pensando que era algo genial que tuvieran punks. Lo descubrí en Phanton Records, una de las primeras tiendas indie, al ver un show de Celibate Rifles en el Cooge Beach con los Hard-Ons abriendo. Siempre conocí algo de la música de los Rifles por mi emisora de radio en la universidad, y estaba excitado por verlos. Los Hard-Ons, que estaban destinados a ser una de las bandas pop-punk más populares de Australia, estaban todavía en sus primeros días Hardcore e hicieron un show genial. Yo estaba intrigado por su bajista femenina asiática de pelo largo, enterándome más tarde que era un hombre.
Los pubs en las ciudades australianas era lugares remarcablemente democráticos en cuanto al tipo de bandas que tocaba en ellos, a diferencia de los bares americanos donde las temidas ‘bandas de bar’ gobernaban. Si llevabas a público para beber, podías tocar cualquier clase de música que te apeteciese. Lo que sucedía en Australia era que no había necesidad de crear una alternativa radicalmente diferente al tipo de status quo adormecido que los USA o Inglaterra tenían a finales de los 70 y primeros de los 80. Si querías ver grupos que tocaban alto y ruidoso, había un buen número de pubs en Sydney o Melbourne donde poder verlos. Era el tipo de lugar con el Hüsker Dü habían soñado, donde una banda como ellos podía ser apreciada por todo tipo de gente sin que nadie cerrase los ojos. El R&R había sobrevivido a los 70 en Autralia. Lo mejor de las bandas Aussies se desarrolló en los 80, bandas como los Trilobites, Celibate Rifles y Happy Hate Me Nots cantaban sobre los mismos temas que las bandas punk hacían: políticas radicales, anti-yuppie, asuntos personales, la privación de derechos, etc… Aunque todavía eran bandas underground, solo eran etiquetadas esporádicamente como bandas punk y no fueron marginadas a un subsector del underground.
El estilo guitarrístico de los Celibate Rifles estaba inconfundiblemente influenciado, si no copiado, por los Radio Birdman, pero ellos tocaban más rápido y con más distorsión, pidiendo prestado algo del sonido de los Saints y del hardcore americano. Sus letras políticas crecieron sofisticadamente según pasaba el tiempo con canciones como Conflict of Instinct – puedes llamarles terroristas en Irlanda del Norte/pero son los soldados los que llevan bombas en sus manos/¿y cuanto se diferencian de los yanquis en Vietnam?/¿y porque no son como la gente de Afganistán?/pero no me lo cuentas/solo me lo quieres vender…
Aunque muchas personas lo pillaban más rápido que otras, me llevó 3 meses de mi estancia en Australia darme cuenta del origen del nombre Celibate Rifles. Conducía por el país haciendo juegos de palabras al azar en mi cabeza cuando pensé ’pistolas… rifles… ¡espera un momento!’ Es obvio, aunque encontré pocas personas que habían llegado a esto por si solas. Entre los repertorios de los Hard-Ons y los Celbate Rifles esa noche – a la gente de contratación del Coogee les gustaba la asociación de nombres, ya que pusieron en el mismo cartel a los Damned y a los Saints – estuve chequeando el público diverso que había acudido. Había un tío de 60 años en la pista de baile bailando con una canción de Buzzcocks. Probablemente estuviese bebido, pero me gustó el concepto.
Una de las bandas más legendarias en directo de Sydney eran los Trilobites. Más allá de su sonido duro, sus geniales composiciones y la habilidad de Mike Dalton de variar su voz desde el gruñido Aussie al graznido de Bowie, eran una banda realmente interesante a nivel literario. Sus canciones generalmente iban sobre drogas, el inframundo, política, espías, pornografía y otras cosas, todo desarrollado con detalles convincentes de novelista genial. Si la inteligencia u originalidad de las letras punk me impresionaban y sorprendían, nunca lo hicieron tanto como las de los Trilobites.
Mi banda favorita Aussie que vi eran los Happy Hate Me Nots, que estaban más influenciados por el hardcore americano que sus compatriotas. Su álbum Out de 1988, que fue el disco indie más vendido en Australia ese año, abría con la abrasadora Things Wearing Thin.
Vivimos en una era donde la experiencia no significa nada/vivimos en una era donde la experiencia es paciencia que se está agotando/mi futuro es como una bomba de tiempo, 24 horas, minutos, segundos, cuenta atrás/la experiencia es peligrosa esperando que se produzca algún cambio.
Antes de editar Out, sacaron unos pocos 7” en Waterfront y el Ep Scrap, todos con calidad excepcional. El cantante/guitarrista Paul Berwick había estado en una primeriza banda hardcore australiana llamada Positive Hartred, que ayudaba a explicar el nivel extra de intensidad que ellos tenían. Los Happy Hate Me Nots, Hard-Ons y los Trilobites se formaron alrededor del verano de 1984, y con el exceso de buenas bandas alrededor se hizo una escena musical positivamente animada en Sydney a mediados de los 80.
Vi a los Happy Hate Me Nots en varios garitos, desde un show para una docena de asistentes en un pub del norte de Sydney llamado Crows Nest, a un show tranquilo en una tarde en un pub cercano a Glebe que fue entrañable por algunas de sus fans femeninas bulliciosamente ruidosas cantando en la parte lenta de Blue Afternoon. Paul Berwick, reconocía que el elemento thrash que prevalecía en la escena de Sydney de mediados a finales de los 80 venia del hardcore americano, pero que solo era una pieza de un complejo puzzle de influencias que hacían su música tan vibrante como era. Igual que el punk ingles había tenido un profundo efecto en la escena Aussie de finales de los 70 en grupos como Radio Birdman o The Saints, él notaba que las bandas que intentaban no caer en la rutina tradicional de un sonido Aussie estaban más influenciados por lo que ocurría en el underground americano. Berwick estaba movido por la energía cruda del hardcore, pero musicalmente le gustaban más bandas con capas como Hüsker Dü, Replacements y Moving Targets. Mientras que la mayoría de las bandas como esas continuamente evolucionaban hacía sonidos más lentos – con la excepción de Moving Targets – los Happy Hate Me Nots seguían más salvajes según progresaban hasta la edición de Out. El toque de batería de Mick Sears era increíble en su precisión, velocidad y potencia.
Él estaba medianamente asombrado cuando le reconocí afuera de un locutorio en el centro de Sydney poco después del show de Crows Nest, y le felicité por él.
Mientras que estaba visitando Brisbane en 1986 escuche a 4ZZZ un montón, una pequeña y excelente emisora de radio del campus de la Universidad de Queensland, y finalmente baje a hacer una visita a la emisora un día. Quise grabar algo de la impresionante colección de música Aussie, y mi amiga Maurie dijo que no había problema y que solo era pasarse por ahí y hacerlo. Me quedé merodeando por su pequeño estudio y de vez en cuando entablaba una conversación con el Dj que estaba esperando para empezar su programa. Él era su Dj ‘importado’, lo cual quiere decir que pinchaba en su mayoría música indie americana. Rápidamente nos llevamos bien, y me dijo orgullosamente que acababa de regresar de los USA donde se había gastado 3000$ en discos y comprado todo el catálogo de SST. De algún modo fui entrevistado en su programa sobre la escena punk americana, que era la última cosa que yo esperaba que sucediese esa tarde.
Después de su programa, empecé a rebuscar en su biblioteca discográfica, pero el estudio estaba siendo usado por alguien más. Cuando parecía que la persona que estaba usando el estudio iba a estar allí por un tiempo, me acurruqué en la alfombra sucia que había en la biblioteca y me puse a dormir. Durante la noche, ninguno de los otros DJs pareció apercibirse de ese extraño tipo alto, con una chaqueta rojo chillón y pelo a juego, durmiendo en el suelo de su biblioteca discográfica. Me gustaba ese sitio. Tristemente, debido a alguna desafortunada confusión en el almacenamiento, un año después esa cinta o todas las demás de mi colección terminarían en Grecia en posesión de un conductor de autobús griego de Wollongong. El punk se mueve.
Internacionalmente, el hardcore finlandés explotó en 1981 con bandas como Terveet Kadet, Riistetyt y muchos más, independientemente de la influencia del hardcore americano. Arto Hietikko del fanzine Toinen Vaihtoehto observa:
‘El primer 7” de Terveet Kädet salió en 1980 y 1981 y estaban muy influenciados por Discharge, pero transformaron el estilo de Discharge acelerándolo. El mismo ejemplo hay con otra banda finlandesa llamada Stalin (no confundir con la famosa banda japonesa con el mismo nombre) que realizaron un 7” en 1980 con crudas voces. Era básicamente punk rock rápido influenciado por el inglés, aunque tenía un feeling hardcore. Por añadidura a esto también pienso que ese hardcore estaba destinado a nacer, que las semillas del hardcore/thrash fueron sembradas en muchos lugares del mundo al mismo tiempo. Creo que en cada país hay bandas que suenan hardcore a la vez que el hardcore no había incluso nacido ‘oficialmente’. Quizás era una reacción común por la comercialización del punk y todos esos grupos new wave que suavizaban toda la idea del punk. Pensemos en el LP de los Germs, por ejemplo, o el EP de Middle Class’
En la primera mitad de los 80, Maximum R&R fue la principal forma en que la comunidad internacional se mantuvo al tanto de lo que hacían los demás y de lo que estaba sucediendo en América, mientras que a finales de los 80, las bandas americanas empezaron a girar por Europa de forma regular. Las escenas europeas eran incluso más intensas de lo que las americanas solían ser, con un activismo político más incorporado en las vidas de los punks y un compromiso de vivir revolucionariamente como okupar o vivir de forma comunitaria. Para las bandas americanas hardcore hubo algo imprevisible en cada ciudad de si ibas a ser adorado o abusado, algunas veces ambas cosas ocurrían al mismo tiempo. John Stabb de Goverment Issue tuvo una terrorífica experiencia en un show en Milan. Una de las cosas buenas de la democracia en el punk era que los miembros de un grupo tenían las mismas posibilidades de ser golpeados que cualquier otro. Algunas personas pillaron el concepto ‘ignora a los heroes’ un poco demasiado en serio. No había división en el status entre el público y los músicos, y la venerable tradición de lanzar tomates al espectáculo que te disgustaba se sustituyó por atacar a los intérpretes que te molaban.


‘Después de ser golpeado por alguien del público’, contaba Stabb, ‘yo perdía el control y tenía algo de locura pasajera. Reaccionaba golpeando el micrófono y dando un puñetazo a la primera persona que veía, y de la nada me sentía arrastrado entre el público por mis piernas. Estaba aterrorizado y me abría paso a patadas de las garras de algún extraño. Luego, en vez de seguir tocando, agarraba un soporte de la batería y lo arrojaba a la audiencia. Yo no estaba en el mejor estado mental posible en esa época’
Después de esta pequeña rabieta, Stabb le dijo a Tom Lyle que el público estaba tratando de asesinarle. Y Lyle le sugirió pragmáticamente a Stabb que se pusiera detrás de la batería y cantara. Él lo hizo gritando ‘que os jodan’ entre las letras, lo cual seguía con un ataque de botellas de cerveza hacía él.
‘Después de terminar la canción, recuperé la calma y decidí regresar al frente. Quizás me inspiré en un concierto de Ámsterdam reciente de Black Flag que vi en video donde le arrojaban a Henry botellas y latas, y en lugar de retirarse , él salía y se burlaba de la abusiva audiencia para que le arrojasen más. Por supuesto que Henry solo estaba haciendo el rollo de Iggy pero yo quedé impresionado. Y decidí hacerlo por mi cuenta. Botellas, latas vacías y escombros variados estaban siendo arrojados sobre mi camino y bromeaba con el público diciendo que podían hacerlo mejor. La basura pasaba a centímetros de mí y con una sonrisa malvada en mi cara, se la devolvía. Debería haber sabido que eso no terminaría ¡pero me sentía como Iggy Rollins y que nadie podía tocarme!’

Un rabioso italiano s subió al escenario y empezó a empujar a Stab hasta que él le devolvió los empujones hacía la batería. El usualmente gentil Pete Moffett, el batería, se levantó y empezó a intercambiar golpes con el italiano mientras Stabb se desenredaba de la batería.
‘Ahora de pie, recibí algún golpe’, recuerda Stabb. ‘Otro tipo se me acercó y fuimos a por él. Y se desató un infierno. Fui atacado por 12 tipos y me derribaron, estaba totalmente asustado y empecé a gritar… perdona la referencia, terror total. Estaba hecho una bola protegiendo mi cara mientras varias personas usaban mi cabeza como un balón de fútbol. Igual de rápido, como la pandilla de lobos se apresuró a atacarme, pararon y se echaron a un lado del escenario. El concierto estaba acabado y mis colegas estaban recogiendo. Soy un desastre tembloroso y pienso para mí ‘así no es como quisiera morir, asesinado en escena por 12 rabiosos italianos en un concierto punk en la capital de la moda mundial’.
Tom Lyle y J Robbins estaban demasiado aterrados para involucrarse, incluso cuando la masa cargó contra Stabb y siguió golpeándole tontamente. Algunos chavales cedieron y Syd, de la banda italiana Cheetah Chrome Motherfuckers, salió a aclarar cortésmente la situación. Syd, un tío grande con varios tatuajes y cicatrices auto infligidas decía que él le protegería y que Stabb había golpeado a un inocente. Todo fue un malentendido, y si se disculpaba, todo estaría bien. Stabb estuvo fácilmente de acuerdo, pero luego Syd añadió la advertencia de que Stabb tenía que pelear con el tipo. Cuando él dijo que no quería pelear con nadie, Syd observó estoicamente:

‘Luego él va a patearos el culo’

Stabb resume la historia:

‘Todo esto es jodidamente psicótico para mí. Como siempre, la enojada turba me ataca de nuevo y yo intento ponerme a cubierto. Estoy demasiado atemorizado para hacer frente a nadie, pero Syd me levanta y me dice que pelee. Así que ahora hay gente pegándome y mi tan llamado protector me sostiene como saco de boxeo humano’
‘En ese momento me doy cuenta de que nuestro roadie/interprete/amigo Gary mira asombrado a toda está locura, y la masa está preparada para saltar cuando escucho en un inglés malo ‘fueraaa’. ´Él me agarra y salimos por la puerta, saltamos a la furgo y volamos hacia la carretera’
Ellos regresaron a por el resto de la banda, con Stabb escondido debajo de los sacos de dormir en la parte de atrás. Escuchó a J Rabbins que la gente lo había malinterpretado, pero que querían un último asalto con Stabb.
‘Nos habían contratado para 2 shows’, decía Stabb, ‘y la siguiente noche decidí no tocar. Tom estaba diciendo, vamos John, puedes hacerlo, solo descansa un poco. Yo le dije, vete a tomar por culo, tú no eres al que han usado como a un balón de fútbol. Había un tipo que estaba grabando en video nuestros shows que decía que estaba con esos tipos, la peña que me atacó, y que les gustaba Manson. Odiaban a todos los americanos menos a Charles Manson. Incluso se habían tallado Xs en sus frentes, y siempre iban puestos de speed’

Sydney tenía un par de teatros geniales donde todo tipo de cosas interesantes recibían una segunda oportunidad de ser visionadas en grandes pantallas. El Mandarin en el Midtown era uno de ellos, donde pude ver Another State of Mind, el documental de la gira por toda américa de Social Distortion y Youth Brigade en 1982. Todavía aguanta como uno de los mejores documentales de la escena hardcore americana que jamás se ha hecho. Another State of Mind comienza con ambas bandas trabajando en convertir un viejo bus escolar en un autobús de gira, mezclado con imágenes de conciertos de ellos en clubs de L.A. Puedes decir que la película era una producción de Better Youth Organization porque las escenas del equipamiento del bus tienen esa calidad de trabajo duro de Boy Scouts trabajando duro juntos para hacer un gran proyecto. Fue irónico que los hermanos Stern de Youth Brigade y BYO eligiesen hacer esto con Social Distortion, ya que Mike Ness era difícilmente un modelo de vida límpia. Por otra parte, los Stern habían intentado lanzar BYO por medio del infame Skinhead Manor, así que realmente ellos no parecían ser jueces sobre cómo la gente conducía sus vidas particulares. Aunque Social Distortion han tenido larga y prospera vida, las imágenes, aparentemente, no se vieron obstaculizadas por las inclinaciones de Ness, y Youth Brigade también estaban en su mejor momento.
Una vez que el bus estaba preparado, las bandas se pusieron en marcha desde la costa oeste hacía Canadá. En un lugar había una pista de skate, en otro los chavales del suburbio explicaban como hacían stage diving en su piscina familiar, en otro un problemático punk de alcantarilla contaba historias. Según viajaban, encontraban mucha variedad, que era de lo que iba el punk. Aunque la película fluye natural, la edición en DVD revela que no se tomaron muchas libertades en su montaje, y que los eventos no pasaban en el orden que la película sugería. Finalmente cruzaron a la costa este y bajaron a New York, donde las cosas empezaron a desmoronarse. En algún lugar entre New York y DC, su bus quebró, los miembros de las bandas estaban quemados y enfermos de convivir en el regazo de los demás, y ambas bandas salieron del apuro y regresaron a casa.
Penelope Spheirs, que se hizo millonaria con la peli El Mundo De Wayne, hizo la mayor parte del documental altamente visionado The Decline of Western Civilitation. Mientras los punks obedientemente iban a verla por todo el país, no resonó en muchos lugares. Spheries escogió glorificar algunos de los aspectos más estúpidos del punk de L.A. con los chicos que ella entrevistó, y me dejó a mí mismo y a otros más pensando que la escena punk de California era más estúpida de lo que habíamos imaginado. La mayoría de las bandas de la película eran bastante buenas – X, los Black Flag pre-Henry, Circle Jerks, Germs, Fear, los Bags – pero una vez más, se tomaron ciertas licencias en la edición. Las imágenes del público en un show se mezclaban con imágenes de un garito completamente diferente, y los Germs y los Black Flag fueron filmados en escenarios montados especialmente para el film.
Aunque Spheries ha opinado en entrevistas que películas como Decline y su tratamiento ficticio del punk, como Suburbia, fueron para ella más importantes que su resultado comercial, parece que tenía una extraña noción sobre de que iba el punk. Suburbia fue un intento de capturar la nueva raza del punk suburbano con la explosión en el Valley y la escena HB, y mientras que, en general, es más apreciada que Decline, esencialmente retrataba a los punks como unos bobos. Su gracia, finalmente fue la música, con interpretaciones de TSOL, DI y los Vandals.
Desafortunadamente hay pocos documentales hechos sobre el estilo de vida punk, y en vez de eso, el punk era representado por la imaginación espeluznante y absurda de los guionistas de Hollywood. Uno de los primeros ejemplos de esto fue el infame episodio de TV de Quincy que se emitió el 1 de diciembre de 1982, sobre el que los punks han bromeado durante años.
El show se abria en un club donde una banda llamada Mayhem estaba en el escenario tocando punk estilo 77 y los chavales estaban bailando con la música. Un chaval se subió delante de su grupo de amigos sobre una mesa resistente y dijo: ‘Mirad esto, vais a ver un baile de verdad’ El chaval se lanzó al pit y empezó a bailar y terminó en el suelo pisoteado por todos los punks. La cámara giró con un efecto como si fuera Twilight Zone caótico, volviendo a … la mesa de autopsias de la morgue donde Quincy observaba que el joven muerto había sido asesinado con un pica-hielo. Para el resto del episodio, el show volvió a la vida con la novia del punk muerto y si el punk rock arruinó su vida. El dialogo tenía a los punks observando el show muertos de risa. Un psicólogo llamado Emily Hanover, que asesoraba a padres de punks, explicaba la amenaza a Quincy:
‘Ella llegó a casa y vio a su hermana haciéndose quemaduras con cigarros en su brazo, destrozando sus ropas, tomando pastillas y encerrándose en su habitación escuchando esa música punk rock orientada a la violencia que lo único que hace es reforzar todas esas malas sensaciones’
‘Emily, ¿no estás culpando a la música por lo que le ocurrió a esa chica?
‘¡No debes subestimar este tipo de música, Quincy! Le dices a un chaval, un chico vulnerable, una y otra vez que la vida no merece la pena, que la violencia tiene su propia recompensa, y a eso le añades la clase de intensidad que tiene esa música, y podrías convencerlo’
‘Algunas veces veo a esos chicos en las calles’, respondía Quincy, ‘Nunca les dí una segunda oportunidad. Pensaba que solo era una moda tonta, algo que desaparecía con la siguiente oleada. Nunca pensé que fuese tan profundo’
‘¿Moda tonta?,huh. Déjame llevarte a uno de esos clubs. Tienes que verlo con tus propios ojos, Quincy. He visto a chavales bajar a la pista de baile con costillas rotas y caras ensangrentadas, como luchando en una guerra demencial’
Quincy emitió su clásico veredicto de ‘ASESINATO’ y lo escribió en su informe:
‘Todo lo que se es que el que asesino a ese chico escuchaba palabras que, literalmente, gritaban por el asesinato’
Con la controversia que se desarrolló, Quincy, Hannover y un ridículo grupo de ‘punks’ discutieron ese tema en un show de TV.
‘Ahora no estas diciendo que esa música puede matar, ¿no?’ preguntó el anfitrión del medio incrédulo.
‘Si, lo digo’ replicó Quincy. ‘Creo que esa música que escuche es criminal. Es una asesina de la esperanza. Es asesina del espíritu. La música que escuché decía que la vida no vale nada, y que el asesinato y el suicido está bien’
Para la gente que no tenía padres que creyesen este tipo de cosas, esto era divertido. Para aquellos cuyos padres estaban a un paso de institucionalizarlos, no. ¿Como puedes explicar a adultos que eran ellos los únicos cuyo espíritu había sido asesinado, que caminaban como zombis y que la música punk iba de vivir? La letra de la canción Killer de Toxic Reasons, que se burlaba de la hipocresía de la sociedad adulta ‘normal’, era una perfecta oposición al show de Quincy.

Que pasa con los chavales a los que mientes constantemente

Les dices que todo es bello desde el mar al océano brillante

Eres un asesino, ¡un asesino! Eres un criminal del pensamiento

Eres un asesino, ¡un asesino! Los apuñalas en el corazón


Quincy reprendió aún más a los chavales por ser tan negativos y nihilistas, y no hacían nada constructivo para cambiar la sociedad. Al final, la chica se reunió con su madre para comenzar de nuevo con su vida, y la clase media americana viviría feliz para siempre. Fue la última versión de la vieja historia de la sociedad contra los adolescentes, que se remontan a los terriblemente absurdos 50s con clásicos como High School Confidential. Siempre había algo diabólico ahí fuera preparado para corromper a la juventud.
En 1983, una cineasta amateur llamado David Markey estaba editando un fanzin llamado We Got Power con Jordan y Jennifer Schwartz, y una entrevista con Redd Kross les inspiró para una nueva fantasía. Los hermanos McDonald era muy fans de Russ Meyer además de devotos de Charles Manson, y su entusiasmo contagió a Markey y a sus cohortes. We Got Power era un fanzine bastante pulido en ese tiempo, resultante de la generosidad del padre de John Macias, cantante de Circle One. El mayor de los Macias insistió en darle a los más jóvenes su mejor papel y calidad de imprenta por una fracción del coste habitual.
‘Hicimos una buena cantidad de anuncios y un par de conciertos benéficos’, recordaba Merkey. ‘Recuerdo un cartel en concreto con Bad Religion, Minutemen, Descendents, Circle One, Symbol Six y Sin 34 en el Godzillas que debió de generar al menos 500$’
El resultado de la charla inspiradora con los hermanos McDonald fue la película Desperate Teenage Lovedolls. Aunque recuerdo muchos rumores sobre la película cuando la vi la primera vez – debido a la genial banda sonora – no tenía ni idea que iba a ser un trabajo de bajo presupuesto. Tenía cierto encanto, pero incluso los primeros trabajos de John Waters parecían profesionales en comparación. Markey admitió con facilidad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo.

‘No había un guion, aunque una genial sucesión de diálogos y escenas estaban pre planeados. Todos los extras en la película estaban en la calle cuando se estaba filmando. No había equipo. Usábamos lámparas caseras como luces. No había ningún estudio. La película fue montada en Thrifty Mart. Todo el mundo sabía su lugar y su parte de la película, y de alguna manera todo encajó. En realidad, We Got Power. No teníamos mucho. La mayoría de las escenas con drogas, incluso la muy gráfica escena del pico e Alexandria (Kim Pilkimgton) era real’
Lo más sorprendente de la película fue que, de algún modo, salió del underground. No fueron dañados por la publicidad del infame productor de Runaways Kin Fowley apareciendo en la premier con una guardaespaldas negra vestida de nativa agarrando una lanza, y con Fowley clamando tener una maleta llena de explosivos. La película se llamó originalmente como Desperate Teenage Runaways, incitando a Fowley a proclamar que Joan Jett y Sandy West les patearían el culo, a pesar de que él mismo se había peleado con las Runaways hacía tiempo. Markey había doblado con canciones de Runaways en las interpretaciones en directo de la película, y tuvo que apresurarse a borrar los doblajes.
Una cantidad de miembros pasados y presentes de Red Kross tuvieron papeles en la película, empezando por Janet Houdsen como Patch Kelley, el batería de Lovedolls. Ella estuvo en Red Kross un tiempo, pero fue expulsada durante la realización de la película. Jeff McDonald era una persona en la calle Venice tintineando una Coors, Tracy Lea era la vestida de bered Tanya Hearst y Dez Cadena era Flaco. Todas las exposiciones en L.A. se agotaron, y tuvieron reseñas en L.A Times justo al lado de Footlose y Flashdance. Sin ningún intento de darle publicidad, la película tuvo su propia vida. El veterano de la escena Craig Lee en L.A. Weekly ayudó a extender el rumor por Los Angeles, y fanzines como Flipside y Suburban Relapse difundió el evangelio por todo el undergropund nacional. Lo que había empezado como una broma de un grupo de amigos tuvo éxito más allá de sus más salvajes sueños.
‘Hasta cierto modo, todos participaron’, decía Markey, ‘o sus alter-egos que se hizo indistinguible según la película iba ganando notoriedad. Algunas veces era más un documental de nuestra escena. Para cuando la secuela se había completado 2 años después, los Lovedolls se convirtieron en una banda real, llenando clubs en L.A. e incluso girando a nivel nacional’
Desde esos humildes inicios Markey fue directo al aclamado documental The Year That Punk Broke en 1981, haciendo videos de Meat Puppets y convirtiéndose en un reconocido cinematógrafo.
La única pieza de gran presupuesto hollywoodiense que los punks amaban fue el clásico de 1984 Repo Man. Donde películas como Pretty in Pink fueron una parte definitoria de la cultura mainstream juvenil de los 80. Repo Man fue la película que definía la cultura underground. En parte por la asombrosa banda sonora, presentando Coup D’Etat y When the Shit the Fan de los Circle Jerks, TV Party de Black Flag, Instituzionalized de Suicidal Sentences. Repo Man de Iggy Pop, Let’s Have a War de Fear y 2 canciones de los punks chicanos veteranos Plugz, incluyendo una versión hispana de Secret Agent llamada Hombre Secreto.
Emilio Estevez, que interpretó a un punk de L.A. despistado llamado Otto, parecía como si tuviese un futuro brillante después de esta película. Desafortunadamente ni él ni su hermano Charlie estuvieron a la altura de la leyenda de su padre, Martin Sheen, y Emilio nunca logró tanto en su carrera como su lamentablemente sin talento hermano. En la película, el mejor amigo de Otto estaba interpretado por Zander Schloss, que era el bajista de Circle Jerks en ese tiempo.
Un año después de salir Repo Men, la película de terror de culto Return of the Living Dead alcanzó las pantallas. No era parte de las famosas series de George Romero, está película en realidad iba a ser producida por Romero hasta que fue advertido por la compañía que publicaba sus películas. Fueron decididamente más camp y más indignante que el trabajo de Romero, y junto a la Matanza de Texas 2 fue una de las películas de terror más divertida de los 80. Los zombis llevaban cadenas y crestas, y la banda sonora era una ecléctica colección que incluía a Damned, Cramps, TSOL y Roky Erickson. Si había alguien que su música fuese para películas de horror, ese era Roky, que tenía un pasajero parecido con Charles Manson y que cada canción iba de martillos ensangrentados, demonios, criaturas con cerebros atómicos y similares. Aunque los directores despistados le ignoraron durante años.
La ficticia Trioxin 245, un desarrollo químico de Darrel Chemical Company para el ejercito para fumigar marihuana, fue expulsado al ambiente y su desafortunado efecto de llevar los zombis a la vida fue inmediatamente descubierto. Necesitaban cerebros vivos para alimentarse y cada lugar que ellos atacaban tenía una constante para ellos de ‘comer cerebros’ y que ‘debían hacerlo’. Era muy atípico en las películas de horror que no hubiera shock o suspense en el ataque – las escenas estaban preparadas para que cualquier sorpresa fuera telegrafiada con mucha antelación. De alguna forma la película se equilibró para ser un film de terror, una comedia y un deleite punk rock al mismo tiempo. La idea de punks zombis era inspirada, porque les daba a los zombis un nuevo look salvaje además de falsificar todas las nociones del punk como una amenaza social terrible.
Fechada en 1979, hubo una adorable y estúpida actualización de la película 50s rebelde de los Ramones, R&R High School dirigida por Roger Corman. La mitad de la banda sonora era de los Ramones, otra parte rock de los 50, Alice Cooper, Devo y Brian Eno, curiosamente, completaba la mezcla. Una película de 1982 hollywoodense que presentaba un repertorio de clase A – aunque la película estaba destinada a la oscuridad – fue Ladies & Gentlemen, the Fabulous Stains. Protagonizada por Diane Lane como Corinne, que junto a Laura Dern formaba una banda llamada los Stains que no tenían ni idea de cantar ni de tocar.
Lo que hizo a la película funcionar, a pesar algunas cutrerías típicas de Hollywood, fue el reparto. Steve Jones y Paul Cook de Sex Pistols y Paul Simonon de los Clash tcaban en la banda inglesa con la que giraron Stains y Fee Waybill de los Tubes era el líder de una patética y envejecida banda llamada Metal Corpses. Por supuesto, las Stains, se convirtieron en estrellas en la película para envidia y disgusto de sus compañeros de gira. La banda sonaba más a garage sixties que a punk, lo que hizo de la película un ejercicio de ilusión de lo que las Go-Go’s podían haber sido. El director era Lou Adles, que solo había hecho Up in Smoke de Cheech y Chong, y está película fue la sentencia de muerte de su corta carrera. La película superó con creces a Spinal Tp con su cinismo sobre la industria musical, y los estudios Paramount estaban tan consternados por lo que él les entrego que nunca la editaron.
Las películas de Hollywood presentaban una bocanada del hardcore underground de vez en cuando, como en la comedia de Martin Scorsese After Hours, en la que un típico neoyorquino se ve a sí mismo enredado en una pesadilla de crecientes rarezas en la subcultura artística de la ciudad. En el momento en el que entra en un club que es el tipo de estúpido estereotipo con jaulas y cosas similares, pero tenía la sorprendente autenticidad del frenético clásico de Pay to Cum retumbando en el sistema sonoro del club.
Según transcurrió la década, luminarias punk como Jello Biafra y Henry Rollins cada vez tenían más apariciones en películas. Biafra aparecía como agente del FBI en la comedia de 1988 Tapeheads que estaba protagonizada por John Cusack y Tim Robbins y también tenía la aparición de Stiv Bators de los Dead Boys y Courtney Love. Biafra tuvo su papel más largo en Terminal City Ricochet, que se hizo en Vancouver en 1990 con una banda sonora amplia de bandas de Alternative Tentacles que le dieron a Biafra los derechos de composición. Hacía de un loco por el poder de la policía secreta de Terminal City, donde el sobrino del jefe de un lugar futurista fue testigo de un asesinato del que no debería haberlo sido. El resultado fue que todas las fuerzas corporativas de la ciudad se volvieron contra el muchacho, que fue marcado como un terrorista del R&R. Joey ‘Shithead’ Keithley de DOA aparecía como un poli. Los patrocinadores de la película degeneraron en peleas después de su finalización y nunca se editó.

RAMONES. Sale Tommy y entra Marky

 
Lo dice Joey, Tommy se ha convertido en un vegetal y Marky siempre fue un Ramone además de otras cosas en entrevista a revista Bomp!
Pregunta: ¿Por qué Tommy abandonó la banda?
Respuesta: Bueno, porque Tommy se ha vuelto un vegetal. Ahora esta en aislamiento, ya sabes. Nadie ha sabido nada de él desde entonces. No, Tom está produciendo.
P: ¿Lo dejó para producir? ¿ Cómo pudo dejarlo?
R: No lo se. No podía con la vida en la carretera, no podía con la presión.
P: ¿No era feliz en la carretera?
R: Si, supongo que es mejor así.
P: ¿Cuál fue vuestra última gira? ¿ Con las Runaways?
R: Si, 5 meses en la carretera. Estuvimos por Escocia, Inglaterra, todos los USA y Toronto.
P: ¿Era infeliz Tommy todo el tiempo?
R: Estaba cansado y confundido.
P: ¿Fue una sorpresa para ti su marcha?
R: No, lo sabía porque había hablado de ello. Pero no me lo podía creer cuando pasó. Incluso cuando sucedió, todavía no lo podía creer. Lo que quiero decir es que me imaginaba que éramos un equipo y me dejó atónito. Pero supongo que es mejor así. Cogimos a Marc (Bell) y es un batería fantástico y su aspecto… es un Ramone. Siempre fue un Ramone.
P: ¿Escondiéndose dentro de él todo ese tiempo?
R: Si, correcto. Nosotros lo liberamos.
P: ¿Está Marc y todo el mundo feliz en la banda?
R: Si, es genial. Sonamos incluso más poderosos incluso ahora. Por el estilo que estamos tocando.
P: ¿Y entonces como os fue en la última gira? ¿Qué tal las audiencias?
R: Oh, fantástico. Ahora estamos entrando en el mainstream. Tenemos a todos esos chavales de unos 15 años, chicas y chicos, ya sabes, el verdadero núcleo duro de fans. Chavales que les gusta Ted Nuggent, Kiss y led Zeppelin.
P: ¿Va Tommy a producir a los Ramones?
R: Esta con la producción del disco en directo que grabamos en Inglaterra.
P: ¿Cuándo fue esa grabación?
R: Fue la pasada víspera de año nuevo en el Raimbow. Es un disco doble con una carpeta incluida con 50 fotos.
P: ¿De verdad?
R: Nah.
P: ¿Solo se va a editar en Inglaterra el disco?
R: Si, estoy seguro que se va a abrir camino hasta aquí porque es fantástico. Es realmente excitante.
P: ¿Cuándo va a salir?
R: Pronto. Tommy lo está mezclando ahora.
P: ¿Qué hay del nuevo disco en estudio? Sera el primero con Marc.
R: Bueno, vamos a entrar al estudio en 2 semanas (a primeros de junio, NdE) Está todo escrito. Lo estamos ensayando. Lo estamos consiguiendo.
P: ¿Está pillando Marc el concepto?
R: Si, él suena genial, realmente hace click. Las canciones son increíbles. Este disco es completamente diferente a todo lo que hemos hecho.
NOTA: Titulado provisionalmente Road To Ruin, el disco incluía clásicos como ‘Bad Brain, ‘I Wanna Be sedated’, ‘Go Mental’ y ‘Slug’
P: ¿Cómo es Inglaterra comparada con la última vez en la que estuvisteis?
R: Bueno, se llenaron todos los sitios en los que tocamos. La mayoría eran salas, pero tocamos en el Apollo de Glasgow. Fue increíble. Los chavales se volvían locos.
P: ¿Todavía andan escupiendo?
R: No. Les dijimos que si escupían no tocábamos. A cualquiera que escupía, si le pillábamos, le echábamos a patadas.
P: ¿Y que más está pasando?
R: Bueno, Dee Dee y yo estamos haciendo un anuncio de TV.
P: ¿De que?
R: Algo nuevo. Va a ser como K-Tel record, pero es de CBS.
P: ¿De punk rock?
R: Si, Estamos nosotros, Patti Smith, los Dead Boys, los Talking Heads y los Saints.
P: ¿Cuándo vas a hacer el anuncio?
R: Estamos haciendo pruebas de pantalla en New y York y les gusta como salimos, pero no lo sé. Pronto.
P: Oh, eso puede ser divertido.
R: Lo se. Va a sr como un anuncio de Mickey Dolenz. Le dije que me inspiró para querer hacerlo.
P: ¿Os gusto tocar en el concierto benéfico de Johnny Blitz?
(Johnny Blitz, batería de los Dead Boys, fue herido con una navaja en las calles de NYC en mayo y el concierto benéfico fue en el CBGB para ayudar en sus gastos médicos)
R: Creo que fue genial. Yo quería hacerlo, era por una buena causa. Funcionó bien y todo el mundo y vinieron todos, fue algo bonito.
P: ¿Cuál va a ser el título del disco en directo?
R: Creo que se va a llamar It’s Alive.
P: ¡Es genial! ¿Viste la película?
R: Si.
P: ¿hay canciones nuevas en él?
R: No. Hay 28 canciones ya que hicimos 3 bises con 9 canciones en total.
P: Entonces, ¿es todo de un concierto?
R: Si.
P: ¿Qué hay de ‘Needless and Pins’? ¿La vais a grabar?
R: Si, está grabada. Lo hicimos cuando grabamos el último disco. Probablemente va a ser el primer single del disco. Se editara en octubre.
P: ¿Cuántas canciones nuevas van en el disco?
P: No lo se, lo estamos intentando decidir. Creo que serán 12. Estamos pensando entre 12 y 14, aunque si ponemos 12, el disco puede ser más ruidoso. Es algo de los surcos. Si metes menos canciones puedes hacer el disco más intenso y de esa forma sonara más fuerte. Creo que vamos a grabar unas 15 canciones y guardar las canciones que no usemos en el disco para caras B, así que las canciones serán nuevas. Lo que quiero decir es que es una mierda cuando un grupo saca un single y ponen otra canción del disco en la cara B. Es aburrido, ¿sabes?
P: ¿Cuáles son tus bandas favoritas de ahora?
R: Bueno, mi banda favorita actual es Cheap Trick. Me gustan Sic F*cks, Shrapel, Suicide, Dictators y Blondie.
P: ¿Te gustan bandas inglesas?
R: Si, me gustan los Clash. Son mi banda favorita inglesa. Me gustan los Jam y Eater.
P: ¿Tienes programas favoritos de TV?
R: No, no veo la TV. De vez en cuando veo una buena película antigua.
P: ¿Algún hobbie nuevo?
R: Si, ando haciendo murales. No, no los hago ahora.
P: ¿Pero hiciste un mural allí!
R: Lo odio.
P: Oh, a mi me encanta.
R: Oh, ¿lo quieres?
P: Si, aunque ¿no va a estar en una exposición?
R: Si, será el 16 de junio.
P: ¿Sera una muestra de arte de artistas ‘punk’?
R: Si, en el Soho, no es el Noho, es en el Soho.
P: ¿Tienes planes para el verano?
R: De campamento.
P: ¿Duermes fuera?
R: Si.
P: ¿Y a que parte vas?
R: No lo se aún. Algún lugar apartado.
P: ¿Algo informal?
R: Si. Camp Tonaniche., Tonawaniche.
P: ¿Vais a tocar este verano?
R: Si, bueno Uhmm. Estamos intentando montar unas fechas. Quizás abramos para los Stones o algo así. Eso es lo que están haciendo, trabajar para abrir para un grupo grande, después de completar el álbum. Vamos a salir con Black Sabbath o algo como eso.
P: ¿Habéis hecho eso antes?
R: Si, hemos tocado en espacios grandes.
P: ¿No preferís los clubs?
R: No. me gustan las salas grandes. estamos llevando nuestro propio sonido y luces. Tocaremos por la costa este antes de editar el disco. Queremos estar cerca para escuchar lo que se está haciendo con las mezclas.
P: ¿Van a tocar Ramones en el Concord?
R: En el Grossinger, el 4 de julio.
NOTA: El Concord y el Grossinger son 2 grandes hoteles judíos en las montañas Catskill en la parte alta del estado de New York. NdE)
P: ¿Mantendrán los Ramones New York como su base de operaciones?
R: Oh si. Yo no puedo dejar New York. Mis raíces están aquí.
P: ¿Tienes algunos planes para el futuro?
R: ¿Qué voy a hacer en el futuro? Bueno, creo que me voy a ir al Sur y montar una plantación de bananas. Voy a mezclar pepinillos y bananas y a abrir un restaurante de comida saludable. Nunca se ha hecho eso por aquí antes.
P: ¿Algo que quieras decir a los fans? ¿Algunas palabras sabias para los jóvenes músicos?
R: Uhm, supongo… ¡Hazlo!

 Con todo lo que ha sucedido en la música en los pasados 2 años, un hecho permanece clarísimo: los Ramones se han convertido en la banda más influyente de la década, punk o no punk, new wave o no. fueron la primera banda nueva en América en ser fichada por un legítimo sello discográfico, y la primera en ser escuchada por la mayoría de la gente. Y su influencia ha sido incalculable. Su estilo, tan desarmantemente simple, incluso engañosamente sutil, estaba completamente formada incluso antes de tocar en el CBGB y no necesita evolucionar, solo refinarse. Su música es engañosa en que fue la primera y más poderosa música ‘punk’ en marcar el comienzo de la New Wave, incluso al mismo tiempo contenía todos los elementos necesarios para hacer el básico sonido punk comercial sin comprometer (un enfoque que todavía está siendo adoptado por muchas bandas) y ademas, en la música de Ramones están contenidos todos los elementos, implícitos y talentosos, de los estilos hacía los que el punk debería evolucionar. Las infinitas aplicaciones del estilo de los Ramones les han hecho ser los más copiados, la banda más influyente de nuestro tiempo. En América, donde ellos han tocado en más ciudades pequeñas y probablemente inspiraron a más bandas nuevas que nadie desde los Beatles, y en Inglaterra donde probablemente puedes encontrar cientos de bandas que se juntaron después de ser testigos de sus primeros conciertos. Su primera aparición en directo, el 4 de julio del 76 en el Roundhouse, fue punto de partida en el desarrollo del punk británico, como el editor de Sniffin’ Glue (el cual se empezó a editar una semana después) seguramente afirmaría. Como dijo alguien, ‘cada canción de su primer LP es ahora o un fanzine o un grupo’
Los Ramones han girado por Inglaterra muchas veces desde su primera aparición, cada vez con públicos más numerosos y entusiastas. En su último tour, fuimos contratados por Peter Kravitz, editor de uno de los fanzines más respetados de Londres, para informar de lo que vimos, desde el punto de vista de un fan británico. A continuación van sus observaciones

NO PUEDO CONTROLAR MIS DEDOS

NO PUEDO CONTROLAR MI CEREBRO

NO QUIERO CANSARME

NUNCA QUIERO ESTAR SEDADO

Joey Ramone, Diciembre 77

Fin de la canción, principio de la historia-

Los Ramones iniciaron la energía británica recién nacida del 76/77, eso está claro, de la forma en que bandas como Clash, Sex Pistols, los Heartbreakers y GenerationX los adoraban y los copiaron. No es de extrañar que los Ramones se pusieran rabiosos cuando los periódicos proclaman que los Pistols son los inventores del punk. Ha llegado el momento en que es divertido ver bandas como los Lurkers copiar su estilo y su ropa. Pero a diferencia de algunos de sus imitadores , los Ramones no son de pastel, y en cuanto a estar al tanto de la moda, son la cosa más alejada de ello. Llevan ropa con la que se sienten cómodos: camisetas, chupas de cuero, pantalones vaqueros y zapatillas deportivas. Cambian sus camisetas a diario, dos veces en un día de concierto, lo hacen si ser conscientes y sin premeditación, pero se notaba que los Ramones no se repiten, ¡no son TONTOS! ¿OK? Cualquiera que piense que son imbéciles, simplemente no les entienden, y cualquiera que no entienda a los Ramones… bueno, ¡eso es lo que yo llamaría IMBECILIDAD!

La banda, junto a su séquito, Linda (co-manager), Ed (técnico de sonido), Arturo (técnico de luces), Monty (road manager) y 2 de sus propios roadies (Big Matt y Little Matt) llegaron al aeropuerto Heathrow de Londres por la noche, comieron comida china y fueron a su hotel para un sueño reparador. A Johnny le gusta irse a dormir temprano, especialmente cuando está de gira.
Al día siguiente, Tommy (el chico tranquilo) acompañó a la manager Linda a las oficinas de Phonogram para chequear el progreso del disco Rocket to Russia y la publicidad de la gira. Phonogram es el sello fuera de América licenciado por Sire aunque están a la espera de cambiarse a Warner Bros. Pronto. Esto significaría incluso mejores ventas para ellos, ya que Phonogram siempre ha sido algo decepcionante, considerando lo exitosos que han sido al descubrir sus propios artistas, como Thin Lizzy. Hoy no fue una excepción. Había muchas quejas de la poca promoción que habían hecho del disco, y el hecho de que la gira de Ramones estaba siendo eclipsada en la prensa por la lluvia continua de Malcolm Mclaren de los Sex Pistols.
Hablando de los Pistols, la banda (menos Joey que se quedó en el hotel afectado por una infección en su pie) fue a ver a los chicos de Malcolm la pasada noche a la Brunel University en Uxbridge y se disgustaron con la falta de esfuerzo de la banda y con la mayoría de las canciones también. Se fueron antes del final debido al aburrimiento.
A la mañana siguiente se subieron al tren de Carlisie para su bolo y sus siguientes conciertos en Edimburgo, Glasgow, Newcastle y Manchester. Cada uno de esos shows estuvieron ligeramente estropeados o por los malos monitores o por el sistema PA. Pero en medio de todos esos contratiempos, descubrimos cual es el orden de las canciones de Ramones al interpretarlas. Se necesita un tiempo para descubrir los títulos de las canciones, ya que el concierto es tan rápido, tan ensayado y tan profesional que si respiras o inhalas, te garantizo que te perderás al menos una canción. Canciones más largas de 2 minutos y medio pueden hacerse aburridas, y la mayoría de los grupos podrían acortar la longitud de sus temas.
Lo único que falta en el show de Ramones, según sentí después de la gira, es el elemento de diversión espontanea, algo que no puedes ensayar. Cada movimiento es trabajado por adelantado, y aunque hay mucha energía y actividad en escena, hay poca o ninguna interactuación con la audiencia. Deseo que los Ramones tengan la habilidad de mostrar que son humanos. Pero entonces, ¿lo son? Estoy seguro de que Joey no.
Los Ramones hicieron una rueda de prensa para un fanzine en la que respondieron preguntas durante más de 2 horas y media. Desafortunadamente, nuestros editores no tenían muchas preguntas que no se hayan preguntado a Ramones otras veces. El grupo admitio que la idea de ‘Pinhead’ les vino de la película de Tod Browning ‘Freaks’. También hicieron saber las acciones legales que se pueden tomar contra los Heartbreakers por los créditos de ‘Chinese Rock’ que fue co-escrita con Dee Dee. Los Ramones tienen también una opinión pobre de la prensa británica y sus compañías discográficas, y afirmaron que el único grupo que disfrutaron fueron los Clash. Finalmente, los mismos Ramones escuchan a Del Shanon, Roy Orbison, los Kinks, los Clash, Dwitght Twilley y los Everly Brothers. A Jhonny en particular, le encantan los discos de los 50s y primeros de los 60s, y no escucha nada de música ‘punk’
Es navidad y todos queremos hacer algo especial. La banda quería ir a ver el concierto de navidad de los Kinks. Después de todo, Ray Davies fue suficientemente educado para ir a ver a Ramones en el Whiskey de L.A. Después de terminar los Kinks, la banda (especialmente Jhonny), quería ir a l camerino para conocer a Ray Davies, Lo hicieron, y lo disfrutaron, tratando a Davies con la misma adulación que ellos reciben a hora de sus fans.

Finalmente nos despedimos de los Kinks y nos metimos en la limo para comer en algún lugar. Ya que la mayoría de los sitios estaban cerrados, acabamos en Gerrard Street (el barrio chino de Londres) a un restaurante con esas desagradables redes con patos colgando de la ventana. Se nos revolvió el estomago,pero Dee Dee insistió en entrar. Los Ramones comen mucha comida china en New York (donde es buena), pero esa era una historia diferente.
La comida llego y parecía incluso peor que los patos de la ventana. Todo sabía a pescado, y el único pescado que pedimos no sabía a pescado. Dee Dee agarró su plato con comida y empezó a engullirlo a sorbos, sin pensarlo prácticamente. Me puse enfermo solo con verle. Pedimos refrescos de cola y cervezas para intentar quitarnos el sabor de nuestras bocas. Ahora Dee Dee parecía muy pálido, pero todavía decía lo mucho que le gustaba lo que estaba comiendo. Se llevaron todos los platos menos el suyo. Luego llegó a la conclusión de que no se sentía bien del todo. Salimos solo para encontrar a Arturo (que había salido antes para tomar aire) tambaleándose con una mano sobre su ojo. Afirmaba que un par de tipos le agarraron por detrás, y Dee Dee quería saber si eran Teddy Boys y que si lo eran, él ‘los iba a matar’
Dos días después de navidad todo era aburrido para Ramones. Todas las tiendas estaban cerradas y no había nada que hacer menos jugar cartas y ver TV. Después de tocar con sold-out en Birmingan y Stoke, acabamos en el camerino en Aylesbury (uno de los mejores bolos de Inglaterra – Bowie, Mott the Hopple y otros tuvieron sus primeros apoyos allí) y para entonces, su otro manager, Danny Fields había llegado a Inglaterra. Mientras tanto, los Rezillos habían terminado su set y los Ramones estaban afinando, usando un ampli Marshall para 2 guitarras y un set de batería. Joey no cantaba en esos calentamientos previos para cuidar de su voz. Tocaron unos cortes que pensaban que eran poco sólidos.
En escena, los chicos se vuelven locos y los Ramones dan lo mejor. Saben que serán afortunados si los ven de nuevo el siguiente año. Interpretan un show bien ensayado como es habitual. Siempre toman un sorbo de agua en el mismo instante del concierto, justo cuando se quitan sus chupas de cuero. Esta profesionalidad es lo que esperamos de ellos.
Se que Dee Dee suena poco inteligente, pero solo es su acento del Bronx y Brooklin lo que da esa impresión. A él le gusta divertirse, pero también tiene una tendencia bastante radical. Una vez sugirió que la banda posaría para unas fotos llevando brazaletes con esvásticas. En cuanto sugirió esto, Johnny (líder de la banda fuera del escenario y guitar hero tranquilo en escena) lo vetó inmediatamente, incluso aunque Joey es el único judío de la banda. Aunque se supone que Tommy escapó de Hungría antes de la revolución de 1956, lo que le hace ligeramente un pastrami solo es pose. De todos modos, ese es el único prejuicio real de Dee Dee. Pero en realidad, Johnny odia a algunas personas, y esos son los Viet Cong. Cuando le pregunto porque, él responde ‘yo no soy Joan Baez que siempre está en las luchas políticas de otras personas. Solo es que no me gusta nada de lo sucedido en Viet Nam’
Este tema es común en las opiniones de los guitarristas rock americanos modernos. Todo el mundo se pregunta porque los grupos americanos siempre escriben sobre divertirse, tomar drogas y enamorarse o no. América no tiene el entorno político social y sus problemas como Inglaterra. No es exactamente el ciclo sexo, drogas y R&R, pero es un cambio bienvenido respecto de las colas del paro y los pisos de alquiler, ¿no?
La siguiente reunión con la banda es en el Raimbow, donde todo el mundo está nervioso y cansado. La banda ha estado en el teatro desde las 2 de la tarde, haciendo cosas como pruebas de sonido, ensayar (de nuevo), etc. Los Ramones nunca dejaran de ensayar mientras sigan tocando como un grupo, lo cual debe suceder durante algún tiempo todavía en el futuro previsible. Una razón por la que Ramones se llevan bien es que los 4 tienen distintas personalidades. No tienen rivalidades ni celos en el grupo, cada uno tiene su rol y lo saben.
En el camerino se encuentran con Vicious que les pregunta porque no tocan ‘Basement’ en directo ya que es su tema favorito. Sin dar oportunidad a Dee Dee de responder, Sid le pregunta si tocaría el bajo en una nueva banda que él esta montando. No es necesario decirlo, la réplica de Dee Dee es ‘no, gracias’, incluso si Sid es probablemente el único punk ingles que a él le gusta.
El show se toca por última vez en 1977, lego Joey desea a los chicos un feliz año nuevo con ‘Pinhead’. Globos, confeti, asientos arrancados y arrojados por los aires por los fanáticos – cretinos saltando – y se vuelven locos con la potencia y la fuerza de los Ramones.
Luego regresan al Holiday Inn con groupies para descansar y hacer las maletas. Luego regresan a casa… por la fama, el único nombre del juego para ellos. Es para ellos importante ahora volverse populares en su país ya que han crecido en Europa, y ese será su próximo esfuerzo. Demasiado grandes para ser solo de culto. Tienen que entrar en el siguiente nivel. Ahora están cansados (ya van por su tercer año) pero continuaran de gira. Ese es el estilo de los Ramones para ti.

EXTRAIDO DEL NÚMERO 19 OCTUBRE/NOVIEMBRE DE 1978 DE LA REVISTA BOMP!

Listas Punk. Echémonos unos bailes!!

 

PROGRAMA DE 11 PASOS: COMO BAILAR PUNK
1. Pogo El primera baile oficial fue el pogo, y todos estamos de acuerdo que Sid Vicious lo comenzó, aunque hay una variedad de historias sobre como sucedió. Sid era alto, pero según una versión, estaba en la parte trasera de un club y puso sus manos en los hombros de una persona enfrente suya para saltar y tener una visión mejor. Y por lo tanto un loco baile había nacido. Sid reclamaba haberlo empezado en los primeros conciertos de Sex Pistols, ya que ‘eran el único grupo que yo quería ver. No sabía como bailar, así que saltaba arriba y abajo y empujaba a la gente. Y entonces, todo el mundo empezó a hacerlo, pero no lo hacían bien, así que lo dejé’
2. Golpear, empujar y dar codazos Dice Shane MacGowan en A Drink With… ‘El otra baile punk, aparte del pogo, era golpear y dar codazos, sabes. Slam lo llamaron después… pero era conocido como golpear y dar codazos. Hay una canción, No Lip, de Dave Berry & the Cruisers, que dice No conseguiré nada de mi dulce amor callejero… y todo el mundo se empezó a pegar y dar codazos entre ellos y a tirarse desde el escenario… luego, si alguien aterrizaba en el escenario, alguno de los Pistols lo patearía en la cabeza e intentaría arrojarlo de nuevo al público. Desaparecía entre la audiencia y sería pisoteado… y amaría cada minuto de todo ello, sabes. Ha sido golpeado por los Pistols’ (Nota: Se hace referencia en exceso a este libro, pero es el plus ultra de las memorias punk, las de Lydon son otras. Desearíamos que Joey Ramone hubiese escrito una como esas)
3. El Worm (gusano) Era el favorito de Johnny Rotten. Se hace acostado boca arriba y retorciéndose.
4. El Robot Un primer baile punk, popularizado por Herr Rotten, el Robot se trata de sacudirse, hacer movimientos como los de una maquina, es algún tipo de anti baile.
5. Skanking Uno de los que más se parece a un baile. Se trata de levantar el codo derecho para encontrarse con la rodilla izquierda, y hacer lo mismo a la inversa. Se originó en 1950 en salas de baile jamaicanas y más tarde fue recuperado por los punks. Mira el logo de D.R.I. para ver su forma apropiada.
6. Stage Diving No es del todo un baile, pero es una forma loable de auto expresión. Ten cuidado de que no aterricen en tu cara.
7. Surf entre el público Lo que sigue a un stage dive exitoso.
8. El  de la muerte alias Braveheart El público s divide en 2 secciones, con una brecha de 10 yardas entre ambas. Los 2 grupos corre hacía el otro violentamente y a gran velocidad. No es peligroso del todo.
9. El D.D.D. o ‘baile de la muerte’ Steve Blush, autor de American Hardcore, escribió ‘Guy y Brendan de Insurrection eran los chicos del D.D.D. – cuando los chavales bailaban, 2 de ellos rodaban por el suelo. Si haces a hora el D.D.D., te asesinaran.
10. Punk Rock Yoga Si, de verdad. El punk yoga empezó en 2003 por un instructor de yoga que consideraba que las clases tradicionales de yoga eran rígidas y exclusivistas. El fundador Kimberlee Jensen Stedl decía ‘yo vi a profesores de punk rock yoga como rebelión contra un yoga establecido. Como ejemplo, en mis clases practicamos ‘la anarquía mantra’… todos los estudiantes lo consideran una concepción – como una determinación – y cuando todos cantamos simultáneamente nuestras propias letras que encarna ese concepto lo convierte en un hermosa cacofonía’
11. Aerobic punk rock Maura Jasper, artista gráfica, y Hilken Mancini, de la banda de R&R Fuzzy, se estaban moviendo en su habitación al ritmo de sus canciones punk favoritas. Las hacia sudar lo suficiente mientras se divertían. Pillaron todo lo necesario, burocracia, un club de baile y programaron clases en Boston. Las clases a trajeron a gente como Evan Dando de Lemonheads y a J. Mascis de Dinosaur Jr.. La música incluía a Buzzcocks, Sex Pistols y Ramones. Los estiramientos iniciales se hacían con Fugazi, y al final con Kraftwerk. Sus movimientos tenían nombres como ‘Beat on the Brat’ y ‘Iggy’ Pop’ Si un estudiante no tenía pesas, le daban ladrillos. Y, por supuesto, hay escasez de licra y muchas redes y el aire apesta a cerveza y tabaco. Un trozo del anuncio, ‘si escupes mientras bailas pogo, asegúrate de beber bastante agua para evitar la deshidratación’ Planes para una franquicia y videos de sus bailes estaban en marcha.

7 CONSEJOS SOBRE MODA, ETIQUETA Y SEGURIDAD EN EL MOSH PIT

Lista basada en un articulo de Antigone.
1. ¡Peligro! Quítate colgantes, aros y piercings. ‘Tener el lóbulo de tu oreja partido por la mitad mola cuando sucede, pero estarás mosqueado semanas después de eso’ Si no te quieres quitar los piercings de los pezones, lleva camiseta.
2. No… Por favor, no lleves cigarrillos ni gafas en el pit. En general, mantén alejadas las bebidas, el suelo perderá agarre si está húmedo, y será culpa tuya cuando pierdas el equilibrio y te caigas de culo y los moshers hardcore se convertirán en maderos incompetentes. Todo muy descortés.
3. Se un caballero… o una dama Si alguien se cae, en el borde del pit o aun lado, por favor, se deportivo y tiéndele una mano.
4. El tamaño Si eres grande, no te tires sobre chavales delgados. Y si eres alto, ten cuidado de la gente bajita – podrías joderlos la cabeza por accidente, y de rebote, ellos podrían joderte tus costillas o tus riñones.
5. Brazos y piernas Los saltos voladores son peligrosos. Mantén los brazos quietos, no los agites. Realmente no estas ahí para herir a la gente, incluso si estas practicando para una vida criminal.
6. Consejo de seguridad Aprende a caer, preferentemente de alguien que haga artes marciales. O pregunta a alguien más joven que tú.
7. Finalmente… No seas un gilipollas. Sabes lo que significa.

GRUPOS QUE NO CONOCE NI EL TATO...O CASI. Punk Germano en 1978.

 Al grito de un, dos, tres ¡Miedo! el número 19 de la revista Bomp! repasa lo que se masca en Alemania con una foto de punks en el Punkhouse, donde todos los punks alemanes se encuentran y donde el baile es de élite...

Y tú pensabas que el punk estaba muerto. Bueno, paso por encima de Goebbels y Alemania ya ha entrado en la carrera. Aquí se pone el foco en 3 bandas alemanas, Big Balls and the Great White Idiot, Strassenjungs y PVC Berlin.


Big Balls provienen de Hamburgo y ahora están en el sello Nova. Su música está claramente inspirada en los Sex Pistols, Stooges y Velvet Underground ya que su repertorio incluye ‘Anarchy in Germany’, ‘Search & Destroy’ y ‘White Light, White Heat’ Mientras que esas son versiones aceptables de canciones clásicas, su material original es superior a sus versiones y sus títulos son hilarantes, ‘I’m a Punk’, ‘Schlitz Blitz’, ‘Kick Her in the Dirt’, ‘Go to Hell’ y otras que nunca seran las más solicitadas canciones en bodas y bar mitzvahs. Las canciones tienen líneas que es mejor no decir, incluso el que escribe esto puede asegurar que son agradablemente sucias y asquerosas. Eso no quiere decir que la banda no sea buena, ya que en realidad son una gran promesa y tienen un fino sentido del humor.
La banda la componen Atli, Peter y Alfred Grund a la guitarra, bajo y batería respectivamente. Wolfgang Lorenz es el batería y Baron Adolph kaiser el cantante, con mostacho hitleriano incluido. Merece la pena observar a Big Balls, aquí hay talento.
Strassenjungs, antes conocidos como Tiger B Smith, son un grupo de Frankfurt que editaron un disco en los USA con su nombre anterior. Tienen un disco en Alemania editado por CBS, Dauerlutscher, que traducido es ‘Dulces interminables’ hay algunas canciones excelentes en el álbum, pero también hay trampa. Lo cantan todo en alemán. Al menos que alguien familiar traduzca las canciones, se pierden en la escucha. Aúnque, Schlagerstar y ‘Die Story Von Big Ben’ son emocionantes y dinámicas.
Mientras que en su hogar quizás son consideraos como punk rockers, América los situaría con gusto más en la categoría del metal, pero etiquetas aparte, es un disco verdaderamente bueno.

PVC Berlin fue y es la primera banda punk alemana. Alguno de los miembros de la banda se conocieron en un concierto de Vibrators y 4 meses después la formación estaba completa y abrían para los mismos Vibrators en su segundo concierto. Los dos grupos se volvieron amigos íntimos y Vibrators dieron covertura a PVC Berlin en la mezcla de su demo e hicieron promoción de ellos en una entrevista al NME.
Teldec y Hamsa, 2 compañías discográficas alemanas, se acercaron al grupo pero PVC preferían firmar con un sello independiente.
Sus influencias musicales son, por supuesto, Sex Pistols, Ramones, Damned, Velvet undergrund y lograron una gran popularidad en Berlin. Pvc actúan habitualmente en Punk House y Kant-Kino, este último se está estableciendo como la metrópolis de la New Wave en Berlin.
BOMP records ha recibido una cinta de PVC Berlin y algunos pedazos de ella muestran un gran potencial y son interesantes. Hay remakes de ‘I Wanna Be Your Dog’, ‘Summertime Blues’ y una maniaca versión de ‘Pablo Picasso’ con un desquiciado tributo gritado a ‘esos que ya no estan con nosotros’ como Eddie Cochran, Brian Jones, Jimi Hendrix, Jin Morrison, Elvis Presley, Marc Bolan (¡si!) y Bing Crosby (¡?) Lo mejor de toda la cinta es la tremenda canción ‘Berlin By Night’, que podría ser un hit si la editasen como un single para los 40.




GOING UNDERGROUND 22: Asesinos de vampiros sin miedo.

Del exceso de conciertos en 1985, el punto álgido fue ver a los Bad Brains. Tocaron en el City Gardens y excepcionalmente les llevo mucho tiempo subir al escenario – la hierba te hará esas cosas – pero en cuanto Dr. Know se enchufó y lanzó su primer acorde supe que iba a ser algo que nunca había escuchado antes. Su amplificador Marshall emanó un sonido distorsionado espeso y zumbante que me pateo en el intestino. Siempre había visto a un número de bandas suavizarse desde sus primeros días, y los Bad Brains ya habían abandonado grabar hardcore con la edición de I Against I, así que fui feliz de verlos entrar en erupción a través de su viejo material con toda la furia loca por la que se hicieron legendarios. HR hizo volteretas hacía atrás, sus gordas rastas girando por todos lados, y se arrojó por todo el escenario como un maníaco. Earl golpeaba como un demonio y con increíble precisión. El muy negro de 1m 92 se mantuvo alto y sombrío arrancando sin esfuerzo las líneas de bajo con sus dedos relampagueantes sobre el diapasón, estaba a la altura del nombre que HR le había otorgado como doctor musical.
Como siempre, la gente trataba de bailar con los Bad Brains y la gerencia hablaba por la PA amenazando con finalizar el show. En contraste con la complacencia de algunas bandas hacía esas sugerencias de los managers, los Bad Brains miraban con hostilidad y reprendían a los clubs por no permitir divertirse a los chavales. Nunca había visto a una banda tan enfadada en un club. La mayoría de los grupos eran solo felices por tocar en un concierto, por ser pagadas así que raramente amenazaban al City Gardens por su política restrictiva. Estuvo bien ver una banda de la estatura de los Bad Brains plantarse y decir ‘no queremos vuestras putas reglas, no queremos tocar para una pandilla que no les permiten moverse’ Pero ellos estaban atascados en un profundo dilema: si querían irse del club siendo unos gilipollas, eran los fans los que salían perdiendo. Siguieron tocando, pero no se les veía muy felices.
Me senté con Darryl después del concierto, que tenía la mirada más peligrosa de ellos pero que en realidad era el más amigable. Enchufé mi grabadora y llevé a cabo una divagante charla/entrevista de unos 45 minutos, que se convirtió en una de las más interesantes conversaciones que he tenido con el miembro de una banda. Para su paz mental, él tenía un lugar en el septentrional New York para alejarse de la ciudad cuando está le volvía loco. Dijo que algunos de sus vecinos de allá arriba no sabían cómo tratarle, pero que le dejaban en paz. Estoy seguro de que era algo como un eufemismo, porque debido al conservadurismo atrasado y al racismo pocos lugares rivalizaban con el New York septentrional.
Tenía curiosidad por cuanto racismo se encontraron en los USA tocando conciertos, si tuvieron problemas con los skinheads, pero Darryl dijo que en la mayoría de los sitios que tocaron en los USA habían estado bien. Solo unas pocas veces en los primeros días hubo incidentes.
‘Una vez en el CBGB’s’, le contaba a Damaged Goods en 1981, ‘la gente de atrás andaba diciendo ‘negratas, putos negratas’ Fueron expulsados. Y una vez en Virginia. Creo que era bastante divertido cuando la gente actuaba así. Es excitante, lo ven como algo a lo que tienen que rebajarse, decir e intentar ver como reaccionamos. Creo que es divertido cuando la gente hace eso. No me lo puedo tomar en serio. Somos del sur y estoy acostumbrado a eso hasta cierto punto. Se cómo es caminar por algún lugar y sentir, saber que soy negro – no es un problema. Muchos de los sitios donde tocamos, somos las únicas caras negras en el lugar. Eso está bien’
Parte de su comodidad con eso venía de una oscura banda punk de Philadelphia llamada Pure Hell, un grupo de la era 77 que fue la primera banda punk toda negra del país. Existe escasa historia sobre ellos, y solo se editó un 7” por ellos (en UK) con una versión de These Boots Are Make For Walking y una original en la cara B llamada No Rules. Eran la banda a los que Bad Brains le daban crédito por hacerles sentir que estaba bien ser negro y punk. Pure Hell tocaron en el CBGBs en el 77 y salían por la escena de NY, tocando en el Lyceum de Londres y saliendo con los Stooges, New York Dolls y Johnny Thunders, grabaron con Motorhead y según cuentan eran los tipos más amistosos del mundo. Michael ‘Spider’ Sanders, el frontman, falleció en 2002. Mucha gente de Philly a los que él les contaba las historias salvajes de los años de la era Please Kill Me solo pensaban que era un tipo un poco loco, sin darse cuenta de que era todo verdad. Michael Clarke de Inflammabel Material Records en Londres recuerda estar asombrado por las contorsiones y giros corporales de Spider cuando los vio abrir para los UK Subs en una noche insoportablemente calurosa en el Lyceum.
La peor experiencia que Darryl Jennifer había tenido fue en Europa, en un show en Amsterdam. Alguien del público se había estado burlando y le había llamado negrata, así que él se desprendió de su bajo y salto del escenario para cerrar la boca de ese tipo. Antes de darse cuenta, estaba rodeado de gente que le quemaba con cigarrillos. En la violenta e impredecible escena punk squatter de Europa, muchas bandas americanas de gira aprendieron a tragarse su orgullo para sobrevivir.

‘Volví a subir al escenario de nuevo’, decía él.


Él no hablaba mucho de religión – HR parecía ser el miembro más serio de la banda sobre estudios de la Biblia – pero habló sobre la historia de la banda y sobre sus intermitentes relaciones. A menos que los Bad Brains estuvieran de gira, la voz que se corría era que estaban separados, lo cual lo caracterizó como que se tomaban descansos de todo hasta que sintiesen de verdad ganas de tocar de nuevo. HR era el principal instigador de esas separaciones, porque no quería hacer nada más que tocar reggae (el hardcore no servía a Jah) y Dr. Know y Darryl Jennifer estaban más a favor de tocar material crudo y ruidoso. Lo que resultó de esto fue que HR se lanzó a una carrera en solitario tocando reggae, llevando a su hermano Earl con él, y cuando los Bad Brains se juntaban ellos ya no grababan más canciones reggae. El problema con eso fue que el reggae en solitario de HR ni siquiera me parecía tan bueno como el de los Bad Brains. El legado de Bad Brains se contaminó aun más cuando Dr. Know y Darryl buscaron sustitutos a las voces y la batería para girar como Bad Brains. Lo que equivalía a que ‘Un Poco de Bad Brains’ era todavía mejor que la mayoría, pero cualquiera que los hubiera visto con HR y Earl sabía que era una pálida imitación del rollo real.
En muchos aspectos, los Bad Brains nunca habían sido aceptados en las éticas del undeground, y simplemente fueron relegados a ello debido a la extrema naturaleza de su música. Aunque ellos parecían disfrutar de ser parte de ello. La hostilidad con la que los Bad Brains habían sido denunciados como oportunistas hambrientos de dinero unos años atrás por bandas como MDC fue difícil de sostener cuando los MDC se convirtieron en otra de las bandas que molestaban a la pobre nueva generación de promotores novatos en busca de garantías. Ese fue uno de los mayores dilemas del punk rock. Era bonito y bueno hacerlo por amor al arte, lo cual era lo que la mayoría de las bandas hacían, pero los veteranos se cansaron de tener que pagar en esencia para tocar. Entre giras, la mayoría de las bandas tenían trabajos diurnos con los que sacaban dinero para salir de gira, después de la cual perderían demasiado dinero en esas giras y se verían obligadas a regresar a sus trabajos diarios para volver al punto de partida.

Ahí es donde el underground fue en gran medida un fracaso, en su incapacidad de apoyar la existencia de la mayoría de las bandas que compusieron el underground. Si no tenías ambiciones de abandonar tu hogar o hacer solo pequeñas giras regionales, estarías bien. Como lo demuestran las historias de las giras de DOA en el libro de Joey Keithley I, Shithead, incluso las bandas con más nombre apenas podían llegar a fin de mes haciendo giras nacionales. Las más pequeñas sufrían fuertes pérdidas. Esas que empezaban a tomar una posición unitaria de exigir garantías a menudo se ponían a ellas mismas fuera del alcance de los promotores DIY de poca monta, quienes tenían un ejército de prometedores esquiroles punk disponibles dispuestos a tocar por casi nada. A su vez, esto forzaba a las bandas más grandes a tocar en clubs que podían pagarlas, aunque las garantías no siempre significaban algo. El propietario del Electric Banana en Pittsburgh era famoso por llevar un arma en una funda y estafar a casi todas las bandas que tocaban allí.
El éxito de Bad Brains incluso iba en contra de ellas. Porque hacía el final de la década eran una banda de mayor nivel con una oficina de managers que podían buscarles sitio en clubs donde la mayoría de las bandas hardcore tenían denegado su acceso, ellos se quedaban atrapados en las políticas de mierda de esos clubs. Era un buen ejemplo de las desventajas de ir por la ruta establecida. En los shows de los centros comunitarios, no había hombres de negocios con verborrea gritándote lo que podías y no podía hacer. Los Bad Brains deberían haber reído los últimos cuando cantaban ‘no puedes permitirte el lujo de cerrar las puertas, tan pronto no más,,,’ pero teniendo que abrir puertas por medio de un gran conjunto nuevo de problemas. Era imposible no bailar con su música, pero pocos clubs lo permitían. (A día de hoy, cuando escucho el álbum ROIR, mi visceral respuesta es arrojarme sobre cualquier cosa que se pone por delante) Si los chavales podían organizar sus propios shows – sin restricciones – eso beneficiaba a nuestra propia escena, ¿Cuál era el momento de intentar entrar por esas puertas?
Marginal Man tenían una historia entretenida respecto a este tipo de conflicto, en un show ellos tocaron en el Channel de Boston. Llevaban un mes en esa gira en particular, y ya habían tocado 28 conciertos. Debido a una reciente avería en la furgoneta habían tenido que viajar desde Maryland con todos los miembros de la banda y su equipo en la camioneta de la madre de Steve Polcari. Kenny Inouye llevaba tumbado sobre las guitarras en la parte de atrás 6 horas, con su cabeza a una pulgada del techo.
‘Era como un ataúd’, recuerda Inouye, ‘solo que un ataúd es mejor porque al menos tienes algo de espacio. Llegamos a Boston, y para enseñarte lo que cambian tus prioridades cuando llevas tiempo en la carretera, estábamos en el Channel y la cosa es que lo que realmente nos excitaba es que nos trajeron una bandeja de delicatesen. Nos estábamos alimentando. ¡Hablo del instinto animal! Dios mío, es comida. Tocamos ese show, y fuimos avisados antes por esa gente de que ‘no iba a haber slam dancing. Vamos a parar el concierto si hay cualquier clase baile’. Y dijimos, ‘vale, está bien’ Yo, personalmente, me lo tomé en serio porque era un secreto bien conocido que el Channel estaba en manos de la mafia de Boston. No necesitaba más problemas, no necesitaba ninguna clase de problemas’
‘Las primeras 2 bandas salieron y no hubo problemas. Luego salimos y después de 3 canciones nos dicen los de seguridad desde el otro lado del escenario: ‘vamos a aparar el concierto si esos chavales continúan así’, y solo estaban dando saltos arriba y abajo, ni siquiera corrían entre ellos. Así que me quede, que más da. Después de 6 canciones, nos desconectaron, literalmente. El rollo fue que nos desconectaron mientras tocábamos Mising Rungs, y a la vez que la energía se iba del amplificador y la PA, acabábamos de empezar esa parte de la canción del final, sabes, que canta ‘raza de ratas’. Así que todo lo que podías oír era la batería y a todos esos chicos del público cantando. Fue gracioso, estar de pie en el escenario, no podías hacer sonar tu guitarra, y buscabas a un lado del escenario a los propietarios o a los managers y estaban mirando petrificados porque tenías a 600 o un millar de chavales cantando algunas palabras ininteligibles a ritmo con la batería, y era algo muy tribal lo que sucedía. Y no sé si se divertían con su locura o estaban petrificados o enojados porque se terminó el show’
‘Después de que la canción terminó se me ocurrió que no podíamos divertirnos, sino que deberíamos estar desanimados, en ese momento solo nos preocupábamos de evitar que empezase un disturbio, porque el público estaba mosqueado. Nos dimos cuenta de que una palabra equivocada desde nuestro lado podía desencadenarlo todo. Intentamos mantener al público en calma, dijimos: ‘hey, mirad, regresaremos, tocaremos en algún sitio guay la próxima vez, no queremos problemas porque la gente puede resultar herida’ Todo el mundo lo dejo de forma pacífica, gracias a dios. Así que cargamos nuestro equipo en la camioneta, y la mayor parte del tiempo que pasamos cargándolo, los gorilas nos estaban picando para empezar una pelea. ‘Si, sois un atajo de gilipollas, si, esto y lo otro, bla, bla, bla’ Y según cargaba la última guitarra, un gorila me gritaba, ‘¡Nunca más tocareis en esta ciudad!’
‘Me sentí como si fuese uno de esos músicos MGM blancos y negros de los años 40, sabes, ‘fuera de aquí, nunca tocareis…’ Como si estuviese en una película mala de medianoche. Solo empecé a reírme. No podía parar. Cuando me di cuenta de que me estaba riendo pensé, ‘oh dios mío, van a machacarme la cabeza’ Afortunadamente no lo hicieron, pero esos tipos me preocupaban’
‘Nos fuimos del club en la camioneta, y todos decíamos ‘no me lo puedo creer’ Después de unos 10 minutos fuera de la ciudad, Andre se inclinó y dijo, ‘hey Kenny, por cierto, cumpleaños feliz’ Y a mí se me había olvidado por completo que era mi cumpleaños. Lo había olvidado del todo. Se llamó a la policía para cancelar el concierto, estás cerca de montar un disturbio… es fácil olvidar que es tu cumpleaños’

Los expertos habían observado la línea plana de EKG durante años, y declaraban con autoridad que el punk estaba muerto, kaput, el cadáver empezaba a pudrirse. ¿Quiénes eran esos imbéciles azotando a ese caballo muerto?, se preguntaban. El sonido de la radio universitaria era lo que estaba en marcha – REM, los dBs, Del Fuegos, Green on Red, Pylon, los Feelies – no ese ruido que esos mocosos en almacenes alquilados insistían en poner.
Estaba revisando los listados de clubs en el Philadelphia Inquirer un día cuando me sorprendió ver a los Vandals que iban a tocar en un lugar llamado The Underground Dance Club en Bensalem. Pensé que debía ser alguna banda local llamada The Vandals, pero de todas formas decidí ir. Nunca oí hablar del club, y apenas sabía dónde estaba Bensalem. Resultó ser un pequeño pueblo pegado a la I-95 a unas 20 millas al norte de Philly. El club era uno de los más guays que había visto, un pequeño sótano con luces oscuras, grafittis de neón y viejas noticias colgadas de los Sex Pistols y otras bandas sobre el muro.
Una banda de Jersey llamada Bodies in Panic abrieron el show para una sala vacía, y soltaron su mierda con un corto repertorio. Entonces efectivamente, vinieron los Vandals que conocía y amaba. Todo el público eran ahora unas 5 personas; los tipos de la banda telonera y yo. Sin dejarse intimidar por la falta de gente, los Vandals lo dieron todo. Stevo, su cantante, salió con un viejo reproductor tocadiscos en su cuello e hizo scratch como un campeón en Ladykilla. Tocaron la mayoría de su repertorio de Peace Through Vandalism y When In Rome Do as the Vandals, continuando con su tradición de canciones cowboy con Mohawk Town, y el humor raro con Viking Suit (‘él quiere ser Leif Erikson/descubrir América/pero no lo es/solo es un fotógrafo/al que le gusta tomar fotos de pequeños chicos vestidos de vikingo…’)
El EP Peace Through Vandalism de los Vandals quizás fue el clásico punk más divertido, con su himno cowboy Urban Struggle, documentando la curiosa coexistencia del club punk de Costa Mesa el Cuckoo’s Nest con un bar cowboy pegado a su lado llamado Zubi’s. Los constantes enfrentamientos entre los punks y los cowboys en el parking son muy citados como la razón de que las autoridades de Costa Mesa cerrasen el Cucko’s Nest en 1981, poniendo al propietario Jerry Roach fuera del negocio y poniendo fin a uno de los mejores garitos de Orange County de la época. La canción Pat Brown referenciaba un incidente en el que el infame amigo de TSOL y los Vandals intentaron sacar fuera a 2 polis del club, con los policías disparando contra su coche mientras huían. La canción fue escrita por el hermano del guitarrista de TSOL Ron Emory, uno de los miembros originales de Vandals.
Pat Brown – Es un chalado – Si, te diré porque – En una cacería – el gatillo se resbaló – alguien casi muere – Un Masaje Circular recibió una descarga de escopeta – él no puede pagar 50 pavos por cabeza – La Tienda de Música tiene una parada de ventas a medianoche – ‘Hola Amplis Marshall’ – la tienda de estéreos fue golpeada incluso más – pero Pat quedó atrapado – En el Cuckoo’s Nest hizo lo mejor – Para joder a algún cerdo.
Por mucho que la gente quisiera rechazarlos por ser como una banda de broma, la amistad de TSOL con los Vandals tuvo obviamente un efecto sobre ellos en cuanto a permanecer imprevisibles en los primeros años. Los Vandals eran una de las pocas bandas, además de los Dickies, de estar a la altura de del desafío de igualar la calidad de su música al nivel de su ingenio. Al mismo tiempo, compartían la misma idiotez de Huntingtn Beach como muchos de sus iguales. Vandalizar y aterrorizar era una forma de vida. Joey Escalante lo lamentó pronto en Flipside:
‘No podemos tocar con TSOL, ya que Jack intentó mearse encima mío en el Cuckoo’s Nest y yo pare en medio del repertorio y los matones del garito le pegaron. Y ahora él quería que me disculpase por no dejarle mearse encima de mí. Yo estaba realmente desanimado, ¿debería dejarle mearse encima de mí? Ellos eran nuestros mejores amigos y no podremos tocar con ellos más’
Jack Grisham recuerda un incidente gracioso en el Cuckoo’s Nest, después de que un grupo de amigos suyos que aparecieron con las caras pintadas como en la naranja mecánica y que se metieron en una pelea y los echaron del club. Jerry Roach llamó a TSOL para que tocaran, y por lo problemático que Grisham era, les dijo a todos sus amigos que fueran con la cara pintada de blanco a su show. Más tarde, Roach, le devolvió el favor, cuando teatralmente Grisham regreso a patearlo el culo.
‘Una noche, estaba bebiendo cerveza y estaba realmente temeroso por si aparecían los polis ya que parecía que estaba perjudicado – llevaba puesto un pequeño vestido, pestañas y demás mierda y los polis me dicen: ‘Van a a amarte en el condado, ¡capullo!’ y yo respondí, ‘oh, mierda’ Así que cuando se dieron la vuelta, salí corriendo y ellos me persiguieron. Los gorilas me pillaron y todo lo que Jerry Rach hizo fue: ‘les diré que te dejen marchar si tú les dices a los de la cara blanca que no vuelvan’, y yo respondí ‘se lo diré’ De todos modos, me tenían…’
Joey Escalante me vendió una camiseta después del show en Bensalem y me dijo que iban a tocar 2 días más tarde al otro lado del rio en un asador de New Jersey que montó conciertos por breve tiempo. El cartel se veía demasiado bueno para ser verdad: Ruin, Butthole Surfers, Vandals y Kraut. No me di cuenta de que era un concierto para todas las edades que empezaba a las 4 de la tarde. Aparecí a las 8 de la tarde, me perdí todo menos los tercos de Kraut. Todo el suelo del asador estaba cubierto de cucarachas de papel de los Butthole Surfers, que son a los que quería ver. La noche fue redimida en parte por una grabación de Vandals para mi programa de radio que fue la más divertida hasta el momento.
Hey chavalín, entra el coche, somos amigos de tu madre. Si, chavalillo, somos los Vandals, amigos de tu madre. Entra al coche. Tenemos un traje de Vikingo que te dejaremos llevar. Vamos, entra en el coche. ¿Tienes hermanas pequeñas?
Los Minutemen vinieron a Philly ese otoño, tocando en alguna sala espaciosa al oeste del Center City. La banda era una de las pocas que habían logrado ampliar enormemente lo que la gente consideraba punk rock, aunque todavía permanecían aceptados y amados como ‘uno de los nuestros’ en el mundo punk. Estaba algo desconcertado cuando me encontré con los amigos Deadhead ya que en la escuela era un gran fan de Minutemen, pensando que a un hippie no podía gustarle una de mis bandas. Nunca se me había ocurrido que en ese momento esa banda era tan accesible musical y políticamente a los hippies. Uno de los momentos geniales que recuerdo del show fue a la banda tocando Tour Spiel, y Mike Watt paseando el micrófono en el estribillo con una gran sonrisa en su cara. Fue un gran contraste con el Mike Watt mayor, pelo cano e intenso que vi pasados los años en Firehouse.
Con su reciente show en mente, fue un shock recibir una llamada el día después de navidad en Florida del guitarrista Matt, contándome que D Boon había muerto en un accidente de coche el día anterior. Fue la primera vez que una leyenda punk que había sido parte de mi experiencia moría. Pensé que Boon sería extrañado más que otras personas, solo porque él tocaba y cantaba con una sinceridad que no era usual en el punk. Por añadidura, Minutemen eran una banda única en su mejor momento. Coincidieron con el épico doble álbum de Hüsker Dü Zen Arcade con su propio doble disco, Double Nickles on the Dime, seguido con Project Mersh, y justo terminado de grabar Three Way Tie antes de verlos. Su trabajo grabado era asombroso por los 5 años que sacaron vinilos, abarcando un centenar de canciones.
Lo que les hizo tan inusuales para la escena de LA fue lo diferente culturalmente que eran con cualquier otra banda de su entorno. Los Angeles – a pesar de su tremendo tamaño y extensión – tuvo un mal hábito de producir la mayoría de las cosas, incluyendo el punk, dentro del mismo molde. Aunque San Pedro lo podía haber sido en otro estado o universo por la forma en que fue representado por The Minutemen, se sospecha que eran más la excepción de la norma que lo habitual. Aunque, según decían ellos, el punk cambió sus vidas, ellos iban con su fondo y sus raíces más allá de los que el punk les permitía definirse.
‘En cierto sentido, el hecho de que Pedro fuese redneck culturalmente me ayudó, porque era como estar en una botella térmica’, recordaba Watt en Bass Player. ‘Vi mudarse bandas a Hollywood, y de repente no podían escribir más canciones. Hay algo sobre experiencias de la vida real que te permitía salir con nuevas ideas. Algunas veces es bueno darse de bruces contra la pared, donde necesitas aprovechar al máximo lo que tienes’.
El aura de clase trabajadora de los muelles de Pedro, junto con D Boon que tenía un hermano mayor que había servido en Vietnam, ligó a Minutemen mucho más fuerte a la cultura de finales de los 60 más que de primeros de los 70. Su música era canción protesta de la era Vietnam, y sus valores eran una especie de valores socialistas de clase trabajadora heredados, de la misma forma que Gary Floyd de los Dicks llegó a ello, más que cualquier cosa aprendida intelectualmente.
Una década después me encontré un grupo de surferos viajeros de San Pedro en El Salvador, y uno de ellos me prestó un bootleg de Minutemen que él tenía y que escuché según viajábamos por el país juntos. Fue algo oportuno, ver lo mucho que la banda había cantado sobre la involucración de los USA en Centro América y El Salvador en particular. Como esperarías de alguien de San Pedro, los surferos pensaban de su rincón de la gran extensión de LA como cualquier agujero de mierda. Los Minutemen eran solo alguna banda local con la que ellos crecieron viéndola tocar. Conocían a los miembros de la banda y a sus familias y hablaban de como la partida del hermano mayor de D Boon a Vietnam había producido un efecto profundo en Boon políticamente hablando.
El momento cumbre de nuestro viaje por El salvador llegó en el camino de vuelta desde San Salvador después de pasar una noche excitante escondiéndonos y siendo buscados por bandidos armados en la remota costa este del país. Nick y yo estábamos en la parte de atrás del bus, el cual había decidido coger a cada ser humano que estaba en la carretera, sin importar lo lleno que estaba. La gente viajaba en los parachoques traseros aferrada a la puerta trasera abierta, la escalera u otra gente mientras dentro había un aplastamiento insano de personas a cada lado y encima de nosotros; fuimos enterrados bajo una avalancha de gente. La siguiente canción de Minutemen de mi cinta empezaba con D Boon aullando:

¡ESTO NO ES UN PICNIC!

En 1985 el sello SST se había convertido en un gigante, con una fenomenal lista de bandas y ediciones, incluyendo a Black Flag, Minutemen, Meat Puppets, Hüsker Dü, los Bad Brains y los Descendents. Vendían más discos que muchos sellos indie en el país, y la calidad de sus grupos creaba gran expectación sobre cualquier cosa que editaban. Cuando el guitarrista de Black Flag Greg Ginn fundó el sello, no pudo haber previsto el futuro y lo rápido que crecerían. Por editar material de muchas bandas que no encajaban en el estereotipo del punk convencional, Ginn también siguió su camino para mantener la frescura de la escena punk.




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